13. 2. 22. Jesús, un hombre feliz (Domingo de las bienaventuranzas 1)

domingo, 13 de febrero de 2022
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felices-vosotros-las-bienaventuranzasDel blog de Xabier Pikaza:

Celebramos este domingo (Dom 6 TO, ciclo C) las bienaventuanzas de Jesús según el Sermón de la Llanura de Lucas. El próximo día comentaré las bienaventurazas en concreto.

Hoy presento a Jesús como hombre feliz, el bienaventurado por excelencia, conforme a los cuatro puntos que siguen. (1) Hombre feliz, encarnacíón de Dios. (2) Un bautismo de felicidad. (3) Mensaje de felicidad. (4) Obras de felicidad

Desarrollo básicamente el tema siguiendo un estudio mas extenso sobre las bienaventuranzas. 

Texto:Lucas 6, 17. 20-26

En aquel tiempo, bajó Jesús del monte con los Doce y se paró en un llano, con un grupo grande de discípulos y de pueblo, procedente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón.Él, levantando los ojos hacia sus discípulos, les dijo:

«Dichosos los pobres, porque vuestro es el reino de Dios.Dichosos los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados.Dichosos los que ahora lloráis, porque reiréis.Dichosos vosotros, cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten, y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían vuestros padres con los profetas.

 1. Un hombre feliz, encarnación de Dios

Tanto como el mensaje de las bienaventuranzas (Lc 6, 10‒26; Mt 5, 2‒11) importa la vida y testimonio de Jesús, el bienaventurado, y en esa línea debemos compararle con otros testigos de felicidad  (Krisna y Buda). Por eso empezaré destacando aquello que Jesús no era[1]:

 ‒ No fue un guerrero como Arjuna, un noble y excelso general, alguien que tuvo una crisis en medio de la guerra, para contemplar la felicidad de Dios más allá de la batalla. No fue tampoco un celota, como algunos han supuesto, caudillo de la lucha militar anti romana, en la línea de los grandes guerreros de Israel, como Josué (conquistador), David (instaurador del Reino) o Judas Macabeo (restaurador de la independencia nacional) en línea política y religiosa.

Ciertamente, la tradición cristiana le ha tomado como descendiente de David, y quizá el mismo Jesús se sintió heredero de unas esperanzas davídicas (extendidas por entonces en el pueblo). Pero aún en el caso de que lo fuera (cf. Rom 1,3‒4), él s invirtió de forma radical la tarea y sentido de su mesianismo, interpretándolo en claves de salud, comida y comunión entre los hombres.

 ‒ No fue tampoco un gobernante poderoso, rey de elevada alcurnia, como Gautama Sakiamuni (Buda). No tuvo que abandonar el palacio por algún tipo de crisis familiar o económico/social como Job, ni lo hizo para descubrir dolores que previamente no sabía, como Buda, pues desde joven (niño) formó parte de un mundo de trabajo y opresión, en momentos de gran crisis económico‒social y religiosa.

Habiendo sido un tekton, obrero manual de construcción, campesino sin campo, artesano eventual, impulsado por la justicia de Dios, abandonó un día el trabajo, haciéndose discípulo de un profeta penitencial, llamado Juan Bautista. En eso puede parecerse a Buda, que buscó también la luz de los brahmanes, pero tuvo que separarse al fin de ellos, recibiendo entonces su nueva iluminación junto al Ganges, en Benarés. En una línea semejante, al separarse del Bautista, Jesús fue iluminado de un modo más alto al otro lado del río Jordán, cf. Mc 1, 9‒11).

 ‒ No fue un profesional de la religión, como los sacerdotes de Jerusalén o los rabinos, ni un discípulo de los escribas fariseos que empezaban a “reconstruir” la identidad israelita, tras el fracaso de la “reforma” socio‒religiosa de los macabeos, sino un hombre del campo, heredero de las tradiciones populares de Israel; y en ese contexto, desde el fondo de un mundo cambiante (lleno de contradicciones) pudo trazar un camino de humanidad reconciliada, a partir de una experiencia de Dios que se expresó en su acción de sanador y mensajero del Reino.

No mejoró las normas de la Ley de Dios, como harán después, desde el fin del siglo I d.C., los rabinos de la Misná. Tampoco escribió unos libross eruditos sobre la felicidad, como hizo en su tiempo L. A. Séneca, 4 a.C‒65 d.C. (De vita beata) o como hará después, en el siglo XIII, Santo Tomás de Aquino en la Summa Theologica I‒II, De Beatitudine,un texto que fue comentado, en el siglo XVI, por F. de Vitoria, creador del Derecho Internacional, donde establece la igualdad de hombres y pueblos ante la felicidad.

             Jesús no trazó leyes ni escribió tratados para organizar jurídicamente la felicidad, pero fue un hombre feliz, profeta y testigo mesiánico de la bienaventuranza entre los excluidos, enfermos y pobres de su pueblo a quienes proclamó y propuso un camino de bienaventuranza en una zona marginal de Galilea. No dijo cosas ajenas a su vida, sino que extendió el testimonio activo de propia experiencia, y sólo así, como portador de la felicidad de Dios, pudo anunciar y extender un camino de bienaventuranza mesiánica, desde la raíz del judaísmo.

 2.Renacer en felicidad: Bautismo

Desde ese fondo ha entendido el evangelio de Marcos el bautismo de Jesús en un pasaje que recoge la experiencia (identidad y misión) fundamental de su vida, pues, aunque incluye elementos penitenciales (inmersión en el agua), apocalípticos (apertura del cielo, voz de Dios Padre) y carismáticos (Espíritu de Dios), ha de entenderse ante todo como eclosión fundante de felicidad e iluminación misionera[2]:

              Y sucedió en aquellos días que llegó Jesús desde Nazaret de Galilea y fue bautizado por Juan en el Jordán. En cuanto salió del agua vio los cielos rasgados y al Espíritu descendiendo sobre él como paloma. Se oyó entonces una voz desde los cielos: Tú eres mi Hijo Querido, en ti me he complacido (Mc 1, 9‒11; cf. Lc 3, 21‒22)

            Ésta es la revelación iniciática de Jesús, una experiencia de felicidad y misión (en la línea de Is 6,1-13 y Jer 1, 4-19), que transformó y marcó su vida, tras haber recibido el bautismo que Juan impartía a los penitentes que venían a “confesar sus pecados”, para vivir de esa manera arrepentidos. No fue una experiencia bautismal estrictamente dicha (vinculada al rito penitencia de Juan), sino post‒bautismal, tras haber salido del agua.

             Ella ha de verse desde el trasfondo de la historia de Israel; pero, al mismo tiempo, supera ese trasfondo, y así aparece como marca y signo de su nuevo nacimiento, de su encuentro personal con Dios y de su identidad de Hijo querido, aquel en quien Dios se complace.  Fue ante todo una eclosión de felicidad. Dios no le alumbró para que descubriera y confesara su pecado, ni le pidió que se arrepintiera y cambiara (como hacía Juan Bautista), sino que le nombró (=engendró), llamándole así (¡tú eres mi Hijo!) y haciéndole testigo de su felicidad (en ti he puesto mi complacencia).

            Según eso, el protagonista de la escena no fue Jesús llamando a Dios desde el vacío y lucha persistente de este mundo, sino Dios llamando a Jesús y declarándole su Hijo, después que éste hubiera salido de las aguas del bautismo penitencial de Juan… Jesús, por su parte, aparece así en los evangelios como uno que ha renacido desde la felicidad de Dios, tras haber pasado la etapa de iniciación, marcada por el peso del pecado, que él había querido llevar hasta el Jordán al bautizarse. Pues bien, acabado esa etapa, bautizado ya, se le mostró Dios para decirle que el pecado no era lo importante (no le empezó diciendo unas palabras cómo “yo te he perdonado, he limpiado tus pecados”, cf. Is 6, 4‒5), sino más bien “tú eres mi Hijo, en ti me he complacido”.

Sólo entonces, superada la etapa en que pudo haberse preocupado por temas de pecado, Jesús escuchó la voz de Dios que le decía ¡Tú eres mi Hijo, en ti me he complacido, mostrándole así su amor y su felicidad, sin recordarle para nada su pecado. En esa línea, diversos estudiosos de la religión han podido afirmar “Que Jesús se presente como un hombre que no experimenta la conciencia de pecado constituye un misterio psicológico”[3].

El bautismo marca el comienzo de este “misterio psicológico” de Jesús, que se expresa en el hecho de que no concibe la religión como experiencia de pecado y respuesta penitencial, sino como revelación más honda y transformadora de la felicidad de Dios, esto es, de la vida, como he señalado en el primer capítulo de este libro. No viene primero el pecado, con la conversión y después la bienaventuranza, sino primero la bienaventuranza, que es la presencia de Dios en la vida de los hombres, y después, a modo de consecuencia, la conversión (transformación) desde el amor.

Ésta es la novedad del mensaje de Jesús, tal como ha sido fijado en Mc 1,14‒15 y paralelos: El descubrimiento del Reino (presencia de Dios como gracia y felicidad) puede lograr que los hombres se conviertan, esto es, que cambien de forma de pensar y sentir, de amar y gozar, como sigue diciendo el evangelio. Eso significa que no podemos comenzar por el pecado para superarlo y encontrar así la felicidad tras la conversión y penitencia, sino al contrario: Sólo desde la felicidad de Dios que es vida puede llevarnos a descubrir que había un riesgo de pecado, y superarlo (convertirnos, cambiar de mente: Metanoia), no por miedo al castigo, sino por impulso de felicidad[4].

 Según la Biblia, en otro tiempo, Dios había ido ofreciendo su palabra y asistencia a ciertos hombres y mujeres, para que recorrieran un tramo en el camino de conversión y juicio de los hombres. Llamó a Abrahán, patriarca caminante desde Mesopotamia (Gn 12,1-9), y luego a Moisés desde Egipto, confiándole su obra de liberación para Israel (Ex 3-4). Llamó igualmente a Isaías (Is 6), Jeremías (Jr 1) y otros muchos profetas, pero manteniéndose siempre alejado. Sólo en la plenitud de los tiempos (Gal 4, 4) llamó a Jesús con voz engendradora, mostrándose así totalmente feliz y encarnando su felicidad en un hombre, a quien dice: ¡Tú eres mi Hijo, en ti me he complacido!

De esa manera, esta revelación de Dios (¡la plenitud de los tiempos!) se vuelve principio de la historia de los hombres, y desde ese principio pueden entenderse los restantes rasgos de la escena del bautismo, empezando por el hecho de que “los cielos se rasgaron”, de forma que desaparece (se supera) la distancia que el Dios de Gen 1 había establecido entre cielo y tierra, poniendo en medio una raquía (Gen 1, 7‒8), esto es, una bóveda o muro infranqueable. Pues bien, ahora se rompe ese muro, como se dirá después en la muerte de Jesús, cuando se rasga el velo del templo (Mc 15, 38), de forma que la felicidad de Dios será la de los hombres y viceversa.

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Bienaventuranzas 2. Las siete felicidades de Jesús: De los ojos, las manos y el tacto; de la caricia y el oído, del pan y la esperanza

domingo, 13 de febrero de 2022
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Como dije ayer (Domingo de felicidad 1), Jesús fue un «bienaventurado»: Descubrió en su vida la felicidad y quiso hacer felices a los hombres y mujeres, a los niños y mayores de su entorno. Siguiendo en esa línea quiero hoy exponer las siete felicidades de su programa mesiánico.

Vinieron a preguntarle  los «discípulos de Juan», los penitentes de la vida, partidarios del juicio-juicio, de la ley estricta, y le dijeron: ¿Qué traes de nuevo? ¿En qué te distingues de todos nosotros? Y Jesús les expuso su programa de felicidad.

Un programa para todos, especialmente para los pobres, enfermos y oprimidos de Galilea: “¿Eres tú el que debía venir o esperamos a otro?Así respondió a los enviados de Juan. Este es mi programa: Que los hombres vivan y sean felices.
10.02.2022 | X Pikaza Ibarrondo

El texto de las siete felicidades  

Habiendo oído… las obras del Cristo, Juan envió desde la cárcel a unos discípulos para preguntarle: ¿Eres tú el que ha de venir, o esperamos a otro? Jesús les respondió: Id y anunciad a Juan lo que oís y veis: los ciegos ven y los cojos andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen, los muertos resucitan y se anuncia a los pobres la Buena noticia, ¡y bienaventurado aquel que no se escandalice de mí! (Mt 11, 2‒6; cf. Lc 4, 17‒18)[8].

