La comunidad LGBT+ de Israel se enfrenta a su momento «Me Too» cuando los sobrevivientes de abuso sexual rompen el silencio

martes, 8 de febrero de 2022
Comentarios desactivados en La comunidad LGBT+ de Israel se enfrenta a su momento «Me Too» cuando los sobrevivientes de abuso sexual rompen el silencio

X361lBM2_400x400La lucha contra la violencia sexual debe incluir a todos, independientemente del género o la orientación sexual.

En junio de 2021, el activista por los derechos de los homosexuales Omri Feinstein, de Israel, pidió a los homosexuales en Instagram que compartieran sus historias de acoso y agresión sexual, y nunca podría haber estado preparado para la respuesta.

«La cantidad de historias que recibí fue absolutamente demencial», cuenta Omri. «Era obvio que la gente estaba esperando a que empezara la conversación».

 Omri no lo sabía en ese momento, pero ese simple acto -el de permitir a la gente dar testimonio de su propio trauma- sería la chispa de un nuevo movimiento en Israel. Recibió tantos mensajes de personas LGBT+ compartiendo sus propias historias de violencia sexual que decidió que tenía que hacer algo al respecto. Quería que los homosexuales tuvieran un foro donde pudieran ser escuchados y vistos, donde el estigma pudiera romperse con el simple hecho de hablar.

Creó una cuenta de Instagram llamada «Our Turn», y el resto es historia. Desde entonces, innumerables personas queer han compartido sus historias de agresión sexual. Ya no es solo una cuenta de Instagram, y los medios de comunicación israelíes se han apresurado a llamarlo por su nombre: la versión de su país del movimiento Me Too.

La comunidad LGBT+ apenas comienza a tomar conciencia de la violencia sexual

La frase «Me Too» (Yo también) fue utilizada por primera vez en 2006 en las redes sociales por la superviviente de una agresión sexual Tarana Burke, pero no fue hasta que numerosas mujeres se presentaron para compartir sus historias de agresión sexual a manos del magnate del cine Harvey Weinstein que se convirtió realmente en un movimiento. Desde el principio, Omri se sintió «incómodo» por el hecho de que la comunidad LGBT+ no parecía participar realmente en el debate más amplio sobre la violencia sexual.

«Durante mucho tiempo seguí hablando de ello con mis amigos y me di cuenta de que la violencia sexual ocurre dentro de la comunidad LGBT+ no menos (y quizás incluso más) que en la población general», afirma Omri.

Con el paso de los años, la frustración de Omri siguió creciendo. Finalmente, llevó la conversación a Internet. Hoy en día, la cuenta de Instagram «Our Turn» tiene casi 3.000 seguidores, y ha compartido innumerables historias de abuso y mala conducta.

«El perfil se hizo rápidamente viral y atrajo el interés de los medios de comunicación, simplemente por el hecho de que el público en general nunca había oído hablar de estas historias tan abiertamente», dice Omri.

«Estos problemas se han estado cocinando a fuego lento durante décadas. La violencia sexual formó parte de la comunidad desde el primer día, porque lamentablemente donde hay gente, hay violencia sexual. El principal problema era que este tema se cubría con excusas. Incluso se consideraba una «norma» y una parte integral de la cultura gay. Incluso las organizaciones LGBT+ afirmaban que las normas que se aplican a la población en general con respecto a la violencia sexual no se aplican a la comunidad porque ‘funciona de forma diferente con nosotros y los heterosexuales no lo entenderían'».

Dice que los supervivientes del colectivo LGBT+ han estado esperando a que el mundo les diga que lo que les ha ocurrido es violencia, y que la violencia nunca debería ser la norma.

«Cuando empecé a compartir historias la gente tuvo por fin un lugar seguro para levantarse y decir: ‘Lo que me pasó no fue culpa mía'».

El movimiento LGBT+ Me Too de Israel ha provocado la dimisión de un destacado activista

Desde entonces, ha habido una especie de ajuste de cuentas en la comunidad LGBT+ de Israel. En noviembre, la policía israelí anunció la apertura de una investigación sobre Gal Uchovsky, un conocido y hasta entonces muy respetado activista de los derechos LGBT+ en Israel. La emisora pública Kan compartió el testimonio de dos hombres que alegaron haber sido agredidos sexualmente por Uchovsky (él ha negado las acusaciones). Desde entonces ha dimitido de su cargo en Israel Gay Youth, una importante organización de derechos LGBT+.

«Justo después salieron a la luz más cifras y la prensa empezó a llamar a esta época ‘El movimiento Gay Me Too'», dice Omri.

Se alegra de que su cuenta de Instagram y el debate más amplio en torno a las agresiones sexuales hayan permitido a los homosexuales hacer oír su voz, pero afirma que aún queda mucho trabajo por hacer para erradicar los abusos dentro de la comunidad.

«Siento que la comunidad LGBT+ de todo el mundo sufre violencia sexual y muy pocas veces la gente está dispuesta a hablar de ello», afirma Omri. «Hay mucha confusión entre la libertad sexual y la violencia sexual. Ser positivo en el sexo es maravilloso, pero debería ir acompañado de mucha conciencia sobre los límites y el consentimiento.

«La gente debería saber que no está bien agarrar a alguien en el club sin su permiso. La gente también debería saber que está bien decir que no durante un contacto en Grindr si algo no le parece bien. Estos temas se tratan de forma global y deberían tratarse de forma global y descarada».

Omri quiere asegurarse de que la conversación continúe: mientras las personas queer hablen, compartan sus historias y hablen de los abusos, el cambio es posible.

«La lucha contra la violencia sexual tiene que incluir a todo el mundo, independientemente del género o la orientación sexual. La gente debe permitir que las víctimas expresen sus experiencias, la gente debe hacer saber a las víctimas que las creemos y que las apoyamos. Queda mucho camino por recorrer, pero nunca es tarde para empezar».

Fuente Pink News

En esta barca.

lunes, 7 de febrero de 2022
Comentarios desactivados en En esta barca.

m_4814_Pescadores

Muchos dicen que en esta barca
vamos, más que nunca, a la deriva;
que es muy antigua y nada atractiva,
que ha perdido seguridad y rumbo,
que hace aguas por todas las esquinas
a pesar de los arreglos y proclamas;
y que sus timoneles desconciertan
a quienes se acercan con fe y ganas.

Dicen que sólo ofrece palabras;
que coarta la libertad y la gracia;
que ata, en nombre de Dios, la esperanza
anunciándose servidora humana;
y que se cree tan verdadera y necesaria
que las personas honestas y sanas
acaban dejando que pase,
olvidándola o rechazándola.

Y aunque se pase las noches bregando
ya no pesca nada en las aguas que surca
ni puede compartir con otras barcas
las fatigas y gozos de las grandes redadas.
Antes de quedar varada en la orilla,
todavía puede, siguiendo tu palabra,
remar mar adentro y echar las redes,
pero se halla falta de pericia y confianza.

Y, sin embargo, esta barca,
tan llena de miserias, tan humana,
tan poco atractiva y desfasada,
a la que ya pocos miran
y es objeto de risas y chanzas,
es la que nos llevó por el mar de Galilea
y nos enseñó a no temer tormentas,
y a descubrirte, sereno, en la popa.

Esta barca a la que Tú te subiste,
para hacernos compañía y prometernos
ser pescadores y entrar en tu cuadrilla,
todavía recibe ráfagas de brisa y vida
y es, aunque no lo comprendamos,
nuestra casa, hogar y familia
para andar por los mares de la vida
a ritmo y sin hundirnos, con la esperanza florecida.

*

Florentino Ulibarri
Fe Adulta

barcao-jesus

***

«Yo soy yo a través de ti»: Ubuntu, una salida a nuestra barbarie

lunes, 7 de febrero de 2022
Comentarios desactivados en «Yo soy yo a través de ti»: Ubuntu, una salida a nuestra barbarie

Ubuntu_2416568337_15890028_660x371«Creemos que la construcción del Arca de Noé ha empezado»

La pandemia ha mostrado una abismal desigualdad mundial y una cruel falta de solidaridad hacia las personas que no pueden mantener la distancia social ni dejar de trabajar

En este contexto ultrajante dos alternativas pueden salvarnos: la solidaridad y el internacionalismo. En esa perspectiva consideramos inspiradora una categoría fundamental, venida de África. Esta se expresa por la palabra Ubuntu, que significa: yo solo soy yo a través de ti

Fue relatada por un viajante europeo y blanco que se extasió con el hecho de que siendo más pobres que la mayoría, los africanos eran menos desiguales. Quiso saber el por qué e ideó un test

La pandemia ha mostrado una abismal desigualdad mundial y una cruel falta de solidaridad hacia las personas que no pueden mantener la distancia social ni dejar de trabajar porque entonces no tienen qué comer. Para ser concretos: no hemos abandonado aún el mundo de la barbarie: si ya la habíamos dejado, hemos vuelto ella. Nuestro mundo no se puede llamar civilizado cuando un ser humano no reconoce y acoge a otro ser humano, independientemente del dinero que lleva en el bolsillo o tiene depositado en el banco, o de su visión de mundo y su pertenencia religiosa.

La civilizaciónsurge cuando los seres humanos se entienden iguales y deciden convivir pacíficamente. Si esto es así, estamos todavía en la antesala de la civilización y navegamos en plena barbarie. Este escenario es dominante en el mundo de hoy, agravado aún más por el ataque de la Covid-19. Él adquirió su más siniestra expresión mediante la cultura del capital, competitiva, poco solidaria, individualista, materialista y sin ninguna compasión con la naturaleza. En este contexto ultrajante dos alternativas pueden salvarnos: la solidaridad y el internacionalismo.

La solidaridadpertenece a la esencia de lo humano, pues si no hubiera habido un mínimo de solidaridad y de compasión, ninguno de nosotros estaría aquí hablando de estas cosas. Fue necesario que nuestras madres solidariamente nos acogieran, abrazaran, alimentaran y amaran para que podamos existir.

Sabemos por la bioantropología que por la solidaridad nuestros antepasados antropoides se volvieron humanos, y con esto, civilizados, cuando empezaron a traer comida al grupo, la repartieron solidariamente entre ellos y practicaron la comensalidad. Esta acción continúa todavía hoy, cuando muchos grupos, especialmente los Sin Tierra, se han mostrado solidarios distribuyendo decenas de toneladas de alimentos del campo y muchos centenares de marmitas para saciar el hambre de miles de personas en las calles y periferias de nuestras ciudades.

«Parece obvio: si el problema es internacional, debería haber también una solución concertada internacionalmente. ¿Pero quién cuida de lo internacional?»

Cada país cuida de sí mismo como si no hubiese nada más allá de sus fronteras. Ocurre sin embargo que hemos inaugurado una fase nueva de la historia de la Tierra y de la Humanidad: la fase planetaria, la de la única Casa Común. Los virus no respetan las fronteras nacionales. La Covid-19 ha atacado a toda la Tierra y amenaza a todos los países sin excepción. Las soberanías se muestran obsoletas. ¿Qué hubiera sido de los mayores de Italia, gravemente infectados por la Covid-19, sin la solidaridad de Angela Merkel de Alemania que salvó a la gran mayoría? Pero eso fue una excepción para mostrar que es mediante la superación del nacionalismo envejecido en nombre del internacionalismo solidario como podremos encontrar un camino de salida a nuestra barbarie. En esa perspectiva consideramos inspiradora una categoría fundamental, venida de África. Mucho más pobre que nosotros, ella es más rica en solidaridad. Esta se expresa por la palabra Ubuntu, que significa: yo solo soy yo a través de ti.

Por lo tanto, el otro es esencial para que yo exista en cuanto humano y civilizado. Inspirado por Ubuntu, el recién-fallecido arzobispo anglicano, Desmond Tutu, encontró para Sudáfrica una clave para la reconciliación entre blancos y negros en la Comisión de la Verdad y de la Reconciliación.

Como ilustración de cómo el Ubuntu está enraizado en las culturas africanas, consideremos este pequeño testimonio:

Un viajante europeo y blanco se extasió con el hecho de que siendo más pobres que la mayoría, los africanos eran menos desiguales. Quiso saber el por qué. Ideó un test. Vio un grupo de chicos jugando futbol en un campo rodeado de árboles. Compró una hermosa cesta de variados frutos llenos de color y la puso en lo alto de una pequeña colina.

Llamó a los jóvenes y les dijo: “Allí arriba hay un cesta llena de sabrosos frutos. Vamos a hacer una apuesta, pónganse todos en fila y cuando dé la señal empiecen a correr. El primero que llegue arriba podrá coger la cesta y comer todo lo que quiera”.

Dio la señal de partida. Cosa curiosa: todos se dieron las manos y juntos corrieron hacia lo alto, donde estaba la cesta. Y empezaron a saborear solidariamente los frutos.El europeo, estupefacto, preguntó: ¿por qué hicieron eso? ¿no era que el primero que llegase podría comer todos los frutos él solo?

Todos gritaron al unísono: ¡Ubuntu! ¡Ubuntu! Y un chico algo más mayor le explicó: “¿Cómo uno de nosotros podría ser feliz solo si todos los demás estuvieran tristes?” Y añadió: “Mi señor, la palabra Ubuntu significa eso para nosotros: “yo solo puedo ser yo por medio del otro”. “Sin el otro no soy nada y estaría siempre solo”. “Soy quien soy porque soy a través de los otros. Por eso repartimos todo entre nosotros, colaboramos unos con otros y así nadie se queda fuera y triste. Eso hicimos con su propuesta. Comemos todos juntos porque todos ganamos la carrera y juntos disfrutamos los buenos frutos que nos trajo. ¿Entendió ahora?”

Este pequeño relato es lo contrario de la cultura capitalista. Esta imagina que alguien es tanto más feliz cuanto más puede acumular individualmente y disfrutarlo solo. A causa de esta actitud reina la barbarie, y hay tanto egoísmo, falta de generosidad y ausencia de colaboración entre las personas. La alegría (falsa) es de pocos, al lado de la tristeza (verdadera) de muchos. Para vivir bien en nuestra cultura, muchos tienen que vivir mal. Sin embargo, por todas partes en la humanidad, están fermentando grupos y movimientos que ensayan vivir esa nueva civilización de la solidaridad entre los humanos y también con la naturaleza. Creemos que la construcción del Arca de Noé ha empezado. Ella podrá salvarnos si el Universo y el Creador nos conceden el tiempo necesario. Fuera de la solidaridad y el sentido internacionalista pereceremos en nuestra barbarie.

*Leonardo Boff es eco-teólogo y ha escrito Covid-19, la Madre Tierra contraataca a la humanidad, Vozes 2020; Habitar la Tierra: ¿cuál es el camino para la fraternidad universal?, Vozes 2121.

Traducción de Mª José Gavito Milano

 

Fuente Religión Digital

En un nuevo libro, padres católicos de niños lesbianas/gays cuentan sus historias de fe y amor

lunes, 7 de febrero de 2022
Comentarios desactivados en En un nuevo libro, padres católicos de niños lesbianas/gays cuentan sus historias de fe y amor

71VixuJXkILSe publicó la edición en inglés de un libro de padres católicos en Italia que tienen hijos lesbianas y homosexuales, días después de que el Papa Francisco alentara a esos padres a acompañar, no condenar, a sus hijos.

