“Se dijo a los antiguos, pero yo les digo”. Domingo 12 de febrero de 2023. 6º domingo de tiempo ordinario.

domingo, 12 de febrero de 2023
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lectio divinaLeído en Koinonia:

Eclo 15,16-20: No mandó pecar al hombre
Salmo responsorial 118: Dichoso el que camina en la voluntad del Señor
1Cor 2,6-10: Dios predestinó la sabiduría antes de los siglos para nuestra gloria
Mt 5,17-37: Se dijo a los antiguos, pero yo les digo

Las lecturas de este domingo tienen como fin hacernos ver cómo Dios actúa en medio de la humanidad, nos permiten comprender la lógica de Dios, nos revelan la manera en que Dios salva al ser humano del pecado, entendiendo el pecado como esa tendencia presente en el interior de la persona que la lleva a encerrarse en sí misma, en sus propios límites humanos, sin poder abrirse a la experiencia infinita de salvación traída por el mismo Dios.

La primera lectura, del libro del Eclesiástico, desarrolla el tema de la libertad que posee el ser humano para elegir lo bueno o lo malo, la vida o la muerte. Somos libres, y «condenados a ser libres» de alguna manera. No podemos abdicar de nuestra responsabilidad. Ante nosotros tenemos las grandes opciones, las grandes Causas, esperando que nos decidamos. «Muerte y vida» están ante nosotros, al alcance de nuestra mano, por la vía de una opción ineludible.

Si en nuestra vida dominan el mal y la muerte, y con ellos el sinsentido y la desesperación, hemos sido advertidos: podemos hacer de nuestra vida una cosa u otra, gracias al poder de la libertad que se nos ha dado, la capacidad de elegir la muerte o la vida, y con ello, la capacidad de convertirnos en vida o en muerte. La capacidad de hacernos a nosotros mismos. Es uno de los misterios más grandes de nuestra existencia, el misterio de la libertad.

En el fragmento de la carta a los Corintios que hoy leemos, Pablo habla, de pasada, de «una sabiduría que no es de este mundo», que procede de otro mundo, que está en otro mundo, el mundo de Dios, que es un mundo «superior», situado literalmente encima del nuestro. Es el mundo superior que los filósofos y sabios del mundo cultural helenista han «imaginado» (no deja de ser una «imagen») para explicar la realidad, y que ha resultado ser una imagen genial, que parece expresar una explicación natural y obvia del mundo, que será acogida por casi todas las culturas subsiguientes (hasta la época moderna).

Y es un conocimiento escondido, inalcanzable, que nada tiene que ver con los saberes de este mundo, y que pertenece sólo a Dios y a quienes Él quiera revelarlo… Es la visión «gnóstica», de la «gnosis» o «conocimiento», un conocimiento divino que pasa a fungir como símbolo del principal bien salvífico: participar de ese conocimiento que salva es el objetivo de la vida humana, porque ese conocimiento es el que salva a la persona al hacerle tomar las decisiones adecuadas en su vida, las decisiones que le hacen caminar el camino de Dios. Es la misma tradición de «la Sabiduría», ya presente en el Primer Testamento, por influjo también helenista. Pablo se mueve en ese mismo ámbito de pensamiento y en esa misma cosmovisión griega de los dos mundos, o dos pisos, uno arriba (el de Dios y los suyos, o el de las Ideas, según Platón) y otro abajo (el de los humanos, o el de la materia corruptible según Platón).

Hoy continuamos leyendo el evangelio de Mateo, en secuencia consecutiva con los fragmentos proclamados en los domingos anteriores. Es el sermón de la Montaña, que comenzó con las Bienaventuranzas, y que continúa con la exposición de las exigencias de la Ley de Moisés (Torá), explicadas por Mateo, que está escribiendo para una comunidad de judíos que se han hecho cristianos, obviamente sin dejar de ser judíos, como ocurrió por lo demás con todos los cristianos. Tenemos pues que caer en la cuenta de que esta re-presentación de la Ley en el evangelio de Mateo está escrita para esa comunidad concreta, que difiere no poco de las nuestras. Obviamente, tiene también un valor universal, pero debe saberse la peculiaridad de esta comunidad, para no hacernos «judaizar» innecesariamente a todos los demás.

Pero, además de esa peculiaridad del evangelio de Mateo, todo el evangelio tiene otra peculiaridad significativa en este campo de lo moral, de la Ley, y es semejante a la que hacíamos notar respecto a la lectura anterior, la de Pablo sobre el conocimiento salvífico o gnosis. La moral vendría a ser también una especie de conocimiento gnóstico: es una voluntad, divina, superior, venida de fuera, desde arriba, desde «el segundo piso», que tenemos que tratar de escuchar en esa dirección. Es una moral «heteró-noma», una norma ajena, venida de fuera, y de arriba, a la que nos tenemos que someter. Someterse a esa ley es el sentido de la vida humana.

La moral, los preceptos, los mandamientos… con su constricción sobre la vida humana, y la consiguiente amenaza de pecado y de condenación, han sido uno de los frentes clásicos de fricción de la religión con el mundo moderno. Durante todo el mundo antiguo, configurado con los patrones del autoritarismo, los imperios, el feudalismo, las monarquías absolutas… el ser humano aceptaba «como lo más natural del mundo» que el «mundo de arriba» era estructuralmente como el de aquí abajo, es decir, un mundo donde está Dios sentado en su trono (como el emperador o el rey o el señor feudal aquí abajo), con su séquito de cortesanos y servidores de la «Corte celestial» (como en la Corte de cualquier rey humano), vigilando el mundo para que se cumplan las órdenes que desde allí se dictan.

San Ignacio de Loyola, como hombre todavía del medievo en su cosmovisión, lo refleja ejemplarmente en su explicación global del sentido de la vida humana, en su meditación central, la del Principio y fundamento (con su castellano medieval): «el hombre es criado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios nuestro Señor y, mediante esto, salvar su ánima; y las otras cosas sobre la haz de la tierra son criadas para el hombre, y para que le ayuden en la prosecución del fin para que es criado. De donde se sigue, que el hombre tanto ha de usar dellas, quanto le ayudan para su fin, y tanto debe quitarse dellas, quanto para ello le impiden. Por lo qual es menester hacernos indiferentes a todas las cosas criadas, en todo lo que es concedido a la libertad de nuestro libre albedrío, y no le está prohibido; en tal manera, que no queramos de nuestra parte más salud que enfermedad, riqueza que pobreza, honor que deshonor, vida larga que corta, y por consiguiente en todo lo demás; solamente deseando y eligiendo lo que más nos conduce para el fin que somos criados» (Ejercicios espirituales, 23).

No inventó nada nuevo ahí san Ignacio. Expresaba -antológicamente, eso sí- la visión medieval y premoderna de una cosmovisión salvífica estructurada en dos pisos, uno superior (no sólo porque está encima, sino porque es absolutamente superior en su naturaleza), y otro inferior (temporal, pasajero, corruptible, peligroso…). Del piso de arriba viene todo: el Ser, el Amor, la Verdad, la Belleza… y la moral. Una moral pues absolutamente heterónoma, indiscutible, abrumadoramente inapelable, y en ese sentido fácilmente perceptible como constringente y ciegamente obligatoria, ajena a toda explicación justificativa, y en ese sentido opresiva.

El mundo moderno cambió radicalmente. El Ancien Regime del autoritarismo, imperialismo, de la obediencia ciega, del sometimiento omnímodo y a-racional se acabó. Los imperios, reinos y monarquías se acabaron, y aparecieron las repúblicas y las democracias, y los derechos de los ciudadanos (que ya no súbditos). Una moral exterior, pre-establecida, superior, sin justificación, inapelable… es sentida ahora como sofocadoramente opresora.

Con el advenimiento de la modernidad, en todos los campos, el mundo de arriba -el segundo piso que genialmente configuraron los helenistas, con Platón a la cabeza- desaparece, como que se evapora. No hace falta que sea negado, sino que la ciencia, con sus avances, cada día lo desplaza hacia atrás, replegándose en favor del descubrimiento de que todo funciona «etsi Deus non daretur», como si Dios no existiese. El cristiano moderno -el que no sigue viviendo con su cabeza en el mundo premoderno medieval- no puede aceptar aquella visión escindida en dos mundos, por muy espiritual que se presente, sino que pasa a vivir en un mundo nuevo, un mundo único, en la única realidad, sin dos pisos superpuestos.

Esta transformación ya es una realidad en la cultura moderna -por más que muchos cristianos y no pocas religiones sigan viviendo escindidamente entre la vida real de la calle y la vida espiritual dualista de sus representaciones religiosas-. Por eso, muchos cristianos se sienten retrotraídos al mundo de sus abuelos cuando escuchan este tipo de discursos morales «heterónomos», como si continuaran existiendo unos preceptos caídos de lo alto, revelados, y por eso mismo indiscutibles, incuestionables, a los que sólo cabría someterse acríticamente como súbditos del Rey del cielo (de un segundo piso). Leer más…

No matar, no adulterar, no jurar (12.2.23. Mt 5. Dom 6 TO)

domingo, 12 de febrero de 2023
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imagesDel blog de Xabier Pikaza:

Dejo a un lado el tema de la vigencia de la ley antigua y el divorcio, para centrarme en los tres motivos centrales del evangelio de hoy (Mt 5, 17-35): asesinato (destrucción de vida ajeja), adulterio (destrucción de matrimonio ajeno) y juramento (apelar a Dios de un modo falso).

Éste es un evangelio fuerte y lo  comento  con palabras de mi libro de  Mateo.

NO MATAR (Mt 5, 21-26)

5 21 Habéis oído que se ha dicho a los antiguos: “No matarás;  el que mate será reo de juicio22.  Pero yo os digo: Todo aquel que se encolerice contra su hermano, será reo de juicio”. Pues el que llame a su hermano imbécil, será reo ante el Sanedrín; y el que le llame renegado/invertido, será reo de la gehena de fuego.

‒ 23 Pues si llevas tu ofrenda ante el altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, 24 deja allí tu ofrenda, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; y entonces, volviendo, presenta tu ofrenda. 25 Intenta reconciliarte con tu adversario pronto, mientras vas con él por el camino; no sea que tu adversario te entregue al juez y el juez al guardia, y te metan en la cárcel. 26 Yo te aseguro: no saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último cuadrante [1].

 Jesús pasa por alto los mandamientos de tipo más religioso (no tendrás otros dioses frente a mí, no te harás ídolos…), propios de Israel, para insistir en los de tipo ético, que tienen un carácter universal, de forma que pueden aplicarse a todos los seres humanos, conforme a la segunda “tabla” del Decálogo (cf. Ex 20, 1-11; Dt 5, 7-15). Lógicamente comienza con el homicidio, que es el pecado que aparece con más fuerza a lo largo de la Biblia, desde la muerte de Abel (Gen 4) hasta la de Jesús, asesinado por las autoridades legales de su tiempo. Desde el trasfondo de la Biblia, el hombre aparece como un ser que puede matar a otros seres humanos, de manera que la primera la “ley” se establece para impedirlo (Gen 9, 6; Ex 30, 13; Dt 5, 17) [2].

Jesús retoma una larga tradición bíblica centrada en el “no matarás”, que aparece ya en la legislación noáquica (de Noé), tras el diluvio, como ley universal, para todos los pueblos: «El que derrame sangre de hombre, su sangre será derramada por hombre; porque a imagen de Dios él hizo al hombre» (Gen 9, 4) Pues bien, Mt 5, 17-26 profundiza en el homicidio, pero no en un plano de ley, promulgando con más fuerza el talión (cf. Mt 5, 28-32), sino situando el tema en un plano anterior, que es el de la ira (ovrgh), que está en la raíz del homicidio, insistiendo en el riesgo de enojarse en contra su hermano (5,22o` ovrgizo,menoj tw/| avdelfw/| auvtou/), retomando así el motivo de fondo del pecado de ira de Caín contra Abel (Gen 4, 4-16). De manera sorprendente, Mateo nos sitúa ante el principio de la violencia homicida, que es la “ira”, la raíz mala del pecado, de la que se ocupan los apocalípticos (4 Esdras, 2 Baruc) y Pablo. La solución no es matar al homicida, sino superar la ira, esto es, el rechazo del prójimo [3].

     Ésta es la visión que Pablo ha formulado en claves más teológicas (paso de la ira de Dios al perdón del pecador: Rom 1-3) y Mateo más sociales. Ésta ha sido la experiencia clave de los primeros cristianos, que han ido descubriendo con Jesús que ellos pueden superar la ira (la violencia homicida interior), para convertir la vida en encuentro personal con el hermano. Éste es el tema que irán desarrollando, desde diversas perspectivas, las antítesis siguientes, especialmente las dos últimos: superar el talión, amar al enemigo. Estos son los elementos básicos de esta primero antítesis:

Principio: no airarse contra el hermano. Un proyecto de fraternidad (5, 22 a). El tema fundante es la superación de la ira, el movimiento interior de enojo contra el hermano. Por eso, el punto de partida ha de ser la limpieza interna, la transformación del corazón (lo que Dios quería de Caín en Gen 4): Que no se deje dominar por la “mordedura” de la rabia interna. Jesús condena expresamente la ira  contra el hermano (tw/| avdelfw/|, 5, 22), que, en un primer momento, es el compañero de comunidad o iglesia (el co-judío o co-cristiano). Pues bien, desde la perspectiva de Gen 4, con Abel y Caín como símbolo de la humanidad y desde Mt 25, 31-46 hermano es cualquier hombre o mujer que está a tu lado, en especial el pobre.

Un tipo de judaísmo había marcado la importancia de la fraternidad nacional, con elementos de elección, tradición y cumplimiento legal; pues bien, superando ese estrechamiento, Jesús insiste en la fraternidad más alta, fundada en Dios Padre y abierta a los excluidos sociales, sin nación establecida. Sin duda,   el hermano puede empezar siendo el correligionario, pero a la luz del alcance universal del mal deseo (ira), en el contexto también universal del “no-matar” (que supera los límites nacionales), parece evidente que hermano es cualquier hombre o mujer a quien puedo ofrecer o negar mi ayuda (cf. Mt 25, 31-46). En esa línea, este pasaje nos sitúa ante la tarea suprema y más honda de la fraternidad, sobre un mundo donde el ser hermano se ha vuelto objeto de “ira/enojo” que lleva a la muerte. En esa línea, se trata de pasar del cainismo antiguo (Gen 4) a la afirmación mesiánica: vosotros, todos, sois hermanos (Mt 23, 8) [4]

     La palabra hermano toma un sentido extenso, en un plano personal, social y familiar. Antes que elemento religioso ella es un momento esencial de la vida humana, que se expresa de formas diversas (en familia y pueblo, en religión y humanidad). Todo el evangelio de Mateo se despliega en torno a este motivo de la fraternidad, de fondo judío y dimensión universal. Mateo sabe que el primer pecado consiste en “airarse” contra el hermano, que es, por un lado aquel que está más cerca (miembro del propio clan o grupo) y que por otro cualquier hombre o mujer (en línea de universalidad).

