“Una frase dura”. 21 Tiempo ordinario – C (Lucas 13,22-30)

domingo, 21 de agosto de 2022
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21-TO-C-600x400Es sin duda una de las frases más duras de Jesús para los oídos del hombre contemporáneo: «Esforzaos en entrar por la puerta estrecha». ¿Qué puede significar hoy esta exhortación evangélica?, ¿hay que volver de nuevo a un cristianismo tenebroso y amenazador?, ¿hemos de entrar otra vez por el camino de un moralismo estrecho?

No es fácil captar con precisión la intención de la imagen empleada por Jesús. Las interpretaciones de los expertos difieren. Pero todos coinciden en afirmar que Jesús exhorta al esfuerzo y la renuncia personal como actitud indispensable para salvar la vida.

No podía ser de otra manera. Aunque la sociedad permisiva parece olvidarlo, el esfuerzo y la disciplina son absolutamente necesarios. No hay otro camino. Si alguien pretende lograr su realización por el camino de lo agradable y placentero, pronto descubrirá que cada vez es menos dueño de sí mismo. Nadie alcanza en la vida una meta realmente valiosa sin renuncia y sacrificio.

Esta renuncia no ha de ser entendida como una manera tonta de hacerse daño a sí mismo, privándose de la dimensión placentera que entraña vivir saludablemente. Se trata de asumir las renuncias necesarias para vivir de manera digna y positiva. Así, por ejemplo, la verdadera vida es armonía. Coherencia entre lo que creo y lo que hago. No siempre es fácil esta armonía personal. Vivir de manera coherente con uno mismo exige renunciar a lo que contradice mi conciencia. Sin esta renuncia, la persona no crece.

La vida es también verdad. Tiene sentido cuando la persona ama la verdad, la busca y camina tras ella. Pero esto exige esfuerzo y disciplina; renunciar a tanta mentira y autoengaño que desfigura nuestra persona y nos hace vivir en una realidad falsa. Sin esta renuncia no hay vida auténtica.

La vida es amor. Quien vive encerrado en sus propios intereses, esclavo de sus ambiciones, podrá lograr muchas cosas, pero su vida es un fracaso. El amor exige renunciar a egoísmos, envidias y resentimientos. Sin esta renuncia no hay amor, y sin amor no hay crecimiento de la persona.

La vida es regalo, pero es tarea. Ser humano es una dignidad, pero es también un trabajo. No hay grandeza sin desprendimiento; no hay libertad sin sacrificio; no hay vida sin renuncia. Uno de los errores más graves de la sociedad permisiva es confundir la «felicidad» con la «facilidad». La advertencia de Jesús conserva toda su gravedad también en nuestros días. Sin renuncia no se gana ni esta vida ni la eterna.

José Antonio Pagola

“Vendrán de oriente y occidente y se sentarán a la mesa en el reino de Dios”. Domingo 21 de agosto de 2022. 21º domingo del Tiempo Ordinario

domingo, 21 de agosto de 2022
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46-ordinarioC21 cerezoLeído en Koinonia:

Isaías 66, 18-21: De todos los países traerán a todos vuestros hermanos.
Salmo responsorial: 116: Id al mundo entero y proclamad el Evangelio.
Hebreos 12, 5-7. 11-13: El Señor reprende a los que ama.
Lucas 13, 22-30: Vendrán de oriente y occidente y se sentarán a la mesa en el reino de Dios

Jesús continua su viaje a Jerusalén, pasando por pueblos y aldeas en los que enseñaba. En este contexto alguien pregunta a Jesús: Señor, ¿son pocos aquellos que se salvarán? La pregunta como se ve, apunta al número: ¿Cuántos vamos a salvarnos, pocos o muchos? La respuesta de Jesús traslada la atención del “cuántos” al “cómo” nos salvamos.

Es la misma actitud que notamos a propósito de la parusía: los discípulos preguntan “cuándo” se producirá el retorno del Hijo del hombre y Jesús responde indicando “cómo” prepararse para ese retorno, qué hacer durante la espera (Mt 24,3-4). Esta forma de actuar de Jesús no es extraña ni poco cortés; es la forma de actuar de alguien que quiere educar a los discípulos y pasar del plano de la curiosidad al de la sabiduría, de las preguntas ociosas que apasionan a la gente, a los verdaderos problemas que sirven para el Reino. Entonces, en este evangelio Jesús aprovecha la oportunidad para instruir a los discípulos sobre los requisitos de la salvación. La cosa nos interesa naturalmente en sumo grado también a nosotros, discípulos de hoy que estamos frente al mismo problema.

Pues bien, ¿qué dice Jesús respecto del modo de salvarnos? Dos cosas: una negativa, otra positiva; primero, lo que no sirve y no basta, después lo que sí sirve para salvarse. No sirve, o en todo caso no basta para salvarse el hecho de pertenecer a determinado pueblo, a determinada raza o tradición, institución, aunque fuera el pueblo elegido del que proviene el Salvador: “Hemos comido y bebido contigo, y tú enseñaste en nuestras plazas… No sé de dónde son ustedes”. En el relato de Lucas, es evidente que los que hablan y reivindican privilegios son los judíos; en el relato de Mateo, el panorama se amplía: estamos ahora en un contexto de Iglesia; aquí oímos a cristianos que presentan el mismo tipo de pretensiones: “Profetizamos en tu nombre (o sea en el nombre de Jesús), hicimos milagros… pero la respuesta de Señor es la misma: ¡no los conozco, apártense de mí! (Mt 7,22-23). Por lo tanto, para salvarse no basta ni siquiera el simple hecho de haber conocido a Jesús y pertenecer a la Iglesia; hace falta otra cosa.

Justamente esta “otra cosa” es la que Jesús pretende revelar con las palabras sobre la “puerta estrecha”. Estamos en la respuesta positiva, en lo que verdaderamente asegura la salvación. Lo que pone en el camino de la salvación no es un título de propiedad (no hay títulos de propiedad para un don como es la salvación), sino una decisión personal. Esto es más claro todavía en el texto de Mateo que contrapone dos caminos y dos puertas –una estrecha y otra ancha– que conducen respectivamente una al vida y una a la muerte: esta imagen de los dos caminos Jesús la toma de Deut 30,15ss y de los profetas (Jer 21,8); fue para los primeros cristianos, una especie de código moral. Hay dos caminos –leemos en la Didaché–, uno de la vida y otro de la muerte; la diferencia entre los dos caminos es grande. Al camino de la vida le corresponden el amor a Dios y al prójimo, el bendecir a quien maldice, perdonar a quien te ofende, ser sincero, pobre; en suma, los mandamientos de Dios y las bienaventuranzas de Jesús. Al camino de la muerte le corresponden, por el contrario, la violencia la hipocresía, la opresión del pobre, la mentira; en otras palabras lo opuesto, a los mandamientos y a las bienaventuranzas.

La enseñanza sobre el camino estrecho encuentra un desarrollo muy pertinente en la segunda lectura de hoy: “El Señor corrige al que ama…”. El camino estrecho no es estrecho por algún motivo incomprensible o por un capricho de Dios que se divierte haciéndolo de esa manera, sino que se puesto por medio el pecado, porque ha habido una rebelión, se salió por una puerta; el conflicto de la cruz es el medio predicado por Jesús e inaugurado por él mismo para remontar esa pendiente, revertir esa rebelión y “volver a entrar”

Pero, ¿porqué camino “ancho” y camino “estrecho”? ¿Acaso el camino del mal es siempre fácil y agradable de recorrer y el camino del bien siempre duro y cansador? Aquí es importante obrar con discernimiento para no caer en la misma tentación del autor del salmo 73. También a este creyente del primer testamento le había parecido que no hay sufrimiento para los impíos, que su cuerpo está siempre sano y satisfecho, que no se ven golpeados por los demás hombres, sino que están siempre tranquilos amasando riquezas, como si Dios tuviera, además, preferencia por ellos…; el salmista se escandalizó por esto, hasta el punto de sentirse tentado de abandonar su camino de inocencia para hacer como los demás. En este estado de agitación, entró en el templo y se puso a orar, y de repente vio con toda claridad: comprendió “cuál es su fin”, o sea el fin de los impíos, empezó a albar a Dios y a darle gracias con alegría porque todavía estaba con él. La luz se hace orando y considerando las cosas desde el fin, o sea, desde su desenlace.

Volvamos al hilo del discurso; Jesús rompe el esquema y lleva el tema al plano personal y cualitativo no sólo es necesario pertenecer a una determinada “comunidad” ligada a una serie de practicas religiosas que nos dan la garantía de la salvación. Lo importante es atravesar la puerta estrecha es decir el empeño serio y personal por la búsqueda del reino de Dios, esta es la única garantía que nos da la certeza que se está en el camino que nos conduce a la luz de la salvación. Jesús ha repetido muchas veces este concepto: “no todos los que me dicen Señor, Señor entraran en el Reino de los cielos, sino aquel que hace la voluntad de mi Padre que esta en los cielos”.