El libro, Blessed Parents: Experiences of Catholic Parents with Lesbian and Gay Children, (Padres Benditos: Experiencias de Padres Católicos con Niños Lesbianas y Gays), fue publicado en inglés por New Ways Ministry. Es una antología de historias de padres sobre tener familias arcoíris. Publicado originalmente en 2019 por el grupo LGBTQ italiano Tenda di Gionata,  luego se compartió con el Papa Francisco en 2020. El grupo italiano solicitó al Ministerio New Ways que produjera una versión en inglés.

Aunque todas las historias fueron escritas por italianos, reflejan las mismas preocupaciones, preguntas, miedos, coraje, esperanza, fe y amor que tantos padres católicos de personas LGBTQ en todo el mundo experimentan en sus viajes. A través de diferentes culturas con diferentes costumbres, lo que brilla a través de estas historias es el amor universal que todos los padres tienen por sus hijos y también su compromiso de construir una iglesia inclusiva.

La versión en inglés tiene una introducción del director ejecutivo del Ministerio New Ways, Francis DeBernardo, y un epílogo de la hermana Jeannine Gramick, cofundadora de New Ways. También incluye una lista de recursos impresos, web y de video para familias católicas con miembros LGBTQ.

En 2020, una de las autoras, Mara Grassi, que tiene un hijo homosexual y es vicepresidenta de la Tenda di Gionata, entregó al Papa la copia italiana del libro durante una audiencia privada. El otoño pasado, en 2021, Grassi dio un discurso sobre la experiencia de conocer a Francisco y lo que significó ese encuentro para los padres involucrados con Tenda di Gionata.

Explicó que el grupo había pedido participar en una audiencia papal y había recibido una invitación inmediata, aunque la audiencia real se retrasaría debido a la pandemia. Grassi lo dejó claro desde el principio: “se buscaba nuestra presencia”. Ella describió además el encuentro:

“Y esto me dijo el Papa: ‘Todos son hijos de Dios, tal como son’ y abrazándome, abrazó a las madres de Mestre que poco antes le habían gritado: ‘Papa Francisco, acuérdate de nosotros, somos padres de niños [LGBT]. Nuestros hijos necesitan tu abrazo’.

“Se detuvo ante esos gritos y dio su bendición. Como Dea y Stefano, padres de Roma que estaban presentes…, escribieron: ‘Después de años de desconcierto, dolor y vergüenza, esos padres estaban allí gritando, en una plaza llena de gente, sin esconderse más, orgullosos de sus hijos e hijas’.

“Cuando vino a mí. . .Le dije que el regalo era precisamente este nuevo lente que nos hacía ver en nuestros niños LGBT la sabiduría y la bondad de Dios.

“Pero, añadí, también era necesario que la Iglesia cambiara de mirada. Mientras yo hablaba [Francisco] me dijo: ‘Lo hace, lo hace’. Y me repitió, articulando claramente las palabras: ‘Todo hombre y toda mujer son hijos de Dios y Dios los ama y la Iglesia debe amar a todo hombre y a toda mujer’”.

Francisco-Mara-Grassi_2269283054_14915222_660x371

El Papa Francisco con la vicepresidenta de La Tenda di Gionata, Mara Grassi

El impacto de este encuentro con el Papa Francisco fue profundo para los padres. Grassi declaró en su discurso de 2021:

“Comprendimos que no solo teníamos que soñar con una Iglesia diferente, como había escrito el Papa, sino que estábamos dispuestos a gastar todo de nosotros mismos para que se hiciera realidad una Iglesia en la que es posible pasar del paradigma de del pecado al del camino, del paradigma de la ley al de la persona”.

Expresó su compromiso ahora con el Sínodo sobre la Sinodalidad como parte del trabajo de los padres, diciendo que “harán todo lo posible para que nuestras voces se escuchen, en las parroquias, en las diócesis, en los grupos sinodales, para que las palabras que el el Papa me dijo que se hiciera realidad”.

Ya sea que sea padre o no, encontrará abundante información e inspiración en las páginas de los Padres Benditos, leyendo las palabras de Mara Grassi y muchos otros autores maravillosos.

Copias de Padres Benditos están disponibles a través del sitio web del Ministerio New Ways. Si desea obtener más información sobre el libro o solicitar su copia ahora, haga clic aquí.

—Robert Shine (él/él), New Ways Ministry, 29 de enero de 2022

La mayoría de los cristianos LGTB+ no se sienten seguros en la Iglesia para ser ellos mismos.

lunes, 7 de febrero de 2022
Comentarios desactivados en La mayoría de los cristianos LGTB+ no se sienten seguros en la Iglesia para ser ellos mismos.

GettyImages-809940774El informe dijo que es vital «que los líderes de la iglesia tengan claro cuál es su posición en los asuntos LGBT+». (Getty)

Un preocupante informe  ha demostrado que sólo un tercio de los cristianos LGBT+ se sienten seguros de ser ellos mismos en la iglesia, por temor a la «hostilidad y la discriminación».

El informe de la Fundación Ozanne, en colaboración con ocho organizaciones cristianas LGBT+, es el resultado de una investigación realizada el año pasado y supervisada por la Dra. Sarah Carr, especialista en investigación sobre salud mental y atención social.

Los niños LGTB+ no se sienten seguros en las escuelas
La mayoría de los australianos sienten que la masculinidad tóxica está frenando a los hombres

La encuesta recibió alrededor de 750 respuestas de adultos cristianos queer en el Reino Unido, la mayoría (59%) asisten a iglesias de la Iglesia de Inglaterra, y el resto de los encuestados pertenecen a otras denominaciones cristianas.

El estudio reveló que menos de un tercio (31%) de los cristianos LGBT+ sentían que podían «ser ellos mismos» en la iglesia, siendo los hombres homosexuales los más propensos a «sentirse seguros para salir del armario con todo el mundo en su iglesia local» (45%).

Esta cifra se redujo significativamente en el caso de las lesbianas (35%), y aún más en el de las personas trans y no binarias (28%), y sólo el 23% de los cristianos bisexuales dijeron sentirse seguros al salir del armario en la iglesia.

La mayoría de los encuestados consideraron que, si bien los líderes de la iglesia daban prioridad a su seguridad física, se prestaba mucha menos atención a su seguridad «espiritual», «sexual», «psicológica» y «emocional».

El Dr. Carr dijo: «Los resultados muestran que el miedo y la anticipación, así como las experiencias de hostilidad y discriminación, pueden hacer que las iglesias sean entornos inseguros y excluyentes en los que muchas personas LGBT+ afirman que «tienen miedo de ser ellos mismos».

«Si bien se reconoció que las iglesias se centraron en los aspectos físicos de la salvaguardia, se consideró que faltaba atención a la salvaguardia emocional y psicológica, que según los resultados son justo el tipo de salvaguardia que necesitan los cristianos LGBT+».

Cuando se les preguntó qué significaba estar seguros en la iglesia, tres cuartas partes de los cristianos LGBT+ lo describieron como no estar «preocupados por lo que se pueda decir en el sermón» y poder ser «abiertos con el clero sobre mi sexualidad y/o identidad de género».

El papel del clero en la protección de los cristianos LGBT+ fue claro, y otros dijeron que los líderes de la iglesia «afirmando abiertamente las relaciones entre personas del mismo sexo», teniendo una «declaración inclusiva en el sitio web de nuestra iglesia» y teniendo «un reconocimiento positivo de las personas LGBT+ en los sermones» les haría sentir más seguros.

El reverendo Paul Bayes, obispo de Liverpool y ex presidente de la Fundación Ozanne, dijo que la investigación «muestra lo importante que es para los líderes de la iglesia ser claros sobre su posición en asuntos LGBT+».

«El silencio tiene un precio, y ahora vemos claramente quién lo ha estado pagando», añadió.

«Anhelo el día en que todas las personas LGBT+ puedan entrar en una iglesia y no se sientan aprensivas o ansiosas por el trato que puedan recibir».

Dave Moreton, de Oasis Open House, una organización que apoya a las personas LGBT+ de fe, describió los preocupantes resultados expuestos en el informe como «el resultado del rechazo por la fe y la terapia de conversión».

Moreton dijo: «La salvaguarda es uno de los temas más desafiantes que tiene la Iglesia hoy en día, especialmente porque muchos de nuestros hermanos LGBT+ se dañan trágicamente, dejan la iglesia e incluso se quitan la vida.

«Es una pena que muchos de nuestros hermanos LGBT+ se sientan más seguros en un bar gay que en una de las congregaciones de nuestra iglesia».

El informe incluía recomendaciones para los líderes de las iglesias, y afirmaba que éstas deben «ser mucho más proactivas a la hora de ayudar a los cristianos LGBT+ a sentirse lo suficientemente seguros como para ser ellos mismos», «ampliar su concepto de seguridad para incluir los asuntos que afectan a la salud emocional y mental de sus miembros» y «tener clara su postura sobre los asuntos LGBT+». Las comunidades religiosas más amplias también deben «impulsar la concienciación sobre las presiones a las que se enfrentan los cristianos LGBT+».

Jayne Ozanne, directora de la Fundación Ozanne, dijo: «Esta investigación muestra lo vulnerables que se sienten los cristianos LGBT+ en nuestras iglesias.

«El hecho de que tantas personas se muestren aprensivas a la hora de asistir a la iglesia y estén preocupadas por lo que pueda decirse en el sermón debería ser una seria llamada de atención a los líderes de la iglesia.

«Es hora de que nos tomemos en serio el bienestar de las personas LGBT+ a nuestro cargo y busquemos la manera de ayudarles a sentirse seguros».

En la misma noche, asesinaron a tres personas LGBTI+ en Honduras

lunes, 7 de febrero de 2022
Comentarios desactivados en En la misma noche, asesinaron a tres personas LGBTI+ en Honduras

B58CC8CB-70BC-47AB-B8EE-DCBC37A2F48AEn lo que va de 2022 se cuentan cinco muertes LGBT+ en Honduras. Entretanto, desde 2009, al menos 405 personas diversas han muerto violentamente en el país

TEGUCIGALPA, Honduras. Jonathan Gabriel Martínez (31), César Gustavo Zúñiga y Fer Martínez (18) fueron asesinadxs la misma noche del miércoles 2 de febrero en el norte y el centro de Honduras. Lxs tres eran personas LGBTI+.

Jonathan Martínez y César Zúñiga eran una pareja residente en la colonia La Sabana de la ciudad San Pedro Sula, departamento de Cortés, en el norte de Honduras. Mientras tanto, Fer Martínez fue asesinada en La Libertad, Comayagua, en el centro del país.

El jueves 27 de enero, la presidenta Xiomara Castro prometió en su discurso de toma de posesión que la comunidad LGBTI+” tendría “un lugar y atención precisa” en su gobierno.

B4447244-003C-438E-B374-E2D1A8FF8128

Los asesinatos se cometieron el 2 de febrero en distintos puntos geográficos de Honduras.

Las muertes

Con las tres muertes del miércoles llegan a 405 las personas LGBT+ asesinadas desde el 2009 hasta hoy, según el Observatorio de Muertes Violentas de la Red Lésbica Cattrachas, con sede en Tegucigalpa, en el centro de Honduras.

La primera víctima mortal del 2022 en Honduras fue la líder trans Thalía Rodríguez, quien fue asesinada en Tegucigalpa, Francisco Morazán. Luego, una mujer lesbiana murió violentamente en Choloma, en el norte del país.

A esos crímenes se suman las tres muertes violentas del jueves: las dos víctimas homosexuales en San Pedro Sula y la joven asesinada en La Libertad, Comayagua.

En total, asesinaron a al menos 5 personas LGBTI+ en lo que va de 2022.

Iban vestidos de policías

Según lxs vecinxs de la colonia La Sabana, hombres vestidos de policías asesinaron a tiros a Jonathan Martínez y a su pareja, César Gustavo Zúñiga, en un negocio de bebidas alcohólicas que era propiedad de Martínez.

En el mismo hecho murió German Nufio Hernández, quien se presume que era cliente del bar.

Presentes pidió una declaración oficial a las autoridades de investigación hondureño y hasta la fecha todavía no han ofrecido un informe sobre los crímenes.

0ECF45B4-35E0-45B2-8CDD-E0160A0836AFSegún testigos, Jonathan y César fueron asesinados en un bar.

Asesinan a Fer: organizaciones exigen justicia

La misma noche que mataron a los tres hombres en San Pedro Sula, murió de varios balazos Fer Martínez en la colonia Bella Vista del municipio de La Libertad, Comayagua, en el centro de Honduras.

Karla Martínez dio a conocer en redes sociales la muerte violenta de Fer, quien en 2018 se unió a una caravana de migrantes que se dirigía a Estados Unidos. Solo pudo llegar a México antes de que la deportaran en 2019 porque era menor de edad.

Una de las caravanas de migrantes más grandes en la historia de Honduras se produjo en enero de 2021, cuando cerca de 10,000 hondureñxs migraron a Estados Unidos. Entre esos miles de migrantes iban al menos 300 personas de la diversidad sexual de todos los rincones de Honduras.

Justicia y clemencia para Fer, que ya no haya más muertes innecesarias como esta. Era una persona muy joven. El sistema siempre se ensaña con lxs menores y eso es lamentable”, dijo el director de la organización humanitaria Casa de Luz en Tijuana, Irving Mondragón, quien conoció de cerca a Fernanda cuando ella pasó por México de camino a Estados Unidos.

Entretanto, desde Ciudad de México, la organización de ayuda a migrantes Casa Frida publicó en Twitter: “Desde México, Honduras y la región enfrentamos la que quizás es la mayor crisis de violencia y crímenes de odio por orientación sexual y/o identidad de género en 2022 que expone la cruda realidad ante la falta de voluntad política”.

https://twitter.com/casafridalgbt/status/1489416024143368193?s=21

“Soy fuerte, pero no tengo valor de verte”

“Pensé que eras la que me iba a ver así”, escribió en sus redes Karla Martínez sobre Fer, “pero me tocó a mi pequeña. Duele tanto. Soy fuerte, según yo, pero no he tenido el valor de verte. Me alegra saber que había muchas personas que te querían y me lo han demostrado. Solo me queda decirle gracias a cada uno de ustedes, Dios les bendiga hoy, mañana y siempre”.

Karla continuó su emotivo mensaje hablando sobre la aventura de su hija cuando intentó emigrar. “Fuiste bien aventurera. Muy pronto estaremos juntas. María Fernanda Martínez, te amo siempre”.

Karla confesó que no siente “odio y rencor” por el asesinato de Fer. También les deseó bendiciones a quienes la mataron. “Era una niña… 12 tiros y de remate le tiraron una piedra en su cabeza”.

Fer estaba a punto de cumplir 19 años en marzo, agregó su mamá en el posteo: “Vuela alto, mi pequeña”.

6A84A4BB-7328-4666-AA86-86355C0AE12FFer en la caravana de migrantes durante el año 2018.

Condenan crímenes

Entretanto, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Oacnudh) condenó las muertes violentas de las tres personas LGBTI asesinadas la noche del miércoles.

“Expresamos nuestra solidaridad con los familiares de las víctimas”, escribió la institución. “La Oficina expresa su preocupación frente a los ataques, amenazas y hostigamiento que enfrentan las personas LGBTI en el país. El Estado hondureño debe garantizar la verdad, justicia y reparación por estos crímenes y la no repetición de los hechos”.