‒ Homicidio verbal (5, 22 b): airarse contra el hermano y llamarle raka (~raka,, frívolo, quizá invertido sexual) o môre (mwre,, loco/imbécil). El primer insulto consiste en despreciar al hermano, diciendo que carece de valor, que es una nulidad, despreciable, tanto en un plano mental como físico o moral, invertido u homoxexual, en forma de desprecio [5]. Tratar así al hermano es lo mismo que “matarle” en un plano personal, de manera quien comete ese pecado debería ser llevado al juicio del “sanedrín”, es decir, de la asamblea social que regula la vida de la comunidad. Dando un paso más, el que llama a su hermano “môre”, que podemos traducir como necio/loco, en sentido personal y religioso, aparece como digno de la “gehena del fuego”, es decir, del castigo de aquellos que son expulsados de la asamblea de Israel, condenados para siempre [6].

Este homicidio verbal es más que un gesto de ira interior que Jesús condenaba en 5, 22a como principio de los males; es una “ira hecha palabra”, un insulto que descalifica al otro, negándole la dignidad y expulsándole así de la comunidad que se expresa y despliega en forma de palabra compartida. Allí donde se insulta al hermano o se le niega la palabra se está cometiendo un homicidio. Entendido así, este pasaje nos sitúa en el contexto de una comunidad judeo-cristiana, de lenguaje y simbolismo básicamente judío. Una de las palabras condenadas es raka, de origen arameo; la otra es môre, es de origen griego, y, a pesar de lo dicho, no es fácil distinguir su sentido, pero es claro que ambas son insultos que destruye la dignidad de la persona. La condena (sanedrín, gehena) nos sitúa en un contexto judío, y aparece en forma de talión (juicio de la comunidad…); se trata de una “condena simbólica”, que Jesús ha puesto de relieve, desde una perspectiva judeocristiana, insistiendo en la gravedad del “pecado” verbal, en línea de talión. Como seguiremos viendo, las dos últimas antítesis (5, 38-48) nos llevan a superar ese plano de talión.

 ‒ Reconciliación más que sacrificio (5, 23-24). Si cuando llevas tu ofrenda al altar… Conforme a una visión religiosa muy común (pre-, extra-cristiana), debemos ofrecer cosas a Dios (toros y corderos, aceite y flor de harina, monedas de impuesto), llevándolas al templo donde los sacerdotes las reciben, las consagran y en parte las consumen. Pues bien, conforme a este pasaje, de origen claramente judeo-cristiano, Jesús no ha rechazado de manera directa las ofrendas dirigidas a Dios, pero dice que ellas son secundarias. Leer más…

Dijo Jesús “no juréis” (Mt 5) y sin embargo juramos (CEC 2154). Contra los juramentos en la Iglesia

domingo, 12 de febrero de 2023
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9C62F766-6204-4509-996B-E87B5A5A6FE9Del blog de Xabier Pikaza:

Ofrecí ayer una visión de conjunto de Mt 5, 17-37. Hoy me ocupo de los juramentos (Mt 5, 33-37). Jurar ha sido y sigue siendo ocasion y lugar de pecado para las iglesias.

Jesús no juraba, sino que decía “si o no” porque así es la palabra de Dios. Pablo, en cambio, parece que juraba, pensando quizá que, con sus juramentos, por Jesús y en contra de sus adversarios, defendía a Dios, sin pensar que con ello iba en contra de Jesús. La iglesia posterior siguió jurando, en una línea de AT, también en contra de Jesús.

Estoy convencido de que, para ser fiel a Jesús,la iglesia  debe abandonar los juramentos (a pesar de lo que dice el CEC). No todos estarán de acuerdo con mi exposición y mis argumentos. Pero estoy seguro de que en este campo nos estamos jugando el futuro del cristianianismo.

  1. INTRODUCCIÓN. CEC Y CLERECÍA DE SALAMANA

Yo no me había fijado en el tema, a pesar de que había escrito un par de libros sobre Mateo, en el que Jesús dice taxativamente que no juremos, hasta que el año 1992 J. Ratzinger y Juan Pablo II promulgaron el problemático Catecismo de la Ecclesia Católica (CEC) donde exponen brillantemente el tema (num. 2150-2155), sacando conclusiones que a mi juicio van en contra de Jesús, apelando sin razón a Pablo:

2153Jesús expuso el segundo mandamiento en el Sermón de la Montaña: «Habéis oído que se dijo a los antepasados: “no perjurarás, sino que cumplirás al Señor tus juramentos”. Pues yo os digo que no juréis en modo alguno… sea vuestro lenguaje: “sí, sí”; “no, no”: que lo que pasa de aquí viene del Maligno» (Mt 5, 33-34.37; cf St 5, 12). Jesús enseña que todo juramento implica una referencia a Dios y que la presencia de Dios y de su verdad debe ser honrada en toda palabra. La discreción del recurso a Dios al hablar va unida a la atención respetuosa a su presencia, reconocida o menospreciada en cada una de nuestras afirmaciones.

2154Siguiendo a san Pablo (cf 2 Co 1, 23; Ga 1, 20),la Tradición de la Iglesia ha comprendido las palabras de Jesús en el sentido de que no se oponen al juramento cuando éste se hace por una causa grave y justa (por ejemplo, ante el tribunal). “El juramento, es decir, la invocación del Nombre de Dios como testigo de la verdad, sólo puede prestarse con verdad, con sensatez y con justicia” (CIC can. 1199, §1).

2155 La santidad del nombre divino exige no recurrir a él por motivos fútiles, y no prestar juramento en circunstancias que pudieran hacerlo interpretar como una aprobación de una autoridad que lo exigiese injustamente. Cuando el juramento es exigido por autoridades civiles ilegítimas, puede ser rehusado. Debe serlo, cuando es impuesto con fines contrarios a la dignidad de las personas o a la comunión de la Iglesia.

Éstos números del CEC recogen  una larga tradición de iglesia que ha jurado y ha exigido que se jure (en una línea de AT, como en los tribunales USA). Pero, a mi juicio, no responden a la intención más honda de Pablo a quien apelan, y además van directamente en contra del mensaje y de la vida de Jesús.

            Este Catecismo (CEC 1992) dice cosas muy buenas, pero en varios puntos no responde al evangelio de Jesús, como yo sentí aquel año cuando, como profesor de  la UP de Salamanca debía proclamar el Juramento Anti-modernista. Leí bien el juramente (sentí que era obsesivo y ofensivo) y cuando, en la gran ceremonia de la Clerecía del Espíritu Santo, vestidos de gala académica de varios colores, debíamos jurar, salí discretamente del lugar sagrado, de manera que algunos me preguntaron después si estaba enfermo.

LECTURA DE MATEO 5, 33-37. ¿POR QUÉ DICE JESÚS NO JURÉIS Y JURAMOS?

Los cristianos de cierta “responsabilidad” deben jurar con cierta frecuencia: Deben jurar los profesores para enseñar teología o religión cristianas, igual que los que asumen los que asumen cargos o responsabilidades de iglesia.

El tema es serio. Jesús dice que no juremos, que los juramentos (¡poner a Dios como testigo de una verdad humana, apelar a él para resolver nuestros conflictos!) es algo que viene del Diablo (del Maligno), porque Dios es afirmación (sí si, no no)… y el diablo la duda y mentira. Por eso, cuando la Iglesia pide a alguien que jure está dudando de él, sospechando de su verdad

 dsqbfbgu0aeekzmEl AT incluye cientos de juramentos… (Lev 19, 12; Num 30, 3; Dt 23, 22.). En el mismo NT parece que Pablo jura y jura muchas veces, como si no hubiera escuchado a Jesús, diciendo “no juréis”. Y para colmo el mismo evangelio de Mateo (23, 16-22), en otro lugar, sin duda por instigación de cristianos que no estaban conformes con lo que había dicho Jesús, ofrece unas “aclaraciones sobre juramentos buenos y malos”, que parecen matizar lo dicho en 5, 33-37. Eso indica que a la Iglesia antigua le costó ya mantener la doctrina de  este texto central del Sermón de la Montaña:

Habéis oído que se dijo a los antiguos: «No jurarás en falso» (no perjurarás) y «Cumplirás tus votos al Señor». Pues yo os digo que no juréis en absoluto: [ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, que es estrado de sus pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del Gran Rey. Ni jures por tu cabeza, pues no puedes volver blanco o negro un solo pelo.] A vosotros os basta decir «si» o «no». Lo que pasa de ahí viene del Maligno (Mt 6, 33-37).

            El juramente aparece así como como un medio de “control” religioso: poner a Dios como testigo de algo, hacer que alguien invoque sobre sí el castigo de Dios para el caso de que no diga la verdad. Es una forma de utilizar la religión para ejercer un control social (la sociedad te obliga a jurar) y personal (de conciencia: alguien que jura tiene miedo de que Dios le castigue si no cumple su juramento). En esa línea jura y perjura Pedro, diciendo que no conoce a Jesús (cf. Mc 14, 66-72 par)

Contexto y contexto. Las antítesis de Mt 5, 17-48.

El evangelio de Mateo, que ha crecido en diálogo con el judaísmo legal, ha trazado en forma de antítesis las relaciones entre un tipo de judíos y cristianos.  En este contexto se entienden las seis antítesis que son para Mateo una aportación específica de Jesús al judaísmo. Quizá más que antítesis se podrían llamar síntesis, porque en general no niegan la ley anterior, sino que la profundizan.

(a) Mt 5, 21-26. No matar… no airarse. Lo que se dijo a los antiguos (¡no matar!) es para Jesús insuficiente. No basta con evitar el asesinato externo, sino que es necesario que los hombres superen todo tipo de ira y violencia contra el prójimo.

(b) Mt 5, 27-30. No adulterar no desear mal. Para Jesús la maldad del divorcio no empieza en el hecho externo, sino en el mal deseo del corazón, que se deja llevar consciente y voluntariamente por la intención de “apoderarse” de una persona que vive otra realidad de amor y de familia.

(c) Mt 5, 31-32. Ley de divorcio  no divorciarse. La ley permite el divorcio, para regular el orden social. Jesús va más allá de la ley y pide fidelidad plena a un varón y a una mujer (aunque el texto de Mt modula esa fidelidad, suponiendo que veces no existe ya, no hay matrimonio).

(d) Mt 5, 33-37. No perjurar…  no jurar. La ley exige mantener el juramento, como acto religioso (pues Dios mismo es quien avala los juramentos). La prohibición de Jesús (¡no jurarás!), matizada por el mismo Mt en otro contexto (Mt 23, 16-22), tiene un sentido básicamente religioso: Dios no está ahí para avalar los juramentos, sino que tiene valor en sí mismo, por encima de ese tipo de palabras sagradas. La verdad religiosa del hombre se sitúa en el plano de la vida profana, sin necesidad de introducir una palabra religiosa (de juramento) para ratificar por ella las relaciones humana.

(e) Mt 5. 5, 38-42. Talión (ojo por ojo) no violencia. La Ley se sitúa en un plano de oposición, suponiendo que para vencer el mal hay que aplicar otro mal (ojo por ojo). De esa forma, la ley se sitúa en la línea del juicio, con la violencia que ello implica. En contra de eso, Jesús quiere que la vida de los hombres sea experiencia y expresión de gratuidad, renunciando de esa forma a la violencia.

(f) Mt 5, 43-47. Amor al amigo al enemigo. La ley aplica el talión en el campo de las relaciones humanas, dividiendo a los hombres en amigos y enemigos (en buenos y malos para mí). En contra de eso, Jesús presenta la vida como don creador, que puede abrirse a todos, superando la división de amigos y enemigos. En el fondo de las antítesis se expresa la oposición entre la ley (que sostiene lo que existe a través de la fuerza y la venganza) y la gracia (que entiende la vida como fidelidad personal y amor activo). En sentido estricto, el Jesús de las antítesis no va en contra de la ley, ni discute sus implicaciones (como hará la tradición rabínica de la Misná), sino que (a no ser en el caso del divorcio, donde Mt introduce una cláusula exceptiva) se sitúa por encima de ella: busca y ofrece un principio de gratuidad creadora, que va más allá de la ley, en una línea de trasparencia y fidelidad humana. En esa línea, pide a los hombres que no juren, es decir, que renuncien a un gesto religioso muy significativo, como es el juramento.Los juramentos … pertenecen al plano de la religión. No es que sean malos, aunque pueden convertirse en malos. Hay juramentos bueno… y puede haber juramentos malos. Y en ese plano la ley del AT (y la ley de cierta iglesia posterior) quiere que los juramentos sean buenos y que siendo buenos se cumplan….

31A27B95-5B1A-4E93-85D1-30164F8E52BBPues bien, Jesús no quiere ese tipo de religión de juramentos… ni siquiera los buenos… No quiere que manejemos a Dios, sino que digamos la verdad por sí misma. Es evidente que la Iglesia (empezando por Pablo) ha tenido miedo a Jesús, ha tenido miedo a la gente no actúe bien (no sea responsable) sin juramentos… y así ha pedido y pide a sus fieles que juren.

Al pedir a sus obispos, provinciales religiosos, profesores de teología/religión y demás personas “responsables” que juren, la Iglesia está desconfiando de ellos, poniéndose así en contra de Jesús. Éste me parece un tema serio, un tema grave. Una Iglesia que así actúa no vive en un nivel de confianza y gratuidad, sino de sospecha. No es una iglesia sana, iglesia amiga, sino una sociedad obsesivamente enferma, neurótica, llena de  sospechas y miedos, exigiendo por eso a sus responsables el juramento (para sentirse así más segura, para atar a los creyentes bajo pecados que ella misma inventa). Matices del juramento.

Ha de entenderse desde el trasfondo social. Recordemos que los judíos no podían jurar por Dios (pues a Dios ni se le nombraban), sino por realidades vinculadas a Dios. Por eso, en contexto judío, Mt ofrece una lista de cosas por la que no se puede jurar:

No juréis ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, que es estrado de sus pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del Gran Rey. Ni jures por tu cabeza, pues no puedes volver blanco o negro un solo pelo

Ha dicho Jesús que no juremos, que digamos “si si, no no”, y que todo lo demás viene del diablo. No le hemos hecho caso, no le ha hecho caso un tipo Iglesia, que pide que se jure, siguiendo así al Diablo más que a Dios.

Se pueden ofrecer mil pueden dar cien matizaciones, y así ha podido hacerlo quizá el mismo  Pablo, que juraba, defendiéndose… Puede responder el mismo Mateo  23 cuando matiza la doctrina de los juramentos (e incluso Mc 14, 25) …  donde parece que Jesús jura. Pero que todo eso son al fin excusas. Si la Iglesia creyera de verdad en Dios y en los hombres, según el ejemplo de Jesús, dejaría mañana mismo de pedir juramentos a su gente.