Comer y beber el cuerpo y la sangre de Señor, escuchar su Palabra, multiplicar las oraciones… es importante pero no es suficiente para alcanzar la salvación, porque como afirma Dios por boca del profeta Isaías: “no puedo soportar falsedad y solemnidad” (1,13). Al rito se debe unir la vida, la religión debe impregnar toda la vida la oración debe orientarse a la practica de la caridad, la liturgia debe abrirse a la justicia y al bien de otra manera como han dicho los profetas el culto es hipócrita y es incapaz de llevarnos a la salvación, y escucharemos las palabras de Jesús “aléjense de mí, operarios de iniquidad”. El acento está en las obras, expresión de una vida coherente con la fe que profesamos.

La imagen que Jesús usa inicialmente es aquella de la “puerta estrecha”, que representa muy bien el empeño que es necesario para alcanzar la meta de la salvación, el verbo griego usado por Lucas agonizesthe es traducido por “esforzarse”. Indica una lucha, una especie de “agonía”; incluye fatiga y sufrimiento, que envuelve a toda la persona en el camino de fidelidad a Dios.

La vida cristiana es una vida de lucha diaria por elevarse a un nivel espiritual superior; es erróneo cruzarse de brazos y relajarse después de haber hecho un compromiso personal con Cristo. No podemos quedarnos estancados en nuestra fidelidad al reino de Dios.

Creer es una actitud seria y radical y no se reduce a ciertos actos de devoción. Éstos pueden ser signos de una adhesión radical; finalmente al Reino de Dios son admitidos todos los justos de la tierra que han luchado, amado y se han esforzado por su fe con sinceridad de corazón; esto significa que el cristianismo se abre a todas las razas, a todas las culturas, a todas las expresiones sociales y personales sin ninguna restricción. Leer más…

Dom 21.8.22 ¿Serán pocos los salvados? En Cristo serán salvados todos (1 Cor 15)

domingo, 21 de agosto de 2022
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6853C032-BDCB-420C-813C-5C95CAFA1B87Del blog de Xabier Pikaza:

Un hombre preguntó a Jesús, de camino hacia Jerusalén: «Señor, ¿serán pocos los que se salven?» Jesús respondió: Entrad por la puerta estrecha (Lc 13, 22-23.

Esa es la respuesta de Jesús, mientras va de camino. Pero, de forma consecuente, culminado el camino de pascua, Pablo puede responder y responde: Todos serán vivificados, pues Dios nos examinará (recogerá) en su amor.

Eso no significa que todo da lo mismo, pues si al fin de la vida Dios nos salva en amor, de forma que, hagamos lo que hagamos, al fin nos salvaremos.   

Eso significa  todo lo contrario:  a partir de aquí todo es diferente, pues allí donde actualmente no hay amor tienes que empezar a poner amor, para así hacerte digno del amor que esperas.

1 Cor 15. Todos serán vivificados todos, todos se salvarán en Cristo. Elproblema no es ya aquí para Pablo (como en 1 Tes 4) el retraso de la «parusía de Cristo» (no acaba de venir, sino la universalidad de la salvación.

Pasados tres o cuatro años  desde que Pablo nos elunció el mensaje de Jesús(en torno a 53-54 d.C.), algunos cristianos de la comunidad de Corinto empezaron a negar la resurrección y  salvación de los creyentes, porque se alargaba la espera (¡Cristo no llega!) o porque resultaba innecesaria (¡Dios está ya en nosotros y no necesitamos más  resurrecciones o salvación!). En ese contexto (cf. 1 Cor 15, 12-21) reformula Pablo el tema:

Porque así como en Adán mueren todos, así también serán vivificados todos en Cristo, pero cada uno en su orden: la primicia, Cristo; luego los que son de Cristo, en su parusía; después el fin, cuando él entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya destruido todo principado, y todo poderío y potestad… Cuando le someta todo (al Padre), entonces también él,el Hijo, se someterá al que le ha sometido todo, para que Dios sea Todo en todos (1 Cor 15, 22-24. 28).

 Pablo dice que en Adán (como Adán, como seres humanos) mueren todos(rectificando quizá la idea de 1 Tes 4,13-18) no sólo (ni sobre todo) por un influjo externo de poderes satánicos (de ángeles malos, como en los libros apocalípiticos: 1 Hen y Jub), sino porque todos formamos parte de una humanidad que en un plano biológico termina en la muerte.

Todos morirán como ha muerto Cristo (cf. Rom 5), pero no para quedar en la muerte, sino para ser transformados y resucitar. En ese contexto, anuncia Pablo de manera sorprendente una resurrección universal ypositiva, sin distinguir entre justos (para la bendición y vida) y pecadores (para la maldición y muerte), a diferencia de lo que decía Dan 12, 1-3 y de lo que dirá aparentemente Mt 25, 31-45, en una perspectiva dualista.

1 Cor 15 no habla pues de una “doble resurrección” (de vida y de muerte), retomando así un esquema de pacto (en la línea de Dt 30, 15-20), sino que anuncia para todos un mismo destino de muerte (en Adán), que puede y debe convertirse en promesa universal de vida, pues en Cristo resucitarán (dsôopoiêthêsontai)todos,siendo así vivificados, por don de gracia en Cristo (1 Cor 15, 20-21). Como resultado de la obra de Cristo (en oposición a la muerte de Adán), esta vivificación/resurrección constituye un elemento luminoso de la experiencia más honda del evangelio, sobre el juicio dual (vida‒muerte, bendición‒maldición). Éstos son los elementos elementos básicos de esa «historia de resurrección o salvación»:

  1. Primero Cristo, como primicia. Pablo sabe que todos mueren en Adán, y así lo proclama, rectificando quizá, , la afirmación de 1 Tes 4,13-18, donde suponía que algunos no morirán. Todos moriremos, y la muerte no es obra de poderes perversos (invasores satánicos o Vigilantes violadores, como en 2 Henoc y Jub), sino como consecuencia de la misma condiciòn humana. En sentido estricto, la verdadera teología paulina se define y despliega como superación esa muerte, como revelación del Dios, que vivifica a todos en Cristo [1].
  2. Después de Cristo resucitan y se salvan los que son de Cristo, en su parusía, los que forman parte de su comunidad o cuerpo mesiánico. De alguna forma (como destacarán Efesios  y Colosenses), los creyentes se encuentran integrados ya en la pascua de Jesús, aunque sólo resucitarán del todo en su parusía. Más que anunciador del juicio, mensajero del fin (como Henoc u otros videntes), Jesús es fuente de vida. Según eso, la prueba definitiva de la existencia de Dios es la resurrección de aquellos que confían en Cristo [2].
  3. Finalmente llegará el «telos» o plenitud, entendida como victoria apocalíptica, con la destrucción de los poderes perversos (Principados, Poderíos y Potestades, que desembocan y se centran en la muerte) y como culminación teológica o reintegración (el mismo Cristo, como Hijo, vuelve al Padre).
  4. Jesús anunció y preparó el Reino de Dios, y ahora se cumple su anuncio, pues él mismo destruye con su victoria a los perversos (Principados, Poderíos, Potestades), de forma que tras destruirlos entrega su Reino de vida al Dios y Padre, de manera que la cristología (la función mesiánica de Jesús) se expresa en forma de teología (para que Dios sea todo en todos)[3].

Segñun eso, Dios será panta en pasin (todo en todos), pues no existen dos espíritus opuestos (bien y mal) como en Qumrán, ni dos finales de la historia (salvación y condena, como en Dan 12, 1-3 y Mt 25, 31-46), ni siquiera un Infinito (=Dios) separado de la historia de los hombres, sino que en realidad sólo habrá un Espíritu bueno, que es el Dios Universal, que ha creado las cosas desde sí mismo, para que todo sea y viva en él por Cristo, de manera que los poderes opuestos, que han querido destruir su obra, desaparecerán (como si no hubieran sido).

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“Cuántos, cómo y quienes se salvan”. Domingo 21 ciclo C

domingo, 21 de agosto de 2022
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los que se salvanDel blog El Evangelio del Domingo, de José Luis Sicre:

Durante siglos, a los israelitas no les preocupó el tema de la salvación o condena en la otra vida. Después de la muerte, todos, buenos y malos, ricos y pobres, opresores y oprimidos, descendían al mundo subterráneo, el Sheol, donde sobrevivían sin pena ni gloria, como sombras. Quienes se planteaban el problema de la justicia divina, del premio de los buenos y castigo de los malvados, respondían que eso tenía lugar en este mundo. Sin embargo, la experiencia demostraba lo contrario, y así lo denuncia el autor del libro de Job: en este mundo, los ladrones y asesinos suelen vivir felizmente, mientras los pobres mueren en la miseria.

            Con el tiempo, para salvar la justicia divina, algunos grupos religiosos, como los fariseos y los esenios, trasladan el premio y el castigo a la otra vida. Dentro de los evangelios, la parábola del rico y Lázaro refleja muy bien esta idea: el rico lo pasa muy bien en este mundo, pero su comportamiento injusto y egoísta con Lázaro lo condena a ser torturado en la otra vida; en cambio, Lázaro, que nada tuvo en la tierra, participa de la felicidad eterna.

            Entre los judíos que creen en la resurrección cabe otra postura, importante para comprender el comienzo del evangelio de hoy: sólo los buenos resucitan para una vida feliz, los malvados no consiguen ese premio, pero tampoco son condenados.

Una pregunta absurda: cuántos

            Jesús, de camino hacia Jerusalén, recorría ciudades y aldeas enseñando.
Uno le preguntó:

            Señor, ¿serán pocos los que se salven?