Para el defensor y psicólogo hondureño experto en migración, Osman Lara, los crímenes como el de Fer, Jonathan y César provocan aún más olas de desplazamiento forzado de personas diversas del país.

“Actualmente, de tres a cinco personas LGBTIQ+ viajan a diario desde San Pedro Sula rumbo a Estados Unidos y con el incremento de los crímenes de odio, muchxs se cuestionan si realmente salir del clóset es seguro en un país como Honduras”, señala.

Honduras y los crímenes de odio

Honduras es uno de los peores países de Latinoamérica para ser una persona de la diversidad sexual.

Desde septiembre de 2021, la violencia agudizó después de que el expresidente Juan Orlando Hernández, unido con líderes del fundamentalismo religioso y políticos, utilizara mensajes para promover LGBTIQ+-odio en el marco de las elecciones generales pasadas.

“Para Juan Orlando, las personas diversas somos enemigos de la patria y no nos quieren”, señala Lara. Desde entonces, las agresiones, crímenes y ataques en diferentes medios de comunicación han sido más recurrentes, según denuncias de más de 30 organizaciones.

En contraste con el discurso del 12 años del gobierno nacionalista, la nueva presidenta de Honduras, Xiomara Castro, prometió en su toma de posesión que las personas LGBTI+ tendrían “un lugar y atención precisa” dentro de su gobierno.

El nuevo gobierno de centro-izquierda que lidera la primera presidenta del país tendrá que investigar estas primeras tres muertes.

Además, debe cumplir la sentencia de la Corte IDH que condenó a Honduras por el asesinato de Vicky Hernández y otrxs en el marco del golpe de Estado del 2009.

El Estado hondureño tiene que hacer una serie de reparaciones y reconocimientos para las personas trans y LGBT+ en el país.

Fuente Agencia Presentes

Remar en la noche…

domingo, 6 de febrero de 2022
Comentarios desactivados en Remar en la noche…

remando-almagro-600x260

 

Habrá siempre que remar por la noche
contra las olas y el viento…

¡Pero por qué te asustas siempre!
¿Te toca a ti remediarlo?

¿ Por qué, infeliz,
no pides auxilio?
¿A qué esperas para hacerlo?

Tentación siempre recurrente
de bajar los brazos,
en lugar de gritar tu desconcierto …

¡No porque estés en la oscuridad
estás obligado a rechazar la luz!

No te aferres a nada, se entiende,
pero no olvides la Corriente que te lleva!

Grano de polvo en el espacio infinito,
no olvides sin embargo
de qué Cuerpo eres sólo una parte ínfima…

Que tu mirada interior
permanezca vuelta, pase lo que pase,
hacia él, más allá de tus miedos, de tu cansancio
y de tus pensamientos débiles…

Porque es de Él, y sin cesar,
De quien tienes que recibir todo…
*
Philippe,
hermano de la Communion Béthanie.
***

indios

***

En aquel tiempo, la gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la palabra de Dios, estando él a orillas del lago de Genesaret. Vio dos barcas que estaban junto a la orilla; los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes.

Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.

Cuando acabó de hablar, dijo a Simón:

– “Rema mar adentro, y echad las redes para pescar.”

Simón contestó:

“Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes.”

Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande que reventaba la red. Hicieron señas a los socios de la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús diciendo:

– “Apártate de mí, Señor, que soy un pecador.”

Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían cogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.

Jesús dijo a Simón:

“No temas; desde ahora serás pescador de hombres.”

Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.

*

Lucas 5, 1-11

***

El encuentro con Dios me hace entrever continuamente nuevos espacios de amor y no me hace pensar lo más mínimo en haber hecho bastante, porque el amor me impulsa y me hace entrar en la ecología de Dios, donde el sufrimiento del mundo se convierte en mi alforja de peregrino. En esta alforja hay un deseo continuo: «Señor, si quieres, envíame. Aquí estoy, dispuesto a liberar al hermano, a calmar su hambre, a socorrerle. Si quieres, envíame».

En un mundo tan poco humano, donde la gente llora por las guerras, por el hambre, el encuentro con Dios nos transforma, nos hace tener impresos en el rostro los rasgos de Dios, nos hace tener en el rostro el amor que hemos encontrado, junto con un poco de tristeza por no ver realizado este amor. Yo he encontrado al Señor, pero he encontrado asimismo nuestras miserias y, ante las más grandes injusticias – y muchas de ellas las he visto de manera directa-, nunca he podido ni he querido decir: «Dios, no eres Padre». Sólo me he visto obligado a decir justamente: «Hombre, hombre, no eres hermano». Y he vuelto a prometer a mi corazón el deseo de llegar a ser yo más fraterno, más hombre de Dios, más santo, a fin de propagar más el amor concreto que nos lleva a socorrer a los hambrientos, a las víctimas de la violencia, a los que no conocen ni siquiera sus derechos, a los que ya no se preguntan de dónde vienen ni a dónde se dirigen.

Es preciso vivir el carácter cotidiano del encuentro con él, cambiando nosotros mismos. He visto realizarse muchos sueños inesperados. Pero el acontecimiento más extraordinario, que todavía me sorprende, empezó cuando niños, jóvenes, personas de todas las edades, me eligieron como padre, como consejero y como cabeza de cordada. No me esperaba precisamente esto, y cada vez que un alma, un corazón, se confía a mí para que le aconseje, dentro de mí caigo de rodillas y me repito: «¿Quién soy yo, quién soy yo para ser digno de guiar a personas más buenas que yo? No, no soy digno, pero, Señor, por tu Palabra, también yo “me volveré red” para tu pesca milagrosa»

*

E. Olivero,
Amar con el corazón de Dios,
Turín 1993, pp. 7-9.

***

***

“¿Una moral sin pecado?”. 5 Tiempo ordinario – C (Lucas 5,1-11)

domingo, 6 de febrero de 2022
Comentarios desactivados en “¿Una moral sin pecado?”. 5 Tiempo ordinario – C (Lucas 5,1-11)

2f847-pesca_milagrosa_2b

Se dice a menudo que ha desaparecido la conciencia de pecado. No es del todo cierto. Lo que sucede es que la crisis de fe ha traído consigo una manera diferente, no siempre más sana, de enfrentarse a la propia culpabilidad. De hecho, al prescindir de Dios, no pocos viven la culpa de modo más confuso y solitario.

Algunos han quedado estancados en la forma más primitiva y arcaica de vivir el pecado. Se sienten «manchados» por su maldad. Indignos de convivir junto a sus seres queridos. No conocen la experiencia de un Dios perdonador, pero tampoco han encontrado otro camino para liberarse de su malestar interior.

Otros siguen viviendo el pecado como «transgresión». Es cierto que han borrado de su conciencia algunos «mandamientos», pero lo que no ha desaparecido en su interior es la imagen de un Dios legislador ante el que no saben cómo situarse. Sienten la culpa como una transgresión con la que no es fácil convivir.

Bastantes viven el pecado como «autoacusación». Al diluirse su fe en Dios, la culpa se va convirtiendo en una «acusación sin acusador» (Paul Ricoeur). No hace falta que nadie los condene. Ellos mismos lo hacen. Pero ¿cómo liberarse de esta autocondena?, ¿basta olvidar el pasado y tratar de eliminar la propia responsabilidad?

Se ha intentado también reducir el pecado a una «vivencia psicológica» más. Un bloqueo de la persona. El pecador sería una especie de «enfermo», víctima de su propia debilidad. Se ha llegado incluso a hablar de una «moral sin pecado». Pero ¿es posible vivir una vida moral sin vivenciar la culpabilidad?

Para el creyente, el pecado es una realidad. Inútil encubrirlo. Aunque se sabe muy condicionado en su libertad, el cristiano se siente responsable de su vida ante sí mismo y ante Dios. Por eso confiesa su pecado y lo reconoce como una «ofensa contra Dios». Pero contra un Dios que solo busca la felicidad del ser humano. Nunca hemos de olvidar que el pecado ofende a Dios en cuanto que nos daña a nosotros mismos, seres infinitamente queridos por él.

Sobrecogido por la presencia de Jesús, Pedro reacciona reconociendo su pecado: «Apártate de mí, Señor, que soy un pecador». Pero Jesús no se aparta de él, sino que le confía una nueva misión: «No temas; desde ahora serás pescador de hombres». Reconocer el pecado e invocar el perdón es, para el creyente, la forma sana de renovarse y crecer como persona.

José Antonio Pagola

“Dejándolo todo, le siguieron”. Domingo 06 de febrero de 2022. Domingo 5º Ordinario.

domingo, 6 de febrero de 2022
Comentarios desactivados en “Dejándolo todo, le siguieron”. Domingo 06 de febrero de 2022. Domingo 5º Ordinario.

13-ordinario5 (C) cerezoLeído en Koinonia:

Isaías 6, 1-2a. 3-8: Aquí estoy, mándame.
Salmo responsorial: 137: Delante de los ángeles tañeré para ti, Señor.
1Corintios 15, 1-11: Esto es lo que predicamos; esto es lo que habéis creído.
Lucas 5, 1-11: Dejándolo todo, lo siguieron.

El autor de la primera lectura ubica la escena en un tiempo concreto, año 740 a.C. que corresponde a la muerte del rey Osías (740 a.C). El relato se divide en dos partes: la visión (vv. 1-4) y la reacción del profeta (vv. 5-8). Una tercera parte, que ha sido excluida en nuestro texto litúrgico (vv. 9-13), cuenta la misión que recibe el profeta. Realmente todo el capítulo 13 forma una unidad literaria. Por su similitud con los relatos de vocación de Jeremías y Ezequiel, que tienen estas mismas tres partes, algunos consideran este relato como de vocación. Sin embargo, el contenido nos lleva a pensar en un relato de misión.

La escena comienza a desarrollarse probablemente en el templo de Jerusalén, donde el profeta recibe la visión de una liturgia celeste. El profeta ve a Yahvé con los rasgos de un rey, ejerciendo su poder. También sobresale un lenguaje de plenitud expresado en frases como “el ruedo de su manto llenaba el templo”, “su gloria llena la tierra toda”… Los serafines (serafín = ardiente), seres alados de fuego, que no son todavía los ángeles de la tradición posterior, están por encima del rey, en actitud de servicio. Los serafines entonan el canto del «santo, santo, santo». La santidad de Dios se hace visible a través de su gloria, y la gloria de Dios se manifiesta a través de sus obras en la creación y de sus acciones liberadoras a favor de su pueblo.

En los vv. 5-7 se nos muestra la reacción de Isaías ante la visión, poniendo el acento en la impureza de sus labios y los de su pueblo. Se siente perdido por que tal vez no habló en el momento que lo debía hacer, esto lo hace impuro e incapacitado para ejercer su vocación de hablar en le nombre de Yahvé. La exclamación angustiosa que expresa conversión es atendida con un serafín quien a través de un carbón encendido toca su boca para que le sean perdonados sus pecados. Isaías entonces está habilitado de nuevo como profeta, no sólo para hablar sino para escuchar la voz de Dios que busca un profeta. Pasando de la angustia del pecado a la seguridad de estar acreditado para hacer de profeta, responde de inmediato “aquí me tienes”, manifestando así su disponibilidad y pertenencia absoluta a la voluntad del Señor.

Todo el capítulo 15 de 1 Corintios tiene como eje temático la resurrección de Jesucristo, puesta en duda en el v.12: “¿cómo dice alguno que no hay resurrección de los muertos?”. Al comenzar el capítulo Pablo recuerda la Buena Nueva como el mejor regalo entregado a la comunidad de Corinto, regalo que fue recibido y mantenido con fidelidad a las palabras anunciadas. Aparece claro que el elemento común a los cristianos de todos los pueblos, culturas y tradiciones es la palabra de Dios. El contenido de la Buena Nueva lo describe Pablo citando un fragmento del primer credo cristiano que tiene como protagonista a Cristo, como testimonio de solidaridad, su muerte por nuestros pecados, como punto de referencia, las Escrituras, como respuesta solidaria humana, su sepultura, como intervención directa de Dios, su resurrección, como testigos de la resurrección, a todos los que se les apareció. El Dios de la Vida y la vida de nuestro pueblo es la razón de ser de toda vocación cristiana, que es vocación a defender y acrecentar la vida. «Para que tengan Vida y Vida en abundancia».

En el evangelio de hoy nos encontramos con un diálogo entre Jesús y Pedro, sencillo y profundo a la vez, diálogo que podríamos hacer nuestro en medio de las aguas tempestuosas de este mundo mientras nos esforzamos en nadar contra corriente. Pedro, por el oficio, era el experto en lugares y horas precisas para pescar. Sabía que en la noche y con las aguas tranquilas se pesca mejor, eso había estado haciendo toda la noche ¡y no habían cogido ni un pececito! Pero llega Jesús que sin ser pescador le dice sencillamente, que eche las redes para pescar…

Pedro, el experto, pudo haber dicho que no, que no era ni la hora ni el lugar para pescar y todo hubiera quedado ahí. Pero no, calla su experiencia y sabiduría (“hemos pasado toda la noche bregando”); reconoce su fracaso y desilusión (“no hemos cogido nada”), y “en nombre de Jesús echa las redes”. Y ya conocemos el final del relato: ¡una pesca maravillosa! Cuando Jesús le pide a Pedro que “reme mar adentro” lo está invitando a una aventura que lo lleva más allá de las playas cotidianas en busca de un horizonte mucho más amplio. Y Pedro cree en la palabra de Jesús.

Éste es el verdadero milagro: creer cuando todo parece ilógico. La abundante pesca y las redes llenas de peces son sólo la consecuencia de la fe. Todos los relatos de milagros en el evangelio comienzan con la fe o la suscitan, es la condición para ver la acción de Jesús. Cuando no la hay, Jesús simplemente se va a la otra orilla como veremos en las próximas semanas. Si creemos en Jesús entonces se realiza el milagro!

Claro, la cosa no es tan sencilla, se necesita una fe muy grande dada por Dios. Pidamos esa fe para que igual que Pedro, creamos en Jesús, obedezcamos su palabra, rememos mar adentro y echemos las redes para pescar, entonces, veremos otro milagro en nuestras vidas y en nuestra comunidad.

Y es que ser discípulos de Jesús exige confiar en su palabra. La misión a la que Jesús nos quiere enviar es osada y, hoy por hoy, con pocas probabilidades de éxito. Jesús quiere contar con nosotros y nosotras para el proyecto de Reino. Jesús convoca a los Apóstoles para que sean pescadores de personas, por eso toda vocación exige “remar mar adentro” para abandonar las seguridades de la orilla, tener un horizonte ilimitado asumir responsabilidades y meterse en una gran obra: el servicio al Reinado de Dios, es decir, una utopía de la que serán beneficiaros todos los hombres y mujeres del mundo.

Sin que desmerezca el oficio de los pescadores, lo que le propone Jesús a Pedro es una superación en el oficio que hasta ahora había desempeñado: pescar hombres y mujeres para el Reino es una empresa más noble y difícil que pescar peces, es algo más milagroso que la pesca que acaban de hacer.