 DIOS, VERDAD DEL HOMBRE, NO NECESITA JURAMENTOS  

Entre las palabras históricamente más fiables de Jesús se encuentra ésta: “Habéis oído que se ha dicho a los antiguos “no perjurarás” (Lev 19, 12), sino cumplirás tus juramentos. Yo, en cambio, os digo: no juréis en modo alguno” (Mt 5, 33). Esta prohibición va en la línea de la trascendencia de Dios (y de la prohibición de la idolatría), pero, en sentido más estricto, va en contra de un rasgo importante de la Ley judía y, en general, de toda religión que no solamente se atreve a jurar, apelando a Dios en las discusiones humanas, sino que manda que se “jure” (poniendo a Dios como testigo) en discusiones y asuntos importantes, como si él tuviera que ser garante legal de las afirmaciones humanas.

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El peligro del legalismo. Domingo 6 TO Ciclo A.

domingo, 12 de febrero de 2023
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escribasDel blog El Evangelio del Domingo, de José Luis Sicre sj:

Las bienaventuranzas y las parábolas de la sal y de la luz, leídas en los domingos anteriores, forman la Introducción al Sermón del Monte. A partir de este momento, Mateo presenta la oferta religiosa de Jesús, contraponiéndola a la de los escribas y fariseos:

“Os digo que si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos no entraréis en el reino de los cielos”.

            “Justicia” no significa aquí “justicia social”, sino fidelidad a Dios, cumplimiento de lo que él considera justo. Y lo que está en juego es entrar en el reino de los cielos, formar parte de la comunidad cristiana en este mundo, y del futuro reino de Dios.

            Ya que el evangelio nos sitúa ante una alternativa: entrar o no entrar en el reino de Dios, la primera lectura se orienta en la misma línea.

El agua y el fuego, la vida y la muerte (1ª lectura: Eclesiástico 15,16-21)

            Aquí la alternativa consiste en observar los mandamientos de Dios o negarse a ello. No se trata de algo indiferente. Lo primero equivale a elegir el agua y la vida; lo segundo, a optar por el fuego y la muerte.

Si quieres, guardarás los mandamientos [del Señor] y permanecerás fiel a su voluntad. Él te ha puesto delante fuego y agua: extiende tu mano a lo que quieras. Ante los hombres están la vida y la muerte, y a cada uno se le dará lo que prefiera. Porque es grande la sabiduría del Señor, fuerte es su poder y lo ve todo. Sus ojos miran a los que le temen, y conoce todas las obras del hombre. A nadie obligó a ser impío y a nadie dio permiso para pecar.

Advertencia previa sobre el evangelio

            La liturgia ofrece dos posibilidades: 1) una lectura breve, que recoge solo algunas de las afirmaciones principales contenidas en Mt 5,17-37; 2) una lectura larga, que no omite nada, desarrollando el contenido de la breve. Aunque la primera resulta a veces descarnada y omite ideas muy importantes, la segunda es tan compleja, y con temas tan distintos, que resulta imposible explicarlos en una homilía. Me limitaré a algunas indicaciones sobre la breve. Quien desee un comentario a todo el pasaje puede verlo en J, L, Sicre, El evangelio de Mateo. Un drama con final feliz (Verbo Divino 2019) páginas 114-123.

Los escribas

            Para este domingo y el próximo, la liturgia ha elegido solamente la diferencia que debe darse entre el cristiano y el escriba.

            Sociológicamente, los escribas constituyen un grupo muy heterogé­neo, al que pertenecen sacerdotes de elevado rango, simples sacerdotes, miembros del clero bajo, de familias importantes y de todos los estratos del pueblo (comerciantes, carpinteros, constructores de tiendas, jornaleros). Incluso encontramos gente que no eran de ascendencia israelita pura, sino hijos de madre o padre convertidos al judaísmo. El poder de los escribas radica en exclusivamente en su ciencia. Quien deseaba ser admitido en la corporación debía hacer un ciclo de estudios de varios años. Generalmente, desde los 14 años de edad dominaba la exégesis de la Ley (Pentateuco). Pero la edad canónica para la ordenación eran los 40 años. A partir de entonces estaba capacitado para zanjar por sí mismo las cuestiones de legislación religiosa y ritual, para ser juez en procesos criminales y tomar decisiones en los civiles, bien como miembro de una corte de justicia, bien indivi­dualmente. Tenía derecho a ser llamado rabí. Y se les abrían los puestos claves del derecho, de la administración y de la enseñan­za.

El peligro del legalismo

            A pesar de la gran estima de que gozan entre la gente, a Jesús no le resultan simpáticos. No quiere que sus seguidores se parezcan a los escribas, ni que los puedan confundir con ellos. Porque en su postura existe un peligro gravísimo de legalismo, es decir, de exaltación de la ley y de la norma por encima de todas las cosas. Al legalismo, se puede llegar por dos caminos muy parecidos:

  1. a) Buscando seguridad humana. Una persona inmadura, con miedo a correr riesgos, prefiere que le indiquen en cada momento lo que debe hacer. Cuantas más normas, mejor, porque así no se siente insegura.
  2. b) Buscando seguridad religiosa. Estas personas conciben la salvación como algo que se gana a pulso, a base de esfuerzo, cumpliendo en todo momento la voluntad de Dios. Esta voluntad de Dios no la conciben como una actitud global en la vida, sino concretada en una serie de actos. Cuantas más normas me dicten, mejor conoceré lo que Dios quiere y me resultará más fácil salvarme.

            En lo anterior hay cosas buenas y malas. Pero lo más grave es que la persona amante de las normas corre el peligro de quedarse en la letra de la ley, sin profundizar en su espíritu, que es más exigente. Por ejemplo, la ley manda no comer carne los viernes de cuaresma. Y se queda tranquila con cumplir la letra de la ley, pero no le preocupa comer langosta o gambas. La ley manda ir a misa los domingos y días de fiesta, y la cumple a rajatabla; pero quizá no dedica ni un minuto a Dios durante el resto de la semana.

            Otro grave riesgo de la mentalidad legalista es que, con la ley en la mano, se puede machacar al prójimo y amargarle la existen­cia. Se critica al que no vive como uno considera conveniente, se lo condena, incluso se lo persigue.

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¿Cómo superar el legalismo?

            Para combatir esta postura legalista y enseñar a sus discípulos a actuar cristianamente, Mateo pone en labios de Jesús seis casos concretos, referentes al asesinato, adulterio, divorcio, juramen­to, venganza, y amor al prójimo (Mateo 5,21‑48). Este domingo se leen tres de los cuatro primeros [la lectura breve omite el caso del divorcio]; el domingo próximo se leerán los dos últimos.

            En el primer caso, asesinato, Jesús lleva la ley a sus consecuencias más radicales.

Habéis oído que se dijo a los antiguos: «No matarás», y el que mate será reo de juicio. Pero yo os digo: Todo el que se deje llevar de la cólera contra su hermano será procesado.

            El quinto mandamiento prohíbe matar. La mentalidad legalista, ateniéndose a la letra, se contenta con no hincarle un puñal al prójimo. Jesús dice que el espíritu del mandamiento va mucho más lejos. Lo importante no es sólo respetar la vida física del prójimo, sino también toda su persona. [La lectura larga concreta tres delitos cada vez peores contra el prójimo: encolerizarse con él, insultarlo y ofenderlo gravemente].

            En el segundo caso, adulterio, Jesús también interpreta el mandamiento de forma radical.

Habéis oído que se dijo: «No cometerás adulterio». Pues yo os digo: Todo el que mira a una mujer deseándola, ya ha cometido adulterio con ella en su corazón.

            La letra de la ley sólo se fija en el hecho físico. Pero Jesús va a su espíritu profundo, teniendo en cuenta incluso el peligro remoto de caer. Su enseñanza coincide con la de otros rabinos: «No puedes decir que se llame adúltero a quien ha cometido adulterio con cuerpo; el que ha cometido adulterio con sus ojos también se llama adúltero» (Simeón ben Lakish).

            En el cuarto caso, a propósito del juramento (y en el tercero, sobre el divorcio, omitido en la lectura breve), anula la ley.

También habéis oído que se dijo a los antiguos: «No jurarás en falso» y «Cumplirás tus juramentos al Señor». Pero yo os digo que no juréis en absoluto. Que vuestro hablar sea sí, sí, no, no. Lo que pasa de ahí viene del Maligno.

            Jesús se mueve en una sociedad que usa y abusa del juramento. El discípulo de Jesús tiene que moverse en una honradez y sinceridad tan absolutas que le baste decir sí y no.

            Este domingo hemos visto dos formas de combatir el legalismo: llevar la ley a sus consecuencias más radicales y anularla. El próximo domingo veremos otro recurso: cambiar la ley por una norma más exigente.

Reflexión final

            La primera lectura habla de una alternativa entre agua y fuego, vida y muerte. Para Jesús, la alternativa consiste en entrar en el reino de Dios o quedarse fuera. El escriba estaría de acuerdo en que lo mejor es guardar los mandamientos y ser fiel a la voluntad de Dios. Pero Jesús diría: “Depende de cómo interpretes esa voluntad”. Si lo haces en plan legalista, limitándote a la letra de la ley, no puedes seguirme, no puedes entrar en el Reino de Dios. El evangelio de hoy se presta a un examen de conciencia, especialmente a propósito de nuestra relación con el prójimo, al que a veces estamos asesinando sin darnos cuenta.

Domingo VI del Tiempo Ordinario. 12 febrero, 2023

domingo, 12 de febrero de 2023
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D-VI

 

“Os aseguro: si no sois mejores que los letrados y fariseos,

no entraréis en el Reino de los cielos”.

(Mt 5, 17-37)

Jesús, que a los ojos de los letrados y fariseos es un trasgresor de la ley, aparece aquí diciendo que no ha venido a abolir la Ley sino a llevarla hasta sus últimas consecuencias.

Las leyes ya sean religiosas, civiles o de tráfico están puestas como base de un mínimo acuerdo. Tratando de delimitar y salvaguardar los derechos de las personas, de todas las personas. Derechos que se entrecruzan y relacionan con otros derechos, con deberes y obligaciones. Y en esa complicada trama la ley trata de guiar y dar algo de luz.

Pero como toda trama esa trama es tremendamente complicada, llena de recovecos, nudos y discontinuidades. Por eso seguir la ley al pie de la letra no garantiza un comportamiento justo, ni siquiera bueno.

De ahí que Jesús nos advierte: “si no sois mejores que los letrados y fariseos no entraréis en el Reino de los cielos.”

Después de más de 2000 años de historia identificamos a estos personajes como los “malos de la película”. Los letrados y fariseos son los que se opusieron a Jesús, quienes le condenaron y obligaron a las autoridades romanas a crucificar a Jesús.

Visto así es sencillo ser mejor que los letrados y fariseos. Pero si nos ponemos en la piel de las primeras comunidades cristianas o de las primeras personas que se acercaron a Jesús. Esas gentes sencillas de Galilea provenientes del judaísmo. Para ellas ser mejores que los letrados y fariseos era prácticamente imposible. Ellos eran los oficialmente buenos. Los santos. Los irreprochables.

Y los mismos letrados y fariseos se creían buenos. Fieles cumplidores y custodios de las tradiciones y de la Santa Ley. Se sentían cercanos a Dios y seguros en el cumplimiento de sus leyes y preceptos.

Eran gente de bien que se había cerrado sobre sus propias verdades y habían dejado fuera a quienes se salían del esquema.

Por eso la advertencia de Jesús sigue siendo válida para nosotras. “Si no somos mejores que los letrados y fariseos no entraremos en el Reino de los cielos”.

Oración

No permitas, Trinidad Santa, que nos creamos mejores que las demás.

*

Fuente Monasterio de Monjas Trinitarias de Suesa

***

La plenitud de la Ley está en su superación.

domingo, 12 de febrero de 2023
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indiceDOMINGO 6º (A)

Mt 5,17-37

Seguimos en el sermón del monte de Mateo. La lectura de hoy afronta un tema complicado. Cómo armonizar la predicación y la praxis de Jesús con la Ley, que para los judíos era sagrada y definitiva. Ir más allá de lo establecido es el problema radical que se plantea en todos los órdenes de la vida. Damos valor absoluto a lo ya conocido pero nuestro conocimiento será siempre limitado; debemos ir siempre más allá.

Tuvo que ser muy difícil para un judío aceptar que la Ley no era absoluta. Jesús fue contundente en esto. Abrió una nueva manera de relacionarnos con Dios. El Dios todopoderoso, que está en los cielos y ordena y manda, deja paso al Dios “Ágape” que se identifica con cada uno de nosotros y nos invita a descubrirlo en los demás. A pesar de ello, muchos años después, los cristianos se estaban peleando por circuncidar o no circuncidar, comer o no comer ciertos alimentos, cumplir o no el sábado…

Toda norma metida en palabras, incluso las de Moisés en la Biblia, no podrá ser nunca definitiva. Esto, bien entendido, es el punto de partida para comprender las Escrituras. El hombre siempre tiene que estar diciendo lo que dijo Jesús en el evangelio: habéis oído que se dijo, pero yo so digo, porque conocemos cada vez mejor la naturaleza y al ser humano. Si Jesús y los primeros cristianos hubieran tenido la misma idea de la Biblia que muchos cristianos tienen hoy, no se hubieran atrevido a rectificarla.

Cuando hablamos de “Ley de Dios”, no queremos decir que, en un momento determinado, Dios haya comunicado a un ser humano su voluntad en forma de preceptos, ni por medio de unas tablas de piedra, ni por medio de palabras. Dios no se comunica a través de signos externos, porque no es un ser fuera que tenga voluntad propia para imponerla. La voluntad de Dios está en la esencia de cada criatura.

Si fuésemos capaces de bajar hasta lo hondo del ser, descubri­ríamos allí esa voluntad de Dios; ahí, sin decir palabra, me está diciendo lo que es bueno o malo para mí. La voluntad de Dios no es nada añadido a mi propio ser, no me viene de fuera. Está siempre ahí pero no somos capaces de verla. Esta es la razón por la que tenemos que echar mano de lo que nos han dicho algunos que sí fueron capaces de bajar hasta el fondo de su ser y descubrir lo que Dios es y lo que somos cada uno de nosotros. Lo que otros descubrieron y nos cuentan nos puede ayudar a descubrirlo en nosotros.

Moisés supo descubrir lo que era bueno para el pueblo que estaba tratando de aglutinar, y por tanto lo que era bueno para cada uno de sus miembros. No es que Dios se le haya manifes­tado de una manera especial, es que él supo aprove­char las circunstan­cias especia­les para profundi­zar en su propio ser. La expresión de esta experiencia es voluntad de Dios, porque lo único que Él quiere de cada uno de nosotros es que seamos nosotros mismos, que lleguemos al máximo de nuestras posibilidades.