Esta respuesta recoge  e interpreta con mucha precisión el mensaje y obra de felicidad de Dios, encarnada en Jesús, que no ha venido a enseñar la Ley sagrada como rabino, ni a organizar el buen culto del templo (como sacerdote), ni a reinar como gobernante (en la línea de David), ni a enseñar meditación interna, como Krisna, ni a superar los deseos, como Buda, ni siquiera a convertir a los demás en una línea penitencial, como quería Juan Bautista, sino a ofrecer el testimonio de la felicidad de Dios y a impulsarla con la vida, curando, animando, abriendo caminos. 

Estas obras del Cristo son precisamente aquellas que hacen felices a los hombres, en esta tierra, en un sentido intenso, material y espiritual, como expresión radical de la fe en la vida, en línea de sanación‒curación, no para que los hombres se sometan a Dios y le supliquen así como sometidos, sino para que vivan, se muevan y sean en plenitud (cf. Hch 17, 28), como creaturas queridas. No son “obras” de felicidad puramente intimista, propias de “expertos religiosos” separados del mundo, ni obras de ley y cumplimiento externo, sino experiencias de vida total, abiertas de un modo particular a los enfermos, pobres y excluidos de la tierra.

En esa línea, ellas retoman el principio y sentido de las siete bienaventuranzas del Antiguo Testamento,  como expresión de felicidad de la vida entera, en cuerpo y alma, en vida y muerte, pero sin patriarcalismo económico‒social, sin ley nacional, sin conquista violenta de la tierra, una felicidad abierta a todos, desde los más pobres.

A Juan Bautista le importaba la conversión (para que viniera el perdón de Dios). Jesús, en cambio, empieza ofreciendo a los hombres curación (esto es, salud humana), y felicidad, como signo de que Dios, es decir, como experiencia y camino de felicidad, construyendo así un templo de vida humana (no de sacrificios externos) sobre el mundo.

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El blog de X. Pikaza (Bienaventuranzas 3: Dom 13.2.22). Un desafío, un lamento, una revolución (Lc 6, 20-26) (Bienaventuranzas 3: Dom 13.2.22). Un desafío, un lamento, una revolución (Lc 6, 20-26)

domingo, 13 de febrero de 2022
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imagesDel blog de Xabier Pikaza:

Hace 45 años, bajo la dirección de B. Forcano, un grupo de amigos y colegas publicamos un número de “Misión Abierta” (1977, 1), titulado “El desafío de las bienaventuranzas”. Era difícil encontrar un grupo más significativo:Pere Codina, analista social;G. Caffarena, filósofo;A. Aparicio, biblista;J. Tamayo, teólogo social;Rufino Velasco, eclesiólogo; M. A. de Prada, director de un colectivo social sobre emigración y un servidor. Algunos (al menos Forcano, Tamayo, un servidor seguimos en la brecha).

Aquel número tuvo una inmensa acogida y sigue siendo  más actual que entonces cuando aún se sentía yse vivía el impulso transformador del Vaticano II. Han venido después tiempos duros, tanto en política, como en ordenamiento social y en un tipo de gran parálisis eclesial. Sería bueno publicar de nuevo aquel número… Un profesor alemán, que estaba preparando su “habilitación” universitaria (Habilitationschrift) con una tesis sobre el tema, me dijo que era, en conjunto, el mejor trabajo que había sobre las bienaventuranzas.

 Felicidad  y lamento. Guerra y victoria de las bienaventuranzas

        Me gustaría publicar mi trabajo de entonces (las páginas 28-41 de la revista); andan por ahí, pueden encontrarse con algún buscador. Pero he preferido volver al centro de nuevo libro sobre el tema, para destacar tres ideas fundamentales.

1.Las bienaventuranzas son un “desafío” de Jesús, un reto e idealrevolucionario: Una protesta contra el orden dominante, un reto, un camino radical de transformación, con un lema que puede concretarse así: Pobres del mundo, hambrientos y sufrientes y perseguidos, tomad conciencia de vuestra situación, poneos en píe, iniciad la marcha de la felicidad transformadora.

2.En esa línea se puede hablar de la “lucha” de las bienaventuranzas…, pero no en una línea de “maldición” y guerra a muerte contra los ricos, sino más bien de “lamentación” solidaria… Jesús no dice “malditos los ricos” (matemos a los ricos, satisfechos, opresores…), sino “lamentémonos” de ellos, porque en el fondo de su riqueza y opresión llevan un germen de muerte, de dolor y fracaso humano, con riesgo no sólo de destruirse a sí mismos, sino de destruir este planeta de Dios que es la tierra. Ayudémosles a encontrar la felicidad.

3.Entendidas así, las bienaventuranzas son una promesa de futuro: Los ricos, opresores y perseguidores no van a perder, han perdido ya. El mundo no va a perdurar y triunfar por los ricos, perseguidores etc.; por ellos se está destruyendo. Pero existe Dios, el Dios de los pobres, hambrientos, sufriente y perseguidos… Ése es el Dios de Jesús, el Dios de la nueva humanidad, el Dios de la “iglesia-comunidad de los pobres”. Por medio de ellos promete e inicia Jesús un camino de felicidad y futuro para los hombres.

Una vida, dos caminos: Ricos opresores, pobres oprimidos

Conforme a la teología del AT, en Israel se consideraban felices ante todo aquellos que formaban parte del buen pueblo de la alianza, cumplidores de la ley, bendecidos con un tipo de riqueza “justa”, herederos de la tierra prometida, fieles a los mandamientos de pureza israelita, separados de los pecadores e impuros. Eran felices porque adoraban a Dios en su templo, estudiaban y cumplían la buena ley, sabiéndose perdonados y guiados por un Dios superior de Jesús, a quien veían como garante de su bienaventuranza.

Se sentían felices porque eran ricos, porque eran buenos, porque pensaban ser que eran buenos y que lo merecían.  Pues bien, Jesús elevó frente a ellos su gran desafío, el reto de las bienaventuranzas, la más fuerte de todas las revoluciones:

  • Felices los pobres, porque vuestro es el reino de Dios.
  • ‒ Felices los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados.
  • ‒ Felices los que ahora lloráis, porque reiréis.
  • ‒ Felices vosotros cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, pues vuestra recompensa será grande en el cielo. Eso hacían vuestros padres con los profetas (Lc 6, 20‒23).

Frente a las bienaventuranzas elevó Jesús su lamento, que comienza por ay, su endecha funeraria.  Lo contrario a la bienaventuranza no es la maldición (la maldición se contrapone a la bendición), sino el lamento. Jesús no maldice a nadie, no maldice a los ricos, no les combate ni condena. Hace algo mucho más profundo: Se lamenta, llora por ellos, diciendo:

  • Pero ¡ay de vosotros, los ricos, porque ya habéis recibido vuestro consuelo!
  • ‒ ¡Ay de vosotros, los que estáis saciados, porque tendréis hambre!
  • ‒ ¡Ay de los que ahora reís, porque haréis duelo y lloraréis!
  • ‒ ¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros! Eso es lo que vuestros padres hacían con los falsos profetas (Lc 6, 24‒26)[1].

 El evangelio de Lucas, ha transmitido así estas palabras en la forma y contexto original de Jesús, recogiendo su experiencia y mensaje central de encuentro con las personas a las que se dirige, en segunda persona, con un tú o un vosotros, en gesto y llamada de felicidad o de lamento. Por medio de ellas expresa Jesús su primera y más honda reacción ante las personas, a quienes se dirige llamándoles felices en su pobreza, en su hambre y desdicha o haciéndoles objeto de su “lamento”; no les condena, se duele por ellas, conforme a una experiencia y práctica que está bien documentada en el libro y género literario de las lamentaciones. De esa manera, la gran alegría de las “felicitaciones” va unida al lamento Jesús que llora, como el Dios de las Lamentaciones del Antiguo Testamento[2].

Tres felicidades, tres caminos de vida: Pobreza, hambre y llanto

 Jesús descubre la felicidad de Dios en los pobres y así la proclama con su vida, ofreciendo hartura a los hambrientos y consuelo a los que llora, iniciando con ellos un camino de transformación radical de su existencia, no sólo en un plano intimista, sino en un plano de toda la persona. No les llama felices por algo que posean (¡para que queden así!), sino para que cambien, porque Dios se encuentra (se revela) en ellos, porque ha venido (está viniendo ya) y porque su venida transforma de un modo radical su forma de vida.

Dios introduce y realiza su Reino a través de los pobres‒hambrientos y de los que lloran; y de tal manera cambia su forma de ser que ellos, los desposeídos se descubren herederos, beneficiarios, del Reino de Dios no sólo en esperanza, sino desde ese mismo momento. Estas palabras de felicidad trazan así un principio y camino de dicha, mostrando que el don y tarea más honda de la vida es ser felices, descubriendo y consiguiendo su más honda verdad y riqueza. Esa verdad de la vida no está en tener, en hartarse de cosas, en buscar placeres, sino en vivir buscando, cultivando y gozando la felicidad.

 De manera paradójica y sobrecogedora, estas bienaventuranzas invierten los valores normales de un mundo en el que los hombres y mujeres quiere triunfar y disfrutar por la riqueza, la saciedad y las satisfacciones de tipo posesivo, haciendo que los pobres y hambrientos descubran y disfruten la realidad desde el otro lado de la vida, de forma que Jesús les acaba diciendo “felices seréis cuando los hombres os odien, os separen e injurien…” porque ha descubierto que hay hombre y mujeres que buscan sólo su dinero, su comida y posesiones y por eso envidian y persiguen a los otros, siendo de esa forma radicalmente infelices[3].

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Pobres y odiados – Ricos y estimados. Domingo 6º. Tiempo Ordinario. – Ciclo C

domingo, 13 de febrero de 2022
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sermon-on-the-mountainDel blog El Evangelio del Domingo, de José Luis Sicre sj:

El Discurso de la llanura (domingos 6º, 7º, 8º)

Hasta ahora, Lucas ha hecho frecuente referencia a la actividad de Jesús como predicador, pero solo ha ofrecido una intervención algo extensa, en la sinagoga de Nazaret, donde se enfrentó a todo su auditorio, provocando incluso el deseo de matarlo.

En esta segunda intervención, Jesús se dirige a sus partidarios, pero teniendo presentes a sus enemigos.

La primera parte del discurso contrapone a estos dos grupos (domingo 6º).

Pero no seguirá una guerra entre ellos. La segunda parte exhorta a amar a los enemigos (domingo 7º).

¿Y cómo comportarse con los amigos, con los otros miembros de la comunidad? La tercera parte responde a esta pregunta recogiendo frases sueltas de Jesús (domingo 8º).

En conjunto, un discurso parecido al “Sermón del monte” del evangelio de Mateo. Mucho más breve, con menos temas, pero de sumo interés y novedad.

Bienaventuranzas y ayes (Lc 6, 17. 20-26) (domingo 6º)

El “Discurso en la llanura”, igual que el “Sermón del monte”, comienza con unas bienaventuranzas. Pero no son ocho, como en Mt, sino cuatro. Las cuatro declaraciones siguientes comienzan con “ay”, término usado por las plañideras en el antiguo Israel para empezar un canto fúnebre. A los cuatro primeros grupos se les promete una vida feliz. A los cuatro siguientes se les anuncia la muerte.

En aquel tiempo, bajó Jesús del monte con los Doce y se paró en un llano, con un grupo grande de discípulos y de pueblo, procedente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón. Él, levantando los ojos hacia sus discípulos, les dijo:

Dichosos los pobres, porque vuestro es el reino de Dios.

Dichosos los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados.

Dichosos los que ahora lloráis, porque reiréis.

Dichosos vosotros, cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten, y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían vuestros padres con los profetas.

Pero ¡ay de vosotros, los ricos!, porque ya tenéis vuestro consuelo.

¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados!, porque tendréis hambre.

¡Ay de los que ahora reís!, porque haréis duelo y lloraréis.

¡Ay si todos los hombres hablan bien de vosotros! Eso es lo que hacían vuestros padres con los falsos profetas.»

¿Son en realidad ocho grupos o solo dos? La pregunta no es absurda, y la respuesta depende de una palabrita que se repite cuatro veces: “ahora” (nun en griego). Prescindiendo momentáneamente de las declaraciones cuarta y octava, advertimos la siguiente estructura:

Dichosos los pobres,

los que ahora tenéis hambre

los que ahora lloráis

¡Ay de vosotros, los ricos!,

los que ahora estáis saciados

los que ahora reís

No se trata de seis grupos distintos, sino de dos: pobres y ricos, caracterizados por la carencia o abundancia de comida, y por el llanto o la risa.