Pero algunos llamados a esta nueva labor son también invitados a “dejarlo todo” para seguir a Cristo. Los necesita dedicados a tiempo completo, dedicándole a esta “misión” todas las fuerzas. Pescar hombres y mujeres para el Reino exige renunciar a todo lo demás y asumir a Jesús como única posesión. La misión a la que se llama exige desprenderse por completo, para apegarse totalmente a Jesús. En el relato de hoy se van con Jesús, que vale mucho más que las dos barcas llenas de pescados que les acaba de regalar. Dejan esa abundante pesca que los había admirado tanto porque comprenden que la vocación compromete al ser humano en un trabajo que está por encima de los trabajos humanos ordinarios. La vocación–misión es una invitación a colaborarle a Dios, un trabajo milagroso. Oremos hoy por aquellos que dejándolo todo se han ido tras el Señor. Leer más…

6.2.22. Dejar la orilla, arriesgarse mar adentro. La tarea de Pedro y de su iglesia

domingo, 6 de febrero de 2022
Comentarios desactivados en 6.2.22. Dejar la orilla, arriesgarse mar adentro. La tarea de Pedro y de su iglesia

7B489479-6C19-4072-B891-3E1C26416CE7Del blog de Xabier Pikaza:

El tema es claro: Jesús nos dice que dejemos la «orillita» donde estamos trampeando sin conseguir nada; que vayamos al mar hondo. La traducción latina dice: Duc in altum: lleva el barco a más hondura, avanza hasta el mar abierto.  El texto litúrgico castellana dicerema mar adentro”, esfuérzate, no sigas en tu orilla tranquila repitiendo los mismos erroes. 

Sea como fuere, Simón y sus compañeros tienen que arriesgar si quiren lograr algo. Parece que habían andado pescando en plan de costa, por los alrededores conocidos, al modo de siempre (como seguimos muchos ; por los caladeros de la playita particular al estilo de siempre. No hemos sigo “iglesia en salida” (en salida de mar).

El evangelio añade que en la zona donde andamos, ya no hay pesca. Debemos aventurarnos con Jesús (por Jesús) hacia profundidades y mares aún desconocidos. Esto es lo que dijo Jesús a Pedro, esto es lo que hoy nos repite,  al Papa Francisco y a todod: Arriésgate ya ¿nos arriesgamos?

Texto: Lucas 5, 1-11

En aquel tiempo, la gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la palabra de Dios, estando él a orillas del lago de Genesaret. Vio dos barcas que estaban junto a la orilla; los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente. Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: «Rema mar adentro, y echad las redes para pescar. «Simón contestó: «Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes.»

Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande que reventaba la red. Hicieron señas a los socios de la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús diciendo: «Apártate de mí, Señor, que soy un pecador.» Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían cogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.

Jesús dijo a Simón: «No temas; desde ahora serás pescador de hombres.»Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.

Situar el texto:

Este pasaje tiene un fondo histórico. Jesús debió andar de pesca con su gente,  pero refleja al mismo tiempo la historia del cristianismo primitivo, desde la perspectiva de Pedro y a sus primeros compañeros. Éstos son algunos datos de su historia:

1. Se llamaba Simón (nombre hebreo-arameo, pero helenizado)… y era de Betsaida, de oficio pescador, casado en Cafarnaúm (y viviendo posiblemente en la casa de la madre de su mujer). Tenía un fondo laboral y familiar claro, conocido, lo mismo que  Andrés, su hermanos. Parece que vivía de su trabajo, pero no era dueño de una barca propia como los zebedeos. No parece que pudiera navegar lejos, cambiar el arte de la pesca. Pues bien, Jesús va a decirle que arriesgue más, que vaya a pescar (a buscar, a escuchar, a querer)  a otros caladeros. Ese hoy nuestro tema. Estamos haciendo una “pesca de costa”. Necesitamos arriesgar más.

2. Había sido discípulo de Juan Bautista(Jn 1, 36-42) donde Jesús le encontró probablemente, y le atrajo para su misión de Reino. Eso significa que era un hombre entrenado en cuestiones de “espíritu”, especialmente de arrepentimiento y penitencia. Conocía la espiritualidad y tarea de los de los bautista…, pero se convirtió a Jesús… y se vio obligado a cambiar el lugar y la forma de pesca. También muchos de nosotros (una parte considerable de la iglesia, somos más de Juan Bautista que de Jesús. Sabemos de arrepentimientos y de conversiones junto al río, a flor de costa, con agua tranquila…¿Estaremos dispuestos a llevar nuestra barca hacia mares lejanos, profundos…distintos?

3. El Evangelio de Marcos (Mc 1, 16-42) ha recreado la llamada de Pedro (Simón) y de sus tres compañeros (su hermano Andrés y los dos zebedeos) en forma “ideal”, en un contexto de pesca y playa. Es posible que esa recreación tenga un fondo histórico. Pedro y sus compañeros siguieron de algún modo pescando durante el tiempo del mensaje de Jesús… Jesús les conoció también en la playa, y ellos le enseñaron tareas de pesca.

Jesús llamó a Simón de un modo especial y le apellidó Pedro (Roca…), quizá de un modo irónico… confiándole una tarea especial… Pero Pedro negó a Jesús… en el momento de su detención. Tenía, sin duda, iniciativas y propuestas, quiso el poder (cf. Mc 8), no le parecían buenas algunas ideas de Jesús, que llegó a llamarle “Satanás”, aunque le conservó a su lado.

4. Pedro creyó en Jesús tras su crucifixión e inició (con las mujeres y con otros discípulos) el camino de la Iglesia, ofreciendo el mensaje en especial a los judíos. Así le ve y acepta  Pablo, que mantiene con él una relación tirante pero de reconocimiento mutuo. Pedro estaba convencido del proyecto de Jesus… Pero no supo o no quiso arriesgar. Estaba tipo convencido de Jesús, pero se mantuvo a la orilla, sin arriesgar, se llegar hasta el fondo del mensaje y camino de Jesús. Era de los de Jesús, pro no cambió lo suficiente, siguió en la vieja orilla…. Pero se mantuvo, y se fue “convirtiendo” en una historia larga de encuentros y desencuentros con Pablo (y con Santiago, el hermano de Jesús). No tuvo miedo a equivocarse, y por eso terminó acertando, y marchando a Roma con el estandarte de Jesús, donde le mataron los romanos.

5.  Pedro asumió la misión a los gentiles…, aunque con ciertos matices distintos de los de Pablo, por lo que tuvieron diferencias, que aparecen reflejadas en Gal 2 y Hch 15. Pero al fin asumió la tarea de Pablo, interpretando así el evangelio como misión universal, para lo que vino a Roma, que era un buen sitio entonces para ser universales. Pablo era necesario, fue providencial, vio las cosas como nadie… Y así abrió el camino que desembocó en la pesca de Pedro. Hoy (año 2022) hace falta una nueva “conversión” de Pedro. Los papas, sucesores de Pedro, llevan demasiados años (siglos) pescando en la orilla, sin atreverse a escuchar a Jesús de profundizar, penetrando en el mar (a remos como dice la traducción española) o a vela, como parece suponer el texto original. Lo claro es que hay que arriesgarse y salir a alta mar, como hizo Pedro. En eso tiene que andar Francisco, en eso tenemos que andar todos.

6. Pedro en Lucas y en el evangelio de Juan.  La abundancia de la misión de la Iglesia está vinculada a Pedro. En esa línea, el texto de Jn 21 y este de Lc 5 son no sólo paralelos, sino que provienen de una tradición común de “pesca milagrosa”, de abundancia de iglesia. Es evidente que Pedro ha contribuido poderosamente a la extensión del mensaje y vida de Jesús,  y así lo ratifica Jn 21, añadiendo una nota esencial a lo que dice Lc 5. En Lc 5 es Pedo el que dirige la faena y entra en la hondura del mar…Los otros, a su lado, son simples acompañantes. Por el contrario, en Jn 21, Pedro tiene que hacer lo que hace y, al mismo tiempo, tiene que aceptar el mensaje y proyecto del discípulo amado. Quedan así claros los dos proyectos: El de conducir la barca de la iglesia hasta la hondura del mar…y el de pactar con el Discípulo Amado. Pero esto es ya tema y tarea de otro dia.

 Entender el texto
 .
1. Lucas recoge y recrea en este pasaje una tradición previa… que está en el fondo de Mc 1, 16-20 (la llamada a los primeros discípulos, a los que Jesús hará pescadores de hombres…). Hay un fondo histórico, pero recreado por la tradición pascual, que reconoce a Pedro y a los zebedeos (tres) o a Pedro-Andrés, con los zebedeos (cuatro) como los primeros testigos de Jesús, columnas de la Nueva Comunidad. En ese fondo se sitúa la imagen del mar y la barca, con la pesca cristiana.

2. Lucas reelabora aquí una tradición que ha sido recreada también por Jn 21 (pesca milagrosa, misión…). Hay muchos elementos comunes, pero la versión de Juan está mucho más enriquecida, como parábola total y conclusión del Evangelio: Los “pescadores” son siete (no cuatro…) y Pedro recibe una tarea especial de “pastorear” a las ovejas de Jesús (al lado del Discípulo amado).

3. La novedad del texto de Lucas (y de Juan) está en el hecho de que Jesús (que es el Jesús pascual) pide a Pedro que vuelva a iniciar la faena, en un mar más profundo, en el centro del mar, lejos de la costa. En un primer momento, Pedro y los suyos trabajaban cerca de la costa (entre judíos…); el Jesús pascual les pide que se arriesguen, que vayan más allá (que asuman en el fondo la tarea de Pablo, que es la misión de los gentiles). Sin este nuevo mandato de Jesús, y sin la “obediencia” de Pedro (que se pone en marcha, aunque tenga el riesgo de hundirse, como sabe Mt 14) no habría surgido la Iglesia (con Pablo sólo era difícil crear iglesia vinculada a la historia de Jesús).

4. Este Pedro el “aventado y arriesgado”, que va a pescar más lejos de la orilla, con sus compañeros, es el signo de la iglesia que se debe aventurar a romper los moldes hechos, la misión ya fijada… Es evidente que tiene el riesgo de fracasar y de hundirse (como en Mt 14), pero si se queda en la orilla donde no hay olas, ni hay gentes de otro tipo,… ha fracaso de antemano. Éste es el Pedro de la Iglesia que debe encontrar, en este mar-mundo del 2022, nueva “pecado”, nueva pesca. Estamos hoy discutiendo de temas menores, a la orilla del evangelio, a la orilla de la humanidad. Necesitamos que Jesús nos diga “duc in altum”, ir al centro del mar, a la nueva humanidad, para proclamar allí el evangelio.

 5. La tarea de este Pedro (la función petrina de la Iglesia) ha sido retomada de formas distintas por los evangelios (menos el de Marcos, que deja el tema sin resolver, dando casi la impresión de que Pedro no se había convertido todavía…). Mateo presenta a Jesús sacando del agua a Pedro, para que no se ahogue (Mt 14)… y confiándole después la tarea de “abrir” las puertas de la Iglesia más allá  Israel (Mt 16), apareciendo así como piedra de base de la nueva comunidad… Lucas presenta a Jesús orando por Pedro… para que pueda confortar a los hermanos (Lc 22, 32).

6. Pedro ha realizado una acción arriesgada, al servicio de la misión universal de la Iglesia, teniendo que enfrentarse para ello con los mismos discípulos de Jerusalén, que le critican de hereje y aventado (cf. Hch 10…). El buen Pedro tiene que defenderse apelando al Espíritu Santo…, pero queda ante los de Jerusalén como un hombre “peligroso”, que inicia misiones “imposibles”, fuera del cerco sagrado de la buena ley de Jesús… Éste es el fondo de nuestra escena: Por Mandato del Jesús Pascual… Pedro se arriesga a pesar mar adentro…

7. Los protestantes, en general, aceptan la misión de Pedro y le veneran como gran apóstol, junto a Pablo… Pero piensan que su misión no debe perpetuarse de manera personal en la Iglesia, a través de un papa de Roma. Por eso lo tienen más fácil: Pedro queda en el pasado, su tiempo terminó, le recordamos y agradecemos su misión… y basta. Hay algunos protestantes que se quedan con la versión de Marcos, suponiendo que Pedro lo hizo al fin mal, pero creo que su lectora no recoge la dinámica del evangelio.

8. Los católicos lo tenemos mucho más difícil,pues pensamos que la misión de Pedro continúa y está expresada, de algún modo, en el Papa y en sus compañeros… Aquí está nuestra paradoja: Los papas lleven siglos haciendo de “rémora”, impidiendo que la barca de la Iglesia se arriesgue de verdad, buscando nuevos mares… No me imagino a los últimos papas remangándose como Pedro para llevar la barca de la iglesia a nuevos mares: Duc in Altum. No me imagino al Papa echándose al agua (como Pedro en Jn 21…), ni escuchando de verdad la reprimenda de Jesús que le dice: ¡No me andes espiando al discípulo amado, que te he hecho pastor, no inquisidor!.

9. Los católicos tenemos más difícil… pues los últimos papas (desde hace siglos) se siguen quedando en la orilla de Roma,a la orilla del Derecho Canónico, en un tipo de iglesia-israel (¡quizá mal Israel!) que no ha escuchado ni ha visto, ni ha querido resolver desde el evangelio  las cosas que hay más allá… Da la impresión de que los nuevos “pedros” de la iglesia lo hacen en un sentido bien, pero no salen a pescar a nuevos mares… De manera que nadie les puede criticar como criticaron a Pedro los buenos cristianos de Jerusalén por haber aceptado en la Iglesia a un tipo raro, como el centurión de Cesarea. A pesar de ello seguimos (yo sigo) confiando en el verdadero Pedro, el arriesgado de Jesús, que se pone a pescar de nuevo allí donde había fracasado antes….

10. Habrá que recordarle a Pedro “duc in altum”… Arriésgate Pedro (arriesgaos los zebedeos…). Hay faena que hacer fuera de los mares tranquilos de vuestra Roma.

Tres vocaciones muy distintas: Isaías, Pablo y Pedro. Domingo 5º. Ciclo C.

domingo, 6 de febrero de 2022
Comentarios desactivados en Tres vocaciones muy distintas: Isaías, Pablo y Pedro. Domingo 5º. Ciclo C.

Pesca milagrosaDel blog El Evangelio del Domingo, de José Luis Sicre sj:

Después del fracaso en Nazaret (que leímos el domingo pasado), la liturgia dominical omite algunos episodios y pasa a la vocación de los primeros discípulos, aunque el relato de Lucas podríamos titularlo, con más razón, “La vocación de Pedro”. Como paralelo del Antiguo Testamento, la primera lectura cuenta la vocación de Isaías. Y la segunda, aunque se centra en el contenido de la primera predicación cristiana, hace una referencia clara a la vocación de Pablo. Buen tema de reflexión en una época en la que tanto nos preocupa la escasez de vocaciones.

            A propósito de la visita de Jesús a Nazaret vimos que Lucas se basa en el evangelio de Marcos, pero lo modifica para enfocar el episodio de forma nueva. Hoy ocurre lo mismo con la vocación de los primeros discípulos. Para comprender el relato de Lucas conviene recordar el de Marcos.

.

El escueto relato de Marcos sobre la vocación de los primeros discípulos

Caminando junto al lago de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés que echaban las redes al lago, pues eran pescadores. Jesús les dijo:

“Veníos conmigo y os haré pescadores de hombres”.

Al punto, dejando las redes, le siguieron.

Un trecho más adelante vio a Santiago de Zebedeo y a su hermano Juan, que arreglaban las redes en la barca. Inmediatamente los llamó. Y ellos dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, se fueron con él.