¿Qué significaría entonces cumplir la ley? Algo muy distinto de lo que acostumbramos a pensar. Una ley de tráfico se puede cumplir perfectamente solo externamente, aunque estés convencido de que el «stop» está mal colocado, yo lo cumplo y consigo el objetivo de la ley, que no me la pegue con el que viene por otro lado y además, evitar una multa. En lo que llamamos Ley de Dios, las cosas no funcionan así. Dios no ha dado nunca ninguna Ley. Lo que es bueno o lo que es malo está inscrito en mi ser.

A trancas y barrancas hemos superado la idea de una Ley venida de fuera. Nos queda mucho camino por andar para superar la idea de un Legislador que impone su voluntad a pesar nuestro. En la Biblia encontramos 613 preceptos. Nos parecen infinitos, pero resulta que el Código de Derecho Canónico tiene 1.752 cánones. No hemos sido capaces de asimilar el mensaje de Jesús que insistió en superar toda norma. Nos dejó un solo mandamiento: que os améis, y el amor nunca puede ser fruto de una ley.

Desde esta perspectiva, podemos entender lo que Jesús hizo en su tiempo con la Ley de Moisés. Si dijo que no venía a abolir la ley, sino a darle plenitud, es porque muchos le acusaron de saltársela a la torera. Jesús no fue contra la Ley, sino más allá de la Ley. Quiso decirnos que toda ley se queda siempre corta, que siempre tenemos que ir más allá de la pura formulación, hasta descubrir el espíritu. La voluntad de Dios está más allá de cualquier formulación, por eso tenemos que superarlas todas.

Jesús pasó, de un cumplimiento externo de leyes a un descubrimiento de las exigencias de su propio ser. Esa revolución que intentó Jesús está aún sin hacer. No solo no hemos avanzado nada en los dos mil años de cristianismo, sino que en cuanto pasó la primera generación de cristianos hemos ido en la dirección contraria. Todas las indicaciones del evangelio, en el sentido de vivir en el espíritu, han sido ignoradas. Seguimos más pendientes de lo que está mandado que de descubrir lo que somos.

“Habéis oído que se dijo a los antiguos: no matarás, pero yo os digo: todo el que está enfadado con su hermano será procesado”. No son alternativas, es decir o una o la otra. No queda abolido el mandamiento antiguo sino elevado a niveles increíblemente más profundos. Nos enseña que la actitud negativa hacia otro es ya un fallo contra tu propio ser, aunque no se manifieste en una acción concreta contra el hermano.

“Si cuando vas a presentar tu ofrenda, te acuerdas de que tu hermano tiene queja contra ti, deja allí tu ofrenda y vete a reconciliarte con tu hermano…” Se nos ha dicho por activa y por pasiva que lo importante era nuestra relación con Dios. Toda nuestra religiosidad está orientada desde esta perspectiva equivocada. El evangelio nos dice que más importante que nuestra relación con Dios, es nuestra relación efectiva con los demás. Si ignoramos a los demás, nunca nos encontraremos con Dios.

No dice el texto: si tú tienes queja contra tu hermano, sino si tu hermano tiene queja contra ti. ¡Que difícil es que yo me detenga a examinar si mi actitud pudo defraudar al hermano! Es impresionante, si no fuera tan falseado: “deja allí tu ofrenda y vete antes a reconciliarte con tu hermano”. Las ofrendas, las limosnas, las oraciones no sirven de nada si otro ser humano tiene pendiente la más mínima cuenta contigo.

De todas formas, la eliminación de las leyes no funcionaría si no suplimos esa ausencia de normas por un compromiso de vivencia interior que las supere. Las leyes solo se pueden tirar por la borda cuando la persona ha llegado a un conocimiento profundo de su propio ser y descubre las más auténticas exigencias del verdadero ser. Ya no necesita apoyaturas externas para caminar hacia su definitiva meta. Recuerda: “ama y haz lo que quieras” o “el que ama ha cumplido el resto de la Ley”.

Fray Marcos

Fuente Fe Adulta

La novedad de Jesús.

domingo, 12 de febrero de 2023
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amor-a-dios-y-al-projimo-300x300Mt 5, 17-37

«Habéis oído que se dijo a los antiguos … pero yo os digo»

Hay quien concibe el evangelio como culminación del antiguo testamento. Otros van más lejos y hablan de ruptura, pero, en cualquier caso, es innegable la gran novedad que supuso Jesús; una novedad tan patente y arrolladora, que el propio Mateo —un escriba posiblemente de secta farisea— no tiene más remedio que reconocer. Y aunque en el texto de hoy se hace un pequeño lío por tratar de ser fiel a su tradición —«no he venido a abolir la ley…»—, se muestra más explícito en su capítulo nueve donde compara a Jesús con el vino nuevo que rompe los odres viejos.

Y es que Jesús se está ofreciendo como alternativa a Moisés, y está pidiendo a sus seguidores que superen el concepto de Ley y se abracen al evangelio. Les viene a decir que no se trata de ser santos e irreprochables a los ojos de Dios, sino de crear humanidad; que no se trata de cumplir una serie de preceptos y tradiciones, sino de sentirse amados por Dios y responder amando, sirviendo, perdonando…

Como decía Ruiz de Galarreta: «La diferencia entre la ley y el evangelio es que la ley deja a la persona a sus propias fuerzas, le pone preceptos que ha de esforzarse en cumplir, le amenaza, le premia… mientras que el evangelio la coloca ante el don de Dios, le hace conocer a su Padre, le convierte en hijo, lo cambia por dentro… y ya no tiene que mandarle nada».

Sabemos que la reacción de la gente ante este mensaje fue muy dispar. Aquellos que se sintieron necesitados de ese Dios, le siguieron hasta el final. En cambio, los ricos y acomodados estaban tan satisfechos tal como estaban que prefirieron al Juez que da a cada uno según su mérito, porque a ellos ya les había juzgado y —a la vista de la prosperidad de la que gozaban— les había declarado justos y dignos de premio.

Los escribas y fariseos lo rechazaron desde el principio y se posicionaron de manera inequívoca en su contra. Y no les faltaba razón. Habían consagrado su vida al Dios de Abraham, al Dios de Moisés, en definitiva, al Dios de la Tradición, y aquella nueva doctrina era para ellos la mayor de las imposturas. No les cabía duda de que aquel nazareno que la proclamaba era un impostor; además un impostor peligroso, porque si lo suyo triunfaba, ellos, junto con los sacerdotes, serían los más perjudicados.

Para todo israelita la conversión a Abbá suponía abandonar al Dios de sus padres, renunciar a la tradición de Israel y lanzarse al vacío… y sus mentes no estaban preparadas para asimilar ese mensaje. Les entusiasmaba lo de Jesús, pero no podían aceptar que aquello pudiese entrar en conflicto con sus creencias milenarias. Por eso, todo cuanto le oían decir quedaba amoldado a la horma de sus tradiciones, y acababa interpretándose más en clave política que religiosa…

Para hacernos una idea de la novedad que en su tiempo supuso Jesús, baste pensar que, veinte siglos después, nosotros, la Iglesia, no acabamos de digerir sus palabras y retornamos, una y otra vez, al Dios juez justo y misericordioso que va a juzgarnos y premiarnos por nuestras buenas acciones.

 

Miguel Ángel Munárriz Casajús

Para leer el comentario que José E. Galarreta hizo en su momento, pinche aquí

Fe Adulta

¿Llamados, llamadas a cumplir la ley o a darle su plenitud?

domingo, 12 de febrero de 2023
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sermon-on-the-mountMateo 5,17-37

¿Qué era la Ley para Jesús?  ¿Qué es para mí cumplir la ley?

En el evangelio de este domingo Jesús nos invita a pararnos y reflexionar sobre la ley. Tema posiblemente poco atractivo para la mayoría y más en estos tiempos, en los que en cada telediario oímos hablar de leyes nuevas, o leyes que se modifican, en unos tonos y términos que nos hacen sospechar que no siempre es el bien común o la justicia lo único que hay detrás.

Por eso, es posible que al escuchar esta primera afirmación que Mateo pone en boca de Jesús “No he venido a abolir la ley, sino a darle su plenitud”, o su cumplimiento, como se traduce a veces, no nos sintamos especialmente emocionados.

Las primeras comunidades cristianas procedentes del judaísmo, a las que se dirige Mateo, tienen la experiencia de haber vivido siempre buscando cumplir la Ley. Esa Ley que liberó al pueblo en tiempos de Moisés pero que en tiempos de Jesús se ha convertido en un montón de preceptos, 613 prescripciones que había que cumplir escrupulosamente o encontrar una justificación para saltárselos “quedando bien”. Y Jesús afirma que ha venido a cumplir y dar plenitud a la ley y a enseñar a todos a cumplirla. Y que quien haga como Él será grande en el Reino.

Esto nos lleva a preguntarnos, ¿qué era la Ley para Jesús? y ¿qué es para mí cumplir la ley? ¿Desde dónde hago lo que “tengo que hacer”? ¿Desde la rutina o la costumbre? ¿Desde la presión del qué dirán de mí?… ¿o desde el corazón?

El evangelio continúa introduciendo una nueva palabra, justica. Siempre en boca de Jesús Mateo afirma sorprendentemente que si nuestra justicia no es mayor que la de estos grupos que “oficialmente” son los cumplidores de la ley, no entraremos en el Reino. Esta afirmación es luminosa y liberadora, descubrimos en ella que Jesús no nos está hablando del cumplimiento de una multitud de preceptos al pie de la letra, deshumanizados y lejos de lo que se fragua en el corazón. Para Jesús la plenitud de la Ley es la justicia.

Si buscamos el significado de justica en el diccionario encontramos: “Principio moral que lleva a determinar que todos deben vivir honestamente. (…) constante y firme voluntad de dar a Dios y al prójimo lo que les es debido.” (rae)

Es decir, que cumplir la ley en su plenitud no es cumplir preceptos, sino vivir en referencia a Dios y a los otros, a todo hombre y mujer que es mi prójimo. Y esta referencia a Dios y a los demás no de una forma aislada o separada. Si mi hermano o mi hermana, cualquiera que este sea, tiene algo contra mí, eso me impide acercarme a Dios intentando “cumplir” lo que entiendo como preceptos religiosos. Porque ¿cómo va a aceptar Dios, padre y madre misericordioso, una ofrenda nuestra si sus otros hijos tienen quejas contra nosotros y no las atendemos? La exigencia de esta manera de vivir la ley hace que nos vayamos transformando por dentro, que nuestro corazón se haga más comprensivo, que sepamos perdonar, que la reconciliación sea nuestro talante para poder hacer comunidad… porque la plenitud de la ley está en el corazón no solo en los hechos externos.

Lo que sigue en el texto evangélico concreta y expresa esta forma de cumplir la ley que Jesús quiere en situaciones candentes en las primeras comunidades, el tema del divorcio y de los juramentos.

El acta de repudio que cualquier varón podía dar a su mujer por causas mínimas, dejándola sin posibilidades de una vida digna, despreocupándose de ella, es claramente una costumbre injusta que va contra el fondo, el objetivo último de la ley y Jesús avisa de esto a sus seguidores. Ampliando nuestra mirada, ¿qué nos dice hoy a nosotros? ¿A cuántas personas damos cualquier tipo de “acta de divorcio” y nos desentendemos de ellas? Porque no son de los nuestros, porque no nos gusta lo que hacen o piensan….  Y luego, ¿podemos acercarnos sin más a celebrar la eucaristía?

En una sociedad en la que el valor de la palabra era inmenso porque no había otro tipo de contrato, se había llegado a desvirtuar el juramento. Ya no se apoyaba en la verdad de lo que se afirmaba jurar o prometer, sino en por quién o por qué se juraba, con lo que la verdad podía quedar abolida por retorcidas afirmaciones. El evangelio rechaza cualquier forma de juramento. Jesús nos invita a amar la verdad, a vivir en verdad y decir la verdad. Simplemente, sencillamente… lo demás no es del Reino.  Seguro que estamos recordando ese otro pasaje en el que Jesús afirma que es la Verdad. (Jn 14, 6) ¿Qué valor real damos a la verdad? ¿La disimulamos, la ignoramos, hacemos pactos para lograr otros intereses que la desvirtúan?

Cuando este domingo escuchemos “Habéis oído que se dijo, pero yo os digo” caeremos en la cuenta de que Jesús no cambia, añade o quita preceptos, sino que los da hondura, los lleva al corazón, al centro, la raíz de la persona, de donde brota la justicia.

Acojamos esta invitación a dar plenitud a la ley en nuestra vida.  Escuchemos la voz de Jesús que nos dice: ¡Cuidado! Hay formas de cumplir la ley que no nos hacen justos, buenos… Se lo dice a sus primeros discípulos y a nosotros, a nosotras, ¿somos justos, buenos, santos al cumplir la ley, los mandamientos, los preceptos de la Iglesia?

Si vivimos profundamente la Palabra de Dios, si su Ley cala directamente en nuestro corazón, lo que pensemos, digamos o hagamos será sincero, auténtico, profundo. Será expresión del amor, del perdón y la comprensión a los hermanos y así, solo así, el vivir los mandamientos, la Ley, nos acercará a Dios y nos hará felices. Porque, como dice el evangelio eso es llevar la Ley a su plenitud.
Mª Guadalupe Labrador Encinas fmmdp

Fuente Fe Adulta

Radicalidad

domingo, 12 de febrero de 2023
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A80315DF-AAB8-40FD-89F0-0321CCA59602Domingo VI del Tiempo Ordinario 

12 febrero 2023

Mt 5, 17-37

Mateo, que escribe a una comunidad de origen judío, se ve obligado a hacer equilibrios entre la continuidad y la ruptura que supone el mensaje de Jesús. En esa línea, afirma que cumple con toda la ley judía pero que, al mismo tiempo, la trasciende de manera radical.

Más allá de los casos propuestos -y superado el apego a la literalidad del texto-, lo que parece evidente es el carácter radical de la propuesta de Jesús. A veces, nuestra mente suele asociar “radicalidad” a exigencia, voluntarismo, perfeccionismo, mortificación… Es probable que en esta misma trampa cayera el propio Mateo cuando habla de “sacarse un ojo” o “cortarse una mano”.

Sin embargo, en su sentido propio, radicalidad remite a “raíz”. Con lo cual, el acento pasa de lo que hago al desde dónde lo hago. Porque es precisamente este “desde dónde” el que, si quiero vivir coherentemente, me guía a la raíz o núcleo de lo que somos.

La radicalidad no consiste, por tanto, en cambiar el “contenido” de la norma -cambiar el qué-, sino en vivirse en aquel “lugar” -el dónde- en el que de habita nuestra verdadera identidad.