Las declaraciones 4ª y 8ª no hablan de personas distintas. Completan lo dicho a propósito de los dos grupos anteriores fijándose en cómo son tratados por “los hombres”.

En resumen, solo tenemos dos grupos: el de los pobres, que pasan hambre, lloran y son odiados; y el de los ricos, saciados y sonrientes, alabados por la gente. Al primero lo tratan mal, como a los antiguos profetas; al segundo bien, como a los falsos profetas.

Pobres y odiados

“Dichosos los pobres, porque vuestro es el reino de Dios”. Sin el matiz: “de espíritu”, que añade Mateo, y que se presta a interminables disquisiciones. Los pobres, sin más. Los que pasan hambre y lloran. Declararlos “dichosos”, precisamente por eso, suena casi a blasfemia. Pero las desgracias no terminan aquí. Al hambre y el llanto se añaden las persecuciones. A diferencia de las primeras declaraciones, muy breves, la cuarta admira por su extensión: “Dichosos vosotros, cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten, y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían vuestros padres con los profetas”.

Ahora no hay que esperar a la otra vida para recibir el consuelo. Ya en esta, cuando se experimenta el odio, la exclusión, el insulto, la descalificación, por ser discípulos de Jesús y querer seguirlo, ese mismo día, el cristiano debe alegrarse y saltar de gozo.

¿Está loco Jesús? ¿Es un masoquista consigo mismo y un sádico con sus discípulos? Volviendo a releer el evangelio, en su nacimiento van unidas la suma pobreza (“no había sitio para ellos en la posada”) y la inmensa alegría (“os anuncio un gran gozo”, dice el ángel a los pastores). Al comienzo de su actividad, en Nazaret, experimenta el odio y la exclusión, sin que eso lo desanime. No se trata de locura, masoquismo ni sadismo, sino de una visión distinta de la realidad. Para Jesús, lo esencial no es la situación presente, sino la futura. La primera bienaventuranza promete el Reino de Dios; la cuarta, “una recompensa grande en el cielo”. Aquí, en la tierra, queda el consuelo de ser tratados como los antiguos profetas.

Las primeras comunidades cristianas experimentaron también la pobreza, el hambre y la persecución, sin que esto les impidiese estar alegres. La de Jerusalén debió solicitar la ayuda de comunidades más ricas para poder sobrevivir a la hambruna en tiempos del emperador Claudio. Las comunidades de Macedonia, a pesar de su “extrema pobreza” desbordaban de alegría (2 Corintios 8,2). Y los apóstoles, después ser azotados, “marcharon del tribunal contentos de haber sido considerados dignos de sufrir desprecios por su nombre [de Jesús]” (Hch 5,41).

Aunque he interpretado las cuatro primeras bienaventuranzas como dirigidas a las primeras comunidades cristianas (y a las actuales que se les parecen), esto no excluye la interpretación individual. “Dichosos los que ahora lloráis, porque reiréis” anticipa lo que contará Lucas poco después de dos mujeres que lloran por motivos muy distintos: la viuda de Naim, que ha perdido a su único hijo, y una prostituta anónima necesitada de perdón y de consuelo. Ambas historias tienen un final feliz, ya en esta vida, antes de la llegada del Reinado de Dios.

Ricos y alabados

            Algunos pueden pagar 100.000 euros (¡cien mil!) por una noche en un hotel de Macao. Si su presupuesto no da para tanto, puede contentarse con una noche en Cannes por 25.000. Naturalmente, la cena debe pagarla aparte: bastarán 2.000 euros. Y mientras come puede mirar la hora en un reloj que le ha costado dos millones. Son casos extremos, pero hay millones de personas que pueden permitirse una vida de lujo y comodidad.

¿Se refiere el último “ay” a este mismo grupo? “¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros!” No parece que “todo el mundo” hable bien de esas personas, aunque sigan sus andanzas en las revistas del corazón, la televisión y las redes sociales.

Salvadas las distancias, los escribas aparecen en el evangelio de Lucas como ejemplo de personas que desean ser estimadas y amantes del dinero: “Guardaos de los escribas, que gustan de pasear con hábitos amplios, aman los saludos por la calle y los primeros puestos en sinagogas y banquetes; que devoran las fortunas de las viudas con pretexto de largas oraciones. Su sentencia será más severa” (Lc 20,46).

Y que la riqueza puede ser causa de tristeza, ya en esta vida, lo demuestra el episodio del personaje importante incapaz de renunciar a lo que Jesús le pide: “Al oírlo, se entristeció, porque era muy rico” (Lc 18,23).

El mejor comentario: la parábola del rico y Lázaro

A propósito de las tres primeras bienaventuranzas y los tres primeros “ay”, el mejor comentario lo ofrece Lucas en esta parábola. Comienza por el final, por el rico que viste con lujo y banquetea espléndidamente todos los días; sigue el pobre, cubierto de llagas, ansioso de comer las migajas que caen de la mesa del rico.

María alabó a Dios en el Magnificat porque “a los pobres los colma de bienes, y a los ricos los despide vacíos”. Si alguien piensa que eso va a ser en esta vida, se equivoca. Jesús deja que Lázaro muera de hambre, en la miseria. Será después de muerto cuando entre en el Reino de Dios para ser eternamente feliz, mientras el rico suspirará por una simple gota de agua, atormentado para siempre. «¡Ay de los que ahora reís!, porque haréis duelo y lloraréis.»

¿Está condenado el rico?

La respuesta, de acuerdo con la técnica de Lucas, no la encontrará el lector hasta mucho más adelante, en el episodio de Zaqueo. El rico también es hijo de Abrahán, puede acoger a Jesús en su casa y dar a los pobres la mitad de sus bienes.

Una reflexión

¿Por qué puede expresarse Jesús de forma tan radical, proclamando dichosos a los pobres, los que pasan hambre, los que lloran, los perseguidos? Por dos motivos: 1) porque él también era pobre, vivió de limosna y sufrió persecución hasta la muerte; 2) porque creía firmemente en la recompensa futura en el Reino de Dios, donde quedaría saciada el hambre y enjugado el llanto.

Una advertencia

Las cuatro bienaventuranzas se dirigen a comunidades pobres o a los pobres como Lázaro. Las comunidades ricas o las personas que no carecemos de nada no podemos apropiárnoslas; no podemos utilizarlas para tranquilizar nuestra conciencia pensando en la dicha futura de los pobres.

1ª lectura (Jeremías 17, 5-8)

Se ha elegido este texto por motivos literarios, para indicar que la contraposición de bienaventuranzas y ayes es algo conocido por los profetas, aunque Jeremías usa términos distintos: maldito y bendito. Pero los temas y las metáforas se oponen perfectamente. Es una forma de animar a confiar en Dios, no en los hombres.

Así dice el Señor:

«Maldito quien confía en el hombre, y en la carne busca su fuerza, apartando su corazón del Señor. Será como un cardo en la estepa, no verá llegar el bien; habitará la aridez del desierto, tierra salobre e inhóspita.

Bendito quien confía en el Señor y pone en el Señor su confianza. Será un árbol plantado junto al agua, que junto a la corriente echa raíces; cuando llegue el estío no lo sentirá, su hoja estará verde; en año de sequía no se inquieta, no deja de dar fruto.«

2ª lectura (1 Corintios 15, 12. 16-20)

Aunque no está elegida buscando una relación con el evangelio, la esperanza en la resurrección encaja muy bien con la recompensa grande en el cielo de la que habla Jesús.

Hermanos: Si anunciamos que Cristo resucitó de entre los muertos, ¿cómo es que dice alguno de vosotros que los muertos no resucitan? Si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; y, si Cristo no ha resucitado, vuestra fe no tiene sentido, seguís con vuestros pecados; y los que murieron con Cristo se han perdido. Si nuestra esperanza en Cristo acaba con esta vida, somos los hombres más desgraciados. ¡Pero no! Cristo resucitó de entre los muertos: el primero de todos.

13 de Febrero. Domingo VI. Tiempo Ordinario

domingo, 13 de febrero de 2022
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“Jesús bajó del monte con los Doce y se paró en un llano con un grupo grande de discípulos y de pueblo…”

(Lc 6, 17.20-26)

Lo bueno del mensaje de Jesús es que es abierto, es para todo aquel que quiera escucharlo: los Doce, el grupo grande de discípulos, el pueblo…

Jesús no guarda celosamente para él y para unos pocos escogidos las Buena Noticia, al contrario, la dice en voz alta. Pero esta Buena Noticia tiene también sus advertencias, es para todos siempre que queramos acogerla. Pero acogerla no es sencillamente escucharla con agrado y luego comentar lo bonita que es. Acogerla significa dejarnos transformar.

Las Bienaventuranzas que nos presenta Lucas son muy distintas a las que encontramos en Mateo. En Mateo encontramos nueve bienaventuranzas, en Lucas cuatro, y además, a las bienaventuranzas le siguen cuatro “ayes”.

Por un lado, se muestra el camino que se abre hacia la esperanza y la confianza. Podemos estar seguras de que si ponemos nuestra confianza en Dios podremos atravesar el sufrimiento humano y alcanzar la alegría que Dios nos tiene preparada.

Pero al mismo tiempo se nos advierte de las exigencias de ese camino. No podemos andar tras las huellas de Jesús, camino del Reino, poniendo nuestra confianza en nuestras propias seguridades.

Si no soltamos las muletas no podemos avanzar por el camino de las bienaventuranzas. Porque el requisito indispensable es poner toda nuestra confianza en Dios. Todo lo demás sobra.

Llegadas a este punto es cuando tenemos la tentación de olvidar las advertencias finales y quedarnos contemplando la belleza de las bienaventuranzas. Ponernos el impermeable y no dejar que la Palabra trastoque nuestras seguridades.

Oración

Líbranos, Trinidad Santa, de hacer de tu Palabra un adorno bonito e inofensivo. No dejes que escapemos de su efecto trasformador.

*

Fuente Monasterio de Monjas Trinitarias de Suesa

***

 

Dichoso el pobre, no por serlo sino por no causar pobreza.

domingo, 13 de febrero de 2022
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ob_956ec0_descarga-15-pobresDOMINGO 6º (C)

Lc 6, 17-26

Siempre que tengo que hablar de las bienaventuranzas me viene a la mente: “pase de mí este cáliz”. La verdad es que ni me entienden los pobres ni los ricos. Lo grave es que esta actitud tiene la más férrea lógica, porque trato de explicarlas racionalmente y las bienaventuranzas sobrepasan toda lógica. Cualquier intento de aclararlas racionalmente está abocado al fracaso. Sin experiencia profunda de lo humano las bienaventuranzas son un sarcasmo. Ni el sentido común ni el instinto pueden aceptarlas.

Es el texto más comentado de todo el evangelio, pero es también el más difícil. Intentaré llevarte lo más lejos posible en su comprensión, sabiendo que no tienen explicación posible. El primer problema lo encontramos en los mismos evangelios. Lucas propone solo tres o cuatro y de la manera más breve posible: bienaventurados los pobres, los que lloran, los que pasan hambre. Mateo narra ocho o nueve pero además, añade un matiz que trata de explicar ya la dificultad para entenderlas. Dice: pobre de espíritu, hambre y sed de justicia. Es también muy significativo que Marcos y Juan ni siquiera las mencionan.

No tenemos ni idea de cómo las formuló Jesús, con toda seguridad en arameo. Tampoco podemos saber el sentido que le dieron al traducirlas al griego. Hoy estamos en condiciones de afirmar que la interpretación literal no tiene ni pies ni cabeza. El colmo del cinismo llegó cuando se intentó convencer al pobre de que aguantara estoicamente su pobreza, incluso diera gracias a Dios por ella, porque se lo iba a pagar con creces en el más allá. Si para mantener la esperanza tenemos que echar mano de un más allá, malo.

No se puede separar el primer término de cada propuesta del segundo. A nadie se le ocurriría decir al que lleva dos días sin comer: ¡Qué suerte tienes! Debías estar feliz y contento. Sería dar a entender que Dios está encantado de que la gente sufra. Pero tampoco se pueden unir automáticamente. El hecho de ser pobre no garantiza por sí mismo otra riqueza. Ni el hecho de ser rico determina una condenación automática. Lo que determina un mayor o menor plenitud humana es la actitud vital de cada uno.

Pero es que el nexo de unión entre las dos partes de cada propuesta también es problemático. El “porque” no tiene ninguna connotación causal. El pobre es dichoso, no por ser pobre, sino porque él no es causa de que otro sufra. Dichoso porque, a pesar de todo, él puede desplegar su humanidad. Este es el profundo mensaje de las bienaventuranzas. De la misma manera el rico no es maldecido por ser rico sino por poner su confianza en la riqueza y desentenderse de lo humano que hay en él.