            El relato no puede ser más breve. Parecen simples notas para ser desarrolladas por Marcos en su comunidad. Dos parejas de hermanos, un lago, unas redes, una barca, el padre de dos de ellos, unos jornaleros. En este ambiente tan sencillo y cotidiano, Jesús se encuentra por primera vez con estos cuatro muchachos, los llama, y ellos lo siguen dejándolo todo. Una reacción que desconcierta a cualquier lector atento.

La versión de Lucas

En aquel tiempo, la gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la palabra de Dios, estando él a orillas del lago de Genesaret. Vio dos barcas que estaban junto a la orilla; los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara, un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente. Cuando acabó de hablar, dijo a Simón:

– «Remad mar adentro, y echada las redes para pescar

Simón contestó:

«Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes.»

Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande que reventaba la red. Hicieron señas a los socios de la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús diciendo:

– «Apártate de mí, Señor, que soy un pecador.»

Y es que el asombro- se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían cogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.

Jesús dijo a Simón:

«No temas; desde ahora serás pescador de hombres.»

Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.

Los tres cambios que introduce Lucas

  1. Pretende hacer más comprensible el seguimiento de los discípulos. No es la primera vez que se encuentran con Jesús. Él ya ha estado antes en Cafarnaúm, incluso ha comido en casa de Simón y ha curado a su suegra. Luego ha seguido su vida de predicador itinerante y solitario, pero, cuando vuelve a Cafarnaúm, no es un desconocido. Es un maestro famoso y la gente se agolpa para escucharle. El lector no se extraña de que lo sigan.
  2. Centra su atención en Pedro, no en los cuatro discípulos, hasta el punto de que ni siquiera nombra a su hermano Andrés. Jesús sube a la barca de Simón, le pide que se aleje un poco de tierra; con él dialoga después de hablar a la multitud, ordenándole adentrarse en el lago y echar las redes; y Simón Pedro es el único que reacciona arrojándose a los pies de Jesús y reconociéndose pecador. Aunque luego se menciona a Santiago y Juan, que también seguirán a Jesús, las palabras finales y decisivas las dirige Jesús solo a Simón: “No temas; desde ahora serás pescador de hombres”.
  3. Subraya la importancia de Jesús. No se limita a pasear por el lago (como cuenta Marcos) sino que está predicando a la gente, que se agolpa a su alrededor hasta el punto de necesitar subirse a una barca. Luego, Simón le da el título de “Maestro” y le obedece, volviendo a pescar, aunque parece absurdo. Finalmente, Simón cae de rodillas y lo reconoce como un personaje santo, no un pobre pecador como él. La vocación de los discípulos supone un mayor conocimiento de Jesús.

¿Qué pretende decirnos Lucas con estos cambios?

            La finalidad del primero es clara: hacer más comprensible el seguimiento de los discípulos.

            El segundo pone de relieve la figura de Pedro. Lo mismo hace Lucas al final de su evangelio, cuando pone en boca de los discípulos estas palabras: “Realmente ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón” (Lc 24,34). Simón protagonista al comienzo y al final del evangelio de Lucas. Es posible que algunos cristianos, basándose en el duro ataque de Pablo a Pedro en Antioquía (contado en la carta a los Gálatas), pusiesen en discusión su autoridad, y Lucas quisiera ponerla a salvo.

            El tercero nos recuerda que cualquier vocación sirve para conocer mejor a Jesús. El relato de Marcos dice que Jesús no es un francotirador cuya obra desaparecerá con su muerte; quiere y busca colaboradores que continúen su misión. Lucas añade el aspecto de la enseñanza y la autoridad. Pero sugiere también algo mucho mayor: es un personaje santo, que provoca en Simón un sentimiento de indignidad. Para comprender este aspecto hay que recordar la vocación de Isaías, primera lectura de este domingo.

El relato de la vocación de Isaías (1ª lectura)

El año de la muerte del rey Ozías, vi al Señor sentado sobre un trono alto y excelso: la orla de su manto llenaba el templo. Y vi serafines en pie junto a él. Y se gritaban uno a otro, diciendo: “¡Santo, santo, santo, el Señor de los ejércitos, la tierra está llena de su gloria!” Y temblaban los umbrales de las puertas al clamor de su voz, y el templo estaba lleno de humo.

            Yo dije: “¡Ay de mí, estoy perdido! Yo, hombre de labios impuros, que habito en medio de un pueblo de labios impuros, he visto con mis ojos al Rey y Señor de los ejércitos.”

            Y voló hacia mí uno de los serafines, con una ascua en la mano, que había cogido del altar con unas tenazas; la aplicó a mi boca y me dijo: “Mira; esto ha tocado tus labios, ha desaparecido tu culpa, está perdonado tu pecado.”

            Entonces, escuché la voz del Señor, que decía: “¿A quién mandaré? ¿Quién irá por mí?”

            Contesté: “Aquí estoy, mándame.”

            Retrocedamos ocho siglos, al año 739 a.C., cuando muere el rey Ozías. En ese momento sitúa Isaías su vocación. Pero la cuenta de un modo muy distinto. En ese encuentro inicial con Dios lo que más le llama la atención es su majestad y soberanía, que destaca mediante tres contrastes. El primero con Ozías, muerto; del rey mortal se pasa al rey inmortal. El segundo, con los serafines, a los que describe detenidamente, mientras de Dios solo puede decir que “la orla de su manto llenaba el templo”. El tercero, con Isaías, que se siente impuro ante el Señor. Tenemos tres binomios que subrayan la soberanía de Dios (vida-muerte, invisibilidad-visibilidad, santidad-impureza). Todo esto, enmarcado en un terremoto que hace temblar los umbrales y llena de humo el templo.

            Basándose en la queja de Isaías (“soy un hombre de labios impuros”), un serafín purifica sus labios, como símbolo de la purificación de toda la persona. Por eso, la consecuencia final no es que Isaías ya tiene los labios puros, sino que “ha desaparecido tu culpa, está perdonado tu pecado”. Cuando Dios pregunte “¿A quién mandaré? ¿Quién irá de mi parte?”, Isaías podrá ofrecerse voluntariamente: “Aquí estoy, mándame”.

La vocación de Isaías y la vocación de Simón

            Lucas, gran conocedor del Antiguo Testamento, parece ofrecer en su relato de la vocación de Simón Pedro una relectura de la vocación de Isaías. Al menos es interesante advertir las diferencias.

            El escenario. La vocación de Isaías tiene lugar en el ámbito sagrado del templo, con Dios en un trono alto y excelso, rodeado de serafines. La de Pedro, en una barca dentro del lago, rodeado de los compañeros y jornaleros.

            La persona que llama. En el caso se Isaías se subraya la majestad y santidad de Dios. A Jesús se lo presenta inicialmente de forma muy humana, aunque capaz de congregar a una multitud y de convencer a Pedro para que vuelva a pescar. Solo después de la pesca advertirá Pedro que se encuentra ante un personaje excepcional.

            La reacción inicial del llamado. En ambos casos el protagonista se siente pecador. La reacción de Isaías es más trágica (“estoy perdido”) porque parte de la idea de que nadie puede ver a Dios y seguir con vida. Pedro se reconoce simplemente ante un personaje sagrado junto al cual no puede estar (“apártate de mí”).

            La preparación del enviado. A Isaías, un serafín lo purifica como paso previo para poder realizar su misión. Jesús no realiza nada parecido con Pedro. La forma de prepararse es seguir a Jesús. “Dejándolo todo lo siguieron”.

            La misión. La liturgia ha suprimido la parte final del relato de Isaías, donde recibe la desconcertante misión de endurecer el corazón del pueblo judío y cegar sus ojos; la misión principal de Isaías consistirá en transmitir un mensaje durísimo. En cambio, la de Pedro será positiva, “pescador de hombres”.

            La reacción final del elegido. Aquí no hay diferencia. En ambos casos se advierte la misma disponibilidad, aunque en los discípulos se subraya que lo dejan todo para seguir a Jesús.

La breve referencia de Pablo a su vocación (2ª lectura)

            Al enumerar las apariciones de Jesús, Pablo no evita una referencia a sí mismo: “por último, como a un aborto, se me apareció también a mí”. La gran diferencia con Isaías y Pedro es que Pablo ha sido un perseguidor de la iglesia. Pero también él recibe una misión, y ha respondido con toda generosidad. Incluso con cierto orgullo confiesa: “he trabajado más que todos ellos”. Para corregirse inmediatamente: “Aunque no he sido yo, sino la gracia de Dios conmigo”.

Reflexión y pregunta

            La generosidad de los cuatro primeros discípulos, dejándolo todo para seguir a Jesús, nos recuerda a tantas personas que siguen dejando todo, incluso la familia y la patria, a veces para ser “pescadores de hombres”, otras para ayudar a cualquiera que lo necesite, incluso de religión distinta. Un ejemplo que sirve de estímulo y demuestra el poder de la llamada de Jesús.

            La pregunta: ¿Cuántas veces a la semana cumplo su mandato: “Rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies”?

 

 

06 de Febrero. Domingo V. Tiempo Ordinario

domingo, 6 de febrero de 2022
Comentarios desactivados en 06 de Febrero. Domingo V. Tiempo Ordinario

21FB34A7-481B-47F4-ABA3-35E825759169

 

“Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.”

(Lc 5, 1-11)

Y hay que decir que esta vez “todo” era mucho. Eran dos barcas tan llenas de peces que casi se hundían…

Lo normal hubiera sido que Pedro o los hijos de Zebedeo hubieran contratado a Jesús como pescador. Con él en la empresa los beneficios hubieran aumentado considerablemente. Sus familias se habrían enriquecido y con parte de los beneficios podrían haber ayudado a otras muchas personas. Podrían haber fundado una escuela de predicadores y una ONG, por ejemplo.

Así son las cosas como las pensamos nosotros. Dios suele tener otras ideas y aquí es cuando estos pescadores, el mejor día de toda su carrera laboral deciden dejarlo TODO.

Una decisión absolutamente absurda desde el punto de vista humano. Es una pena no conocer la reacción de las familias y amigos de estos pescadores. Pero seguro que fue similar a la de tantas familias que ven como una hija, un hermano, una sobrina o un primo se encuentra con Dios y lo deja todo.

Quienes lo ven desde fuera no lo comprenden. Una vez, hace años, una persona que vino a la hospedería, conversando con la hospedera, se interesaba por una hermana. Había oído decir que en el monasterio había una hermana que era médico y preguntaba si era cierto. Ante la respuesta afirmativa dijo: “-¡Qué desperdicio de vida!”

Que una persona que tenía una buena profesión decida meterse monja suscita incomprensión e incluso desprecio. No hay lógica humana que comprenda que alguien sea capaz de dejar dos barcas llenas de peces y seguir a un Maestro medio desconocido. No se comprende, pero sigue sucediendo.

Jamás podrá comprenderse porque es una respuesta que tiene que ver con el corazón, no con la razón. El amor nunca es razonable. Y ahí van quedando barcas llenas de peces en muchas orillas. Porque cuando Dios irrumpe en la vida de alguien primero la hace rebosar y después se lo pide TODO.

Oración

Ven, Trinidad Santa, a nuestras orillas, cuando repasamos nuestras redes vacías, cuando dejamos nuestras barcas llenas. Amén.

*

Fuente Monasterio de Monjas Trinitarias de Suesa

***

 

Todos estamos llamados a a desplegar nuestro ser, sin límites.

domingo, 6 de febrero de 2022
Comentarios desactivados en Todos estamos llamados a a desplegar nuestro ser, sin límites.

E7714C27-2A36-4F7B-BF00-2D8A4FDEC734

DOMINGO 5º (C)

Lc 5,1-11

Empezamos hoy el c. 5 del evangelio de Lucas con un episodio múltiple: La multitud que se agolpa en torno a Jesús para escuchar la palabra de Dios; la enseñanza desde la barca; la invitación a remar mar adentro; pesca inesperada; la confesión de la indignidad de Pedro; la llamada de los discípulos y el inmediato seguimiento. No nos dice de qué les habla Jesús, pero lo que sigue nos da la verdadera pista para descubrir de qué se trata. Este relato es muy parecido al que narra Juan en el capítulo 21. Los dos abren un horizonte nuevo. Los dos nos invitan a conocer a Jesús y a conocernos mejor para parecernos a él.

Hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada. El hecho de que la pesca abundante sea precedida de un total fracaso, tiene un significado teológico muy profundo. ¿Quién no ha tenido la sensación de haber trabajado en vano durante décadas? Solo tendremos éxito cuando actuemos en nombre de Jesús. Esto quiere decir que debemos  actuar de acuerdo con su actitud vital, más allá de nuestras posiciones raquíticas y a ras de tierra. Lo que se nos pide es muy distinto a decir: por Jesucristo nuestro Señor.

Rema mar adentro. La multitud se queda en tierra, solo Pedro y los suyos (muy pocos) se adentran en lo profundo. Esta sugerencia de Jesús es también simbólica. En griego “bados” y en latín “altum” significan profundidad (alta mar), y expresa mejor el simbolismo. Solo de las profundidades del hombre se puede sacar lo más auténtico. Todo lo que buscamos en vano en la superficie está ya dentro de nosotros mismos. Pero ir más adentro exige traspasar las falsas seguridades del yo superficial y adentrarse en aguas incontroladas. Adentrarse en lo que no controlamos exige fe-confianza. Decía Teilhard de Chardin: Cuando bajaba a lo hondo de mi ser, dejé de hacer pie y parecía que me deslizaba hacia el vacío.

Fiado en tu palabra, echaré las redes. El que Pedro se fíe de la palabra de Jesús que le manda, contra toda lógica, echar las redes a una hora impropia, tiene mucha miga. Las tareas importantes las debemos hacer siempre fiándonos de otro. Tenemos que dejarnos conducir por la Vida. Cuando intentamos controlar lo que es más que nosotros, aseguramos nuestro fracaso. El mismo Nietzsche dijo: “El ser humano nunca ha llegado más lejos que cuando no sabía a donde le llevaban sus pasos”. Lo que trasciende a nuestro ser consciente es mucho más importante que el pequeñísimo espacio que abarca nuestra razón. Dejarnos llevar por lo que es más que nosotros es signo de verdadera sabiduría.

No temas. El temor y el progreso son incompatibles. Mientras sigamos instalados en el miedo, la libertad mínima indispensable para crecer será imposible. Más de 130 veces se habla en la Biblia del miedo ante lo divino. Casi siempre, sobre todo en los evangelios, se afirma que no hay motivo para temer nada. El miedo nos paraliza e impide cualquier decisión hacia la Vida. Si el acercamiento a Dios nos da miedo, ese Dios es falso. Cuando la religión sigue apostando por el miedo, está manipulando el evangelio y abusando de Dios.

El mar era el símbolo de las fuerzas del mal. “Pescar hombres era un dicho popular que significaba sacar a uno de un peligro grave. No quiere decir, como se ha entendido con frecuencia, pescar o cazar a uno para la causa de Jesús. Aquí quiere decir: ayudar a los hombres a salir de todas las opresiones que el impiden crecer. Solo puede ayudar a otro a salir de la influencia del mal, el que ha encontrado lo auténtico de sí mismo. Crecer en mi verdadero ser es lo mejor que puedo hacer por todos los demás. La principal tarea de todo ser humano está dentro de él. Dios quiere que crezcas siendo lo que eres de verdad.