En concreto, todo lo que emprendemos podemos hacerlo desde el ego que creemos ser o desde la consciencia que somos. Y los frutos serán radicalmente diferentes, porque nacen de raíces muy distintas.

Dado que la diferencia se da entre lo que creemos ser y lo que realmente somos, si queremos vivir con radicalidad -desde la raíz-, necesitamos crecer en comprensión. Es la comprensión la que nos permite salir de las creencias acerca de nosotros mismos para vivir en la certeza de ser. Y es ahí donde somos transformados. Si no la reducimos a mero razonamiento mental, la comprensión transforma porque nos hace ver: qué somos, qué son los otros, que es esta sociedad, qué es nuestro mundo… Nuestra mirada cambia y de ella brotará la acción adecuada.

¿De dónde brotan mis acciones?


Enrique Martínez Lozano

Fuente Boletín Semanal

Se os dijo: cumplid… pero yo os digo: amad…

domingo, 12 de febrero de 2023
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88F159D8-869F-4D6B-BF9E-BB3A79F9C551Del blog de Tomás Muro La Verdad es libre:

01.- Anotaciones previas.

Continuamos escuchando las «conclusiones» que se derivan del sermón de la montaña, de las bienaventuranzas.

01.2     Recordemos y tengamos presente que Mateo es un evangelio escrito para comunidades cristianas compuestas por personas de origen judío, de cultura y religión judías. Por tanto, estas comunidades conocen y viven del AT, de la ley de Moisés y de la cantidad de preceptos (613), normas que de la ley habían extraído los escribas y la tradición judía.

Este tránsito, este paso del AT al NT lo podríamos comparar con el cambio que se produjo en gran parte de la Iglesia preconciliar a la Iglesia postconciliar (Vaticano II), nos sentimos liberados. Hay quien nunca pasó del Sinaí a las bienaventuranzas. Hay quien nunca amó el Vaticano II

01.3     Jesús después de proclamar la “nueva ley” en las Bienaventuranzas, comienza a desmantelar todo el sistema religioso del AT.

Todo el capítulo quinto de San Mateo seguirá ya esta estructura: SE OS DIJO, PERO YO OS DIGO, Se os dijo en el AT, pero yo os digo

Mt 5, 1-12   BIENAVENTURADOS los pobres, los humildes, los que trabajan por la paz…

Mt 5, 13-16  Sed LUZ y SAL (testimonio) de la tierra.

Mt 5, 21-26  SE OS DIJO: no matarás… PERO YO OS DIGO ni tan siquiera os peleéis …

Mt 5, 27-31  SE OS DIJO: no cometerás adulterio… PERO YO OS DIGO, sé siempre fiel en tu amor…

Mt 5, 33-37  SE OS DIJO: no jurarás en falso… PERO YO OS DIGO que digáis la verdad.

Mt 5, 38-42  SE OS DIJO: Ojo por ojo y diente por diente… PERO YO OS DIGO: no hagáis mal a nadie.

Mt 5 43-48   SE OS DIJO: ama a tu prójimo y odia a tu enemigo… PERO YO OS DIGO: amad a vuestros enemigos.

02.- La plenitud de la ley es el amor.

    Jesús dice que no ha venido a abolir la ley, sino a darle plenitud.

Fácil y precipitadamente solemos pensar –y vivir- un cristianismo como si fuesen unas “rebajas teológicas” del AT; una especie de “saldos religiosos” a buen precio, unas leyes más fáciles de cumplir, una Iglesia más permisiva y tolerante.

Y no es eso.

Muchos de nosotros esperamos un cristianismo, una Iglesia que “facilite las cosas”, que “rebaje los precios”.

Pero esa no es la cuestión.

Jesús cuando habla de dar plenitud está hablando de que la ley ha terminado y ha comenzado “el tiempo del amor”. “Se os dijo…”, “pero yo os digo” que la plenitud de la vida está en el amor, o -lo que es lo mismo-, toda la ética y la moral cristiana hay que leerla y vivirla desde el amor.

En palabras de San Agustín, la plenitud de la moral de Cristo es: Ama y haz lo que quieras.

Ante las dudas y dilemas de la vida, actúa con amor y estarás haciendo lo correcto.

(Quizás el libro del Eclesiástico (1ª lectura) es un poco optimista cuando al hablar de la libertad dice: Si quieres, guardarás los mandatos del Señor. El mismo San Pablo “le corregirá” un poco la plana cuando dice: no hago el bien que quiero, sino que hago el mal que no quiero… Rom 7,19).

El hombre es amado por Dios siempre –y sobre todo- en la situación de pecado.

03.- Los sistemas religiosos permanecen en el plano de la ley:

Las religiones construyen una serie de doctrinas, normas, ritos y obligaciones: se puede hacer esto, no se puede hacer lo otro para así obtener el favor de los dioses

También entre nosotros, los católicos, ocurre algo de esto. Para muchas personas, para muchos eclesiásticos, se trata de cumplir con la ley y cuanto más fácil sea esa ley, mejor.

Probablemente nuestra concepción del cristianismo es puramente legal: hemos reducido el evangelio a Derecho canónico

    Pero el cristianismo no es eso, el cristianismo es sentirse amado por Dios y vivir desde ese amor con los demás. La plenitud de la ley es el amor. La ley de Jesús ha desembocado en el amor.

04.- Se os dijo, pero yo os digo.

También a nosotros se nos dijeron muchas cosas más propias del AT, que de Jesús: se trataba (se os dijo) que había que confesarse y comulgar una vez al año, por Pascua. Se trataba (se os dijo) de ir a Misa los domingos, (se os dijo) que no se puede controlar la natalidad, (se os dijo) ayunar unas cuantas veces al año, etc…

Esa moralidad es la propia del AT: de la ley, del cumplimiento.

La moral habitual parte como criterio único de lo que está permitido o prohibido. La moral evangélica parte del amor del seguimiento de Jesús. Vivir según la ley o según el amor son modos distintos de vivir.

Vivir desde la ley es la moral de los fariseos, es la moral del hermano mayor de la parábola del hijo pródigo, la del joven rico del evangelio, la de gente autosuficiente.

Jesús ve la vida desde el amor (y sus variantes: compasión, lástima, etc.) Así surge el cristianismo del amor. La moral cristiana es la del Buen Samaritano, la de Magdalena, de Zaqueo, del Hijo pródigo, que viven conforme al corazón y al amor.

la plenitud de la ley es el amor

Ama y haz lo que quieras

Catástrofe

sábado, 11 de febrero de 2023
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Del blog Nova Bella:

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Esconderse en un placer.

No ser encontrado una catástrofe.

*

Donald Winnicott

***

Sólo un Dios que sufre puede ayudar ( con D. Bonhöffer y D. Sölle )

sábado, 11 de febrero de 2023
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9D196E0C-EAB5-4997-B19D-3C7C9196BB7ADel blog de Xabier Pikaza:

Este dicho abismal, situado en el contexto del Holocausto-Shoah, del que acaban de cumplirse los años (27.1.23), retomado y profundizado por D. Sölle, en el contexto de las bienaventuranzas, proclamadas por la Iglesia Católica el pasado domingo (29-1.23), nos sitúa ante la “definición” de Dios (que he venido presentando desde la perspectiva de Zubiri y Ratzinger.

Retomando una palabra clave de D. Bonhöffer, Dorothee Sölle, inmensa teóloga alemana del siglo XX, se preguntaba en un trabajo, dedicado al Sufrimiento, en el Diccionario de Teología feminista: ¿Por qué nos resulta tan difícil pensar a Dios como vida, alegría y dolor, en vez de pensarle como poder dominador.

   Sí, un Dios que es vida, alegría y sufrimiento, buena nueva y bienaventuranza en el dolor…  De eso he tratado el pasado domingo, estudiando las bienaventuranzas. De eso quiero seguir tratando hoy a partir de unas reflexiones de Sölle. Comienzo la postal con una bio/Bibliografia de D.Sölle (Bonhöfer es más conocido); sigo con su visión de protesta y misterio ante el sufrimiento, retomando unas páginas de mi Diccionario de la Biblia.

DOROHEE SÖLLE (Pikaza, Dicc. Pensadores Cristianos, VD, Estella 2011)

Sölle, Dorothee (1929-2003). Teóloga luterana de Alemania y USA, figura representativa del pensamiento cristiano del siglo XX, por su radicalidad intelectual y por la intensidad de su compromiso a favor de la paz. Estudió en la Universidad de Colonia, doctorándose con una tesis sobre teología y poesía, para seguir enseñando en la misma Universidad. Promovió diversos actos de protesta por la Guerra de Vietnam, a favor del desarme y en contra de la injusticia económica y social del mundo.

Del 1968 al 1972 organizó las famosas Politisches Nachtgebet (Oraciones políticas nocturnas), con su marido F. Steffensky, que había sido monje benedictino. De 1975 al 1987 enseñó teología sistemática en el Union Theological Seminary de New York. Sus obras escritas en alemán y/o en ingles han tenido mucho influjo, no sólo en el campo teológico, sino en la vida social y política de Alemania y Europa.

Su pensamiento es liberador, aunque no pertenezca a la “teología de la liberación”, y es feminista, aunque no pretenda serlo expresamente, pues ha intentado poner su palabra al servicio de todos los oprimidos, en un mundo donde las viejas certezas parecían apagarse. Entre sus libros:

Christ the representative: an essay in theology after the ‘Death of God’ (London 1967; version cast. El Representante, Buenos Aires 1972); Beyond mere obedience: reflections on a Christian ethic for the future (Minneapolis 1970; version cast. Imaginación y obediencia. Reflexiones sobre ética cristiana future (Salamanca 1980); Political theology (Philadelphia, 1974); Suffering (Philadelphia 1975; version cast. Sufrimiento, Salamanca 1978); The strength of the weak: toward a Christian feminist identity (Philadelphia 1984); The window of vulnerability: a political spirituality (Minneapolis 1990); Thinking about God: an introduction to theology (London 1990): Stations of the Cross: a Latin American pilgrimage (Minneapolis 1993); The silent cry: mysticism and resistance (Minneapolis 2001).

En castellano, cf. además; Teología política: confrontación con Rudolf Bultmann (Salamanca 1972);Viaje de ida: Experiencia religiosa e identidad humana (Santander 1977);Dios en la basura (Estella 1993); Mística de la muerte (Bilbao 2009); Reflexiones sobre Dios (Barcelona 1996).

D. SÖLLE, SUFRIMIENTO DE LOS INOCENTES, SUFRIMIENTO DE DIOS (reflexión recreada a partir de M. Mariani y M. Navarro, Cristologie Feministe, 2022).

 El punto de partida de Sufrimiento lo ofrece la condición de infelicidad padecida por mujeres y varones, una condición que se justifica a menudo recurriendo a una ambigua y peligrosa teología cristiana del sufrimiento. Ciertamente, esa teología es ambigua y peligrosa, pero –como pone de relieve Sölle-, ella nos obliga a superar la costumbre moderna de preguntarnos solamente por las causas y formas de eliminación del sufrimiento, obligándonos a plantear preguntas sobre su sentido y su función, preguntas que son igualmente fundamentales para encontrar una respuesta a las cuestiones modernas ya indicadas[MM1] [1].

En esa línea, teniendo en cuenta y estudiando las interpretaciones tradicionales que han sido dominantes, D. Sölle eleva sus acusaciones en contra del masoquismo cristiano y del sadismo teológico, y lo hace de un modo más preciso partiendo de un examen más hondo de las interpretaciones tradicionales del tema [2].

Sobre las tendencias sadomasoquistas escondidas en el espíritu humano había tratado extensamente el psicoanálisis, y  Sölle descubre esas tendencias en acción no sólo allí donde se habla de la necesidad de someterse a la voluntad de un Dios que no se complace en la felicidad de los hombres (de las creaturas), sino más bien en su sufrimiento. De aquí proviene un tipo de “adoración del verdugo”, conforme a la cual el Dios Omnipotente que guía la historia de los hombres viene a presentarse también como causa de todos sus sufrimientos, infligidos como castigo por el pecado, un castigo que ha de aceptarse de un modo sumiso y obediente.

En la línea de esa concepción se sitúa un tipo de teología de la cruz según la cual el Padre sacrifica al Hijo y lo sacrifica realmente, a diferencia de lo que se dice de Abraham en relación con su hijo Isaac, al que no tuvo que sacrificar, matando en su lugar un cordero (Gen 22). Esa visión nos sitúa ante la representación de un Dios sádico e impasible, una representación propiciada por el hecho de que la teología cristiana ha asumido categorías propias de la filosofía griega, lo que lleva consigo una serie de consecuencias éticas, partiendo de la imitación de un Dios concebido  en forme de destino,  un Dios que forma justifica la indiferencia, con la apatía personal y social ante situaciones de falta de felicidad. Por otro lado, esta visión hace que el sufriente acepte el sufrimiento como justo y considere necesario el soportarlo [3].

En este contexto resulta emblemática la figura (que Sölle presenta en el principio de su estudio) de la mujer bávara, católica, madre de tres hijos, que soporta un matrimonio infeliz, sin poder ni siquiera imaginar la eventualidad de un cambio, pues vive prisionera dentro de una sociedad patriarcal, de tipo estático, con el convencimiento de que su sufrimiento responde a la voluntad de Dios.

 Muchos han querido hacer de Jesús un héroe, atenuando su angustia ante la inminencia de su arresto (el evangelista Lucas reflejaría esta tendencia) o acentuando el carácter extraordinario (heroico) del abandono vivido por Jesús, abandono de los hombres y de Dios. En este contexto objeta Sölle: «Este modo de proponer el problema, propio de aquellos, que, en un mundo de inconmensurable sufrimiento, quieren aislar el de Jesús, para no confrontarlo con otros sufrimientos y comprenderlo después como algo extraordinario, es algo más bien macabro. Entre los intereses de Jesús no está el de haber sufrido más que todos».

En contra de esa visión, la verdad del símbolo del sufrimiento de Jesús está más bien en el hecho de que puede repetirse. Lo que aquí (en los evangelios) se dice sobre el dolor de Jesús puede aplicarse a todos los hombres y mujeres, como lo demuestran los testimonios de muchos que han vivido un sufrimiento extremo [4]. También ellos han experimentado el abandono de Dios y se han liberado de la destrucción del fundamento de la propia vida mediante la verdadera aceptación del dolor, de manera que el cáliz de sufrimiento se convierta en cáliz de revitalización.

Se han dado por tanto otros seres humanos que han sufrido y que se han vuelto agentes (autores) de[MM2]  una historia de resurrecciones, con un sentido de representación para otros. La resurrección no es un privilegio especial para  algunos seres humanos, cerrados en sí mismos, ni siquiera para  Jesús de Nazaret, sino que contiene una esperanza para todos, es decir, para la humanidad» [5].