            Bastantes cristianos actuales habrían formulado la pregunta de manera distinta: ¿serán muchos los que se condenen? Sin embargo, el personaje del que habla Lucas parece formar parte de ese grupo que sólo cree en la salvación. Jesús podría haber respondido con otra pregunta: ¿qué entiendes por “pocos”? ¿Cuatro mil? ¿Veinte millones? ¿Ciento cuarenta y cuatro mil, como afirman los Testigos de Jehová? La pregunta sobre pocos o muchos es absurda, aunque hay gente que sigue afirmando con absoluta certeza que se condena la mayoría o que se salvan todos.

Una enseñanza: cómo

            Jesús no entra en el juego. Ni siquiera responde al que pregunta, sino que aprovecha la ocasión para ofrecer una enseñanza general.

            Jesús les dijo:

            Esforzaos en entrar por la puerta estrecha. Os digo que muchos intentarán entrar y no podrán.

            La imagen, tal como la presenta Lucas, no resulta muy feliz. Quienes no pueden entrar por una puerta estrecha son las personas muy gordas, y eso no es lo que está en juego. El evangelio de Mateo ofrece una versión más completa y clara: “Entrad por la puerta estrecha; porque es ancha la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que entran por ella. ¡Qué estrecha es la puerta, qué angosto el camino que lleva a la vida, y son pocos los que dan con ella!” (Mateo 7,13-14).

            En cualquier caso, la exhortación de Jesús resulta tremendamente vaga: ¿en qué consiste entrar por la puerta estrecha? En otros momentos lo deja más claro.

            Al joven rico, angustiado por cómo conseguir la vida eterna, le responde: “No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, honrarás a tu padre y a tu madre, y amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Son los mandamientos de la segunda tabla del decálogo, los que regulan las relaciones con el prójimo. Curiosamente (y a muchos judíos les resultaría blasfemo) para conseguir la vida eterna no es preciso observar el sábado.

            En el evangelio de Mateo, la parábola del Juicio Final indica los criterios que tendrá en cuenta Jesús a la hora de salvar y condenar: “porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, era emigrante y me acogisteis, estaba desnudo y me vestisteis, estaba enfermo y me visitasteis, estaba encarcelado y acudisteis”. Vivir esto equivale a pasar por una puerta estrecha, pero al alcance de todos.

Un final sorprendente y polémico: quiénes

            La pregunta sobre el número de los que se salvan ha provocado una respuesta sobre cómo salvarse; pero Jesús añade algo más, sobre quiénes se salvarán.

            El libro de Isaías contiene estas palabras dirigidas por Dios a los israelitas: “En tu pueblo todos serán justos y poseerán por siempre la tierra” (Is 60,21). Basándose en esta promesa, algunos rabinos defendían que todo Israel participaría en el mundo futuro; es decir, que todos se salvarían (Tratado Sanedrín 10,1). ¿Y los paganos? También ellos podían obtener la salvación si aceptaban la fe judía.

            Sin embargo, las palabras que pone Lucas en boca de Jesús afirman algo muy distinto. Empalmando con la idea de que muchos intentarán entrar y no podrán, nos sorprende con la siguiente descripción:           

            Cuando el amo de la casa se levante y cierre la puerta, os quedaréis fuera y llamaréis a la puerta, diciendo:
– “Señor, ábrenos”.
-Y él os replicará: “No sé quiénes sois”.
Entonces comenzaréis a decir:
-“Hemos comido y bebido contigo, y tú has enseñado en nuestras plazas”.
Pero él os replicará:
-“No sé quiénes sois. Alejaos de mí, malvados.”
Entonces será el llanto y el rechinar de dientes, cuando veáis a Abrahán, Isaac y Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros os veáis echados fuera. Y vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios.

            El amo de la casa es Jesús, y quienes llaman a la puerta son los judíos contemporáneos suyos, que han comido y bebido con él, y en cuyas plazas ha enseñado. No podrán participar del banquete del reino junto con los verdaderos israelitas, representados por los tres patriarcas y los profetas. En cambio, muchos extranjeros, procedentes de los cuatro puntos cardinales, se sentarán a la mesa.

            La conversión de los paganos ya había sido anunciada por algunos profetas, como demuestra la primera lectura (Is 66,18-21) que copio más abajo. Pero el evangelio es hiriente y polémico: no se trata de que los paganos se unen a los judíos, sino de que los paganos sustituyen a los judíos en el banquete del Reino de Dios. Estas palabras recuerdan el gran misterio que supuso para la iglesia primitiva ver cómo gran parte del pueblo judío no aceptaba a Jesús como Mesías, mientras que muchos paganos lo acogían favorablemente. Él es la puerta estrecha, por la que muchos contemporáneos se han negado a entrar.

Moraleja y matización

            Lucas termina con una de esas frases breves y enigmáticas que tanto le gustaban a Jesús (de hecho, el evangelio de Mateo la coloca en otro contexto muy distinto).

            Mirad: hay últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos.

            En la interpretación de Lucas, los últimos son los paganos, los primeros los judíos. El orden se invierte. Pero los primeros, los judíos como totalidad, no quedan fuera del banquete, también son invitados a él. El mismo Lucas, cuando escriba el libro de los Hechos de los Apóstoles, presentará a Pablo dirigiéndose en primer lugar a los judíos, aunque en generalmente sin mucho éxito.

Primera lectura: Isaías 66, 18-21

            Así dice el Señor:

            Yo vendré para reunir a las naciones de toda lengua: vendrán para ver mi gloria, les daré una señal, y de entre ellos despacharé supervivientes a las naciones: a Tarsis, Etiopía, Libia, Masac, Tubal y Grecia, a las costas lejanas que nunca oyeron mi fama ni vieron mi gloria; y anunciarán mi gloria a las naciones. 

            Y de todos los países, como ofrenda al Señor, traerán a todos vuestros hermanos a caballo y en carros y en literas, en mulos y dromedarios, hasta mi monte santo de Jerusalén dice el Señor, como los israelitas, en vasijas puras, traen ofrendas al templo del Señor. De entre ellos escogeré sacerdotes y levitas dice el Señor.

            El primer párrafo es el que está en relación con el evangelio: habla de la conversión de los paganos desde Tarsis (a menudo localizada en la zona de Cádiz-Huelva) hasta Turquía (Masac y Tubal), y con dos importantes regiones de África (Libia y Etiopía). El punto de vista es distinto al del evangelio: aquí sólo se habla de conversión, no de salvación en la otra vida (tema que queda fuera de la perspectiva del profeta).

Segunda lectura: cuando Dios nos mete por la puerta estrecha (Heb 12,5-7.11-13)

            Este breve fragmento de la carta a los hebreos no tiene nada que ver con el evangelio. Pero es una hermosa exhortación que lo complementa. En el evangelio se nos anima a «entrar por la puerta estrecha». Muchas veces es la vida la que se estrecha en torno a nosotros, como si Dios nos pusiera a prueba. El autor de la carta enfoca esos momentos difíciles como una reprensión o corrección del Señor. Pero es la corrección de un Padre que deseo lo mejor para su hijo, idea que debe consolarnos y fortalecernos.

Domingo XXI del Tiempo Ordinario. 21agosto, 2022

domingo, 21 de agosto de 2022
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 “Esforzaos por entrar por la puerta estrecha.

(Lc 13, 22-30)

El de hoy es un evangelio “peligroso” que nos puede conducir a dos extremos contra puestos.

Por un lado, podemos quedarnos con la imagen de un dios exigente que lleva cuentas pormenorizadas de cada uno de nuestros pecados. Un dios riguroso, lleno de santidad y perfección. Lleno de poder que no se va a dejar manchar o corromper por la oscuridad y debilidad humana.

En el extremo opuesto, podemos caer en la trampa de pensar que al Dios de Jesús no le pega nada eso de “dejar fuera” a nadie y que su misericordia es una especie de salvoconducto que nos permite vivir sin ninguna responsabilidad. Que podemos hacer lo que queramos, lo que nos dé la gana.

Ambas posturas están equivocadas aunque tienen su parte de verdad. El Dios que vino a anunciarnos Jesús no es un juez castigador. No necesita de nosotras un expediente impecable. Pero tampoco podemos convertir la misericordia divina en la excusa perfecta para vivir de cualquier manera, porque en el Reino del Amor no vale todo. Por eso Jesús dice: “Esforzaos por entrar por la puerta estrecha.

El evangelio de hoy apela a nuestra responsabilidad personal. Solo aquello que nos hace crecer en amor y libertad nos abre las puertas del Reino, porque solo esas actitudes nos ponen en camino.

No es que Dios nos vaya a cerrar la puerta, pero tampoco nos va a obligar a entrar. La puerta del Reino es estrecha porque tenemos que acertar con ella desde nuestra propia libertad. Y la libertad nos da siempre a escoger, aunque no siempre lo más apetecible es realmente mejor.

 

Oración

Repite, Trinidad Santa, en nuestros corazones ese:

Esforzaos por entrar por la puerta estrecha”,

recuérdanos que necesitas de nosotras para llevarnos a tu Reino. Amén.