Y, dejándolo todo, lo siguieron. Seguimos en un lenguaje simbólico, teológico. Es imposible que Pedro y sus socios dejaran las barcas, los peces cogidos, la familia… y se fueran físicamente detrás de Jesús desde aquel instante. El tema de la vocación es muy importante en la vida de todo ser humano. La vida es siempre ir más allá de lo que somos, por lo tanto, el mismo hecho de vivir nos plantea las posibilidades que tenemos de ir en una dirección o en otra. Con demasiada frecuencia se reduce el tema de la «vocación» al ámbito religioso. Nada más ridículo que esa postura. Quedaría reducido el tema a una minoría. Todos estamos llamados a la plenitud, a desplegar todas nuestras mejores posibilidades.

La vocación no es nada distinto de mi propio ser. No es un acto puntual y externo de Dios en un momento determinado de mi historia. Dios no tiene otra forma de decirme lo que espera de mí, que a través de mi propio ser. Elige a todos de la misma manera, sin exclusiones ni preferencias. La meta es la misma para todos. Dios no puede tener privilegios con nadie. Soy yo el que tengo de adivinar todas las posibilidades de ser que yo debo desarrollar a lo largo de mi existencia. Ni puede ni tiene que añadir nada a mi ser. Desde el principio están en mí todas esas posibilida­des, no tengo que esperar nada de Dios.

Mi vocación sería encontrar el camino que me llevará más lejos en esa realización personal, aprovechando al máximo todos mis recursos. Los distintos caminos no son, en sí, ni mejores ni peores. Lo importante es acertar con el que mejor se adecue a mis aptitudes personales. La vocación la tenemos que buscar dentro de nosotros mismos, no fuera. No debemos olvidar nunca que toda elección lleva con sigo muchas renuncias que no se tienen que convertir en obsesión, sino en la conciencia clara de nuestra limitación. Si de verdad queremos avanzar hacia una meta, no podemos elegir más que un camino. El riesgo de equivocarnos no debe paralizarnos, porque aunque nos equivoquemos, si hacemos todo lo que está de nuestra parte, llegaremos a la meta, aunque sea con un mayor esfuerzo.

Este relato está resumiendo el proyecto vital de todo ser humano. Jesús estaba desarrollado su proyecto de vida y quiere que los demás desarrollen el suyo. No se trata de una imitación externa sino de un vivir lo que él vivió desde su ser más auténtico y profundo. Pedro lo ve como imposible y hace patente su incapacidad. Está instalado en su individualidad y en su racionalidad y es figura de todos nosotros que no somos capaces de superar el ego psicológico y el ego mental. Todo lo que no son mis sentimientos y mis proyectos racionales lo considero inalcanzable. Todas las posibilidades de ser que están más allá de esta ridícula acotación no me interesan y ni siquiera tengo interés en descubrirlo.

Pero la verdad es que más allá de lo que creo ser, está lo que soy de verdad. Aquí está la clave de nuestro fracaso espiritual. Descubrimos que hay seres humanos que han alcanzado ese nivel superior de ser, pero a mí me parece inalcanzable porque “soy un pecador”. “¿Quién te ha dicho que estabas desnudo?” Dios se lo pregunta a Adán, dando por supuesto que Él no ha sido. Notad el empeño que ha tenido la religión en convencernos de que estábamos empecatados y que no debíamos aspirar más que a reconocer nuestros pecado y hacer penitencia. Ojalá superásemos esa tentación y aspirásemos todos a la plenitud a la que podemos llegar. Ni lo biológico, ni lo psicológico, ni lo racional constituyen la meta del hombre, pero en nuestro mundo es la única aspiración y lo único que cuenta.

Meditación

Llega a lo profundo de tu ser.
Sin esa profundización, no es posible la plenitud humana.
La contemplación es el único camino.
Aprende a pescar en tu propio pozo.
Lo que con tanto afán buscas fuera de ti,
lo tienes al alcance de la mano dentro de ti.

Fray Marcos

Fuente Fe Adulta

La llamada.

domingo, 6 de febrero de 2022
Comentarios desactivados en La llamada.

pescatoridiuomini

Lc 5, 1-11

«Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron»

En mayor o menor medida, todos nos sentimos llamados a hacer algo en la vida.

El hedonista se siente llamado a disfrutar de los placeres y momentos gratos que le brinda la vida, el existencialista a construirse a sí mismo para dotar de una esencia personal a la existencia que ha recibido, el místico a buscar a Dios en lo más íntimo de su ser, el hinduista a cultivar el equilibrio interior que le permita contribuir a la armonía universal, el cristiano a responder al amor de Dios con amor a los demás…

En el caso del cristiano, hay muchas formas de responder a la llamada dependiendo de la personalidad de cada uno, aunque, básicamente, podemos decir que unos responden alabando a Dios con la oración y la práctica frecuente de los sacramentos y otros ayudando a quienes los necesitan. No obstante, si levantamos un poco la vista hacia el horizonte, quizá veamos que la misión última del cristiano es construir humanidad; es decir, colaborar en la obra de Dios porque Dios necesita de nosotros para sacarla adelante.

Desde esta perspectiva, también podemos comprobar que todas estas formas de sentir la llamada y responder a ella están engarzadas entre sí y encaminadas a un mismo fin, porque la “humanidad” solo se puede construir con una actitud de ayuda a los demás, y para lograr esta actitud es precisa la oración.

Es probable que conozcan la leyenda de aquel maestro de obra que, en plena Edad Media, visitaba la sección de cantería en el solar donde se estaba construyendo una catedral. Dice la leyenda que se acercó a uno de los canteros, y le preguntó: «¿Qué estás haciendo?», y él le respondió: «Estoy tallando este bloque de mármol». Le hizo la misma pregunta a un segundo cantero, y éste le dijo: «Estoy fabricando un capitel». Siguió su camino, y ante la misma pregunta un tercer cantero le respondió: «Estoy construyendo una catedral»… Los tres estaban haciendo lo mismo, pero con una perspectiva y una motivación muy diferentes.

Nuestra catedral es la humanidad, y para construirla es necesario convertirse en servidor, compartir lo que tenemos con los que no tienen, perdonar setenta veces siete, trabajar por la paz y la justicia, y, en definitiva, hace falta que «los hombres vean en nuestras buenas obras el amor del Padre» (Mt 5,16). Nosotros creemos en Abbá porque lo hemos visto reflejado en Jesús, y “los hombres” solo podrán creer en Jesús si ven en nosotros unos criterios de vida más sólidos y convincentes que los que les ofrece el mundo.

Y es que responder a la llamada de Jesús comporta una gran responsabilidad. Por eso, Ruiz de Galarreta proponía el siguiente lema como propio del cristiano: «Máximo compromiso, máxima confianza»… Máximo compromiso porque la envergadura de la tarea así lo requiere, y máxima confianza porque ese compromiso es con nuestra Madre.

Miguel Ángel Munárriz Casajús

Para leer el comentario que José E. Galarreta hizo en su momento, pinche aquí

Fuente Fe Adulta

Y dejándolo todo, lo siguieron.

domingo, 6 de febrero de 2022
Comentarios desactivados en Y dejándolo todo, lo siguieron.

ob_01d814_appelLc 5, 1-11

Sí, se dice Pedro a sí mismo, “dejándolo todo… lo seguimos”. Es la frase que lo explica todo. Recuerda emocionado aquellos días y hechos que le cambiaron el rumbo, que le dieron un nombre y una identidad nueva, otra forma de pensar y de vivir. Y todo empezó con Jesús… con ese Nazareno que le salió al encuentro, que se subió a su barca, que intentó darle lecciones de pesca, a él, que no había hecho otra cosa en su vida… Todo empezó con ese hombre que le hizo conocerse por dentro y sentirse en relación con Dios, cerca de Él. Por él, por Jesús, todo había cambiado… dejó todo: barca, redes, trabajo, amigos, familia…

Sí, habían pasado muchos años y aún lo recordaba vivamente. Él estaba afanado y malhumorado por una noche de trabajo inútil, con ganas de terminar de remendar las redes para irse a casa y entonces Jesús se sube a su barca como si nada, y se pone a hablar a todos. Son tantos los que le escuchan que se ve obligado a separar la barca de la orilla para que no lo aplasten… ¡Como si no tuviera más que hacer! pero recuerda como poco a poco él mismo va dejando las redes y también escucha… ¡Nadie ha hablado como este hombre! Está entusiasmado él también… Y cuando termina se siente más tranquilo, de mejor humor. Y entonces viene lo inesperado, oye que Jesús le dice: “Rema mar adentro y echa las redes para pescar”… Y recuerda que tuvo que hacer un esfuerzo para no gritarle: ¿A estas horas? Que sabrás tú de pesca…

Pero vuelve a sentirse como entonces, y ahora entiende por qué no le discutió. Recuerda que contra toda lógica empezó a hacer lo que le decía y que llevado por una fuerza desconocida en él se oye decir: Lo hago porque tú lo dices, solo porque tú lo dices. Pero, ¿quién eras tú para mí entonces? Un maestro que hablaba de lo que no sabía… aun así obedeció saltándose toda lógica.

Y sucedió el milagro. Sí, el milagro, recuerda Pedro, no fue pescar mucho a mediodía, con ser al menos algo fuera de lo normal. El milagro es lo que le pasó por dentro: cómo se descubrió a él mismo y cómo descubrió a Jesús, fue como verse con el alma y el corazón desnudo frente a Dios, un Dios que te sonríe y te quiere y eso le hacía sentirse más pobre, más pecador, más indigno de estar con Él.

Y entonces vino la frase “pescador de hombres” y Pedro, que seguía sin entender nada, hizo lo mismo que acababa de hacer con la pesca… en tu nombre, porque tú lo dices… “lo dejo todo y te sigo”.

Han pasado muchos años, fue testigo de su muerte. Es testigo de su vida de resucitado y ahora en Roma está a punto de terminar su vida, está condenado a muerte. Y de nuevo “Por Él”. ¿Ha valido la pena?

La pregunta no es para Pedro sino para ti y para mí. Porque el evangelio de este domingo habla de nuestra vida, de la de todo cristiano. ¿Podemos vislumbrar nuestra propia historia, como Pedro, a la luz de este evangelio?

Escuchamos a Ana, una mujer sencilla del grupo de reflexión bíblica. Al terminar de leer este texto, toma la palabra y un tanto emocionada nos dice:

Yo era joven, estudiante. Poco a poco, entre voluntariados, charlas y celebraciones al aire libre la imagen de Jesús se fue perfilando ante mí, tan impresionante como la describe Lucas en la orilla de Tiberíades. Sin que yo lo decidiera, así es como lo recuerdo, Él se metió en mi vida, se subió a mi barca y casi sin darme cuenta sus palabras captaron mi atención; lo que decía era verdad y me llenaba el corazón. Y empecé a escucharle día tras día, a leer los evangelios, a buscar a los que hablaban de Él y a rezar hablando con Él como tantos a mi alrededor.

Y una tarde, recuerdo el sitio y la hora, me dijo algo parecido a ese “rema mar adentro”… me sonó a “Dedícate a cuidar a los que nadie cuida…” Deja todas tus preocupaciones y planes sobre el futuro y sígueme.  Yo, que estaba terminado la carrera y tenía ya ofertas de empleo en una gran multinacional, yo que me prometía un futuro exitoso y brillante… Y como Pedro pensé: “Qué sabrás tú de éxitos y ganancias en esta sociedad del s. XXI tan distinta a la que tú viviste…”

Yo quería seguir con él, pero ¿dejarlo todo? ¿No podíamos llegar a “un arreglo”? Poco a poco, mis mismas preguntas y dudas me ayudaron a conocerme…. A descubrirme tan poca cosa para recibir su invitación… a no entender cómo me invitaba a mí que era… Y, como Pedro, solo le quería decir “apártate de mí que soy así” Pero también yo escuché aquello de “Te haré…” y la alegría me envolvió, me entusiasmó de tal forma que aún sin entender nada, dejé todos mis planes, mis ofertas de trabajo en las que iba a ganar tanto dinero y… aquí estoy cuidando cada día a los que nadie más cuida… ganándome la vida de otra forma, con otros criterios, más cercanos a los suyos. Y me siento tan feliz y agradecida por su invitación y su llamada… Aún me repito: me llamó a mí, a pesar de mi falta de fe, a pesar de mi pobreza y mi pecado…

Como Pedro, como Ana, ¿podremos descubrir en este evangelio nuestra historia? ¿Cómo narraríamos nuestro encuentro con Jesús, ese encuentro que nos cambió la vida? ¿O aún estamos buscando “arreglos” que nos ayuden a seguir siendo sus discípulos, sus discípulas, sin dejarlo todo?

Abramos nuestro corazón y “en su nombre”, solo porque El lo dice, hagamos que este evangelio sea nuestra historia, recordemos que lo es y demos gracias a Dios por ello.

Mª Guadalupe Labrador Encinas, fmmdp

Fuente Fe Adulta

Vulnerabilidad y plenitud.

domingo, 6 de febrero de 2022
Comentarios desactivados en Vulnerabilidad y plenitud.

CE474143-3F7A-4151-ABE6-3DB0AF8D66EEDomingo V del Tiempo Ordinario

6 febrero 2022

Lc 5, 1-11

Es propio de la lectura dualista proyectar la “salvación” en un ser separado, que termina siendo idealizado o incluso divinizado. En paralelo, se produce una desconexión de la propia identidad, cayendo en el olvido y la ignorancia de lo que realmente somos. El resultado, objetivamente, no puede ser otro que la alienación y el sufrimiento.

El ser, la vida, el poder, la “salvación”… no es “algo” que “alguien” podría otorgarnos, aunque todos puedan enseñarnos y de todos podamos necesitar.

De acuerdo con nuestra constitución paradójica, somos vulnerabilidad -que se cansa de bregar y parece no conseguir nada, según el simbolismo del relato- y somos también, en nuestra identidad profunda, plenitud de vida: paz, confianza, fuerza, dinamismo.

En Jesús, como en tantas otras personas, hemos podido descubrir a alguien que ha vivido en esa certeza. El error está en que, en lugar de verlo como un espejo que reflejaba lo que somos todos, lo hemos visto como un ser separado y distinto de nosotros y hemos terminado alienándonos.

En la comprensión no-dual se advierte que lo que es Jesús lo somos todos. Y que solo necesitamos ahondar en nuestra verdad más profunda -ahí donde somos uno con todos los seres- para escuchar con fuerza: “No temas, rema mar adentro…”

Esto no es un endiosamiento del propio yo, ya que la conexión con nuestra verdadera identidad -si es tal, y la vivimos de manera consciente- desnuda al yo y lo disuelve. Dicho de modo más simple: no es el yo quien nos “salva”, sino más bien al contrario, la comprensión de lo que realmente somos nos “salva” del (de la identificación con el) yo.

La conexión consciente con nuestra verdadera identidad se revela como plenitud, como un estado de ser caracterizado por la consciencia de unidad. En medio de todas las circunstancias de nuestra existencia, vivimos anclados en lo que somos y en unidad con todos, en un sí consciente a la vida.

 ¿Descubro en mí ese “fondo” que es plenitud de vida y de presencia?

Enrique Martínez Lozano

Fuente Boletín Semanal

¿Crisis de vocaciones? Dios nos llama a todos

domingo, 6 de febrero de 2022
Comentarios desactivados en ¿Crisis de vocaciones? Dios nos llama a todos

indumar432Del blog de Tomás Muro La Verdad es libre:

01.- Llamadas de la vida.