Descubiertas todas estas dificultades, yo haría una formulación distinta: Bienaventurado el pobre, si no permite que su “pobreza” le atenace. Bienaventurado el rico, si no se deja dominar por su “riqueza”. No sabría decir qué es más difícil. En ningún momento debemos olvidar los dos aspectos. Ser dichoso es ser libre de toda atadura que te impida desplegar tu humanidad. Se proclama dichoso al pobre, no la pobreza. Se declara nefasta la riqueza, no al rico. Tanto la pobreza como la riqueza son malas si nos impiden ser.

Tampoco quiere decir el evangelio que tengamos que renunciar a la riqueza para asegurarnos un puesto en el cielo. Debemos renunciar a ser la causa del sufrimiento de los demás. Las bienaventuranzas no son un sí de Dios a la pobreza ni al sufrimiento, sino un rotundo no de Dios a las situaciones de injusticia. Siempre que actuamos desde el egoísmo hay injusticia. Siempre que impedimos que el otro crezca hay injusticia.

Las bienaventuranzas invierten radicalmente nuestra escala de valores. ¿Puede ser feliz el pobre, el que llora, el que pasa hambre, el oprimido? La misma formulación nos despista porque está hecha desde la perspectiva mítica. Solo desde la perspectiva de un Dios que actúa desde fuera se puede entender “Dichosos los que ahora pasáis hambre porque quedaréis saciados”. Si para mantener la esperanza tenemos que acudir a un más allá, podemos caer en la trampa de dar por buena la injusticia que está sucediendo hoy aquí, esperando que un día Dios cambie las tornas.

Las bienaventuranzas quieren decir, que, aún en las peores circunstancias que podamos imaginar, las posibilidades de ser humanos en plenitud, no nos las puede arrebatar nadie. Recordad lo que decíamos el domingo pasado: “Rema mar adentro”, busca en lo hondo de ti lo que vale de veras. Si creemos que la felicidad nos llega del consumir, no hemos descubierto la alegría de ser. Al poner la confianza en las seguridades externas, en el hedonismo absoluto, estamos equivocándonos y en vez de felicidad encontramos desdicha. Nunca se ha consumido más y sin embargo nunca ha habido tanta infelicidad.

Al añadir Lucas ¡Ay de vosotros los ricos!, deja claro que no habría pobres si no hubiera ricos. Si todos pudiéramos comer lo suficiente, nadie nos consideraría ricos. Si todos pasáramos la misma necesidad, nadie nos consideraría pobres. La parábola del rico Epulón lo deja claro. No se le acusa de ningún crimen; No se dice que haya conseguido las riquezas injustamen­te. El problema era no haberse enterado de que Lázaro estaba a la puerta. Sin Lázaro a la puerta, su riqueza no tendría nada de malo. El evangelio no da valor a la pobreza en sí, sino a no ser causa de la pobreza de otro.

Llevamos dos mil años intentando armonizar cristianismo y riqueza; salvación y poder. Nadie se siente responsable de los muertos de hambre. Vivimos en el hedonismo más absoluto y no nos preocupa la suerte de los que no tienen un pedazo de pan para evitar la muerte. Jesús nos dice que, si tal injusticia acarrea muerte, alguien tiene la culpa. Buscar en primer lugar mis seguridades y si me sobra, dar a los demás, no es suficiente.

Decimos: Yo no puedo hacer nada por evitar el hambre. Tú no puedes hacerlo todo; no se te pide que elimines la injusticia en el mundo sino de que tú salgas de toda injusticia. No se trata de hacer un favor a otro, aunque sea salvarles la vida, se trata de que tú salgas de toda inhumanidad. Los “ricos” somos los que tenemos que cambiar buscando esa humanidad que nos falta. Tu salvación está en no ser causa de opresión para nadie. Si damos de comer al pobre le salvamos la vida. Si salgo de mi egoísmo, salvo la vida al pobre y me libero de mi inhumanidad, que es más importante.

Las bienaventuranzas ni hacen referencia a un estado material, ni preconizan una revancha futura de los oprimidos, ni pueden usarse como tranquilizante, con la promesa de una vida mejor para el más allá. Las bienaven­turanzas presuponen una actitud vital escatológica, es decir, una experiencia del Reino de Dios, que es Dios mismo como fundamento de mi ser. El primer paso hacia esa actitud es el superar el egoísmo que nos lleva al individualismo, dejar de creer que somos lo que no somos y vivir de ese engaño.

Meditación

Jesús te dice: ¡Eres inmensamente dichoso!
Pero no te has enterado todavía, porque vives en tu falso ser.
Sigues identificándote con tu cuerpo-mente.
Pero eres tu cuerpo, tu mente y Mucho más.
Tu verdadero ser es plenitud.

Fray Marcos

Fuente Fe Adulta

¡Cuánto más felices seríais…!

domingo, 13 de febrero de 2022
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sermon-del-monte-6Lc 6, 20-26

«Dichosos los pobres, porque vuestro es el reino de Dios»

El mundo me dice que seré feliz si soy rico, si tengo poder o prestigio social, si no me dejo avasallar, si soy más listo que los demás para los negocios, si voy de diversión en diversión, si no me meto en líos, si no me insultan ni me persiguen…

Jesús, por el contrario, me propone un código de felicidad radicalmente distinto e inverosímil: ¿Quieres ser feliz…? —me dice—, pues confórmate con poco, comparte lo que tienes con los que no tienen, aprende a sufrir, di siempre la verdad, no seas violento, trabaja para que prevalezca la justicia, no trates de aprovecharte de nadie… y no te preocupes si te insultan y te persiguen por todo ello, pues a la larga serás mucho más feliz.

Y la pregunta es: ¿Creo en él? ¿Le creo a él? ¿Me fío de él? ¿Estoy dispuesto a vivir compartiendo, perdonando, sembrando la paz, trabajando por la justicia, actuando siempre con sinceridad y sin temor al sufrimiento? ¿Me lo juego todo apostando a unos criterios de locos; viviendo de acuerdo a unos valores tan estrafalarios como poco evidentes?…

Decir que sí, que me la juego, que cambio de vida, es tener fe en Jesús; lo demás será otra cosa. Creeré en Jesús si es él quien da sentido a mi vida; si es él quien manda en mis criterios y mis valores; si creo que son esos criterios los que pueden salvar el mundo del desastre y me comprometo con la tarea de hacerlo… Porque la fe no es un privilegio otorgado a unos y vedado a otros, sino el compromiso firme con un modo de vida, que no solo promete felicidad, sino que nos permite colaborar con Dios en la tarea de llevar su proyecto de salvación a buen fin…

Es difícil imaginar una tarea más apasionante que ésta, pero es preciso fiarse mucho de Jesús para abrazarla con fervor y llevarla hasta las últimas consecuencias. Nos entusiasma lo de Jesús, pero solo nos fiamos de él hasta el momento en que nos invita a salir de nuestra zona de confort. Un ejemplo es el texto de Lucas de hoy: «Dichosos los pobres», o ese otro de Marcos: «Vende cuanto tienes, dáselo a los pobres y sígueme», pero como somos ricos y nos asusta la pobreza (Jesús no habla de miseria), optamos por los criterios del mundo en lugar de por los suyos.

Y no dudamos de que es Jesús el que tiene razón; que el camino propuesto por él es el único que lleva a la felicidad (aunque Jesús no sea el único que lo propone), pero nos falta el coraje necesario para emprenderlo. Como dijo Jon Sobrino en una charla en Pamplona: «A eso es a lo que tenemos miedo; a ser felices a lo cristiano».

 

Miguel Ángel Munárriz Casajús

Para leer el comentario que José E. Galarreta hizo en su momento, pinche aquí

Fuente Fe Adulta

Una felicidad subversiva y paradójica.

domingo, 13 de febrero de 2022
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Lc-620-26Lc 6, 17. 20-26

La Buena noticia de Jesús es siempre contracultural y subversiva. Subvertir significa literalmente: dar la vuelta, alterar el orden de valores establecido transformándolo desde abajo. Así es la propuesta de felicidad que nos hace Jesús. Frente la seducción del mercado y su lógica: consumo luego existo, tanto tienes tantos vales, la propuesta del Evangelio da un giro radical a la comprensión de lo que significa una vida felicitante. En definitiva, que es aquello que nos hace plenamente dichosos y dichosas frente a lo que nos conduce a la insatisfacción y al vacío existencial.

La felicidad propuesta por el Evangelio no nace de fuera a adentro, sino que su dinamismo es justo al revés; de dentro a afuera. Esta inversión se nos hace difícil de entender porque la lógica neoliberal y la sociedad de consumo manipulan nuestros deseos más íntimos y nos van inoculando un veneno: el de una felicidad descafeinada y light. Como si esta se pudiera adquirir al comprar el coche de moda, un perfume, una crema antiarrugas, la marca de unas deportivas o ejerciendo el poder sobre otras personas o la naturaleza como si fuésemos sus propietarios. Esta felicidad tramposa y sucedánea termina teniendo como frutos la insatisfacción profunda y el vacío desesperante y existencial.

La felicidad propuesta de Jesús es de otro tipo. Las Bienaventuranzas nacen de un corazón reconciliado, de la pacificación interior, de la armonía en la relación con nosotros mismo, con los demás y con el cosmos porque somos un todo interrelacionado que al quebrarlo nos rompe también a nosotras y nosotros mismos. Somos felices cuando vivimos sencillamente siendo fieles a lo que en conciencia creemos, aunque ello conlleve contradicciones y más preguntas que certezas. Cuando descubrimos que la vida tiene un sentido y canalizamos la nuestra en ello. Cuando vivimos a la altura de la realidad, no por debajo ni por encima de ella. Porque cuando vivimos por debajo de la realidad los acontecimientos nos hacen sus esclavos, nos encogen, se convierten en nosotros como en una losa que tenemos encima, nos frustran y nos ahogan haciéndonos sus víctimas. Pero también cuando nos situamos por encima de la realidad, lo hacemos como si pudiéramos con todo, como si fuéramos super hombres o super mujeres, por encima del bien y del mal, del éxito y de los fracasos. Sin embargo, estar a la altura de la realidad significa situarnos en ella desde la humildad de lo real, la sabiduría del realismo de lo posible, sin idealizarla, pero también sin vejarla, sin dramatizarla, sin exagerar sus aspectos dolorosos, y desagradables, viviendo en clave de agradecimiento encarando en común las dificultades. Porque la felicidad no depende de lo que nos pasa, sino de lo que hacemos con lo que nos pasa y en solidaridad con quienes lo vivimos.

El proyecto de felicidad que nos propone el Evangelio son las Bienaventuranzas, que son a la vez anuncio y denuncia. Anuncian la predilección de Dios por los últimos y últimas de la historia, por los pacíficos, por los que ponen su seguridad en la misericordia y la solidaridad y no en el dinero o en el poder, por quienes tienen hambre y sed de un mundo nuevo donde la fraternidad y la sororidad humana sean posibles. A ellos y ellas Jesús les reconoce dichosos y dichosas porque han entrado en la lógica del Reino y su felicidad paradójica. Pero las Bienaventuranzas son también denuncia de quienes viven instalados e instaladas en su propia autocomplacencia, blindándose al grito de sus hermanos y hermanas más empobrecidas y sus anhelos de justicia e inclusión. Su felicidad es vana e ilusoria porque está construida sobre la indiferencia y el sufrimiento de aquellos a quienes dan la espalda. Por eso su falsa alegría se tornará en llanto y vacío.

¿Y nosotras por donde van nuestros proyectos y aspiraciones de búsqueda de felicidad en esta etapa de nuestra vida y de la de nuestras comunidades? ¿Como son de paradójicos y subversivos?

Pepa Torres Pérez

Fuente Fe Adulta

Paradoja y felicidad.

domingo, 13 de febrero de 2022
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AB19E46F-8497-448B-A343-7971077D47B3Domingo VI del Tiempo Ordinario

13 febrero 2022

Lc 6, 17.20-26

La sabiduría se expresa en paradojas, no por capricho, sino porque las cosas no son lo que parecen. La mente se queda atascada fácilmente en la apariencia y en la contradicción. Para ella, todo es “lineal”. Y etiqueta como “verdadero” aquello que se ajusta a lo que ella misma percibe. Con el añadido de que, mientras permanecemos en el estado mental, es imposible verlo de otro modo.