*

Fuente:  Monasterio Monjas Trinitarias de Suesa

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Mi ego inflado impedirá la entrada al Reino del amor y la unidad.

domingo, 21 de agosto de 2022
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puerta-2DOMINGO 21 (C)

Lc 13,22-30

Recuerda una vez más que Jesús va de camino hacia Jerusalén, que será su meta. Sigue Lucas con la acumulación de dichos sin mucha conexión entre sí, pero todos tienen como objetivo ir instruyendo a los discípulos sobre el seguimiento de Jesús. Jesús no responde a la pregunta, porque está mal planteada. La salvación no es una línea que hay que cruzar, es un proceso de descentración del yo, que hay que tratar de llevar lo más lejos posible. Trataremos de adivinar por qué no responde a la pregunta y lo que quiere decirnos.

No es fácil concretar en qué consiste esa salvación de la que habla el evangelio. Tenemos infinidad de ofertas de salvación. “Salvación” hace referencia, en primer lugar, a la liberación de un peligro o situación desesperada. El médico está todos los días curando en el hospital, pero se dice que ha salvado a uno cuando, estando en peligro de muerte, ha evitado ese final. Aplicar este concepto a la vida espiritual puede despistarnos. El mayor peligro para una trayectoria espiritual es dejar de progresar, no que se encuentren obstáculos en el camino.

Podíamos hacernos infinidad de preguntas sobre la salvación: ¿Para cuándo la salvación? ¿Salvación aquí o en el más allá? ¿Salvación material o salvación espiritual? ¿Nos salva Dios? ¿Nos salva Jesús? ¿Nos salvamos nosotros? ¿Salvan las obras o la fe? ¿Salva la religión? ¿Salvan los sacramentos? ¿Salva la oración, la limosna o el ayuno? ¿Nos salva la Escritura? ¿Cómo es esa salvación? ¿Salación individual o comunitaria? ¿Es la misma para todos? ¿Se puede conocer antes de alcanzarla? ¿Podemos saber si estamos salvados?

Resulta que es inútil toda respuesta, porque las preguntas están mal planteadas. Todas dan por supuesto que hay un yo que está perdido y debe ser salvado. Debemos darnos cuenta de que la salvación no es alcanzar la seguridad para mi yo individual, sino que consiste en superar toda idea de individualidad. La religión ha fallado al proponer la salvación del falso yo, que es el anhelo más hondo de todo ser humano. Salvarse es descubrir nuestro verdadero ser y vivir desde él la unidad con todos los demás seres.

En realidad todos se salvan de alguna manera, porque todo ser humano despliega algo de esa humanidad por muy mínimo que sea. Y nadie alcanza la plenitud de salvación porque, por muchos que sean los logros de una vida humana, siempre podría haber avanzado un poco más en el despliegue de su humanidad. Todos estamos, a la vez, salvados y necesitados de salvación. Esta idea nos desconcierta porque no satisface los deseos del ego.

Esforzaos por entrar por la puerta estrecha. Esta frase nos puede iluminar sobre el tema que estamos tratando. Pero la hemos entendido mal y nos ha metido por un callejón sin salida. El esfuerzo no debe ir encaminado a potenciar un yo para asegurar su permanencia incluso en el más allá. No tiene mucho sentido que esperemos una salvación para cuando dejemos de ser auténticos seres humanos, es decir, para después de morir.

La salvación no consiste en la liberación de las limitaciones que no acepto porque no asumo mi condición de criatura y por lo tanto limitada. Esas limitaciones no son fallos del creador ni accidentes desagradables que yo he provocado sino que forman parte esencial de mi ser. La salvación tiene que consistir en alcanzar una plenitud sin pretender dejar de ser criatura y limitada. La verdadera salvación es posible a pesar de mis carencias porque se tiene que dar en otro plano, que no exige la eliminación de mis imperfecciones.

Ni el sufrimiento ni la enfermedad ni la misma muerte pueden restar un ápice a mi condición de ser humano. Mi plenitud la tengo que conseguir con esas limitaciones, no cuando me las quiten. Lo que se puede añadir o quitar pertenece siempre al orden de las cualidades, no a lo esencial. Pensar que la creación le salió mal a Dios y ahora solo Él puede corregirla y hacer un ser humano perfecto es una aberración que nos ha hecho mucho daño. La salvación no puede consistir en cambiar mi condición de ser humano por otro modo de existencia.

Para tomar conciencia de dónde tenemos que poner el esfuerzo es imprescindible entender bien el aserto. Debemos desechar la idea de un umbral que debemos superar. No debemos hacer hincapié en la puerta sino en el que debe atravesarla. No es que la puerta sea estrecha, es que se cierra automáticamente en cuanto ‘alguien’ pretende atravesarla. Solo cuando tomemos conciencia de que somos ‘nadie’, se abrirá de par en par. Mientras no captes bien esta idea, estarás dando palos de ciego en orden a tu verdadera salvación.

No estamos aquí para salvar nuestro yo, sino para desprendernos de él hasta que no quede ni rastro de lo que creíamos ser. Cuando mi falso ser se esfume, quedará de mí lo que soy de verdad y entonces estaré ya al otro lado de la puerta sin darme cuenta. Cuando pretendo estar seguro de mi salvación o cuando pretendo que los demás vean mi perfección, en realidad estoy alejándome de mi verdadero ser y enzarzándome en mi propio ego.

En realidad no estamos aquí para salvarnos sino para perdernos en beneficio de todos. El domingo pasado decía Jesús: “He venido a traer fuego a la tierra, ¿qué más puedo pedir si ya está ardiendo? Todo lo creado tiene que transformarse en luz y la única manera de conseguirlo es ardiendo. El fuego destruye lo que no tiene valor, pero purifica lo que vale de veras. Debo consumir lo que hay en mí de ego y potenciar lo que hay de verdadero ser.

Somos como la vela que está hecha para iluminar, consumiéndose; mientras esté apagada y mantenga su identidad de vela será un trasto inútil. En el momento que le prendo fuego y empieza a consumirse se va convirtiendo en luz y da sentido a su existencia. Cuando nos pasamos la vida adornando y engalanando nuestra vela; cuando incluso le pedimos a Dios que, ya que es tan bonita, la guarde junto a Él para toda la eternidad, estamos renunciando a dar sentido de una vida humana, que es arder, consumirse para iluminar a los demás.

No sé quienes sois. Toda la parafernalia religiosa que hemos desarrollado durante dos mil años no servirá de nada si no me ha llevado a desprenderme del ego. El yo más peligroso para alcanzar una verdadera salvación es el yo religioso. Me asusta la seguridad que tienen algunos cristianos de toda la vida en su conducta irreprochable. Como los fariseos, han cumplido todas las normas de la religión. Han cumplido todo lo mandado, pero no han sido capaces de descubrir que en ese mismo instante, deben considerarse “siervos inútiles”.

Esta advertencia es más seria de lo que parece. Pero no tenemos que esperar a un más allá para descubrir si hemos acertado o hemos fallado. El grado de salvación que hayamos conseguido se manifiesta en la calidad de nuestras relaciones con los demás. No se trata de prácticas ni de creencias sino de humanidad manifestada con todos los hombres. Lo que creas hacer directamente por Dios no tiene ninguna importancia. Lo que haces cada día por los demás es lo que determina tu grado de plenitud humana, que es la verdadera salvación.

Meditación

Mi falso yo, sustentado en lo material,
tiene que consumirse para que surja el verdadero ser.
Todo lo que trabajemos para potenciar la individualidad
será ir en dirección contraria a la verdadera meta.
Mientras más adornos y capisayos le coloque,
más lejos estaré de mi verdadera salvación.

Fray Marcos

Fuente Fe Adulta

Ligeros de equipaje

domingo, 21 de agosto de 2022
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desde-corazon

«Esforzaos en entrar por la puerta estrecha»

En los diálogos que Platón dedica a la República, Sócrates, su protagonista, analiza el proceso de formación de un Estado partiendo de su origen, es decir, de la impotencia de cada individuo para atender por sí mismo todas sus necesidades.

Sócrates —en realidad, Platón— considera que las necesidades básicas del hombre son el alimento, la habitación y el vestido, y partiendo de esta premisa, afirma que en principio bastarían tres hombres para formar un Estado: un agricultor, un constructor y un sastre. Cuando avanza más en su reflexión, advierte también la necesidad de ganaderos, mercaderes, marinos y asalariados, así como la facultad de acuñar moneda para regular las transacciones comerciales.

Llegado a este punto, contempla la vida apacible y feliz que llevan sus habitantes, y concluye: «De esta manera, llenos de gozo y salud, llegarán a una avanzada vejez, y dejarán a sus hijos herederos de una vida semejante».