    Las tres lecturas de hoy nos hablan de la llamada de Dios y de la vida. La llamada de Isaías en la primera lectura, la de San Pablo en la segunda lectura (1Corintios) y la llamada de Pedro (y algunos discípulos) en el evangelio

    La historia de la Salvación y la historia de la humanidad están llenas de llamadas de Dios y de la vida.

    Por otra parte, quienes reciben –quienes recibimos- la llamada del Señor, (que somos todos) somos débiles: hombre de labios impuros (Isaías), un aborto (S Pablo), pecador (Pedro) y por eso sentimos  miedo: ¡ay de mí estoy perdido! Sino embargo acogen la llamada: “aquí estoy, mándame”.

    Isaías, como Pablo, como Pedro y aquellos pescadores siguieron a Cristo.

No temas, le dice Jesús a Pedro, ha sido perdonada tu culpa escucha Isaías. Pablo es lo que es no por sus méritos, sino por la gracia de Dios.

02.- Todos somos llamados.

    La llamada de Dios es la que da sentido a nuestra vida. Cuando escuchamos la voz de la ultimidad, sabemos –creemos- hacia dónde vamos, cuál es el horizonte de nuestra vida. Cuando sabemos quién nos llama y hacia dónde vamos sabemos lo definitivo en la vida.

+ Nosotros entendemos que la llamada de Dios es para la vida religiosa o para ser sacerdote… Luego “sacralizamos” esa llamada y surge el clero, las personas sagradas, etc. Y no es así. Dios nos llama a todos. Todos somos llamados por Dios a la vida.

+ Haríamos bien en repensar –con más detenimiento que el breve espacio de una homilía- la distinción entre laicos y mundo sagrado. Podemos ser iglesia sin tal distinción.

+ En la época del Nuevo Testamento no había laicos y los criterios para la ministerialidad eran:

  1. El que presidía la comunidad, presidía la Eucaristía.
  2. Atender las necesidades de la comunidad eclesial: enfermos, necesitados, niños, etc.

  En la época del Nuevos Testamento no había crisis de vocaciones, porque la comunidad cristiana se “autoabastecía” de las personas que atendían las necesidades de la comunidad.

03.- Llamados a la misión (rema mar adentro).

El lugar de la llamada a la misión no es el templo, sino el mundo, significado como el mar.

    El mar –en la mentalidad bíblica- es el lugar de peligro, de la profundidad, donde incluso peligra la vida.

    Surcar y navegar mar adentro es adentrarse en la vida, profundizar en los problemas, en las dificultades.

    En este aspecto hemos conocido cambios importantes en el modo de entender el cristianismo. No hace muchas décadas, los movimientos cristianos eran de compromiso: “Juventud obrera católica (joc)”, “Juventud estudiantil, rural…” “Hombres obreros católicos (hoac)”. Pablo VI, siendo joven cura en Roma sufrió mucho con sus jóvenes estudiantes católicos (jóvenes Acción católica italiana) por la persecución del fascismo de Mussolini. Era un cristianismo que remaba mar adentro.

    Quizás hoy en día el cristianismo se ha edulcorado y nos basta con un icono y dos velas.

    Tenemos la tentación de la comodidad, de no arriesgar, y permanecer en las seguridades del puerto, nos quedamos en tierra. Sin embargo, el evangelio y la misma vida nos dicen: rema mar adentro…

04.- La barca es la figura de la iglesia

    Este relato de la pesca tiene un marcado colorido eclesial: el mar, la barca, las redes, los peces, la pesca…

    Este texto refleja la experiencia de las primeras comunidades cristianas (y de todas las comunidades): dificultades, galernas, noches, ausencia de eficacia pastoral, etc.

    Necesitamos que en nuestra Iglesia esté JesuCristo. Jesús sentado en la barca…

05.- La pesca abundante por la palabra de JesuCristo

    Por nuestras propias fuerzas seguramente que pescaremos poco, aunque nos pasemos la noche bregando.

    La eficacia de la tarea está en la confianza en quien nos envía y va en la barca con nosotros.

    Así lo entienden Pedro y los compañeros: Por tu Palabra, echaré las redes.

    Fiarse de esa Palabra hace posible que acontezca lo impensable o, lo que es lo mismo, la utopía, la cual jamás será posible desde la lógica del pragmatismo.

    Fiarse de la Palabra de Jesús nos introduce en una dinámica nueva. Nos libra de nuestras prepotencias más o menos inconfesadas y nos hace descansar en la esperanza.

    La pesca abundante es la meta soñada, la utopía de la plenitud del Reino de Dios.

    La llamada termina en la pesca abundante, en la plenitud

06.- Desde ahora serás pescador de hombres. dejándolo todo, lo siguieron.

Ser pescador (y sembrador) son tareas nobles y humanizadoras.

Quemar las naves y seguir a Cristo, aceptar la PALABRA es un acto de plena confianza capaz de llenar y dar sentido a la existencia humana. Es el abandono pleno en la ultimidad de Dios.

Aquí estoy, Señor, mándame.

 

Pedro Páramo

sábado, 5 de febrero de 2022
Comentarios desactivados en Pedro Páramo

Del blog Nova Bella:

3382fcfb2beb820e1b6f4cb35d37302f

«Hacía tanto que no alzaba la cara,

que me olvidé del cielo.»

*

Juan Rulfo

***

De mendigo excluido a discípulo de Jesús

sábado, 5 de febrero de 2022
Comentarios desactivados en De mendigo excluido a discípulo de Jesús

ciego_03A propósito de  Mc 10,46-52*

José Rafael Ruz Villamil
Yucatán (México)

ECLESALIA, 24/01/22.- “La ceguera, muy extendida en Oriente, provenía, sobre todo, de la oftalmía purulenta y era considerada como castigo de Dios. Aunque la ley recomendaba ayudar a los ciegos, éstos se veían con frecuencia obligados a mendigar. Su curación, rarísima, se consideraba un gran milagro” (así X. Léon-Dufour, Diccionario del Nuevo Testamento, Madrid 1977). Tal es —de manera aproximada— el contexto de Bartimeo, ciego que mendiga en el camino que va de Jericó a Jerusalén.

Jericó —uno de los asentamientos humanos más antiguos del planeta— es un auténtico oasis en la hondonada del río Jordán: situada a unos 250 metros bajo el nivel del mar, la ciudad, llena de palmeras, es obra de la actividad constructora de Herodes el Grande que edificara allí su residencia de invierno. De corte romano, dotada de un anfiteatro y un hipódromo, Jericó es, también, cuartel de las tropas de ocupación romanas, pero, sobre todo, es el lugar de descanso de los peregrinos a la Ciudad Santa que, por no pasar por tierra de samaritanos, hacen un rodeo siguiendo la ruta del Jordán: allí comienza, literalmente, la subida a Jerusalén después de un reposo más o menos largo ora bajo la frescura de los árboles, ora en alguna de las posadas que alojan a los viandantes.

De Jericó, pues, sale Jesús“acompañado de sus discípulos y de una gran muchedumbre”: es entonces cuando se encuentra con el ciego Bartimeo. Éste, que sin duda ha oído hablar del Maestro, intuye en él la posibilidad de salir de su estado de calamidad: “…junto al camino, se sienta un ciego que lleva tiempo viviendo en el reino de la oscuridad y que, al oír ahora el rumor de la marcha del libertador, se pone a gritar con todas sus fuerzas pidiendo socorro antes de que la esperanza desaparezca en el horizonte.” (así J. Marcus, El evangelio según Marcos II, Salamanca 2011).

Y sí, Bartimeo grita cada vez más fuerte dando a Jesús, por dos veces, el tratamiento de Hijo de David no tanto en sentido genealógico cuanto en un reconocimiento a su calidad de mesías. Con todo, el ciego no lo tiene fácil: para llegar a Jesús no sólo tiene el handicap de su ceguera, sino la reacción desfavorable de los discípulos y simpatizantes del Maestro que le rodean y que intentan callarle con severidad.Y es que en una sociedad como la de entonces en la que los segmentos sociales vienen a resultar, más que delimitados, cerrados, se da un celo muy agudo para mantener fuera a quienes no pertenecen —no están incluidos— en el grupo. Así y en este caso, un excluido a causa del pecado que le es intrínseco por la ceguera, no es más que un tropiezo en el camino del Galileo a Jerusalén donde, por cierto, esperan que Jesús acabe siendo rey. No es, en modo alguno, la manera de pensar del Maestro que llama junto a sí a Bartimeo.

El mendigo ciego arroja su manto —¿porque le estorba para acercarse a Jesús?, ¿porque ya no le interesan las monedas de limosna que los peregrinos le dejan en él?— y brinca: brinca, dice Marcos, no camina; brinca y queda cara a cara con el Maestro. Y se da el diálogo. Diálogo aparentemente obvio, pero necesario en el relato, primero, para mostrar que, en ese momento, tanto el camino a Jerusalén como los discípulos y acompañantes quedan en un segundo plano: el interés de Jesús de Nazaret es Bartimeo, como si sólo fuese lo único que hubiera en el mundo; segundo, para consignar la petición del mendigo, dicha de un modo entrañable: “El tratamiento arameo rabbuní, que no se traduce, es una acentuación de ‘rabí’ (“mi dueño”) y, para oídos no judíos, encierra un acento majestuoso.” (así J. Gnilka, El evangelio según san Marcos II, Salamanca 1997). Vale apuntar que el vocativo rabbuní solamente es conservado, en los cuatro evangelios, en este caso y en el evangelio de Juan (20,16), en labios de María Magdalena cuando reconoce al Resucitado junto a la tumba.

La petición de Bartimeo no podría ser otra. La respuesta del Maestro —«Vete, tu fe te ha salvado.»— idéntica a la que dieraen unos pocos casos gira en torno, no tanto al poder del mismo Jesúscuanto a la fe del ciego que, a gritos, le ha buscado: de donde la fe, pues, viene a ser el eje del relato. Cabe, entonces, preguntar ¿qué es, en qué consiste la fe de Bartimeo?

Dado que “en las circunstancias sociales de entonces, los ciegos y los cojos se veían obligados a mendigar” (así H. Haag et al, Diccionario de la Biblia, Barcelona 1987), Bartimeo es, qué duda cabe, lo que le corresponde: un mendigo más, con la circunstancia de estar sentado a la vera del camino que va de Jericó a Jerusalén, esto es, ante un ir y venir de tantos peregrinos: muchos han pasado junto a él, de muchos ha recibido una limosna; hasta aquí y por así decir, todo en su lugar. Pero escucha —con ese oído agudo que suele acompañar a la ceguera— en un murmullo distinto el paso de un peregrino que le suscita el deseo de salir de su exclusión: la mera presencia de Jesús le abre la posibilidad de una vida distinta. Entonces lo llama con toda la intensidad que es capaz. Y la reacción de callarle de quienes acompañan al Maestro —discípulos y seguidores— le hacen levantar la voz con más fuerza: ellos quieren que todo siga igual, todo en orden. Bartimeo no, ya no: ha decidido rebelarse y se rebela. Y lo consigue: para él ya no hay más orden establecido, ni destino ineluctable: por esto, ahora ve, ahora es autónomo. Esta es su fe.

El correlato final es que Bartimeo, por su no sometimiento —generada por la cercanía del Maestro— al establishment, entra en la dimensión más formidable a la que pueda aspirar ser humano alguno, liberado de cualquier sometimiento: entrar en el ámbito del Reino de Dios y, como discípulo, seguir existencialmente a Jesús de Nazaret.

Llegan a Jericó. Y cuando salía de Jericó, acompañado de sus discípulos y de una gran muchedumbre, el hijo de Timeo (Bartimeo), un mendigo ciego, estaba sentado junto al camino. Al enterarse de que era Jesús de Nazaret, se puso a gritar: «¡Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí!» Muchos le increpaban para que se callara. Pero él gritaba mucho más: «¡Hijo de David, ten compasión de mí!» Jesús se detuvo y dijo: «Llámenlo.» Llaman al ciego, diciéndole: «¡Ánimo, levántate! Te llama.» Y él, arrojando su manto, dio un brinco y vino ante Jesús. Jesús, dirigiéndose a él, le dijo: «¿Qué quieres que te haga?» El ciego le dijo: «Rabbuní, ¡que vea!» Jesús le dijo: «Vete, tu fe te ha salvado.» Y al instante recobró la vista y le seguía por el camino.

Mc 10,46-52

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedenciaPuedes aportar tu escrito enviándolo a eclesalia@gmail.com).

Yuval Noah Harari: Sobre el futuro de la humanidad.

sábado, 5 de febrero de 2022
Comentarios desactivados en Yuval Noah Harari: Sobre el futuro de la humanidad.

copy-yuval-noah-harari-1_1_630x630Entrevista de Carlos Manuel Sánchez a Yuval Noah Harari.

Este historiador y filósofo levanta expectación. Ha conseguido algo nunca visto. Vender 35 millones de libros, traducidos a 65 idiomas, con sesudas reflexiones sobre el ser humano y su papel en el mundo. Hablamos con él en busca de respuestas ante una explosión tecnológica plagada de promesas… y peligros.

«Si tengo algún superpoder, es el de ver las cosas como son en realidad», dice Yuval Noah Harari (Israel, 45 años), que ha afinado esa visión de rayos X con años de meditación para no distraerse con el ruido mental y centrarse en lo importante. Este historiador y filósofo social que se atrevió a contar el pasado de la humanidad en Sapiens, el futuro en Homo Deus y el presente en 21 lecciones para el siglo 21 se ha convertido en un fenómeno editorial. Ahora publica Los pilares de la civilización, el segundo volumen de Sapiens. Una historia gráfica (Debate), una adaptación al cómic de su texto más ambicioso, que sigue batiendo récords. «Estamos en la década más crítica de la historia», asegura Harari, quien considera que el destino del ser humano está en juego.

Entre la exposición de una ‘celebritie’ y el retiro monacal. Harari vive en Israel y lo hace al margen de las redes sociales y ‘desaparece’ dos meses al año en un retiro espiritual. No obstante, confiesa que conoció a su marido, Itzik, gracias a una aplicación para citas. Eso sí, allá por 2010.

XLSemanal. Durante la crisis, escuchábamos a los economistas y, ahora, los filósofos se han puesto de moda. ¿Son ustedes los nuevos gurús?

Yuval Noah Harari. ¡Espero que sí! Necesitamos a los filósofos más que nunca porque muchas de las preguntas filosóficas, que antes eran puramente teóricas, ahora se han convertido en cuestiones de ingeniería práctica. Un coche autónomo debe tomar decisiones éticas. El famoso dilema de si atropellas a un niño o te estrellas contra un camión que viene de frente…

XL. ¿Y estamos por la labor de reflexionar?

Y.N.H. La mayoría de la gente no se embarca en un viaje serio de autoexploración porque descubres muchas cosas que no te gustan sobre ti mismo. Pero, ahora, la tecnología nos está obligando a hacer esta búsqueda espiritual. Pagaremos caro si no la hacemos.

«Es peor sentirse inútil que estar explotado. En el siglo XX, un obrero podía ir a la huelga. Ahora, con la automatización, los obreros son prescindibles. Ir a la huelga, ¿para qué? Si nadie te necesita…»

XL. ¿Por qué?

Y.N.H. Porque estamos inmersos en una carrera por ‘hackear‘ a la humanidad en general y a ti en particular. Y debes hacer el esfuerzo de estar un paso por delante de tus competidores: de las grandes corporaciones, de los gobiernos. Para ganar, debes conocerte a ti mismo mejor que ellos a ti.