Sin embargo, la mente es solo un modo de conocer, no el único ni el definitivo. Hay otro modo de conocer que se abre camino en nosotros, justamente cuando aprendemos a silenciar el pensamiento. El silencio de la mente nos permite trascenderla, viniendo a constatar que, en efecto, las cosas no son lo que parecen.

La tradición mística cristiana había hablado de “los tres ojos del conocimiento”: el ojo de la carne, el ojo de la razón y el ojo del espíritu. Cada uno de ellos opera en su propio campo. Y de la misma manera que no se puede pedir al “ojo de la carne” que vea los pensamientos, tampoco es posible que el “ojo de la razón” alcance a ver la profundidad de lo real.

En nuestro caso, el ojo de la carne nos ve como un cuerpo; el de la mente, como un “yo” separado; solo el del espíritu percibe nuestra verdadera identidad, el “fondo lúcido” o “presencia consciente” que, en el silencio de la mente, podemos experimentar.

La paradoja se halla presente en todas las dimensiones de nuestra existencia. Y así queda recogida en quienes llamamos maestros y maestras de sabiduría. En el evangelio, es central aquella que habla de “perder” y “ganar”: salva la vida, quien la pierde, mientras que la pierde quien pretende guardarla.

El texto que comentamos hoy advierte de la paradoja que se da en nuestra búsqueda de ser felices: la felicidad que ansiamos no gira en torno al yo, sus intereses y apetencias, sino que nace de la comprensión y de la conexión consciente con lo que realmente somos.

¿Hacia dónde oriento la búsqueda de la felicidad?

Enrique Martínez Lozano

Fuente Boletín Semanal

Ser cristiano se parece más a ser pobre que a ir a misa

domingo, 13 de febrero de 2022
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C6C69F55-83C5-4969-AF2F-FFFB43243609Del blog de Tomás Muro La Verdad es libre:

01. -La ética cristiana

El evangelista S Lucas nos propone hoy el estilo, el «cómo» ser y vivir desde Cristo: el comportamiento: es decir, la moral y la ética. Son las bienaventuranzas: “Dichosos” y, al mismo tiempo, como contrapunto de San Lucas, las “malaventuranzas.”: ¡ay de vosotros…!

Tengamos en cuenta que en el estilo de vida, en el talante que tengamos en la vida, en el comportamiento se juega nuestra felicidad, nuestra serenidad en la vida. Jesús habla de felicidad: seréis dichosos, bienaventurados y felices…

No se puede vivir de cualquier manera, ni se puede ser feliz de cualquier modo, ni en la vida vale todo.

02.-Maldito – bendito

El profeta Jeremías y Jesús usan palabras fuertes para expresar cuál ha de ser el comportamiento humano ¡maldito quien confía en el orgullo del  hombre! ¡Ay de vosotros los ricos y los que estáis saciados, quienes confiáis en vuestra riqueza, en vuestro poder o en vuestra sabiduría!

Al mismo tiempo, Jesús propone un estilo de vida enormemente chocante para nuestra mentalidad. Tan chocante que, apenas nadie, sigue ese camino, que sin embargo es el que lleva a la felicidad. Bienaventurados los pobres, los que se esfuerzan y trabajan en la vida por la paz, porque realmente son dichosos y libres.

En los parlamentos, lo mismo da sea Vitoria que Madrid u otras instituciones, si alguien osara proponer estos criterios de vida, duraría veinte minutos como mucho.

Sin embargo los grandes problemas de la vida y las grandes tristezas las tenemos en casa: el problema del sentido de la vida, la pacificación del pueblo tras tantos años turbulentos de violencia, la depresión y el suicidio en aumento, Ucrania-Rusia-Usa-Otan…

¿Cómo llegar a vivir serenamente en paz y dichosos?

JesuCristo nos propone el camino de las bienaventuranzas, de la confianza en Dios y no en las cosas. Alguien decía aquello de que: Cuando se deja de creer en Dios enseguida se cree en cualquier cosa.

El filósofo alemán del siglo XX, M. Heidegger decía: solamente Dios puede salvarnos.

03.- Jesús tiene una escala de valores diferente:

Jesús cree inicial y únicamente en Dios Padre. Bendito quien confía en el Señor (Jeremías). Desde Dios, Jesús vive, ama y entrega su vida por todos los hombres, no se reserva nada para sí: se vacía no solamente de cosas (pobreza material), sino incluso se vacía de su propia persona, que la entrega hasta la última gota de su sangre (pobreza personal).

Me parece que solamente quien cree en Dios puede ser libremente pobre y se es pobre libremente cuando creemos y confiamos en Dios.

04.- ¿En qué o en quién ponemos nuestra confianza?

El salmo 20,9 dice:Unos confían en sus carros, y otros en caballos; mas nosotros confiamos en el SEÑOR.

    La riqueza, el poder, el dinero, el orgullo, deben de tener algún atractivo especial y fuerte porque los seres humanos seguimos poniendo nuestra fe, nuestra confianza y nuestra esperanza en ellos.

Para muchos de nosotros es más importante el dinero que Dios y que el hombre. Es más importante la raza, la patria que Dios y que el mismo hombre; para muchos de nosotros es más importante el estar arriba, ocupar cargos o dominar que Dios y el ser humano. Para muchos de nosotros son más importantes las cosas que los valores. Lo que cuenta es tener cosas.

05.- No confundamos las cosas con los valores.

Los bienes, las cosas son lo que son y sirven para lo que sirven, pero los valores no se logran con tener.

Del tener no viene el ser. Es evidente que hoy en día, en los países que llamamos desarrollados, tenemos muchas más cosas de las que tenían nuestros mayores hace 70 o 100 años. Pero ¿somos más pacíficos, somos más felices-dichosos, somos más honrados, más libres de lo que fueron aquellos mayores?

El sentido de la vida, la esperanza, la felicidad, la paz, el perdón, la convivencia no son valores que se fabriquen en ninguna industria ni se venden en ningún supermercado.

En nuestra sociedad ¿alguien cree en la pobreza (no miseria, pero sí pobreza libremente elegida) como forma valiosa de vida, pobreza que nos hace libres? ¿Alguien cree en la humildad, en el “estar abajo” en actitud de servicio? (recordemos el debate político de estas últimas semanas).

06.- Tres  breves conclusiones:

  • En primer lugar:

Nosotros hemos centrado todo el cristianismo en la práctica religiosa casi estrictamente sacramental. Eso puede que tenga algún interés, pero no es ni lo único, ni lo más importante, porque ser cristiano se parece más a ser pobre que a ir a misa, se parece más a ser servicial que sacral, a trabajar por los demás que a refugiarse en un castillo de espiritualidad del Templo.

  • Y en segundo lugar:

Posiblemente el estilo de vida en el ámbito socio.cultural.político que nos toca vivir, en el «aquí» occidental y en el «ahora» no genera valores: produce cosas, pero no valores. Este proyecto y sistema producen consumismo, sin.sentido, muerte, droga, paro, guerras y racismos, pero no felicidad ni personas.

  • Pongamos la confianza en Dios

    Se trata de ser dichosos en la vida, de vivir en serenidad, a lo cual llegaremos poniendo nuestra confianza en Dios

 

 

Pasión por la vida.

sábado, 12 de febrero de 2022
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Del blog Nova Bella:

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No hay un final.

No hay un principio.

Solo hay una infinita pasión por la vida.

*

Federico Fellini

***

Religiosidad y Fe Cristiana.

sábado, 12 de febrero de 2022
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los-picaosA distinguir me paro las voces de los ecos”

Antonio Machado

Ofrezco  un esquema de lo yo veo como religiosidad y como cristiano y por ello, aquello nuevo que podríamos plantear y hacer. Me encantaría recibir comentarios tanto si están de acuerdo como si me indican lo que creen que no está bien. Gracias.

Distinguir entre: bueno, natural, tradicional, religioso, cristiano

RELIGIOSO CRISTIANO
Todo el mundo es profano, sólo es religioso el templo, lugar donde está la imagen de Dios. Lo único sagrado es toda persona. El templo es lugar de reunión de todos los cristianos Por eso, es un lugar grande. No hay objetos ni personas especialmente sagrados. Toda persona es igualmente santa

Culto a los Santos para tenerlos de nuestra parte.

Pedimos milagros que nos resuelvan necesidades.

Donativos para conquistar favores.

Devociones sustituyendo a veces a Dios por los santos.

Los Santos son seguidores de Jesús. Como indicadores que nos marcan el camino hacia Jesús y animadores. No necesitamos su ayuda porque donde hay capitán, no manda marinero. Y Jesús es el Capitán. Por ello, fuera los donativos, cepillos a los santos y a María.

Todo bautizado es santo.

Es como el radioteísta: descubrir a Dios ahí y vivirlo.

Oración para que vivamos y testimoniemos como ellos el mensaje del Evangelio.

PREMIO Y CASTIGO.

MIEDO. CONDENACIÓN.

TODO SEGÚN LOS 10 MANDAMIENTOS.

 

Dios solo puede salvar, amar. No puede condenar. No puede ser “premiador de buenos y castigador de malos”. El hielo se derrite junto al calo.

Dios sabrá cómo hacerlo. Pero Él nos dice que estamos salvados. La Salvación se empieza aquí en esta vida: Salvados, realizados como personas integrales.

El cristiano no se deja llevar según los mandamientos (normas naturales) sino según las Bienaventuranzas de Jesús

PECADO: Ofensa de Dios, No cumplir los mandamientos=No cristiano No creer en Jesús y no actuar según Él. A Dios no se le puede ofender. Es no actuar con amor.
LO TRADICIONAL es lo que vale Con el cambio de paradigma desde el siglo 17, hay otra concepción cosmográfica humana, matemática, física… No podemos seguir expresando nuestra fe con esas formas pasadas “padre que estás en el cielo”.
MARIA: como diosa María, llena de Dios. Como yo. Ella responde. Es modelo en descubrir y seguir a Jesús. El Señor hizo en mí maravillas. Le hemos colgado milagros en su vida para expresar su respuesta a Dios.

CELEBRACIONES: ritos siempre iguales

Aplacar y conquistar a Dios

Imagen de Dios: todopoderoso, tapa agujeros, inspector de nuestra vida…

Alabar a los santos, como diosecillos, intercesores ante Dios.

Vivir la alegría de que Dios me acompaña. Sentirme salvado y acompañado siempre por Dios. Abrir los grifos a tope.

Los santos como seguidores de Jesús

RELIGIOSO CRISTIANO
EL MENSAJE:

Se cierra en dogmas y credos

Filosofía y teología desde una concepción griega y platónica…

El GRAN MENSAJE ES EL EVANGELIO y la vida diaria

VOLVER AL EVANGELIO

Velas, bendiciones, santuarios, misas por difuntos, dinero para atraer a Dios Descubrir, acoger, vivir los caminos y las formas que Dios me va marcando en la vida y con los dones que El me da para ir concluyendo el plan que tiene sobre la creación y la humanidad. Cada persona somos un pozo del que hay que aprender a sacar agua. Contemplación y vida.

EL SACERDOTE:

conservador y realizador de ritos, intermediario con Dios, mantenedor de tradiciones, mago con ciertos poderes, medio para ir a Dios.

Director de la empresa.

Organización pirámide: arriba el papa, obispos, … hasta los fieles

Servidor de la comunidad, presidir la eucaristía

El perdón Dios nos lo ha dado, celebremos el perdón. No tiene que el confesarse con la comunión.

Somos una comunidad, un pueblo de Dios, en ella distintos servicios… hasta el Servidor de los Servidores

Oración: levantar el corazón a Dios y pedirle mercedes…

Estar a solas tratando de amistad con quien sabemos nos ama.

Oración de alabanza, acción de gracias, acogida del perdón, diálogo sobre las dificultades

MUCHA IMPORTANCIA: la tradición moral, mensaje, apariciones, historias… pudieron servir como medios en un momento… Pero hay que acudir al Evangelio y a la vida hoy con sus adelantos y sus interrogantes, sus dudas, sus explicaciones.
Los POBRES: Darles limosna, hacer caridad… Presencia especial de Jesús, signo y fruto de nuestro pecado. Verlos y sentirlos como hermanos, escuchar, leer su presencia, acompañar, compartir, promocionar, hacer la vida desde ellos y con ellos. “Que la caridad nos duela”.

EUCARISTIA: Transustanciación. Jesús presente en la forma de una forma física.

Todo lo que hay alrededor de la Eucaristía es filosofía que se ha ido acumulando y ganas de dar una explicación milagrosa

No está más presente que en otras partes, como signo eficaz de entrega “se partió y repartió”.