Su contertulio, Glaucón, muestra su desacuerdo con la vida austera que propone Sócrates, a lo que éste contesta: «Muy bien, ya te entiendo. No es solamente el origen de un Estado lo que buscamos, sino el de un Estado que rebose placeres. Quizás no obremos mal planteándolo, porque de esta forma podremos saber por dónde se ha introducido la injusticia en la sociedad. Sea como sea, el verdadero Estado, el Estado sano, es el que acabamos de describir. Si ahora quieres que echemos una mirada al Estado enfermo y lleno de pústulas, nada hay que nos lo impida» …

En definitiva, el diálogo continúa mostrando que la abundancia provoca avaricia, y que la avaricia acarrea guerras, corrompe a los ciudadanos, complica sobremanera la estructura del Estado y es la primera causa de opresión e injusticia…

Si aplicamos este diálogo a nuestros días, para garantizar hoy una existencia digna bastaría atender el alimento, el vestido, la vivienda, la educación y la salud, y siguiendo el mismo razonamiento de Platón, llegaríamos a definir una sociedad austera cuyos ciudadanos se habrían sacudido el yugo del consumo, basarían su existencia en unos valores que nos liberan (y no en unos afanes que nos someten), y serían más libres. No tendrían el corazón endurecido por la avaricia y serían también más humanos…

Y ya sabemos que esto no deja de ser una utopía, pero, utopía o no, creemos que es la única vía para librarnos del desastre al que hemos abocado a este mundo. No es casual que la práctica totalidad de los tratados de sabiduría de la historia propugnen el mismo principio:«Huid del estado que rebosa placeres», «No acumuléis tesoros en la Tierra», «Entrad por la puerta estrecha», «Viajad por la vida ligeros de equipaje»

Hoy, ante la evidencia irreversible del cambio climático, este principio cobra especial relevancia, y así lo refleja Jon Sobrino, sacerdote jesuita, en una de las frases más lúcidas de nuestro tiempo: «Debemos caminar hacia la civilización de la austeridad compartida».

Miguel Ángel Munárriz Casajús

Para leer el comentario que José E. Galarreta hizo en su momento, pinche aquí

Fuente Fe Adulta

¿Reclamamos o acogemos agradecidos ser “de los suyos”?

domingo, 21 de agosto de 2022
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evangile-s-2Lucas 13, 22-30

El evangelio de este domingo nos presenta a Jesús caminando hacia Jerusalén. Sabemos que Lucas no se refiere a un camino “físico”, sino a un proceso de conversión que conduce a la salvación: en Jerusalén comenzó la buena Noticia y desde allí se expandirá su anuncio.  A partir del capítulo 9, 51, vamos aprendiendo cuál es el primer mandamiento, la importancia de la oración, el abandono en la providencia, o los rasgos del Reino de Dios. Vemos también como esa “subida a Jerusalén” es la ocasión de mostrar el enfrentamiento de Jesús con los fariseos y legalistas.

En este contexto se nos presenta la pregunta clave: “¿Son pocos los que se salvan?”. Lo que se podía esperar es que Jesús respondiera que sí, que eran pocos porque era muy difícil cumplir la lista interminable de mandamientos. Quienes la procuraban cumplir a rajatabla podían caer en la falta de misericordia, el desprecio a los demás, las comparaciones, etc. El evangelio nos ofrece abundantes ejemplos de esta actitud farisaica.

Se podía esperar que Jesús dijera algo así: quedaos tranquilos, vosotros estáis salvados porque sois de los míos, hemos comido juntos y me habéis escuchado. En la cultura judía, comer y beber juntos creaba unos vínculos muy fuertes, que no tienen nada que ver con el sentido que damos ahora a muchas comidas de trabajo o negocios.

Pero Jesús sorprendió entonces y nos sorprende hoy: “esforzaos por entrar por la puerta estrecha”. Vamos a recordar otros textos del evangelio en los que se utilizan la imagen de la puerta: “Yo soy la puerta”, dijo Jesús (Juan 10, 9).  La puerta de la perdición es ancha y espaciosa, y muchos entran por ella. ¡Qué estrecha la entrada y qué angosto el camino que lleva a la Vida, y que pocos son los que lo encuentran! (Mateo 7, 13.14).

¡Qué daño nos ha hecho en la Iglesia concebir la puerta estrecha como un camino que conduce al sacrificio, a menudo sin sentido! ¡Que pocas veces ponemos el acento en buscar con creatividad y sentido crítico el camino que lleva a la Vida! ¿Nos arriesgamos a buscar y buscar cada día, personalmente y en comunidad, esa “puerta estrecha”, que es como una perla escondida, como un tesoro? ¿O caminamos por caminos ajenos, normativas impuestas desde fuera, como borregos?

Jesús usa una imagen para describir esta vida en plenitud, este Reino al que accedemos por la puerta estrecha: el banquete al que todos estamos invitados, “de oriente a occidente, del norte y del sur”, como expresión del amor universal de nuestro Dios. Quedan fuera de ese banquete los que obran la injusticia. Es decir, quedamos fuera del Reino cuando somos personas injustas.

Sabemos por experiencia que es muy estrecha la puerta de la justicia. Nuestra condición humana tiende a la manga ancha, a las excepciones, los enchufes, etc., mientras que seguir a Jesús nos lleva por la senda de la radicalidad, la coherencia y la misericordia. Esa senda la recorrieron Abraham y los profetas. La recorren hoy muchas personas que están en los márgenes de la sociedad, que no entran en los templos, que son “los últimos”.

En muchos sentidos este evangelio nos descoloca, no nos valen nuestras antiguas medidas, ni nuestros juicios… Y se nos acaban los cálculos y las seguridades. Se nos invita a entrar en un banquete que nos supera, que se nos regala, que no “ganamos” a base de cumplir… Pero depende de nosotros aceptar la invitación, buscar la puerta del banquete, buscar a Jesús y su manera radical de amar a los demás, respondiendo así al amor de Dios.

Que la celebración de este domingo nos ayude a encontrar esa nueva mirada que cambia toda la vida y desde ahí acoger con gozo la invitación gratuita, la salvación,  que nos hermana a todos.

¡Feliz domingo!

Mª Guadalupe Labrador Encinas, fmmdp

Fuente Fe Adulta

Las religiones cómo oferta de salvación

domingo, 21 de agosto de 2022
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27D9EC12-02C4-4FD3-9F21-A0DD8320698FDomingo XXI del Tiempo Ordinario

28 agosto 2022

Lc 13, 22-30

Las religiones han cumplido diferentes funciones psico-sociales. Han aparecido como dadoras de sentido, favorecedoras de cohesión social y prometiendo salvación. Se trata de funciones que responden a necesidades fundamentales del ser humano, en cuanto animal simbólico, gregario y carenciado, respectivamente.

El yo busca desesperadamente, por todos los medios, de manera más o menos ansiosa o incluso compulsiva, alcanzar un “paraíso”, donde calmar su carencia y experimentar la plenitud. A eso las religiones lo han llamado “salvación”.

Tal idea de la salvación, nacida en una cosmovisión mítica, presuponía la existencia de un dios salvador que, desde fuera, liberaba a los humanos de su “destierro”, devolviéndolos al “paraíso perdido” o al “cielo” imaginado siempre de manera antropomórfica.

Además de requerir la existencia de un dios salvador, la salvación así entendida partía de una visión del ser humano identificado con su “personalidad”, es decir, con el yo.

Por tanto, todo cambia de manera radical al comprender que no somos el yo con el que nuestra mente nos había identificado. Somos consciencia (vida) experimentándose en esta forma particular que llamamos yo. No necesitamos, por tanto, ser salvados -nuestra identidad es plenitud-, sino liberarnos de la ignorancia que nos reducía a lo que no somos. Dicho brevemente: no se trata de salvar al yo, sino de liberarnos de (la identificación con) él.

Los creyentes de cualquier religión argüirán que tal planteamiento peca de autosuficiencia y orgullo. Más en concreto, desde el ámbito cristiano, tal actitud es etiquetada como “pelagianismo”, en alusión a aquelle “herejía” antigua -que remite el monje Pelagio, en los siglos IV-V de nuestra era-, según la cual, el ser humano era capaz de salvarse por sus propias fuerzas.

Sin embargo, no se trata de autosuficiencia, orgullo ni neopelagianismo, porque no se afirma que el yo logre la salvación. Imaginar que el yo pudiera salvarse a sí mismo equivaldría a creer que, como en el fantasioso relato del barón de Munchausen, alguien puede salir de un pozo tirando de sus propios cabellos.

No. Se trata de comprensión: nuestra identidad no es el yo carenciado -el cual es, como cualquier puede experimentar, solo un objeto que puede ser observado-, sino justamente Eso que lo observa, es decir, Eso que es consciente del yo y de todo el mundo de las formas. Pues bien, Eso que es consciente es ya plenitud, no necesita ser salvado. Lo que somos está ya salvado; solo necesitamos caer en la cuenta, comprenderlo y vivir en conexión consciente con lo que somos.

¿Qué me viene a la mente cuando escucho la palabra “salvación”?

Enrique Martínez Lozano

Fuente Boletín Semanal

Cuando Dios crea, salva. El primer acto salvífico es la creación.

domingo, 21 de agosto de 2022
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hijo-prodigo-DESTAQUEDel blog de Tomás Muro La Verdad es libre:

01.- Cuestiones importantes

La lectura a fondo de este evangelio plantea cuestiones muy importantes para el ser humano, porque la salvación es el “único” problema serio en la vida, ya que somos mortales y pecadores.

Sin embargo las preguntas importantes del momento  actual no son, seguramente, ni la salvación, ni la muerte, ni el pecado (el mal).

La preocupación por la salvación definitiva, por lo que pudiera venir después de la muerte era importante en el tiempo de Jesús y en los cristianos, al menos hasta nuestros días; pero hoy en día, no lo es. Vivimos acelerados, preocupados por muchas cosas y quizá lo que interese sea solamente tratar de vivir bien.