XL. La biotecnología también nos plantea cuestiones peliagudas…

Y.N.H. Sin duda. ¿Hasta qué punto podemos modificar el cuerpo y la mente con ingeniería genética, o con cirugía, o con una interfaz cerebro-computadora? Pero las preguntas de fondo son las de siempre: ¿qué significa ser una persona?, ¿qué cualidades humanas son valiosas? Los filósofos han reflexionado sobre estas cuestiones durante miles de años, sin demasiada repercusión en la práctica, porque nadie tenía la tecnología para reinventar al ser humano. Ahora empezamos a tenerla.

XL. ¿Les haremos caso a los filósofos?

Y.N.H. Espero que las compañías y los gobiernos les presten atención, pero también a los poetas, a los artistas… Porque los ingenieros, a veces, pueden ser muy ingenuos o estar desinformados sobre las consecuencias de lo que hacen. Si dejas que una compañía o un ejército decida cómo rediseñar al ser humano, lo más probable es que potencien las cualidades que a ellos les vienen bien, como la productividad o la disciplina, y desprecien otras, como la sensibilidad y la compasión. Y el resultado será que tendremos gente muy inteligente y disciplinada, pero superficial y espiritualmente pobre. Y esto no va a mejorar al ser humano, sino a degradarlo.

XL. ¿Cree que existe un alto riesgo de que la tecnología nos haga miserables?

Y.N.H. Sí. Estamos viendo como surgen nuevas maneras de organizar el mundo a través de la tecnología de vigilancia. Los chinos están probando herramientas para algo que podría convertirse en el peor sistema que ha existido jamás en la historia. Y, además, puede ser exportado a todo el mundo, como un pack. Incluso países que no tienen la tecnología para crear un sistema de vigilancia pueden comprarla a China. Así que el peligro es global.

XL. Pero en Occidente ya se ejerce ese espionaje de nuestros datos, aunque sea para vendernos productos y servicios…

Y.N.H. Sí, es verdad, lo mismo se puede decir del capitalismo de vigilancia que vemos en Estados Unidos y que también se exporta al resto del mundo. Espero que encontremos una tercera vía porque ambos sistemas son muy dañinos no solo para la supervivencia de la democracia, sino para los valores humanos y el desarrollo mismo de las personas.

XL. ¿Puede describir el proceso por el que la tecnología devalúa al ser humano?

Y.N.H. Le pondré un ejemplo. Cuando pensamos en las posibilidades actuales de la ingeniería genética, deberíamos recordar que hemos estado criando vacas y cerdos durante miles de años. Los hemos domesticado buscando las cualidades que nos interesaban: que den más leche, que sean más obedientes… Y el resultado es que los animales domésticos no son una mejora de sus ancestros salvajes, sino un pálido reflejo de lo que eran. Y lo mismo puede sucederles a los humanos.

«El poder y la riqueza se concentran en China y Estados Unidos. Europa unida debería convertirse en un contrapoder. Ningún país europeo solo puede competir con Google, Baidu, Tencent, Facebook…»

XL. Ya, pero que intenten domesticarnos no es nuevo…

Y.N.H. Sí que hay algo nuevo. Antes casi toda la información que se reunía sobre ti estaba fuera de tu piel: qué compras, dónde vas, lo que ves… Ahora hay herramientas que pueden recopilar lo que sucede en tu corazón y en tu cerebro. Y no hablo de tecnologías invasivas, como implantes. Una pulsera que mide tu ritmo cardíaco o cámaras que observan tu cara son muy buenas ya para inferir tu estado emocional. Y, en manos de un estado totalitario, pueden ser muy peligrosas. Imagine que Corea del Norte obliga a sus ciudadanos a llevar una pulsera biométrica. Entras en una habitación y hay una foto de Kim Jong-un y el brazalete capta los signos de ira porque tiene acceso a tu cerebro. Son muy malas noticias para ti.

XL. ¿Somos fáciles de manipular?

Y.N.H. No es tan sencillo. Los gobiernos siempre han querido hacerlo, pero no podían porque no solo necesitan información, sino capacidad para analizarla. Si un país tiene cien millones de habitantes, hacían falta cien millones de espías para seguir sus pasos. Y, aunque los tuvieran y alguien anotase todo lo que digo, se producirían cien millones de informes diarios. Nadie podría leerlos. Pero ahora es posible seguir a todas las personas durante las 24 horas. Tenemos al espía en la mano: el móvil… Y, por primera vez en la historia, se puede analizar esa información con inteligencia artificial. Ni tu madre te conoce mejor que el algoritmo.

XL. Usted afirma que somos muy malos tomando decisiones. Si el algoritmo nos conoce tan bien como para sugerirnos una serie o elegirnos pareja y, además, acierta más que nosotros, ¿qué hay de malo?

Y.N.H. En principio, nada. Es una cuestión de qué tipo de decisiones les dejamos a las máquinas. Y quién controla a estas. Por ejemplo, meto mi dinero en un fondo de pensiones, pero no quiero que ese dinero vaya a parar a empresas que contribuyan al cambio climático. No tengo tiempo para estar mirando dónde invierte ese fondo, pero la inteligencia artificial sí que puede. Me parece bien, porque me está ayudando a cumplir mis objetivos. El potencial para lo bueno está ahí y la tecnología puede mejorar la atención sanitaria, psicológica… El problema es que la mayoría de los datos que se recopilan de cada uno de nosotros se usan para manipularnos. Por ejemplo, se entrena al algoritmo para que identifique a jóvenes con baja autoestima y enviarles anuncios de dietas.

«La economía global es compleja; resulta difícil entender que un magnate del otro lado del mundo sea responsable de lo que te está pasando a ti. Es más fácil culpar a los inmigrantes»

XL. ¿Nos está robando el algoritmo nuestro derecho a equivocarnos y aprender de nuestros errores?

Y.N.H. No necesariamente. Un algoritmo que recomienda música aprenderá las canciones que nos gustan, pero también se puede ajustar para que nos sugiera nuevos estilos. Depende de cómo se diseñe. Un cuchillo puede tener forma de daga o de bisturí. Uno sirve para matar y otro para salvar vidas. Si no tiene otra cosa, un cirujano también puede usar una daga, pero le va a resultar más difícil operar con ella. Una de las elecciones más importantes a la hora de diseñar algoritmos es si se crean para que gobiernos y compañías vigilen a la gente o viceversa, para que nosotros los vigilemos. Hoy solo se hace en una dirección. Ellos saben mucho de nosotros y nosotros, casi nada de ellos.

XL. En resumen, el algoritmo quiere saber cómo somos, pero nosotros somos poco dados a reflexionar.

Y.N.H. Muchas veces la verdad es dolorosa y complicada y preferimos ignorarla. Eso sucede a nivel individual. Se ha demostrado que la mayoría piensa que conduce mejor que la media, lo cual es matemáticamente imposible. Pero también sucede a nivel colectivo: los políticos que le cuentan a la gente la verdad sobre su país pierden las elecciones. Sucede en Israel, en España, en Estados Unidos…

XL. Si te sientes abandonado por el sistema, votas a quien te da esperanzas, no a quien te dice que te va a ser muy difícil encontrar trabajo.

Y.N.H. Además, es peor sentirse inútil que explotado. En el siglo XX, si eras un obrero en una fábrica, había una gran compañía que intentaba que trabajases más horas. La lucha de los movimientos sociales se organiza para contrarrestar esto. Si ibas a la huelga, la economía colapsaba. Tenías cierto poder porque eras necesario.

XL. ¿Y ahora no?

Y.N.H. Lo que estamos viendo con la nueva economía del siglo XXI es que la automatización destruye un montón de empleos y crea otros nuevos, pero esos nuevos empleos demandan altos niveles de destreza y mucha gente no va a poder hacer esa transición. No le puedes pedir a un conductor que se recicle en diseñador de videojuegos. No estará explotado, pero será prescindible. Y esto es mucho más peligroso. No te sirve de nada ir a la huelga, ¿para qué? Si nadie te necesita…

«La verdad es dolorosa y complicada y preferimos ignorarla. Los políticos que cuentan la verdad pierden las elecciones. Pasa en Estados Unidos, en España…»

XL. Usted señala que esa frustración se proyecta sobre las minorías y no sobre las élites que se han enriquecido hasta niveles nunca vistos. ¿Por qué no le pedimos cuentas a Jeff Bezos o Elon Musk?

Y.N.H. Porque la economía global es compleja. Es muy difícil entender cómo funciona el sistema, las relaciones de causa y efecto. Durante la Revolución francesa, los campesinos sabían que el aristócrata del castillo cercano los estaba explotando, así que pedían su cabeza. Pero era fácil ver la conexión. Ahora es muy difícil hacer responsable a un magnate del otro extremo del mundo de lo que te está pasando a ti. Es más fácil culpar a los inmigrantes.

XL. ¿Es inevitable que una parte importante de la humanidad acabe siendo ‘clase inútil’?

Y.N.H. No creo. Antes aprendías una profesión de joven y ya te valía. Pero hará falta reeducar a los trabajadores cada década, más o menos. Esto va a requerir enormes inversiones en educación. Algunos países tendrán recursos; otros no. ¿Y qué va a pasar cuando ni siquiera puedan ofrecer mano de obra barata porque será más barato volver a producir en Estados Unidos? Colapsarán.

XL. ¿Podemos escapar de ese futuro?

Y.N.H. No es algo que esté determinado, pero existe un gran riesgo. Además, vamos hacia un nuevo colonialismo. Durante la mayor parte de la historia hemos tenido esta clase de relación entre la metrópolis y sus provincias. Estas proporcionaban las materias primas como algodón, cobre y caucho que las potencias convertían en tejidos, electrónica y coches, y los vendían a la periferia. Ahora, la materia prima son los datos. Se necesitan enormes cantidades de datos para entrenar a la inteligencia artificial. Y estos datos fluyen hacia el centro del imperio, que los convierten en aplicaciones y productos tecnológicos que luego venden al resto del mundo, cerrando el círculo.

«Tenemos al espía en la mano: el móvil… Ni tu madre te conoce mejor que el algoritmo. La tecnología devalúa al ser humano. Lo domestica»

XL. ¿Dónde está ese centro en la actualidad?

Y.N.H. Hay dos: Estados Unidos y China. Las diez compañías más importantes son americanas o chinas. Y esto es malo porque, de nuevo, la mayor parte de la riqueza y el poder se concentra en muy pocos lugares. Una Europa unida debería intentar convertirse en un contrapeso. No hay ningún país europeo que por sí solo pueda competir con Google, Baidu, Tencent, Facebook…

XL. Estamos saliendo de una pandemia y ahora dicen que se avecina una época de escasez. ¿Podemos aspirar a ser felices o solo a sobrevivir?

Y.N.H. No deberíamos pensar en términos binarios. En tener lo uno o lo otro. Para resistir a una pandemia, hace falta un buen sistema de salud, y la salud mental es esencial y el bienestar social también lo es. Hemos visto que no solo es el virus el que amenaza a la gente, también la depresión, la ansiedad, la soledad, la desconfianza… Podemos ser felices, pero tenemos que escoger bien nuestras prioridades.

XL. En su libro Sapiens. Una historia gráfica. Volumen 2: los pilares de la civilización (Debate) cuenta que el trigo nos domesticó, cuando creíamos que había sido al revés. Esta hierba silvestre se las arregló para extenderse por el mundo a nuestro lado.

Y.N.H. Sí. Y creíamos que íbamos a vivir mejor, pero nuestras existencias empeoraron… La Revolución Agrícola fue un fraude. Hace unos diez mil años llevábamos una vida bastante cómoda y, en un par de milenios, no hacíamos otra cosa que cuidar de la cosecha de sol a sol.

XL. La agricultura también trajo hambre, lo que resulta paradójico.

Y.N.H. Lo que sucedió fue que la agricultura llevó a una explosión demográfica. Y cada vez hubo más campesinos no porque la gente lo eligiera, sino porque ese excedente de población arrinconó a los cazadores recolectores. Pero nadie se podía imaginar las consecuencias de esta transición. Nadie sospechaba que las epidemias también eran la consecuencia de la Revolución Agrícola, que propició el hacinamiento.

XL. Hablemos de los pilares de la civilización: gobiernos y escritura también aparecieron con la Revolución Agrícola.

Y.N.H. Los reyes y la burocracia son recientes, en términos de evolución. Los humanos han existido desde hace dos millones de años y se las apañaron sin gobernantes la mayoría de ese tiempo.

XL. ¿Pero no es mejor ser civilizado que un salvaje?

Y.N.H. Nos gusta imaginar que en las sociedades de la Edad de Piedra había un jefe. Pero es un error. Fueron las sociedades más igualitarias de la historia. No había dictadores en esa época. Si alguien intentaba someter a los demás, podían matarlo por la noche. O marcharse… Con la agricultura no te puedes mover. Todos dependen de sus campos. Y si un gobernante los oprime no pueden huir.

Yuval Noah Harari

Fuente Publicado en El Correo XL Semanal y citado en la web de Enrique Martínez Lozano.

 

Recordatorio

Cristianos Gays es un blog sin fines comerciales ni empresariales. Todos los contenidos tienen la finalidad de compartir, noticias, reflexiones y experiencias respecto a diversos temas que busquen la unión de Espiritualidad y Orientación o identidad sexual. Los administradores no se hacen responsables de las conclusiones extraídas personalmente por los usuarios a partir de los textos incluidos en cada una de las entradas de este blog.

Las imágenes, fotografías y artículos presentadas en este blog son propiedad de sus respectivos autores o titulares de derechos de autor y se reproducen solamente para efectos informativos, ilustrativos y sin fines de lucro. Por supuesto, a petición de los autores, se eliminará el contenido en cuestión inmediatamente o se añadirá un enlace. Este sitio no tiene fines comerciales ni empresariales, es gratuito y no genera ingresos de ningún tipo.

El propietario del blog no garantiza la solidez y la fiabilidad de su contenido. Este blog es un espacio de información y encuentro. La información puede contener errores e imprecisiones.

Los comentarios del blog estarán sujetos a moderación y aparecerán publicados una vez que los responsables del blog los haya aprobado, reservándose el derecho de suprimirlos en caso de incluir contenidos difamatorios, que contengan insultos, que se consideren racistas o discriminatorios, que resulten obscenos u ofensivos, en particular comentarios que puedan vulnerar derechos fundamentales y libertades públicas o que atenten contra el derecho al honor. Asimismo, se suprimirá aquellos comentarios que contengan “spam” o publicidad, así como cualquier comentario que no guarde relación con el tema de la entrada publicada. no se hace responsable de los contenidos, enlaces, comentarios, expresiones y opiniones vertidas por los usuarios del blog y publicados en el mismo, ni garantiza la veracidad de los mismos. El usuario es siempre el responsable de los comentarios publicados.

Cualquier usuario del blog puede ejercitar el derecho a rectificación o eliminación de un comentario hecho por él mismo, para lo cual basta con enviar la solicitud respectiva por correo electrónico al autor de este blog, quien accederá a sus deseos a la brevedad posible.

Este blog no tiene ningún control sobre el contenido de los sitios a los que se proporciona un vínculo. Su dueño no puede ser considerado responsable.