Oponiéndose a un teísmo que nos lleva a representar a Dios como omnipotente y sádico, D. Sólle se muestra muy sensible al dicho de Bonhöffer: “Sólo un Dios que sufre puede ayudarnos”. En esa línea,  ella apela finalmente a la idea de que la potencia de Dios se identifica con un amor que es capaz de dar vida y de hacer que los muertos resuciten, de manera que podamos vincularnos con[MM3]  ellos, compartiendo los sufrimientos de los otros y buscando justicia para aquellos que están privados de justicia.

Merece la pena insistir en el hecho de que el libro sobre el Sufrimiento ha puesto de relieve las complejas implicaciones sociales y políticas de un determinado imaginario teológico, sin aludir apenas al tema del género, a no ser en la cita de la mujer bávara, a la que pone como ejemplo de masoquismo cristiano. Ese motivo ha sido explicitado de manera más intensa en otros lugares, entre los que resulta significativa la voz «Leiden/Opfer» (sufrimiento/sacrificio), que Sölle escribió para Wörterbuch der Feministischen Theologie (Diccionario de teología feminista). En ese  contexto, ella ha puesto de relieve que las dos reacciones al sufrimiento (una de rebeldía y otra de aceptación) que aparecen en la Biblia (especialmente en Job y en los relatos de la pasión de Jesús ) y en la historia del cristianismo pueden vivirse en una dialéctica que salvaguarde la libertad del ser humano.

Sin embargo, de hecho, en la práctica, la tradición cristiana  ha terminado por atribuir a los varones la prerrogativa de la protesta, con la posibilidad de escapar (liberarse) de condiciones familiares o laborales que sean insoportables, mientras que ha impuesto a las mujeres y a los pobres la exigencia de bajar la cabeza con paciencia y humildad ante sus sufrimientos.

La iglesia tiene en este campo mucha responsabilidad porque, según esas categorías (paciencia y humildad), ella predicaba a las mujeres “el servilismo y la aceptación del destino impuesto por Dios” y pasaba por alto la diferencia entre sufrimientos evitables e inevitables [6]; de esa manera traicionaba el compromiso activo y solidario de Cristo por la liberación de todos los seres humanos.

En esa línea, el cristianismo ha mostrado componentes sadomasoquistas, cuyo fundamento ha de verse, por un lado, en la representación de Dios como omnipotente e indiferente al sufrimiento de los hombres, y en la ratificación por otro lado, de un tipo de ordenamiento jerárquico, que sitúa a las mujeres en el último puesto, exigiéndoles que asuman (que lleven con ellas) el sufrimiento, lo mismo que son ellas las  que asumen el hecho de llevar en el vientre al hijo que ha de nacer.

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Uno de cada siete cristianos del mundo corre grave riesgo de discriminación por su fe

sábado, 11 de febrero de 2023
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Se duplica en 30 años el número de países en donde se persigue a los cristianos: 76 en 2023

En la actualidad, más de 360 millones de cristianos de todo el mundo sufren niveles «altos» o incluso extremos de persecución y discriminación a causa de su fe. Al menos 5.621 de ellos fueron asesinados por este motivo entre el 1 de octubre de 2021 y el 30 de septiembre de 2022, periodo que abarca el nuevo Índice Global de Persecución 2023 de Puertas Abiertas Internacional

Aumenta la violencia contra los cristianos, especialmente en el África subsahariana, y el control sobre las iglesias, según la ONG, que subraya que el creciente autoritarismo y el nacionalismo ideológico agravan esta tendencia a la discriminación de los cristianos en 76 países

La Justicia nicaragüense condena al padre Benavides a ocho años por supuesta conspiración y propagación de noticias falsas

El régimen de Ortega ofrece al obispo Rolando Álvarez el exilio para evitar la cárcel

Liberado en Nigeria el padre Michael Olubunimi, secuestrado el 14 de enero

«Incluso en la oscuridad del odio y del dolor, existe la fe que es más fuerte que la muerte»

Detenido uno de los sospechosos del tiroteo en una iglesia de Londres que dejó seis heridos

El Estado Islámico reivindica el atentado contra una iglesia en Congo, que por el momento se ha cobrado 17 muertos

Queman vivo a un sacerdote durante un ataque a una iglesia en Nigeria

En 1993, los cristianos expuestos a un nivel de persecución de «alto» a «extremo» se concentraban en 40 países. Esta cifra casi se ha duplicado hasta alcanzar los 76 países en 2023. Uno de cada siete cristianos del mundo corre grave riesgo de discriminación por su fe. De ellos, uno de cada cinco vive en África, dos de cada cinco en Asia y uno de cada quince en América Latina, según los datos que se extraen del último informe de la ONG Puertas Abiertas Internacional, para que «la situación no deja lugar a dudas: la persecución de cristianos en el mundo ha aumentado de forma alarmante en los últimos años», según informa Kath.ch

Corea del Norte, a la cabeza

 Tras la introducción de la Ley de ideas reaccionarias, Corea del Norte vuelve a encabezar la lista de países más peligrosos para los cristianos. Se han descubierto más iglesias caseras y más cristianos han sido detenidos y, por tanto, ejecutados o internados de por vida en un campo para presos políticos «donde los detenidos casi mueren de hambre, son torturados y sufren abusos sexuales», afirma Puertas Abiertas en su informe.

«Los cristianos siempre han estado en primera línea de los ataques del régimen. En Corea del Norte sólo puede haber un Dios, que es la familia Kim«, afirma Timothy Cho, refugiado norcoreano.

El desastre subsahariano

La ola de violencia religiosa, originada en Nigeria (6º país de la clasificación) por militantes islamistas, sigue extendiéndose por el África subsahariana y se dirige de forma alarmante contra las poblaciones cristianas de Burkina Faso, Camerún, Malí y Níger. Toda la región está desestabilizada.

Esta fragilidad general ha favorecido la propagación del yihadismo, y 26 países de la región registran niveles muy elevados de persecución. Por ejemplo, Mozambique, la República Democrática del Congo y otros países muestran claros signos de propagación del yihadismo.

Destrozos-seminario-catolico-Burkina-Faso_2425867412_15930610_667x375Este debilitamiento de los Estados sirve de pretexto a las juntas militares para fomentar levantamientos políticos, como en Malí y Burkina Faso. Una empresa en particular, el Grupo Wagner, proveedor de soldados mercenarios con vínculos con el Kremlin, está causando un enorme sufrimiento a la población civil en Libia, la República Centroafricana, Malí y Mozambique, según informó The New York Times en agosto de 2022. Los investigadores de Puertas Abiertas en estos países ven limitada la información que pueden obtener sobre la realidad de los cristianos, que a su vez se ven presionados para no denunciar las fechorías de Wagner.

Una negación peligrosa

«Toda la región se encamina hacia el desastre», afirma Frans Veerman, director del departamento de investigación de Puertas Abiertas. «El objetivo del Estado Islámico y sus grupos vinculados es acabar estableciendo un califato islámico en todo el continente». Cuentan con el apoyo de otros islamistas que apuestan por una islamización sistémica y no violenta. No son sólo los gobiernos africanos los que se niegan a afrontar la verdadera naturaleza de esta limpieza religiosa, sino todos los gobiernos. El precio de esta negativa es incalculable, no sólo para África, sino para todo el mundo».

No obstante, la violencia religiosa en el África subsahariana sigue siendo más extrema en Nigeria, donde los fulani, Boko Haram, el Estado Islámico en África Occidental (ISWAP) y otros combatientes islamistas atacan, matan, mutilan, violan y secuestran a miembros de comunidades cristianas para pedir rescate o someterlos a esclavitud sexual. El número de asesinatos por motivos religiosos en Nigeria ha pasado de 4.650 en 2021 a 5.014 en 2022, el 89% del total global.

Control de las iglesias por regímenes autoritarios

«Regímenes autocráticos como China (puesto 16) se basan en el control total de toda la vida eclesiástica, que quieren sofocar mediante leyes estrictas y nacionalismo ideológico», afirma el Índice 2023. Una ley de marzo de 2022 sólo permite a las iglesias y ONG autorizadas, que se ajustan a la ideología vigente, distribuir contenidos religiosos en Internet. Así, muchos cristianos tienen vetado el acceso a servicios religiosos en línea, que han proliferado desde la pandemia, así como a materiales educativos cristianos y a la Biblia. Los infractores se enfrentan a duras penas de prisión.

En India (11º puesto), los cristianos son objeto de detenciones arbitrarias y se enfrentan a penas de hasta 10 años de prisión, debido a las leyes contra la conversión que se aplican actualmente en 12 estados. Durante el periodo que abarca el informe, más de 1.700 cristianos fueron encarcelados por este motivo.

Degradación en América Latina

A Puertas Abiertas también le preocupa el creciente autoritarismo de varios gobiernos latinoamericanos, unido a una actitud cada vez más hostil hacia las iglesias. Por primera vez, Nicaragua figura en el Índice Global de Persecución. Se presiona y detiene a los líderes eclesiásticos, se incrementa la vigilancia y se confiscan los edificios de las iglesias.

Otros países que han ascendido en la clasificación del índice son Colombia y México. La delincuencia organizada pone en peligro a los cristianos. La corrupción y la ineficacia de los gobiernos han permitido que grupos delictivos y líderes étnicos surjan, se fortalezcan y se conviertan en vectores de persecución, especialmente en las zonas rurales. Los cristianos que se oponen a la delincuencia especial peligro en las zonas donde los grupos delictivos luchan por el control del territorio.

La lucha por la existencia en Oriente Medio

La presencia de cristianos en Oriente Próximo sigue reduciéndose inexorablemente, aunque el número de cristianos asesinados ha disminuido en los últimos años. Excepto en Siria, donde los cristianos del noreste del país se enfrentan a ataques turcos contra sus aldeas. Decenas de iglesias, cementerios cristianos, escuelas y otros edificios importantes han sufrido graves daños, lo que ha obligado a muchos creyentes a abandonar la región.

«El día a día de discriminación y pobreza es demasiado para soportarlo, especialmente para los jóvenes que no ven aquí ningún futuro como creyentes», afirma Rami Abed Al-Masih, responsable regional de incidencia política de la ONG para Oriente Medio y el Norte de África. Y cuando aumenta la emigración, las comunidades eclesiásticas se debilitan, privadas de la próxima generación de líderes y familias. Esto los convierte en blanco fácil de la marginación.

Fuente Religión Digital

Profesora lesbiana abre una escuela libre de acoso LGTB

sábado, 11 de febrero de 2023
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Escuela-Proud

Patricia Nicolari (izquierda), con miembros de la junta de PROUD Academy.(Instagram
/@proudacademyct)

Una maestra lesbiana en Connecticut, Estados Unidos, planea abrir una escuela centrada en LGBTQ+ a finales de este año.

La Academia PROUD (Proudly Respecting Our Unique Differences) de Patricia Nicolari tiene como objetivo proporcionar «un entorno educativo seguro y afirmativo donde cada estudiante pueda participar en un plan de estudios riguroso libre de intimidación / acoso».

La escuela también quiere apoyar la diversidad de sexualidad, identidad de género, raza y discapacidad, entre otras características.

Nicolari le dice a PinkNews que la necesidad de tales escuelas estaba «aumentando» debido a la retórica política actual hacia las personas LGBTQ+ en los Estados Unidos, y dice que no es lo suficientemente «ingenua» como para no esperar una reacción violenta de la derecha al proyecto. “Es una gran división política y solo estamos ofreciendo una opción a los estudiantes si necesitan un espacio seguro y afirmativo”, dice ella.

El interés en la escuela no se debió solo a los estudiantes que identifican LGBTQ+.

Nicolari dice que hay padres queer que quieren enviar a sus hijos a la escuela porque “entendemos a su familia sin tener una explicación”. «Tenemos un padre transgénero que tiene un hijo de prekínder que dijo ‘Quiero enviar a mi hijo a su escuela para que mi hijo sepa que tener un padre transgénero está bien. No somos lo suficientemente ingenuos como para pensar que no ocurrirá una reacción violenta»

También dice que otras escuelas aliadas LGBTQ+ tenían una gran cantidad de estudiantes que se identificaban como cisgénero y heterosexual en sus listas; Nicolari dijo que esos estudiantes reconocían que las escuelas eran lugares donde todos eran tratados con respeto.

Docenas de personal docente estaban haciendo consultas, incluidas personas del extranjero y cinco que querían específicamente ser el director de PROUD, agrega. También ha habido familias de otros estados que han hablado de mudarse para enviar a sus hijos a la escuela. Nicolari dice que esto incluye a una familia de Florida, donde el año pasado se promulgaron las leyes Don’t Say Gay (No digas gay).

Ver tales consultas «valida absolutamente» la apertura de la escuela y su declaración de misión, dice ella. “Nos permite saber que estamos en el camino correcto”.

Nicolari se sintió motivada a abrir la escuela después de declararse lesbiana mientras enseñaba en 1997 y haber experimentado «el acoso de primera mano por parte de los estudiantes, junto con una atmósfera escolar en la que no se sentía seguro ‘salir del armario'», afirma el sitio web de la escuela.

El «plan ambicioso» actual es tener la escuela privada abierta en septiembre para el inicio del próximo año escolar estadounidense para los grados siete al décimo.

La reacción hacia la escuela había sido positiva, pero Nicolari sabía que podría haber una reacción violenta de personas cuyas opiniones políticas no se alineaban con la escuela. “Estamos listos para la tormenta”, dice ella.

Ella dice que sabía que las otras cuatro escuelas aliadas LGBTQ+ en los EE. UU. también habían sido objeto de controversia anteriormente, incluidas las personas que protestaban fuera de las escuelas. “No somos tan ingenuos como para pensar que eso no sucederá”, agrega Nicolari.

Sin embargo, quería que las personas reconocieran y entendieran que estaban “brindando un espacio seguro para los estudiantes que quieren venir a PROUD. ¿Qué podría estar mal con eso?»

En su sitio web, PROUD dice que el liderazgo de la escuela sintió un «sentido de urgencia» sobre la apertura de la escuela, con una instalación de este tipo necesaria «especialmente para los jóvenes transgénero».

La escuela también declaró que «docenas» de personal docente habían preguntado sobre trabajar en la escuela.

Aún no se ha asegurado un sitio para la escuela, pero «hay varias opciones disponibles».

PROUD también había firmado un acuerdo de asociación con las otras cuatro escuelas aliadas explícitamente LGBTQ+ en los EE. UU., incluida Harvey Milk High School en Nueva York.

El acuerdo incluyó empoderar a los estudiantes de las cinco escuelas para desarrollar una guía de recursos LGBTQ+ para que los estudiantes y las familias «naveguen mejor en estados seguros y afirmativos y… escuelas» para «guiar a las familias a tomar las mejores decisiones para sus hijos… no solo para sobrevivir, sino también para prosperar». ”.