Quizás el problema actual entre nosotros no es que no se crea en una religión, sino que no se cree en ninguna ni en nada. O de otra manera, hay muchas cuestiones importantes que nos resbalan: la ética, el bien y el mal, qué es la libertad, que es la persona, qué sentido tiene la vida, qué nos cabe esperar, etc.

Sin embargo, -y aunque pueda resultar fuerte- tampoco tiene mucha gracia pasar de manos de la comadrona a manos del enterrador sin enterarnos y con unos euros y un móvil, que es lo que tenemos hoy en día.

02.- ¿Y qué es la salvación?

No es fácil describir qué pueda ser la salvación.

Quizás podamos acercarnos a lo que sea la salvación desde los problemas que vivimos. Los grandes problemas que hemos de afrontar el ser humano son la ley, el pecado-culpabilidad, la muerte.

Quizás la salvación sea vernos liberados del peso de la ley, de la culpabilidad del pecado y de la muerte.

¿Cómo, cuándo y dónde acontecer esta realidad salvífica? No lo sabemos: permanezcamos en una docta ignorantia, en una sabia confianza en Dios.

03.- Esperanza en la vida (y en la muerte).

El primer acto salvífico de Dios es la creación. Cuando Dios crea, salva. No es que Dios cree y luego veremos a ver qué pasa, y según pase, veré cómo os trato, porque tengo preparado un infierno espléndido.

Dios nos hace para la vida (salvación). Dios quiere que todos los hombres se salven (vivan) y lleguen a vivir en verdad. (1Tim 2,4-5).

La afirmación bíblica es de grueso calado:

  • Dios quiere que vivamos (que nos salvemos). Es decir: Dios crea y quiere la vida. Nuestro Dios es un Dios de vivos y no de muertos, (Lc 20,38). El Dios de JesuCristo es de vida y salvación, no de muerte y condenación.
  • Dios quiere que vivamos todos. Es decir, la voluntad de Dios no es que unos se salven y otros no, que un pueblo (Israel) se salve y otro, no. Ni tan siquiera pone condiciones morales: los buenos viven, los pecadores, no.

La mesa, el banquete está abierto a todos: salid a los caminos e invitad a todos. Dios nos quiere a todos.

04.- JesuCristo es vida y salvación.

    Ningún ser humano tiene fuerza ni capacidad para salvarse a sí mismo. JesuCristo es la puerta de salvación, la amplia puerta de la misericordia.

    La puerta estrecha es una metáfora popular, no un peaje. En todo caso la puerta es JesuCristo y JesuCristo es misericordia.

    En la reciente biografía (2021) de José M Guibert sobre S Fco Javier recuerda el autor cómo en tiempos de Javier, (s XVI) no se había llegado a que la salvación se acerca al ser humano dentro y fuera de la Iglesia, en el cristianismo y en otras religiones. Tendrán que pasar algunos siglos para que lleguemos a pensar en los “cristianos anónimos” (K Rahner), a pensar que los seres humanos llegamos a la salvación no por nuestros méritos, sino por los de Cristo y para toda la humanidad. Dios puede salvar a todos los seres de modos y maneras que a nosotros se nos escapan.

    Nuestro futuro está en manos de Dios y Dios es más grande y mejor que todo el entramado eclesiástico. Tengamos cuidado no sea que lo que salva el evangelio lo condena la moral.

05.- ¿Cómo vivir y cómo morir?

Respecto al “más allá”, vivamos tres breves pero decisivas anotaciones-actitudes:

  • Todos -todos- vivimos y morimos en la misericordia de Dios, (absténganse eclesiásticos terminales de hacer interpretaciones ultramontanas).
  • Quedémonos en la esperanza de los salmos místicos y la Sabiduría:

Salmo 16 No abandonará mi vida en el sheol (muerte), no dejarás a tu fiel amigo conocer la fosa (corrupción / muerte).

Salmo 49 Dios rescatará mi vida (me llevará consigo) de las garras del sheol (abismo) y me llevará consigo.

Sabiduría 3,1    Nuestra vida está en manos del Señor

  • Que nuestra actitud final en este tramo de la vida sea como la de Cristo: en tus manos, Padre, encomiendo mi vida, (Lc 23,46).

Pensemos que todos, absolutamente todos morimos en la misericordia de Dios.

El que escribió el salmo 50, era muy consciente de las situaciones de muerte, de tristeza y abatimiento. Por eso pide al Señor:

Devuélveme la alegría de la salvación y de la vida.

 

Bernardo de Claraval: Amo porque amo, amo por amar.

sábado, 20 de agosto de 2022
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Celebramos hoy la fiesta de San Bernardo,  místico del camino  hacia la unión espiritual con Dios, cantor del amor esponsal… Traemos uno de los textos del Oficio de Lectura preparados para hoy… Excelente meditación.

Amo porque amo, amo por amar

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El amor basta por sí solo, satisface por sí solo y por causa de sí. Su mérito y su premio se identifican con él mismo. El amor no requiere otro motivo fuera de él mismo, ni tampoco ningún provecho; su fruto consiste en su misma práctica. Amo porque amo, amo por amar. Gran cosa es el amor, con tal de que recurra a su principio y origen, con tal de que vuelva siempre a su fuente y sea una continua emanación de la misma. Entre todas las mociones, sentimientos y afectos del alma, el amor es lo único con que la creatura puede corresponder a su Creador, aunque en un grado muy inferior, lo único con que puede restituirle algo semejante a lo que él le da. En efecto, cuando Dios ama, lo único que quiere es ser amado: si él ama, es para que nosotros lo amemos a él, sabiendo que el amor mismo hace felices a los que se aman entre sí.

El amor del Esposo, mejor dicho, el Esposo que es amor, sólo quiere a cambio amor y fidelidad. No se resista, pues, la amada en corresponder a su amor. ¿Puede la esposa dejar de amar, tratándose además de la esposa del Amor en persona? ¿Puede no ser amado el que es el Amor por esencia?

Con razón renuncia a cualquier otro afecto y se entrega de un modo total y exclusivo al amor el alma consciente de que la manera de responder al amor es amar ella a su vez. Porque, aunque se vuelque toda ella en el amor, ¿qué es ello en comparación con el manantial perenne de este amor? No manan con la misma abundancia el que ama y el que es el Amor por esencia, el alma y el Verbo, la esposa y el Esposo, el Creador y la creatura; hay la misma disparidad entre ellos que entre el sediento y la fuente.

Según esto, ¿no tendrá ningún valor ni eficacia el deseo nupcial, el anhelo del que suspira, el ardor del que ama, la seguridad del que confía, por el hecho de que no puede correr a la par con un gigante, de que no puede competir en dulzura con la miel, en mansedumbre con el cordero, en blancura con el lirio, en claridad con el sol, en amor con aquel que es el amor mismo? De ninguna manera. Porque, aunque la creatura, por ser inferior, ama menos, con todo, si ama con todo su ser, nada falta a su amor, porque pone en juego toda su facultad de amar. Por ello, este amor total equivale a las bodas místicas, porque es imposible que el que así ama sea poco amado, y en esta doble correspondencia de amor consiste el auténtico y perfecto matrimonio. Siempre en el caso de que se tenga por cierto que el Verbo es el primero en amar al alma, y que la ama con mayor intensidad.

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De los Sermones de san Bernardo, abad, sobre el Cantar de los Cantares
(Sermón 83, 4-6: Opera omnia, edición cisterciense, 2 [1958], 300-302)

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Bernardo de Claraval – obra de Rowan Lewgalon

Bernardo, primer abad de Clairvaux (Claraval) y doctor de la Iglesia, nació el año 1090 en el seno de una familia noble de Borgoña. Inflamado por el Espíritu y enardecedor de almas desde su juventud, entró a los 20 años en el monasterio de Cíteaux, conquistando para el ideal monástico a muchos jóvenes nobles.

Tras ser nombrando en 1115 abad de Claraval, convirtió muy pronto su monasterio en un cenáculo de vida espiritual y en un auditorio del Espíritu Santo. Fue llamado por príncipes, obispos y papas, refutó herejías, defendió los derechos de la Iglesia y al papa legítimo. Como doctor de la unión mística con el Verbo y cantor sublime de la Virgen María, es autor de numerosos tratados, cartas y sermones. Murió en 1 153, llorado en Claraval por más de 700 monjes y siendo padre de más de 160 monasterios.

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El fin del hombre es el reconocimiento de la verdad, que es Dios, lo que implica el conocimiento de la relación del hombre con Dios, que es una relación de indigencia. Como el obstáculo es el orgullo, el remedio es la humildad; la condición es la gracia, el encuentro con Dios en Cristo. El resultado es la estima del hombre por su dignidad recuperada de imagen de Dios: mientras que la ignorancia de sí y el orgullo disminuyen el valor del hombre, la humildad, reconocimiento de la necesidad de Dios, pero también de la capacidad de Dios que hay en el hombre, revela a éste lo que él mismo es. De este modo, «sale» de él mismo y se eleva, crece, «se extiende» a nuevas dimensiones, las del amor a Dios y al prójimo. El ser humilde se vuelve manso, misericordioso. Así, la fe vivida y, por así decirlo, transformada en humildad, en caridad, hace, según los modos de hablar de nuestro tiempo, salir al «mí mismo» del «yo»: despierta al yo a la libertad del «mí mismo», le hace convertirse en persona en presencia de Dios, en comunión de solidaridad con todos.