Es un signo que nos ayuda a vivir como está presente en todas las partes y personas con entrega

Misa: repetir el sacrificio de la Cruz

 

Jesús no tuvo que morir porque el Padre necesitase una reparación de los pecados. Murió porque comprometió y complicó la vida con su estilo de vida, su mensaje, sus obras… y se chocó y le llevo hasta la Cruz. El Padre le dio la plenitud y vive como vida en la plenitud de Dios y en cada persona

La eucaristía es el recuerdo de Jesús en comunidad. Nos juntamos ara recordar su palabras, hechos. Y para vivir el gesto de partir el pan y repartirlo, como nuestra vida: partida y repartida.

SACRAMENTOS:

Ritos milagrosos “ex opere operato”. No son ritos mágicos.

Los sacramentos son celebraciones de la Vida de Dios que se manifiesta en cada realidad concreta. SÍ, encuentros con Dios y tratar de responder. El gaseoducto pasa por todo y por todos. Esa cuestión de pinchar y ser conscientes de su acción y su presencia y dejarnos mojar

Gerardo Villar

Junta de Escuelas Católicas revoca decisión y vota a favor de enarbolar banderas del arcoíris durante el Orgullo

sábado, 12 de febrero de 2022
Comentarios desactivados en Junta de Escuelas Católicas revoca decisión y vota a favor de enarbolar banderas del arcoíris durante el Orgullo

Halton-Catholic-DSB-Cover-ImageLas escuelas católicas en un distrito escolar de Ontario finalmente levantarán banderas del arcoíris este mes del Orgullo después de un largo y polémico debate entre los miembros de la junta del distrito escolar católico.

CHCH News informó: “Durante una reunión maratónica de la junta escolar que duró hasta bien entrada la noche…, la moción pasó 5 a 3 a favor de ondear la bandera fuera de todas las escuelas del HCDSB [Junta Escolar del Distrito Católico de Halton] y el Centro de Educación Católica para los mes de junio.»

La decisión es una reversión de la decisión del año pasado de no ondear la bandera, lo que provocó que muchos miembros de la comunidad protestaran por la acción de la junta. La cuestión de si ondear o no la bandera del Orgullo fuera de las escuelas católicas de Halton ha estado en debate desde abril de 2021, cuando un estudiante de duodécimo grado propuso la idea.

Bondings 2.0 informó anteriormente que Nic Hotchkiss, quien se identifica como no binario y fue estudiante de la Escuela Secundaria Católica St. Ignatius of Loyola, comenzó la campaña de banderas del Orgullo como parte de una tarea de clase. Hotchkiss dijo que «no se sentían vistos como estudiantes LGBTQ» y pensaron que las banderas podrían indicar la inclusión de la comunidad LGBTQ.

Cuando Hotchkiss comenzó a pedir las banderas del Orgullo, muchos miembros de la comunidad apoyaron el esfuerzo, aprovechando el valor católico de la justicia social para abogar por los compañeros estudiantes LGBTQ.

La última decisión no estuvo exenta de polémica. Como informó CHCH News, “El tema ha sido un tema polémico dentro de la comunidad católica. Algunos miembros han expresado su preocupación de que enarbolar la bandera iría en contra de los valores católicos tradicionales, mientras que otros dicen que apoya los valores clave de amor y aceptación de la religión”.

Los graduados LGBTQ del distrito escolar católico de Halton, incluido Hotchkiss, también intervinieron en la reunión para hablar sobre sus experiencias como estudiantes. Muchos compartieron que ver un símbolo del Orgullo LGBTQ cuando eran estudiantes de secundaria podría haberlos ayudado a ver que no tenían que avergonzarse de quienes eran.

“Sé con certeza que si hubiera visto ondear esa bandera cuando todavía estaba en la escuela, me habría dado mucha más confianza para ser más auténtico sobre quién era y posiblemente no sentirme tan avergonzado o asustado de cuestionar quién era. Lo estaba”, dijo Hotchkiss.

Un grupo de 3.000 maestros católicos de Halton también se pronunció a favor de enarbolar la bandera del Orgullo. “Estamos con ellos como aliados en apoyo de los derechos humanos y nuestros valores católicos de inclusión”, dijo a la junta un representante de los maestros.

CHCH News informó que después de que se aprobó la moción, la Directora de Educación del distrito escolar, Pat Daly, tuiteó: “Estamos comprometidos a fomentar entornos de aprendizaje seguros e inclusivos, donde todos los estudiantes y todos los miembros de la comunidad sean bienvenidos, valorados y respetados. ”

El cambio de opinión de esta junta escolar católica y su nuevo compromiso de celebrar visiblemente el mes del Orgullo es alentador. Este paso hacia la creación de un ambiente más acogedor en las escuelas católicas ayudará a los jóvenes LGBTQ a sentirse más seguros de su pertenencia a la iglesia, así como del amor de Dios por ellos tal y como son.

—Grace Doerfler (ella/ella), New Ways Ministry, 9 de febrero de 2022

Fuente New Ways Ministry

Construyen una casa digna para adultas mayores trans en Paraguay

sábado, 12 de febrero de 2022
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1644226982740Casa Diversa, el centro comunitario trans llegó a alojar a 30 personas.
Foto: Jessie Insfran.

Transvivienda es un proyecto para construir una casa destinada a trans adultas mayores.

ASUNCIÓN, Paraguay. “El alquiler no te espera. Te echan, te tiran o te sacan tus cosas y terminás en la calle”, cuenta Yren Rotela, fundadora de Casa Diversa, el primer centro comunitario con énfasis en personas trans.

La precariedad laboral, el trabajo sexual como principal actividad laboral, los prejuicios y la insuficiencia de ingresos hizo que las condiciones de vida de las personas trans tuvieran impactos diferenciados en el real acceso a los derechos sociales básicos. Pero es la problemática habitacional una de las más afectadas.

La asunción social de la identidad de género en las personas trans representa un punto de inflexión en sus trayectorias biográficas. Desde muy temprano, migran de un espacio a otro sin un lugar al cual arraigarse. A partir de ahí comienzan a transitar un camino signado por una sistemática exclusión económica y social, con un impacto en todos los ámbitos de sus vidas, como la familia, la salud, el trabajo, la vivienda y la seguridad.

Ni techo ni trabajo ni derechos

Génesis tiene 28 años y vive en Casa Diversa, ubicado hoy en el distrito de Julián Augusto Saldívar (a 28 km de Asunción). Estudió hasta el segundo año de periodismo en una universidad técnica, pero la expulsaron cuando comenzó a transicionar. En otra oportunidad, la despidieron de un trabajo por su orientación sexual. Distintos escenarios de exclusión, la llevaron a dedicarse al trabajo sexual.

“En la calle pasás frío, calor, lluvia, hambre, aguantás a los tipos, a la gente que viene y, en los casos más extremos, van y te matan ahí en la calle. Nadie sabe quién fue ni lo investigan. Tenés que tomar alcohol o lo que sea para poder aguantar porque sana no vas a hacer nunca nada. De noche salimos y de día dormimos toda una tarde. Hay veces que volvemos a salir sin comer nada”, relata Génesis.

A menudo, a las personas trans se les niega la posibilidad de alquilar un departamento o no consiguen pisos accesibles. La falta de acceso a una vivienda digna profundiza la situación de vulnerabilidad social de las personas trans.

La alternativa de alojamiento más frecuente es el alquiler de habitaciones de hoteles, que es considerada por ellxs una opción precaria porque deben sortear diversos obstáculos, entre ellos, resignar gran parte del tiempo que destinan a sus actividades laborales, exponerse a situaciones de riesgo y recibir sobreprecios de los alquileres, por discriminación.

“Hay muchas compañeras que viven en alquileres y no tienen una plata segura, son trabajadoras sexuales y ya son grandes para eso. También hay veces que le quieren alzar el precio del alquiler. Ponele que pagan un millón de guaraníes en alquiler (143 dólares) y, al mes, le quieren alzar a un millón y medio por ser trans nomás. Hay veces que les pagás a los dueños de los que te alquilan y antes del mes ya te echan o pagás el doble”, expresa Génesis.

La solución colectiva

En ese contexto nace Transvivienda, un hogar para las personas trans adultas mayores. El proyecto se encuentra en una primera etapa y consiste en la construcción de dos habitaciones con baños compartidos, que serán otorgadas a las adultas mayores de Casa Diversa, Mónica Ávalos y Liz Paola Cortaza.

Ellas podrán vivir ahí sin pagar renta ni servicios básicos y compartirán las áreas comunes con las demás. De esa forma podrán acceder a una vivienda propia que ayudará a mejorar su calidad de vida.

“Todos los seres humanos soñamos con tener una tierra, solo que cuesta muchísimo. Transvivienda se pensó hoy para Mónica y en Liz Paola, son las dos beneficiarias del plan piloto. De ahí nosotras queremos dar a conocer que, si nosotras en sociedad civil lo pudimos lograr, el Estado puede y tiene que hacerlo. La idea es que ambas vayan fortaleciéndose, se vayan empoderando y puedan tomar otra herramienta en su vida. Nuestra incidencia va a ser para que el día de mañana, Flor, Ara y Moria, puedan acceder a la vivienda propia. Y el Estado tiene que darnos ese derecho”, sostiene Yren.

Según explica Yren, ninguna está en contra del trabajo sexual, sino que hoy muchas ya se encuentran cansadas emocional y físicamente. “Llegamos a los 30 años sintiéndonos viejas. No lo somos, pero nuestro cuerpo está dañado. Llegamos muy mal a esa edad. Mónica se recuperó del cáncer, hoy tiene buena salud, un trabajo, si logra independizarse va a poder irse y seguir con su vida. Es lo que buscamos. Pero ahora, queremos darle ese respiro”, refiere.

Moria tiene 34 años y por más de 20 se dedicó al trabajo sexual, hoy le gustaría que esa no sea la única opción para sus compañeras más jóvenes. “La calle viene y nos arrastra. Algunas murieron, algunas se casaron y algunas viajaron a otro país, pero muy pocas tienen esa suerte. A Ara y a Flor les digo que estudien para que sepan defender sus derechos o al menos leer un contrato de alquiler. No quiero que ellas pasen lo mismo que yo pasé”, dice Moria.

Salvo contadas excepciones, en la mayoría de los locales de Asunción no se permite el ingreso de las personas trans. Eso las fue expulsando a ciudades aledañas, como San Lorenzo, que es uno de los sitios más grandes de trabajo sexual en el país, pero también una de las ciudades con mayores casos de violencia hacia las personas trans

Cuando Casa Diversa se instaló allí, llegaron a vivir entre 30 personas LGBTI. Pero comenzaron a tener problemas habitacionales, entre ellos, las inundaciones. La última vez que se les inundó la casa, tuvieron que subir todas sus pertenencias al techo y estuvieron ocupándose de que no se les echara todo a perder. En esos días, varios de sus objetos personales fueron robados.

El acceso a una vivienda a través del mercado inmobiliario formal con los precios y las exigencias que impone se vuelve inviable. Sin una vivienda estable, la probabilidad de violencia aumenta. Es por eso que, entre todas, decidieron construir un espacio seguro que les permita trabajar, seguir formándose y luchar por derechos básicos que hoy no les son garantizados.

Fuente Agencia Presentes

Florida aprobará un proyecto de ley llamado «no digas gay»

sábado, 12 de febrero de 2022
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1280px-Dennis_Baxley_and_Marco_RubioEl senador estatal republicano de Florida y director funerario bautista, Dennis Baxley junto a Marco Rubio,

El comité de educación del Senado de Florida aprobó el proyecto de ley SB 1834, denominado Don’t Say Gay” («No digas gay»), que prohibiría las discusiones sobre las identidades LGBT+ en el aula.

El proyecto de ley, presentado por el senador estatal republicano y director de funerarias bautista Dennis Baxley, evitaría que los maestros de las escuelas de Florida “fomenten la discusión en el aula sobre la orientación sexual o la identidad de género en los niveles de grado primario”, o en cualquier nivel si la discusión “no está relacionada con la edad”. apropiado o apropiado para el desarrollo de los estudiantes”.

También prohibiría que las escuelas tuvieran políticas que disuadieran a los niños de salir con sus padres, y las familias podrían demandar a las escuelas si se infringiera alguna de estas reglas.

El martes (8 de febrero), el comité de educación del Senado de Florida aprobó el proyecto de ley “Don’t Say Gay” («No digas gay») en una votación de seis a tres.

Una vez que se hayan reconciliado las diferencias entre la SB 1834 y su proyecto de ley complementario en la Cámara de Representantes de Florida, la HB 1557, volverá a la Cámara y al Senado para su aprobación final.