Fuente Pink News

James Martin: «Francisco no zigzaguea sobre el tema LGBTQ»

sábado, 11 de febrero de 2023
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EFt0kSKXoAA8lyJEl jesuita defiende al Papa tras declarar que la homosexualidad «es pecado»

El papa Francisco no está tomando un «curso en zigzag» sobre el tema LGBTQ. Así lo asegura el jesuita estadounidense James Martin, abanderado del acercamiento eclesial y pastoral a este colectivo, en declaraciones al portal suizo Kath

Martin asegura que no está decepcionado por el hecho que el Papa no sea más explícito sobre las reformas en esta cuestión. «Y creo que a menudo pasamos por alto las reformas que el Santo Padre ya ha implementado», señala el religioso, recordando que Francisco se pronunció recientemente a favor de despenalizar la homosexualidad

El papa Francisco no está tomando un «curso en zigzag» sobre el tema LGBTQ. Así lo asegura el jesuita estadounidense James Martin, abanderado del acercamiento eclesial y pastoral a este colectivo, en declaraciones al portal suizo Kath, recogidas por Katholisch.

Salía así al paso de unas declaraciones del Papa sobre el tema de la homosexualidad que causaron confusión. «El Papa Francisco dejó claro desde el comienzo de su pontificado que quería dar una mano pastoral a las personas LGBTQ», dijo Martin, y recordó la emblemática frase de Francisco «¿Quién soy yo para juzgar?» sobre los homosexuales.

 No está decepcionado con Francisco

Martin asegura que no está decepcionado por el hecho que el Papa no sea más explícito sobre las reformas en esta cuestión. «Y creo que a menudo pasamos por alto las reformas que el Santo Padre ya ha implementado», señala el religioso, recordando que Francisco se pronunció recientemente a favor de despenalizar la homosexualidad.

«Es el primer Papa en hacer eso y es un gran paso adelante», subraya Martin, quien está siempre en la diana de los grupos más críticos con el Papa precisamente por apoyar el cambio de lenguaje y actitud con respecto al colectivo LGTBQ.

Francisco reformó muchas cosas a través de sus palabras y gestos, visitando a algunos refugiados, lavando los pies de los prisioneros y reuniéndose con personas transgénero, dijo el jesuita estadounidense. «Recuerden que Jesús enseñó con palabras y hechos. También lo hace el Papa».

Martin: No cuestionar la enseñanza de la Iglesia

Tampoco él cuestiona la enseñanza de la Iglesia, recalcó Martin, aunque sí lanzó una advertencia: «Sin embargo, debemos tener cuidado de cómo esta enseñanza de la Iglesia es escuchada por aquellos a quienes está destinada«, porque, según aseveró, la Iglesia todavía tiene algo que aprender sobre la sexualidad humana y está llamada a escuchar, especialmente con respecto a las personas LGBTQ.

Martin intercambia regularmente puntos de vista sobre este tema personalmente o en forma de cartas con Francisco. De hecho, a finales del pasado mes de enero, el Papa le explicó en una carta manuscrita a Martin sus declaraciones de entrevistas anteriores sobre el tema de la homosexualidad, enfatizando que los actos homosexuales, como todos los actos sexuales fuera del matrimonio, son pecado.

«No es un delito. Sí, pero es un pecado»

En la entrevista, el Papa se pronunció en contra de la criminalización de la homosexualidad y dijo: «No es un delito. Sí, pero es un pecado. Está bien, pero primero distingamos entre un pecado y un crimen». La declaración había dado lugar a discusiones, ya que la enseñanza de la Iglesia describe la homosexualidad como «objetivamente desordenada», pero solo los actos homosexuales se consideran pecados. No quedó claro a partir de la entrevista escrita si la declaración del Papa era simplemente una objeción retórica a su declaración real, a la que respondió, o si él mismo representa esta posición.

Fuente Religión Digital

Mes de la Historia LGBT: La audaz y muy británica resistencia a la Sección 28

sábado, 11 de febrero de 2023
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Margaret_Thatcher_1642208aLa legislación homofóbica Sección 28 fue introducida por Margaret Thatcher en 1988.

 Paul Baker, Lancaster University

A lo largo de la década de 1980, algunos consejos locales en Gran Bretaña intentaron brindar representaciones positivas de las personas homosexuales en las escuelas.

Algunas partes de la prensa nacional describieron estos consejos como «locos», y también publicaron historias de miedo sobre los hombres homosexuales y el VIH/SIDA. En 1987, una encuesta indicó que el 64% del público británico pensaba que la homosexualidad siempre estaba mal. La respuesta legislativa fue la Sección 28, que decía que las autoridades locales no “promoverán intencionalmente la homosexualidad”.

Aprobada en 1988, la ley fue en gran medida simbólica y envió un mensaje a las personas LGBTQ+ de que no eran deseadas. Como resultado de la Sección 28, muchos docentes no estaban seguros de cómo abordar el acoso homofóbico en las escuelas, y mucho menos la educación sexual relevante, por lo que la ley causó un daño incalculable al desarrollo de miles de personas que crecieron bajo ella.

Pero la gente no se quedó de brazos cruzados esperando que se cambiara la ley. La oposición a la Sección 28 se presentó de muchas formas, desde argumentos razonados en la radio en vivo hasta protestas masivas.

Al investigar la historia de la Sección 28, me llamó la atención la forma en que el carácter nacional británico aparece en muchas de las protestas. Tomemos como ejemplo el debate de enero de 1988 entre el actor Ian McKellen y Peregrine Worsthorne (editor del Sunday Telegraph). Unas semanas antes, Worsthorne había escrito una columna en la que se refería al “culto proselitista audaz y descarado” de los homosexuales, del cual muchos miembros habían “alardeado positivamente de sus aberrantes gustos sexuales”. El debate es memorable por ser el momento en que McKellen se declaró gay públicamente. Pero lo que lo hace aún más interesante es lo bien educados que son McKellen y Worsthorne entre sí, a pesar de la clara divergencia de opiniones y la posibilidad de que se convierta en una pelea a gritos.

Sangfroid también estuvo en el aire el 23 de mayo de 1988, el día antes de que la Sección 28 se convirtiera en ley. Un grupo de mujeres jóvenes, preocupadas por la falta de cobertura de noticias, invadieron una transmisión en vivo de Six O’clock News de la BBC. Obtuvieron la entrada al edificio, irrumpiendo en el piso del estudio al comienzo del programa. El equipo de noticias se sorprendió, y el director gritó «¡Maldita sea, tenemos locos en el estudio, sáquenlos! ¡Obtenga seguridad rápidamente!”

Sin embargo, no había vuelta atrás, por lo que los presentadores tuvieron que salir del paso. Un locutor, Nicholas Witchell, se sentó sobre una de las manifestantes fuera de la pantalla y le tapó la boca con la mano. Mientras tanto, la presentadora Sue Lawley lee los titulares y se disculpa con los espectadores: “Si están escuchando mucho ruido en el estudio en este momento. Me temo que, erm, hemos sido invadidos por algunas personas que esperamos eliminar muy pronto». Es el uso ligeramente incongruente de «más bien» lo que hace que esta sea una declaración tan típicamente británica, que transmite un aire indiferente de indiferencia cuando todo a tu alrededor se está desmoronando.

Incluso los manifestantes mostraron sus modales perfectos durante la invasión, y uno dijo «muchas gracias» cuando la liberaron de las esposas. Un manifestante expresó su consternación por la respuesta de Witchell a la invasión y dijo en una entrevista: «No podía creer su lenguaje, especialmente alguien de la BBC. Parecía tan fuera de lugar y, en mi opinión, tan innecesario”.

Protesta con dinamismo

Este tipo de invasiones evocaba un humor alocado característicamente británico, que recuerda a la serie de películas Carry On. Otro caso de acción directa contra la Sección 28 tuvo lugar en la Cámara de los Lores el 2 de febrero de 1988. Esto se caracterizó por un poco de torpeza, mucha suerte y una enorme cantidad de descaro. Un grupo de mujeres se ató cuerdas para tender la ropa alrededor de sus cinturas; una de estas cuerdas improvisadas incluso cayó al suelo cuando estaban en la fila por seguridad, pero nadie se dio cuenta. Después de ver a los Lores realizar una votación clave sobre la Sección 28, ataron las cuerdas al balcón y las bajaron al piso.

Mientras los sorprendidos lores y damas miraban, las mujeres se pelearon con los ujieres, uno de los cuales casi pierde los pantalones. Durante el altercado, dos mujeres simplemente salieron caminando del edificio, mientras que las que no escaparon fueron tratadas de la manera más civilizada. Los pusieron en una celda debajo del Big Ben durante unas horas, les dieron té y café y les permitieron ver la televisión, y luego los liberaron sin cargos. El oficial que los arrestó incluso los llevó a un recorrido por la celda donde había estado detenida la sufragista Emily Pankhurst.

La Sección 28 finalmente fue derogada en 2003 y se considera una mancha en la historia política británica. Sin embargo, también debería ser un testimonio del espíritu infatigable de esos activistas, que merecen ser recordados por la forma tranquila, inventiva y, a menudo, hilarante en que protestaron contra una ley injusta.

Fuente Pink News

Aprendizaje

viernes, 10 de febrero de 2023
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Puesto que me preguntaste, Juan carísimo en Cristo, de qué modo debes aplicarte para adquirir el tesoro de la ciencia, éste es el consejo que te doy: que por los riachuelos y no de golpe al mar procures introducirte, ya que conviene ir a las cosas difíciles a través de las más fáciles; por tanto, este es mi consejo y tu instrucción. Sé tardo para hablar e incorpórate tarde a los coloquios; depura tu conciencia; no abandones el tiempo dedicado a orar; ama permanecer en tu celda, si quieres ser introducido donde está el vino añejo; muéstrate amable con todos; no pretendas conocer con todo detalle las acciones de los demás; con nadie te muestres muy familiar, porque las familiaridades originan desprecios y suministran materia para sustraerse al estudio; en lo que dicen o hacen los mundanos no te impliques de ninguna manera; apártate del discurso que pretende explicarlo todo; no dejes de imitar los ejemplos de los santos y hombres buenos; encomienda a la memoria lo que se diga de bueno, sin importarte a quién oigas; esfuérzate en entender lo que leas y oigas; cerciórate acerca de los asuntos dudosos; y preocúpate de guardar cuanto puedas en el cofre de la mente, como quien ansia llenar un recipiente; no pretendas lo que es más alto que tú.

Siguiendo esas indicaciones, echarás ramas y darás frutos útiles en la vińa del Seńor Altísimo mientras vivas. Si sigues estos consejos, podrás alcanzar aquello a lo que aspiras.

*

Tomás de Aquino,
Consejos para estudiar bien y plantear rectamente la vida.

***

Faustino Vilabrille: «El pecado no ofende a Dios absolutamente en nada»

viernes, 10 de febrero de 2023
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Cordero-Dios_2524557525_16369123_660x371Leído en su blog:

«La idea del pecado, asociada al mismo tiempo a la del infierno como castigo del mismo por ser una terrible ofensa a Dios, fue uno de los mas grandes martillos, usado durante siglos por la Iglesia oficial para mantener a sus fieles sumisos, dominados, obedientes y dóciles»

«La muerte de Jesús no fue cargar con nuestros pecados como víctima propiciatoria de un ser humano ofrecida a Dios para reparar las graves ofensas de los hombres a Dios»

«El infierno no es una venganza de Dios, ni un castigo reparador, pues Dios no necesita ser reparado de nada»

Cuenta el Evangelio de hoy que Juan Bautista, al ver a Jesús que se acercaba exclamó: “este es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo”.

La idea del pecado, asociada al mismo tiempo a la del infierno como castigo del mismo por ser una terrible ofensa a Dios, fue uno de los mas grandes martillos, usado durante siglos por la Iglesia oficial para mantener a sus fieles sumisos, dominados, obedientes y dóciles. Nada más lejos de Jesucristo y su mensaje, porque:

– El pecado es simplemente el mal que hacemos, a nosotros mismos, a los demás o a la creación, o el bien que dejamos de hacernos a nosotros mismos, a los demás o a la creación.

– El pecado no ofende a Dios absolutamente en nada.

Dios no necesita ningún sacrificio reparador de nadie.

 – La muerte de Jesús no fue una ofrenda a Dios por los pecados del mundo.

– La muerte de Jesús no fue cargar con nuestros pecados como víctima propiciatoria de un ser humano ofrecida a Dios para reparar las graves ofensas de los hombres a Dios.

– La muerte de Jesús no fue una víctima sacrificada exigida por Dios para sentirse reparado de las ofensas de los hombres. Esto sería ser un dios, cruel, tirano, justiciero, vengativo, sádico…, que exige ser expiado. Ya el Salmo 39 lo predecía así: “Tu no quieres sacrificios ni ofrendas; no pides holocaustos ni sacrificios expiatorios”. El sacrificio por el sacrificio, o sea, el sufrimiento por el sufrimiento es absurdo: no tiene sentido, solo tiene sentido en función del servicio a los demás, como fue el caso de Jesús y de tantas personas que dan lo mejor de si mismas al servicio de los demás, y en especial de los más empobrecidos, enfermos y necesitados.

El infierno no es una venganza de Dios, ni un castigo reparador, pues Dios no necesita ser reparado de nada. El miedo a Dios fue un invento de los hombres. La muerte de Jesús fue un asesinato tramado por las “autoridades” religiosas y políticas, confabuladas contra El, por defender a los oprimidos y denunciar a los opresores religioso-políticos del pueblo, que vivían a costa del pueblo al que “imponían grandes cargas a los demás sin mover ni un dedo para ayudarles, que banqueteaban espléndidamente a costa del pueblo, que se hacían llamar señores”.

Jesús dice: “quien me ve a mi ve al Padre”. Por tanto, Jesús es la verdadera imagen de Dios. Dios es lo que vemos en Jesús.

¿Qué vemos en Jesús? Preocupación por los enfermos, por lo hambrientos, por los marginados, por los débiles, por los despre-ciados, por los indefensos, por los vulnerables.

¿Qué vemos en Jesús? Bondad, ternura, compresión, perdón, fraternidad, amistad, sensibilidad, delicadeza, acogida.

 ¿Qué vemos en Jesús? Hambre y sed de justicia, de paz, de igualdad, de solidaridad, de verdad, de vida, de amor.

¿Qué vemos en Jesús? Honradez, lealtad, misericordia, nobleza, sinceridad.

Todo eso es lo que vemos en Jesús. Por tanto, todo eso es Dios. Todo eso es lo que debemos ser nosotros. Jesús mismo dice: “yo he venido para que todos tengan vida y vida en abundancia”. Nuestra misión en este mundo es luchar con El y como El para que haya vida en abundancia para Todos los Seres Humanos y para Toda la Creación.