En Bernardo está siempre presente este mensaje de gloria, condicionado por su mensaje de humildad, este realismo extremo en la consideración de la miseria del hombre, y esta confianza indefectible en la gloria que está ya en él y no espera más que manifestar sus efectos. La función de la expresión literaria será hacer ver un poco de esta luz oculta que percibe la mirada de la fe. En Bernardo, como también en otros grandes espirituales que fueron escritores, la intensidad de la experiencia explica el carácter ferviente, apasionado de la expresión y, por consiguiente, la parte de exageración que ésta pueda tener: tanto si evoca las profundidades de nuestra bajeza o la sublimidad de las visitas del Verbo, parece ir a veces demasiado lejos, rebasar los límites de lo razonable y, en todo caso, de lo normal y de lo habitual. A decir verdad, se limita simplemente a revelar, a propósito de él mismo, lo que puede ser el caso de todos.

Sus escritos manifiestan un pensamiento a la vez contemplativo y tan comprometido como es posible. Cada uno de ellos empezó siendo un acto bien preciso, pero en cada uno de ellos alcanza Bernardo lo universal. Cuanto más lúcido es un ser sobre sí mismo, más ilumina a los otros sobre ellos mismos.

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J. Leclercq,
Bernardo de Claraval,
Edicep, Valencia 1991, pp. 212-213.

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“Ni olvido ni perdono”

sábado, 20 de agosto de 2022
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04182BC6-5844-4017-B119-F6B67538E6C9Del blog de Ramón Hernández Martín,  Esperanza radical:

El presente, abrazo del pasado y del futuro

La conferencia sobre la demografía fue un acto sin coloquio y sin preguntas, razón por la que, a su cierre, tuve que morderme la lengua. Me habría gustado dejar constancia no solo de mi disgusto por el pronunciamiento de marras, sino también haber hecho algunas consideraciones para limar las aristas electoralistas del acto. Dejando de lado la demografía con sus punzantes problemas, que van ligados principalmente a la carencia de puestos de trabajo en los pueblos y villas despoblados, aquí solo deseo reflexionar sobre la salvajada que supone gritar lo dicho, aprovechando un oportunismo circunstancial, cogido por los pelos.

Salvo que el olvido pretenda ser un perdón radical para eliminar incluso la más leve huella de la ofensa sufrida, de suyo no es más que la extirpación de un trozo de uno mismo, la eliminación de un pasado, algunos de cuyos dolorosos acontecimientos se han llevado por delante jirones de la propia vida. Quien olvida, lo mismo si se trata de las injurias recibidas que de la propia vergüenza, se condena a repetir la historia. Cuanto hemos vivido forma parte substancial del ser que somos en el momento y de la forma de vida que llevamos. En otras palabras, tanto nuestra propia experiencia como la historia en que necesariamente estamos insertos son dos grandes fuentes de recursos con los que debemos construir nuestro presente y alumbrar el futuro. El sabio dominico Chávarri dice que somos animales que pacen en cuatro frondosas praderas: la genética, que recibimos de nuestros padres; la naturaleza de la que formamos parte; la cultura en la que necesariamente crecemos y la metahistoria, que inspira y nutre la proyección ultraterrena de cuanto somos.

BFF4BEC7-6537-487D-8E1A-4E28924BF55EOlvidar, por tanto, aunque se trate de los crímenes y de los sufrimientos que los descerebrados miembros de ETA han causado a la población española, equivale a extirpar parte de nuestra cultura, de nuestra experiencia y de una porción importante de nuestro pasado familiar, social y nacional. Quien olvida, renuncia a él en la proporción de lo olvidado y, en esa misma medida, se queda suspendido en el aire, sin punto de apoyo para tomar impulso y seguir adelante y sin material para construir el futuro. Salvo que la memoria se alimente de rencor, la consigna de “no olvidar” es muy acertada: nos sirve para sacar fuerza de flaqueza, nos ayuda a comportarnos como seres racionales y nos robustece para seguir un camino de humanidad. El pasado es alimento del presente y cimiento del futuro. Pero, atención, subrayemos que hablamos de “no olvidar” para no empobrecerse, no para acunar sufrimientos y obsesiones o para cultivar odios y venganzas.

Frente a la conveniencia de un “no olvidar” equilibrado y fecundo, el “no perdonar” es, siempre y en toda circunstancia, el mayor desacierto que podemos cometer. Ciertamente, de una u otra forma, el pasado carga sobre las espaldas de cada uno de nosotros una mochila  de sucesos que nos han herido el cuerpo y destrozado el alma. Pero se trata de una pesada carga que solo tendremos que soportar hasta que tengamos el coraje de vaciarla perdonando. Cuando el perdón llega, la ofensa y el daño sufridos, sea cual sea su grosor, desaparecen de nuestro archivo y de nuestro horizonte. Todo lo contrario le ocurre a quien no perdona. Su camino se hará cuesta arriba, pues la ofensa y el daño no harán más que crecer en su interior hasta llenarlo por completo. Se queda entonces sin futuro, sin perspectiva, sin más razón para vivir que la venganza, traidor empeño que golpea mucho más al actor que al paciente.

Mientras que el olvido, al dejarnos sin pasado, nos arrebata las potencialidades que anidan en él, la negativa a perdonar, al cerrarnos la puerta de acceso al futuro, nos condena a la sinrazón de vivir un presente que se vuelve forzosamente huidizo y carente de estímulos. Para quien no perdona, el pasado engendra rencor y el futuro se subsume en la venganza, dos actitudes que niegan la racionalidad, el sentido común y la humanidad que deben inspirar y regir nuestros comportamientos. Si el pasado nos alimenta a condición de no envenenarlo, el futuro nos da alas a condición de que nos libremos de las ataduras opresoras del pasado. El tiempo, por mucho que lo controlemos, no es más que una ficción que nos ayuda a conjuntar y armonizar el momento vivido con el que lo remplaza. Tenemos así la sensación de vivir un presente continuo como fugaz abrazo de pasado y futuro, sutil como un soplo y endeble como un papel de fumar. La conciencia de este acontecer debería volvernos más precavidos y hacernos más sabios, pues, aunque nadie nos garantice que sigamos vivos dentro de un segundo, sabemos muy bien que lo ya vivido nos habilita y rearma para mejorar lo por vivir, sea poco o mucho, a condición de que respetemos sus respectivas  entidades. En otras palabras y resumidamente: a condición de no olvidar y de perdonar.

La conciencia de la dinámica temporal entre el “pecado cometido”, que siempre debemos tener presente para no olvidarnos de quiénes somos realmente, y el perdón que se convierte en oxígeno para seguir respirando, reaviva las consignas evangélicas que nos exhortan no solo a no olvidar que somos pecadores, sino también a perdonar, en toda situación y circunstancia, cuantas veces sea preciso. Ante la tesitura de expresar con una sola palabra lo que realmente es el cristianismo, mientras quienes lo han cosificado se decantarían por la palabra “fe”, quienes se ocupan de las cosas que realmente importan lo harían más bien por las palabras “amor” o “perdón”, hermosas palabras que se implican y se abarcan. Dios mismo es amor y perdón. El perdón abre puertas al amor hasta obligarlo a abrazar fuertemente cuanto dolor nos producen nuestros semejantes. El perdón, por su parte, es un abrazo de amor a un semejante hostil. No perdonamos a una mula por darnos una coz, ni a la climatología por ahogarnos tras una DANA o facilitar que arda nuestro hábitat, azote que tan crudamente estamos sufriendo este verano, a pesar de que la coz, el ahogamiento y el fuego nos flagelen tan duramente.

62A15889-4B25-4034-9891-22075729B77C¿Alguien podría entender el cristianismo como una religión en la que el perdón no sea lo básico, lo primario? El perdón va antes que la ofrenda, que la adoración a Dios e incluso que la caridad, pues todo eso nada es y nada vale cuando se hace con el corazón encharcado en odio o ardiendo en deseos de venganza. Perdonar nos convierte en auténticos dioses. La fe nos dice que Dios nos ha creado y nos ha echado a andar con autonomía para construir (valores) o destruir (contravalores) nuestra propia vida. Pues bien, el perdón desfonda los muchos contravalores que cada día nos atiborran de cosas contraproducentes. El perdón divino es omnímodo y universal y está garantizado a condición de ser pedido. Aunque se pueda entender bien como oración, me parece que, si encuadramos teológicamente el “padrenuestro”,  trastoca los términos comparativos del perdón, pues Dios no nos perdona como nosotros perdonamos, sino que somos nosotros quienes debemos seguir su ejemplo: no “perdónanos nuestras ofensas como nosotros perdonamos”, sino “enséñanos a perdonar como tú lo haces”. Pero digo que se entiende muy bien como oración, pues imploramos el perdón divino tras presentarle a Dios las credenciales evangélicas de haber perdonado antes de ir al templo a orar o a presentar nuestra ofrenda.