En la audiencia del comité, el senador Baxley confirmó que el proyecto de ley que requiere «notificación de los padres y participación en las decisiones críticas que afectan la salud o el bienestar mental, emocional o físico de un estudiante» incluía sacar a los estudiantes a sus padres y describió la discusión de los problemas LGBT+. en las escuelas como “ingeniería social”.

Esta semana, el gobernador anti-LGBT+ de Florida, Ron DeSantis, respaldó el proyecto de ley “Don’t Say Gay” («No digas gay»)  y declaró en una aparición en Miami: «Hemos visto casos de estudiantes a los que diferentes personas en la escuela les han dicho: ‘Oh, bueno, no ‘no te preocupes, no elijas tu género todavía, haz todas estas otras cosas’. No les dirán a los padres sobre estas discusiones que están sucediendo. Eso es completamente inapropiado”.

Kara Gross, directora legislativa de la ACLU de Florida, dijo en un comunicado: “Este proyecto de ley de censura del gobierno busca prohibir las discusiones en el aula relacionadas con la orientación sexual y la identidad de género en las escuelas.

“Si se aprueba, efectivamente silenciará a los estudiantes para que no hablen sobre sus familiares, amigos, vecinos e Iconos LGBTQ+. Además, prohibiría a los estudiantes LGBTQ+ hablar sobre sus propias vidas y negaría su propia existencia. Siempre es apropiado que los niños hablen sobre sí mismos, sus experiencias y su familia. Estos no son temas tabú, pero prohibirlos los hace parecer así.

“Las disposiciones peligrosamente vagas de la SB 1834/HB 1557 tendrían un efecto paralizante en el apoyo a los jóvenes LGBTQ+ porque crea nuevas responsabilidades costosas para los distritos escolares. Según el proyecto de ley, cualquier padre que piense que una discusión en el aula fue inapropiada o que no apoye las políticas de un distrito recibirá amplios poderes para demandar por daños y perjuicios y los honorarios de los abogados”.

Gross agregó que el proyecto de ley Don’t Say Gay” («No digas gay» «no hace nada para ayudar y apoyar a nuestra juventud» y, en cambio, «estigmatiza» y «aísla» a los jóvenes LGBT+ en Florida. Este proyecto de ley tendrá un impacto real y devastador en los jóvenes LGBTQ+, que ya experimentan tasas más altas de acoso, falta de vivienda y suicidio”, agregó.

La organización benéfica LGBT+ para la prevención del suicidio The Trevor Project se hizo eco de este punto, y su director de defensa y asuntos gubernamentales, Sam Ames, dijo en un comunicado: “Para aquellos que luchan, ver una representación LGBTQ positiva en el aula puede darles la esperanza de que es posible un futuro mejor y prevenir suicidio. Este proyecto de ley también da el paso adicional y extremo de obligar a los maestros a sacar a los estudiantes a sus tutores legales, en un momento en que nuestra encuesta nacional de 2021 de más de 35,000 jóvenes LGBTQ encontró que solo uno de cada tres dijo que su hogar es LGBTQ-afirmativo”.

Agregaron: “Prohibir el discurso sobre la orientación sexual y la identidad de género en las aulas de Florida no solo sería una violación de los derechos civiles, sino que también borraría capítulos enteros de historia, literatura clásica e información crítica de salud de los libros de texto, por no hablar de borrar a los estudiantes. ellos mismos. Los jóvenes LGBTQ merecen saber que no están solos, que tienen una rica historia y cultura, y héroes como Marsha P Johnson, Harvey Milk y Bayard Rustin”.

Fuente Pink News

Un adolescente agrede a una chica trans al salir del instituto

sábado, 12 de febrero de 2022
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92C5E142-C125-4086-9C35-7B37040CCF56La policía está buscando a un joven, que se cree que es un adolescente, que dio un puñetazo en la cara a una chica trans de 15 años a la salida de un instituto de Nueva York.

Según la cadena ABC7 New York, la joven fue agredida el 18 de enero, a la salida del instituto W H Maxwell Career and Technical Education de Brooklyn.

 Al parecer, el sospechoso hizo comentarios transfóbicos durante la agresión, en la que golpeó a la joven de 15 años en la cara varias veces, y continuó acosándola a través de las redes sociales después.

El Daily Mail  informó de que la víctima dijo a los detectives de la Unidad de Delitos de Odio del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) que no conocía al sospechoso.

Sufrió heridas leves y contusiones en la cara, pero se negó a recibir atención médica.

La policía publicó el viernes (4 de febrero) una foto del presunto agresor de la joven, con la esperanza de que el público pueda identificarlo.

Cualquier persona que disponga de información sobre este incidente puede informar confidencialmente llamando a la línea directa de Crime Stoppers de la policía de Nueva York alat 1-800-577-TIPS (8477) o, en español, al 1-888-57-PISTA (74782).

También se puede enviar información entrando en el sitio web de CrimeStoppers en o en Twitter @NYPDTips.

En 2021, la policía de Nueva York informó de que los delitos de odio habían aumentado un 100% en comparación con 2020. En el caso de los delitos de odio anti-LGBT+ específicamente, los incidentes se dispararon en un 193%, con 29 víctimas en 2020 y 85 en 2021.

En diciembre, un hombre gay, también en Brooklyn, fue golpeado con un tubo de metal y le robaron su andador mientras intentaba llevar comida a los sin techo. Sus agresores le gritaron insultos homófobos y le rompieron la cuenca del ojo.

Los incidentes antiasiáticos aumentaron en un 361%, una tendencia espeluznante que se observa en muchos lugares del mundo tras la pandemia de coronavirus.

Los delitos de odio más frecuentes en Nueva York fueron contra personas judías, con 183 incidentes antisemitas en 2021 y 121 en 2020, un aumento del 51%.

Fuente Pink News

No digas nunca «no»; dí «más», por Pedro Miguel Lamet

viernes, 11 de febrero de 2022
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Para ser feliz -te dijeron- encuentra al amor de tu vida; márchate de tu país; vete al campo, a vivir junto al mar, rompe con todo

Cuando el cristal está  bien iluminado no se perciben las manchas en el vidrio, es como si no existieran

Nuestros egos son baterías cargadas con las impresiones que hemos ido acumulando. Mientras estamos en el espacio y el tiempo no podemos dejar de ser herederos de esas experiencias que nos han constituido.

La infelicidad es un problema de foco

La felicidad consiste en enfocar tu cámara al infinito. 

NO DIGAS ‟NO«; DI ‟MAS«

 Para ser feliz -te dijeron- encuentra al amor de tu vida; márchate de tu país; vete al campo, a vivir junto al mar, rompe con todo.

            Quizás lo hiciste, quizás te ayudó. Y cuando comenzaste de nuevo allá lejos, comprendiste enseguida que nada había cambiado porque te llevabas a ti mismo con tus maletas.

  El ego es indestructible, no lo puedes aniquilar.

            Solo lo podemos ensanchar como el que hace obra en casa y convierte el viejo ventanuco en una inmensa vidriera abierta al mar.

            Eso sí. Cuando el cristal está  bien iluminado no se perciben las manchas en el vidrio, es como si no existieran.

   No digas nunca ‟no«, di siempre ‟más«. 

            Ya no dependerá de dónde estés, qué tengas o quién te acompañe. Incluso viviendo entre los deseos y hasta frustraciones de tu yo pequeño, puedes descubrir el Yo real que eres. 

            Jesús lo llamaba el Reino de los Cielos y dijo:

        ‟Dentro de vosotros está«. 

            Basta con estar atento y hacer silencio para que aflore.

              * * *

 EXPANDIR EL EGO

            Dicen que cada pensamiento es eterno. Cuando tú lanzas una idea de alegría, odio, dolor o miedo es como una flecha que se queda vibrando en el universo y que puede alcanzar a alguien. Al primero a ti mismo, porque tarde o temprano volverá sobre ti como un boomerang. 

            Nuestros egos son baterías cargadas con las impresiones que hemos ido acumulando. Mientras estamos en el espacio y el tiempo no podemos dejar de ser herederos de esas experiencias que nos han constituido.

            Nos queda una solución.

  Expandir el ego hacia la conciencia cósmica. 

         Entonces por el reducido ojo de buey entra el azul total del océano.

* * *

 PROBLEMA DE ENFOQUE

       La infelicidad es un problema de foco.

            La cámara de tu ego se queda en los primeros términos del encuadre. Enfoca al coche, el problema de salud, a un hombre, a una mujer, un trabajo, un cargo político, un éxito, un lugar,  lo que sea.

            Y se olvida del conjunto, del plano general.

La felicidad consiste en enfocar tu cámara al infinito. 

            Los primeros términos siguen ahí, pero quedan desenfocados, son parte de nuestra vida, pero están en función del maravilloso, inabarcable e imperturbable paisaje de fondo.

            El problema es que la sociedad de hoy nos lo da todo hecho.

            Te dice dónde tienes que mirar, donde debes enfocar tu cámara, a través de mil impactos: De la publicidad, los medios de comunicación, los criterios imperantes. Te vende, diríamos, las cámaras ya hechas, automáticas y con autofoco para que hagas las fotografías que ellos quieren.

A TU LADO

Para nacer de nuevo cada día
y despertar el corazón dormido;
para cantar con un nuevo latido
y armonizar contigo el alma mía,

he de perderme en la escondida vía
del que vive en un tiempo esclarecido
al descubrir que aún ando herido
del apego a esta tierra fugitiva.

De modo que soy yo y no soy nada,
todo lo tengo y el mundo ya no existe,
porque del todo nunca estuve separado

del aliento que esconde tu alborada
donde con un susurro me dijiste:
“Sin tú saberlo estoy siempre a tu lado”

Pedro Miguel Lamet

El alma (2): psyché en griego.

viernes, 11 de febrero de 2022
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D4669FFB-299A-4C31-BAD4-4B3D691DC074Agamenón en el Hades junto a otras sombras o almas de difuntos representados como sombras o siluetas. Tumba del Orco II, Tarquinia.

Del blog de Antonio Piñero:

Averiguar qué era el alma para los primeros cristianos es una labor que debe sumar esfuerzos: si lo que el judaísmo recibió de la religión cananea no es suficiente para comprender el cristianismo, buscar en las referencias culturales que influyeron en la religión de Jerusalén es inevitable. Por eso conviene revisar el mundo griego.

Cuando se trata de Homero, la primera referencia literaria europea, siempre salta la liebre. O por fuerza, o por belleza, o por inteligencia… En este caso por antropología. Para el poeta de Quíos el ser humano estaba compuesto por dos elementos muy curiosos: por un lado, una suerte de “esencia intelectual” anclada en las vísceras, asociada a los pulmones, el corazón, el diafragma. Llamada “thymós” (θυμός, que en el lenguaje médico nos ha legado el término “timo”, glándula situada bajo el esternón), esta esencia intelectual era una propiedad del adivino Tiresias una vez muerto. De hecho, era lo que lo diferenciaba del resto de seres del mundo subterráneo, incapaces ya de sentir como sentían y de vivir como vivían. Incluso otros héroes con esa capacidad adivinatoria post mortem también bajaron al Hades con las vísceras intactas (Anfiarao el más famoso, que fue venerado en un oráculo en la frontera este entre el Ática y Beocia).

Este thymós, la vaporosa respiración que permite llegue la información a los pulmones (el órgano sensitivo e intelectivo para Homero), estaba asociado a la sangre mediante el paso por el corazón, pero no era exactamente la palabra pyché, que después ha sido traducida por “alma”.

Para Homero y los petas antiguos, psyché (ψυχή, que da nuestra palabra psique y los compuestos relacionados con la psico-logía) era en realidad una palabra asociada a la cabeza como sede de la vitalidad en general, de la fuerza que impulsa a vivir. La cabeza era algo sagrado, aquello por lo que se jura o lo más valioso del ser vivo. Pero la realidad física de esa psyché es difícil de identificar, y quizá por eso los griegos homéricos desarrollaron la idea de que era la sombra de la persona (el arriba mencionado Tiresias era el único que no era una mera sombra en el Hades: “Tiresias el tebano, que guarda aún allí bien entera su mente, pues a él solo Perséfona ha dado entre todos los muertos sensatez y razón, y los otros son sombras que pasan” Od. X 492-95, traducción de J. M. Pabón).

Que la cabeza fuera la sede de la psyché explicaría el hecho de que mover la cabeza (asentir con ella) fuera la máxima garantía de seguridad cuando Zeus concedía algo a sus congéneres, y que la entrega de mechones de cabello fuera una costumbre funeraria que intentaría ofrecer algo de vida al difunto.