Por tanto, quitar el pecado del mundo es quitar las injusticias, el hambre, las guerras, la corrupción, la violencia, el odio, los malos tratos, los abusos, los engaños, las mentiras, las desigualdades, los miedos, todo aquello que hace sufrir al Ser Humano o a la Creación. Todos esos males son el pecado que vino a quitar Jesús del mundo, que ahora es misión nuestra eliminar. Creer en Jesús es seguirlo a El para hacer en este mundo lo mismo que El hizo.

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Jesús lo sintetizó todo en un único mandamiento promulgado por primera vez en la historia de la humanidad, que El formuló así: “un mandamiento nuevo os doy,  que os améis unos a otros”, y lo repite: “este es mi mandamiento, que os améis unos a otros”. Donde hay amor, no hacen falta leyes. Donde no hay amor, no hay leyes que valgan.

Y nunca mejor dicho: Un abrazo muy cordial a tod@s.-Faustino

Máxima tensión en el Sínodo europeo por la exigencia de debatir sobre el sacerdocio femenino o las bendiciones gays

viernes, 10 de febrero de 2023
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Apertura-Asamblea-Continental-Praga_2530856904_16401607_667x375Apertura de la Asamblea Continental de Praga CCEE

Varias síntesis critican el «silencio» sobre temas clave, así como el cierre de chats de debate

«La exclusión de las mujeres de los puestos de liderazgo y la imposibilidad general de ser admitidas a una ordenación conducen a la resignación y al distanciamiento entre muchas mujeres y hombres comprometidos»

«Lo mismo ocurre con las experiencias de las personas queer. Se sienten rechazadas, degradadas y discriminadas en nuestra iglesia, a menudo con razón. Quieren encuentros seguros y un diálogo sincero en el que nos veamos los ojos los unos a los otros»

«Cada uno de nosotros tiene el potencial de curar, pero también el potencial de herir. Ayer, el lenguaje dañino sobre la comunidad LGBTQ nos hirió colectivamente. Como Iglesia no podemos seguir hiriendo a la gente de esta manera»

«La polarización está hiriendo a la Iglesia, al cuerpo de Cristo. En este momento nos encontramos al pie de la cruz y nos enfrentamos a la elección de permanecer aquí o continuar nuestro camino sinodal»

«Reformar los artículos del Derecho Canónico que obstaculizan la inclusión de todos los christifideles, los fieles, en la vida ministerial, el gobierno y la toma de decisiones en la Iglesia»

«Cristo fue a la gente. Modelemos a Cristo en todo lo que decimos y hacemos, debemos plantar nuestra tienda en las periferias y sumergirnos en las vidas de los demás… por ejemplo, las mujeres, especialmente las que sufren violencia sexual, la comunidad LGBTQ, los jóvenes y los que sufren la pobreza. Las cuestiones de clase, raza y etnia representan problemas particulares para la Iglesia europea»

«Debemos resolver y comprometernos a formar juntos una Iglesia sinodal. Podemos superar los desafíos del clericalismo y del patriarcado si nos dejamos formar juntos no podemos formar una Iglesia sinodal solos en silencio»

«Cristo fue a la gente. Modelemos a Cristo en todo lo que decimos y hacemos, debemos plantar nuestra tienda en las periferias y sumergirnos en las vidas de los demás… por ejemplo, las mujeres, especialmente las que sufren violencia sexual, la comunidad LGBTQ, los jóvenes y los que sufren la pobreza. Las cuestiones de clase, raza y etnia representan problemas particulares para la Iglesia europea». Crece el malestar en el Sínodo Europeo en Praga, entre algunas delegaciones, y algunos invitados, que se quejan de que algunos temas clave, que aparecieron en la práctica totalidad de las síntesis, no lo hacen en los discursos oficiales.

Maxima-Sinodo-exigencia-sacerdocio-bendiciones_2531756807_16405529_660x371Del mismo modo, algunos teólogos invitados denuncian el ‘cierre’ de algunos chats de discusión por parte de las autoridades del Sínodo, en los que se debatía abiertamente de la comunión a divorciados, la bendición de parejas gays o el sacerdocio a la mujer.

Uno de los textos -oficiales- más críticos, al que ha tenido acceso RD, es el de la delegación de la Iglesia suiza, encabezada por el presidente del Episcopado, Felix Gmür, que lamenta que la «esperanza» generada por los primeros pasos del Sínodo se haya visto «frustrada casi a diario«. Uno de los temas más preocupantes es el de la rampante desigualdad de la mujer en la Iglesia, que impide que «la Iglesia pueda cumplir con credibilidad su mandato misionero».

Forzada exclusión de la mujer

«La exclusión de las mujeres de los puestos de liderazgo y la imposibilidad general de ser admitidas a una ordenación conducen a la resignación y al distanciamiento entre muchas mujeres y hombres comprometidos», lamentan los representantes sinodales suizos, que defienden su trabajo por las «estructuras de cogestión» en las diócesis y generar una «cultura democrática» en el interior de la institución. «El proceso sinodal nos anima a trabajar continuamente en estos procesos», aseguran.

Las mujeres, los jóvenes, las personas queer, los pobres, los refugiados, las personas de otros orígenes, los enfermos y los discapacitados apenas encuentran oportunidades de participación en la Iglesia

Sin embargo, lamentan, «las mujeres, los jóvenes, las personas queer, los pobres, los refugiados, las personas de otros orígenes, los enfermos y los discapacitados apenas encuentran oportunidades de participación en la Iglesia». No sólo la falta de acceso a la ordenación de la mujer, sino la inclusión, por ejemplo, de las personas queer, que «se sienten rechazadas, degradadas y discriminadas en nuestra iglesia, a menudo con razón«. Algo similar ocurre con los jóvenes.

De cara al futuro, la Iglesia suiza reclama una «revisión de los procesos de toma de decisiones» en la institución, que sea «participativa y descentralizada«. Y que pueda tener diferencias según el lugar, porque «la Iglesia puede mostrar una cara diferente en los Alpes que en el Mar Báltico o el Mar Negro».

«¿No se quiere la diversidad? Estamos excluidos»

Uno de los momentos más tensos de esta asamblea se ha vivido por el cierre, ayer, de un chat oficial en el canal interno del Sínodo. Katharina Ganz, Superiora General de las Siervas de la Santa Infancia de Jesús, se quejó oficialmente del cierre enviando un correo electrónico a los organizadores, que ha publicad Katch.ch. «Estoy algo horrorizada por este enfoque autoritario» se lee en el correo, por el momento sin respuesta. «Se ha formado una comunidad en línea. Practicamos la sinodalidad, escuchándonos, aconsejándonos y unos a otros. Y ahora estamos excluidos. Simplemente de esa manera. Sin más indagatoria».

Cierre-chat_2531756806_16405490_667x375Cierre del chat Katch.ch

«¿Eso es intencional? ¿Tenían interés los organizadores en evitar activamente que los participantes de la iglesia alemana intercambiaran ideas abiertamente con los delegados de otros países? ¿Cómo es que 44 personas fueron invitadas oficialmente como invitados, la mayoría de los cuales representan la línea del Vaticano, pero no se escuchan voces críticas?», escribe la religiosa, quien se pregunta: «¿No se quiere la diversidad? ¿Qué concepto de iglesia sinodal persiguen los organizadores aquí? ¿La participación que practicamos aquí es sólo una participación fingida?».

«Lenguaje dañino sobre la comunidad LGBTQ»

Unos hechos graves, también criticados por las teólogas británicas Janet Forbes y Paula McKeown, quienes calificaron de «lenguaje dañino sobre la comunidad LGBTQ», que «nos hirió colectivamente. Como Iglesia no podemos seguir hiriendo a la gente de esa manera».

Desde el grupo de habla inglesa, del que forman parte Forbes y McKeown, se ha sido especialmente crítico con la cuestión de la mujer y el colectivo LGBTQ. «El asiento vacío debe ser ocupado… queremos ver a las mujeres y a los jóvenes ocupar un asiento en la mesa principal. Esperamos que nuestra próxima reunión pase de la retórica a una auténtica inclusión».

«El asiento vacío debe ser ocupado… queremos ver a las mujeres y a los jóvenes ocupar un asiento en la mesa principal. Esperamos que nuestra próxima reunión pase de la retórica a una auténtica inclusión»

«Nos estamos convirtiendo en sinodales, y mientras caminamos, somos conscientes de las grandes tensiones y polarizaciones que existen en nuestra Iglesia. La polarización está hiriendo a la Iglesia, al cuerpo de Cristo«, lamentan la síntesis de este grupo, que reclama «reformar los artículos del Derecho Canónico que obstaculizan la inclusión de todos los christifideles, los fieles, en la vida ministerial, el gobierno y la toma de decisiones en la Iglesia».

«Superar los desafíos del clericalismo y del patriarcado»

«Dicha reforma debe abarcar a toda la Iglesia, desde los laicos que tienen autoridad para tomar decisiones en los consejos pastorales parroquiales hasta la extensión del voto en nuestro próximo sínodo a aquellos miembros del Pueblo de Dios que están dotados de sabiduría profética y carismas que enriquecerán este sínodo», exigen, clamando por «abordar las cuestiones de la inclusión».

«No basta con abrir de par en par las puertas de la Iglesia y esperar que los marginados vengan a nosotros. Cristo fue a la gente. Modelemos a Cristo en todo lo que decimos y hacemos, debemos plantar nuestra tienda en las periferias y sumergirnos en las vidas de los demás… por ejemplo, las mujeres, especialmente las que sufren violencia sexual, la comunidad LGBTQ, los jóvenes y los que sufren la pobreza. Las cuestiones de clase, raza y etnia representan problemas particulares para la Iglesia europea», señala el documento.

«Podemos superar los desafíos del clericalismo y del patriarcado si nos dejamos formar juntos no podemos formar una Iglesia sinodal solos en silencio», inciden, abogando por «seguir desarrollando nuestra teología de la sinodalidad, y ese desarrollo debe basarse en la realidad vivida de las comunidades eclesiales y en las vidas de todo el pueblo de Dios».

Fuente Religión Digital

Fallo inédito: incluyen «odio al género» en intento de travesticidio a la activista trans Claudia Vásquez Haro

viernes, 10 de febrero de 2023
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El imputado fue condenado a 10 años de prisión. Se trata de un fallo que puede sentar precedentes.

BUENOS AIRES, Argentina. El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 1 de La Plata condenó en un fallo histórico a Leonardo Danilo Ariza Mendoza a 10 años de prisión por el delito de tentativa de homicidio agravado por el odio a la identidad de género. «Queríamos un fallo que contemple esta figura porque a nosotras nos matan por nuestra identidad de género», dijo a Presentes la activista travesti Claudia Vásquez Haro, sobreviviente del intento de travesticidio.

El juez Hernán Javier Decastelli, a cargo del Tribunal, dictó el viernes pasado la sentencia en base al artículo 80 incisos 4 (odio de género) y 11 (cuando media violencia de género) del Código Penal argentino. El magistrado consideró necesario juzgar con perspectiva de género para comprender «el complejo entramado social, cultural, histórico y político que existe».

Un ataque contra el colectivo trans

El hecho juzgado ocurrió el sábado 13 de mayo de 2017. Ese día Leonardo Mendoza intentó matar a la presidenta de Otrans Argentina, Claudia Vásquez Haro, en su propia casa, en el barrio La Loma de La Plata, provincia de Buenos Aires.

En esa ocasión el agresor entró con una mochila donde llevaba un cuchillo, botellas vacías y un palo de amasar. «Te voy a matar», le dijo.  Durante un forcejeo, el agresor le pegó con una botella en la cabeza, pero Vásquez Haro logró abrir la puerta de la casa y salir. Luego fue atendida en el Hospital Gutiérrez por los cortes y golpes en su rostro y en el cuerpo.

«Este ataque está relacionado con las denuncias que venimos haciendo y con mi rol de encabezarlas para que no se sigan violando los derechos de las personas travestis y trans», dijo en ese momento la activista. Ella impulsaba los reclamos realizados desde Otrans Argentina por la persecución al colectivo travesti trans en La Plata.

«Después de casi seis años tuvimos una respuesta», señaló Vásquez Haro a Presentes, quien lamentó que el colectivo feminista no acompañara su pedido de justicia. En relación a la sentencia aclaró que no le interesa «que esta persona se pudra en la cárcel» porque es abolicionista del sistema carcelario. Pero sí quería un fallo ejemplar que contemple la figura de travesticidio.

«Somos el colectivo más vulnerable de todo el planeta. Entendemos que hay un odio hacia nuestra identidad y que por eso nos matan», señaló la activista. Reconoció que en general «la justicia siempre ha mirado hacia otro lado».

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Leonardo Danilo Ariza Mendoza


Odio al género

La activista aborda este contexto en su tesis doctoral la cual puso a disposición de los jueces. Sobre el fallo espera que «circule por todos lados» ya que «una no puede defender sus derechos si no los conoce».

«Nos encontramos ante una tentativa de travesticidio impulsada por el odio y por el odio al género, puntualmente, manifestado a través de las situaciones de violencia de género los que ha sufrido la víctima», expresa el fallo dictado por el juez Decastelli.

La sentencia se dictó en el marco de un juicio abreviado que se resolvió el viernes 3 de febrero mediante audiencia oral. En el fallo, el magistrado se apoyó en el caso Azul Rojas Marín y otra versus Perú del 2020 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y un informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para reconocimiento de derechos de las personas LGTBI.

Así, reconoció que la población LGBTI fue «históricamente víctima de discriminación estructural, estigmatización, divsersas formas de violencia y violaciones a sus derechos fundamentales».

Además consideró que los hechos analizados en el juicio «se sustentan en la jerarquía de género estructurada por el patriarcado que históricamente ha invisibilizado, patologizado y segregado a toda una institución de sexo genérica que no encaje en los cánones enmarcados por la masculinidad hegemónica».

Un fallo esperado

En diálogo con esta agencia, el abogado de Vásquez Haro, Sebastián Bouvet, dijo que se trata de un fallo «relevante y justo».

«En el caso se acreditó que había manifestaciones de odio de parte del imputado fundamentalmente a través de unas manifestaciones concretas en cuanto le hizo saber a la víctima que se calle y que deje de hablar porque si no la iba a callar. Luego concretó ese acto de agresión que casi culmina con la vida de mi patrocinada», explicó el letrado.

Por esas razones buscaron que el hecho se califique como tentativa de homicidio motivada por odio a la identidad de género y en razones de género. En este sentido, espera que el fallo sirva como precedente. «Puede guiar otras investigaciones donde personas trans sufren ciertos delitos y lamentablemente algunas pierden la vida por agresiones bajo circunstancias similares, por odio», dijo.

6 de febrero de 2023
Agustina Ramos
Ariel GutraichArchivo Agencia Presentes
Edición: Maby Sosa

Fuente Agencia Presentes

Recordatorio

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