Respiración
Del blog de la Communion Béthanie:
Humildad – dulzura de Cristo
Los salmos son gritos de hombres y de mujeres, enfrentados a todo tipo de situaciones existenciales. Me hablan, me tocan. A lo largo del día brotan y me acompañan. Palabras fuertes que toman todo su sentido en mi vida. Exaltar, bendecir, alabar, aclamar, gritar… es relacional, afectivo.
«En mi desamparo llamé al Señor y grité hacia mi Dios … Oyó mi voz. » (Salmo 17/18-7).
Cuento para él, con dulzura, ternura, «Él me llama por mi nombre « (Isaías) soy colmada, Él el todo pequeño el servidor, se abajó para hacer su morada en mi corazón, allí puedo decirle «Te amo Señor, mi fuerza» (Salmo 17/18-2).
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Élisabeth L.
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