Por otra parte, es la referencia a la cabeza lo que permite entender que los difuntos fueran un eidolon, una imagen identificable en el Hades, pues esa sombra que, como un sueño, sería la psyché, había de presentarse durante las visiones nocturnas precisamente en o sobre la cabeza del durmiente.

Además, esa vida (psyché) era la fuerza viva que lleva a actuar. En consecuencia, morir se asociaba en esta palabra con la pérdida de energía, el aflojarse las rodillas, el colapso del cuerpo. Quizá eso explique que, al referirse Homero a la recuperación de un desmayo, el poeta diga que primero viene la conciencia y el respirar y después se recobre el cuerpo, la energía. Y hay que recordar que Aristóteles comentaba que los primeros filósofos consideraron que el movimiento era lo más cercano a la naturaleza del alma (psyché).

Pero la cuestión cambió con el tiempo, y las nociones de thymós y psyché convergieron hacia una misma cosa o idea (si se puede decir así). Parece que Alcmeón de Crotona (s VI a. C.) es el primero en relacionar el interior de la cabeza (encéfalo) con los sentidos y la percepción, una relación que él unía a las ideas previas de energía y vida que hemos visto y que se asociaban a la médula espinal y al semen como depositarios de la energía vital que se transmite en la generación.

A partir de ahí, la vida de la psyché cambió. Este cambio quizá se produjo también por influencia pitagórica, como se puede rastrear en lo que el poeta Píndaro escribió sobre la ninfa Cirene: ¡Cómo aguanta la pelea con intrépida cabeza una muchacha con un corazón por encima de la fatiga y cómo sus pulmones (ánimo) no se dejan azotar por la tormenta y el miedo! (Pítica IX 31-32, traducción de A. Bernabé). Cabeza, corazón, pulmones, la fisiología de la energía y la conciencia ya unificadas.

Esta evolución concluye con lo que podemos leer en Platón, para el cual el alma era una esencia divina de vida intelectual ajena al cuerpo, ligada a los dioses y aspirante al saber perfecto. El alma se desligaba del cuerpo al morir y se dirigía, si había hecho los deberes apropiadamente, hacia los dioses sempiternos para disfrutar de una vida postrera junto a las divinidades y otros mortales sabios y honrosos.

En su obra Fedón, Platón escribió (Fed. 64c-d):

  • – (Sócrates dice) ¿Creemos que es algo la muerte?
  • – Sin duda alguna – le replicó Simmias.
  • – ¿Y que no es otra cosa que la separación del alma del cuerpo? ¿Y que el estar muerto consiste en que el cuerpo, una vez separado del alma, queda a un lado solo en sí mismo, y el alma a otro, separada del cuerpo, y sola en sí misma?

Y un poco más tarde, tras asegurar que el cuerpo y los sentidos son un obstáculo para conocer la verdad de las cosas (Fed 66e):

Entonces, según parece, tendremos aquello que deseamos y de lo que nos declaramos enamorados, la sabiduría; tan sólo entonces, una vez muertos, según indica el razonamiento, y no en vida. en efecto, si no es posible conocer nada de una manera pura juntamente con el cuerpo, una de dos; o es de todo punto imposible adquirir el saber, o sólo es posible cuando hayamos muerto, pues es entonces cuando el alma queda sola en sí misma, separada del cuerpo, y no antes. Y, mientras estemos con vida, más cerca estaremos del conocer, según parece, si en todo lo posible no tenemos trato ni comercio con el cuerpo, salvo en lo que sea de toda necesidad, no nos contaminamos de su naturaleza, manteniéndonos puro de su contacto hasta que la divinidad nos libre de él” (traducciones de Luis Gil Fernández).

Esto sí es muy cercano al cristianismo.

Saludos cordiales.

www.eugeniogomezsegura.es

Monseñor Lozano: «Las desigualdades matan»

viernes, 11 de febrero de 2022
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desigualdades-matan_2419268077_15901489_660x371Informe Oxfam, cifras que espantan

El arzobispo de San Juan de Cuyo observó que «la pandemia puso en evidencia inobjetable una situación de inequidad preexistente»

Es la reflexión del arzobispo de San Juan de Cuyo tras leer el informe Oxfam, cuyo título es tan elocuente como preocupante: ‘Las desigualdades matan’

Un informe que el arzobispo de San Juan de Cuyo aconsejó a sus oyentes buscarlo en internet y leerlo detenidamente. Las cifras nos asoman a una fractura en la sociedad de difícil solución

Destacó que el informe de Oxfam señala que en el planeta muere una (1) persona cada cuatro (4) segundos a causa de la desigualdad y la pobreza

(Aica).- “Las desigualdades matan”, subrayó monseñor Jorge Eduardo Lozano, arzobispo de San Juan de Cuyo y secretario general del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), al señalar en su reflexión semanal que “la pandemia del Covid puso en evidencia inobjetable una situación de inequidad preexistente”.

“Cuando el médico nos encomienda realizarnos estudios, comparó el arzobispo, estamos pendientes de los informes. Incluso, si tienen cierta complejidad, la ansiedad y preocupación son crecientes. Una vez conocidos los resultados viene el tiempo del tratamiento a realizar, que será más prolongado y complejo según la gravedad de la situación”.

Y agregó:

“Hace unos cuantos años que venimos señalando que vivimos en una sociedad enferma, aun antes de la pandemia del Covid 19. Enferma de violencia, de inseguridad, de avaricia, de adicciones”

Monseñor Lozano hizo hincapié en “un estudio que nos muestra la gravedad de la situación social a nivel global” y precisó que la publicación la realizó Oxfam, una organización mundial que está conformada por distintas instancias en varios países. El título del informe es tan elocuente como preocupante: “Las desigualdades matan”.

Un informe que el arzobispo de San Juan de Cuyo aconsejó a sus oyentes buscarlo en internet y leerlo detenidamente.

“Todos reconocemos -explica monseñor Lozano- que la pandemia provocó una crisis económica de grandes proporciones. En América Latina implicó un retroceso cercano al 10% en promedio en la calidad de vida de la población. Este retroceso significó para unos postergar un viaje, una mudanza, un arreglo en la casa”.

“Para muchos -precisó-, implicó caer bajo la línea de la pobreza y necesitar asistencia alimentaria; deterioro de la salud; involución en el proceso educativo. Una desventaja que se agudiza”.

“La pandemia incrementó la pobreza en el 99% de la población mundial. Sin embargo, observó el prelado, no faltaron quienes se enriquecieron cuantiosa y escandalosamente: ¡las 10 personas más ricas del mundo duplicaron su riqueza! Sí, leíste muy bien: la multiplicaron por dos”.

Y añadió: “Para algunos inescrupulosos lo que es un desastre global económico, afectivo, laboral, sanitario, educativo, es oportunidad de hacer negocios y fortalecer la avaricia insaciable. Aparecieron unos “milmillonarios” que acapararon fortunas”.

Monseñor Lozano destacó que “es cierto que crecieron iniciativas solidarias en varios frentes”, pero lamentó que “los poderes económicos no cesan de aumentar su voracidad para crecer sea como sea”.

“La pobreza extrema se explica con su contraparte: la riqueza extrema. No se entiende una sin la otra”

“Los más empobrecidos fueron obligados a migrar en búsqueda de mejores condiciones laborales, exponiéndose a ser secuestrados cayendo en las redes de la Trata de Personas para la prostitución, el trabajo esclavo, el tráfico de órganos”.

Asimismo, el prelado destacó que “la inequidad también se plasmó en la imposibilidad de acceso a las vacunas y el cuidado de la salud en varios lugares del mundo”.

Destacó que «el informe de Oxfam señala que en el planeta muere una (1) persona cada cuatro (4) segundos a causa de la desigualdad y la pobreza»

La pandemia puso en evidencia inobjetable una situación de inequidad preexistente. Es un proceso que lleva décadas. Desde 1995 el 1% más rico del mundo acaparó 20 veces más riqueza que la mitad más pobre de la humanidad. Con estas cifras asistimos a una fractura en la sociedad de difícil solución”.

“Las desigualdades matan.” Es cierto, concluyó.

Fuente Aica

Campaña de Kif-Kif: «Igualdad de derechos para las personas migrantes y refugiadas trans, ¡ya!»

viernes, 11 de febrero de 2022
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Bandera-kifkifExige a los grupos parlamentarios que garanticen los derechos de las personas trans migrantes en la Ley para la Igualdad real y Efectiva de la las Personas Trans y para la Garantía de los Derechos de las personas LGTBI.

Sobre la campaña

¿Te imaginas que tu vida estuviera en peligro, solo por ser quién eres? Muchas personas trans solicitantes de asilo, refugiadas y migrantes abandonan sus países para poder vivir en paz con su identidad de género. Sin embargo, la nueva propuesta de Ley para la Igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas LGTBI exige a las personas trans migrantes que demuestren que han iniciado procedimientos administrativos en su país de origen  ¡Aquellos países de los que huyen, precisamente por identificarse como personas trans!

¡JUNTAS, podemos cambiar esto y dar la bienvenida a las personas tal y como son! ¡Únete a Kifkif y B&J’s por una ley LGTBI que no discrimine a las personas trans refugiadas y migrantes!

¿Qué queremos cambiar?

El Proyecto de Ley es una muy buena noticia, pero deja fuera a miles de personas trans migrantes, refugiadas y solicitantes de protección internacional. ¿Y cómo lo hace? En el artículo 44 la propuesta ordena a las administraciones públicas que, en el ámbito de sus respectivas competencias autonómicas, habiliten sus procedimientos para exigir a las personas trans migrantes documentos relacionados con su identidad de género desde el país de origen. Esto significa que, las personas trans migrantes deben demostrar que han iniciado un trámite relativo al cambio de su identidad de género en sus países de origen. Una realidad que no se da en la mayoría de los casos por la legislación de esos países, que persiguen o no reconocen a este colectivo. Y esto, ¿qué quiere decir? Que en la práctica, ¡el 99% de las personas trans migrantes en nuestro país no podrán tener reconocida su identidad de género en los documentos oficiales españoles!

¿Por qué este requisito es imposible de cumplir?

La mayoría de las personas trans migrantes no quieren o pueden cambiar su género legal en sus países de origen por el riesgo que eso supone y es injusto pedirles que demuestren esa transición justo en el momento de asilo. ¿Cómo van a acreditar que quieren cambiar su género con documentos de sus países si huyeron de allí por ese mismo motivo? Así pues, este requisito no sólo es inaceptable, sino que es una barrera más para estas personas que ya tienen suficientes dificultades con su proceso migratorio o de protección internacional. ¿De verdad no podemos asegurarnos que en los trámites y documentos se reconozca su identidad de género sin requisitos, más allá de su voluntad?

¿Qué puedes hacer tú?

¡Necesitamos que los grupos parlamentarios nos escuchen y se garanticen los derechos de las personas trans migrantes. Para esto, puedes unirte a Kifkif para apoyar sus causas, puedes hacerte eco de esta campaña en tus redes sociales.

¿Qué es una persona trans?

Una persona trans es aquella que no se identifica con el género biológico que se le asignó al nacer.

En el colectivo trans podemos encontrar:

Trans binarios: Personas que se identifican con el género contrario (hombre/mujer) al que se les asignó al nacer.

Trans no binarios: Personas con identidad de género fuera del binarismo (queer, género fluido…).

¿Cuál es la diferencia entre una persona solicitante de asilo y una refugiada?

Un refugiado o refugiada es una persona a quien se le ha concedido protección en otro país distinto al suyo porque huye por temor a ser perseguida por motivos de etnia, religión, nacionalidad, opiniones políticas o pertenencia a determinado grupo social. Una persona solicitante de asilo ha realizado los trámites para ser reconocida como refugiada pero aún no se ha resuelto su procedimiento.

En el caso del colectivo LGTBI, no se reconoce el asilo directamente por pertenecer a este grupo. Las personas tienen que demostrar en un proceso duro, largo y complejo que su integridad física corría peligro en su país de origen, por este motivo el proceso de asilo del colectivo LGTBI es más complicado que en casos más obvios como por ejemplo conflictos armados.

Ante esta situación, imagina ¿Cómo demostrarias oficialmente tu identidad de género/orientación sexual, que has tenido que ocultar toda tu vida? Con la presión añadida de que la evaluación de esa documentación por parte de la administración determinará tu futuro. Esa es la realidad de miles de  personas LGTBI que son expulsadas del país sin poder haber podido demostrar su identidad.

¿Nos ayudas?

Queremos que todas las personas trans, incluidas las migrantes, vean garantizados y respetados sus derechos humanos en España.

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Nuestras historias
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Fuente Kif-Kif

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