Ni olvido ni perdono”. Si distorsionamos la razón del primer término, convirtiéndolo en alimento de rencor y venganza, la expresión se convierte en una negativa reforzada, como si dijéramos “no olvido para no tener que perdonar”. Pero “no olvidar” se vuelve totalmente positivo cuando reafirma un pasado que actúa como lección bien aprendida o punto de arranque para no volver a las andadas. El “no perdono”, en cambio, jamás puede volverse positivo porque hace que el dolor y el odio sigan anidando en el corazón y amputa las alas de nuestra propia proyección en el tiempo. Mientras el olvido nos roba el pasado, el no perdonar nos amputa el futuro. Tanto al olvidar como al no perdonar, caminamos vacíos de la humanidad que el pasado nos procura como experiencia y que se nos ofrece como posibilidad de mejora en el futuro. En cuanto cristianos, jamás deberemos olvidar que venimos de Jesús como modelo de humanidad y de una cruz como senda y que caminamos tras la mejora de una forma de vida que requiere necesariamente perdonar hasta “setenta veces siete”.

Los países de las Américas deben unirse en un bloque a favor del matrimonio igualitario

sábado, 20 de agosto de 2022
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0E73E2DF-3F1F-4EE7-BF89-AD1FADD04A53(Pincha en la fotografía para ampliarla)

Desde la tundra norteamericana hasta la Patagonia sudamericana, cerca de 852 millones de personas viven en países que reconocen el matrimonio igualitario. Aunque es un número significativo, las Américas todavía tienen un largo camino por recorrer para convertirse en un verdadero referente para las parejas del mismo sexo. Los países donde existe el matrimonio igualitario deben potenciar los avances notables que han logrado e instar al resto de la región a sumarse al bloque cada vez mayor de países que han adoptado el matrimonio igualitario.

Canadá fue el primer país del hemisferio occidental en promulgar leyes que reconocieron el matrimonio entre personas del mismo sexo en todo el país en 2005, después de los Países Bajos, los primeros en hacerlo a nivel mundial, en el año 2001. Varios países sudamericanos siguieron el ejemplo, como Argentina en 2010 y Uruguay en 2013. Gracias a un conjunto de decisiones judiciales importantes que se dictaron en la región poco después, otros cuatro países —Brasil en 2013, México y Estados Unidos en 2015 y Colombia in 2016— validaron el matrimonio igualitario.

Luego, en 2017, una opinión histórica de la Corte Interamericana de Derechos Humanos confirmó que todos los derechos que se aplican a las “relaciones familiares” de las parejas heterosexuales debían extenderse a las parejas del mismo sexo. Esta opinión constituye una interpretación autorizada de la Convención Americana sobre Derechos Humanos para los 23 países de las Américas que ratificaron el tratado.

Las sentencias judiciales a favor del matrimonio igualitario dictadas en Ecuador en 2019 y en Costa Rica en 2020 citaron de manera expresa la opinión de este tribunal de derechos humanos. Este año, Chile se convirtió en el último país de la región en reconocer los derechos igualitarios de las parejas del mismo sexo.

Todos estos países han reconocido que, en una región tan diversa, los derechos a la privacidad, la igualdad y la no discriminación son fundamentales para favorecer la armonía social. Estos valores universales se reflejan en la nutrida jurisprudencia de la Corte Interamericana con respecto a privacidad y diversidad, incluso de 2017. Es debido a estas normas sociales y jurídicas que las Américas tienen, posiblemente, los estándares sobre diversidad familiar más avanzados del mundo.

Pero no todo es positivo en la región, incluso en países donde se reconoce el matrimonio igualitario. Algunos actores conservadores y religiosos, por ejemplo en Estados Unidos y Costa Rica, siguen cuestionando la legitimidad del matrimonio igualitario. Ecuador prohíbe a las parejas del mismo sexo adoptar hijos. Y las personas LGBT en Brasil, Colombia y México, entre otros, siguen sufriendo altos niveles de violencia y discriminación que el matrimonio igualitario no ha logrado disuadir.

En esta coyuntura, los países que ya han consagrado el matrimonio igualitario no pueden dormirse en los laureles, sino que sus gobiernos y funcionarios deben seguir promoviendo los principios de igualdad y no discriminación para las personas LGBT a través de declaraciones públicas y campañas educativas.

Y además están los 25 países de la región donde no existe el matrimonio igualitario. Algunos, como Honduras y Paraguay, adoptaron leyes que prohíben de manera expresa el matrimonio entre personas del mismo sexo. En nueve países, todos ellos del Caribe anglófono, las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo siguen estando penalizadas. Este vestigio del colonialismo británico hace que la perspectiva del matrimonio igualitario sea incluso más difícil en lo inmediato.

Sin embargo, los y las activistas no han dejado de luchar por la igualdad de derechos de las parejas del mismo sexo. Abogados de derechos humanos han planteado casos judiciales ante los tribunales de Panamá, así como ante los tribunales politizadosen Bolivia y Venezuela, con la intención de sentar precedentes en sus países. Pese a varios reveses, como ocurrió en Perú, cuyo tribunal constitucional dictó hace poco dos sentencias lamentables contra las parejas del mismo sexo, los y las activistas han recurrido acertadamente ante los tribunales nacionales cuando las legislaturas no estuvieron a la altura de las circunstancias.

Estos esfuerzos podrían verse reforzados por cambios positivos que se están dando en algunos países donde no existe el matrimonio igualitario. La nueva presidenta hondureña, Xiomara Castro, ha dado señales de que apoya los derechos de las personas LGBT, incluido el matrimonio igualitario. Y si bien los derechos humanos no deben ser sometidos a votación popular, Barbados (un país del Caribe anglófono donde las relaciones sexuales consensuadas entre personas del mismo sexo están penalizadas) y Cuba han anunciado que llevarán a cabo referéndums sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo.

La falta de uniformidad con respecto a los principios de privacidad, igualdad y no discriminación que existe actualmente en la región genera una dicotomía entre países favorables y contrarios a los derechos de las personas LGBT que impacta sobre las parejas del mismo sexo. Es posible que algunas puedan contraer matrimonio en su propio país, pero que el matrimonio no se reconozca cuando viajan al extranjero. Otras tal vez no puedan casarse en su país y solo puedan hacerlo si deciden emigrar. Para que exista mayor armonía en las Américas, los gobiernos deberían consensuar una postura respecto de los logros regionales que amplían los derechos humanos y el potencial de sentar un precedente para el matrimonio igualitario en todo el mundo.

Los países donde se reconoce el matrimonio igualitario pueden tener un papel importante como promotores de este tema y algunos ya han asumido esa tarea. Argentina actualmente copreside el Core Group LGBTI de las Naciones Unidas y la Coalición por la Igualdad de Derechos. Ambos grupos se orientan a ampliar los derechos de las minorías sexuales y de género en el mundo. Algunos países latinoamericanos también han tenido un papel significativo al impulsar distintas resoluciones de las Naciones Unidas sobre las personas LGBT, lo que incluye encabezar los pedidos para la creación de un Experto Independiente sobre la protección contra la violencia y la discriminación basada en la orientación sexual y la identidad de género. Estados Unidos y Canadá han dado pasos para promover los derechos de las personas LGBT a través de su política exterior.

Independientemente de la iniciativa que asuman, los gobiernos deben establecer al matrimonio igualitario como un elemento central contra la discriminación; y deben intercambiar información y buenas prácticas con sus homólogos sobre estrategias políticas y jurídicas que aboguen por el matrimonio igualitario en sus países.

En las Américas, el número de personas que gozan del matrimonio igualitario es cinco veces mayor al de las que no tienen esta protección esencial. Pero para los 165 millones de personas en países donde la discriminación y el trato desigual han sido plasmados en la ley o se imponen con carácter de política pública, el bloque cada vez mayor que promueve el trato igualitario ante la ley representa un modelo para el resto de la región y para el mundo entero.

 

 Publicado en: Infobae

Fuente Human Rights Watch

Un profesor trans ganó el juicio contra la Universidad mexicana que lo despidió por discriminación

sábado, 20 de agosto de 2022
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B33B6E76-D1E6-49B1-94AD-4B5C373C1318Loren Daniel Ibarra se convirtió en el primer profesor trans en México en ganarle un juicio a una Universidad por discriminación.

Loren Daniel Ibarra se convirtió en el primer profesor trans en México en ganarle un juicio a una Universidad por discriminación. La Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) lo despidió injustificadamente tras exigir que se reconociera su identidad de género. Luego de cinco años una de las instancias de justicia donde presentó su caso reconoció y comprobó que la UANL violó su derecho a la no discriminación.

Que una autoridad se haya atrevido a investigar a la UANL es increíble. Mencionar que sí fue discriminación es importante por el mensaje que da y que, por mucho que se intente esconder y burocratizar. Lo importante es la rendición de cuentas y esa es mi motivación. Estoy muy feliz que se haya logrado. Para mí es como si se acabara un ghosting de cinco años que me hicieron todas las instituciones que me dijeron todo este tiempo que lo que viví no era nada”, dijo Loren a Presentes.

De acuerdo a su abogada María Romero, defensora de los derechos humanos de la organización El Clóset LGBT, esta sentencia es la primera en su tipo en todo México. Reconoce y acredita que hubo discriminación en un entorno laboral y donde se menciona, además, que fue en contra de una persona trans.

El laudo, como se conoce a la resolución final del conflicto laboral, fue emitido el pasado 2 de agosto por Mónica Díaz Fraustro, presidenta de la Junta Especial Número Siete de la Local de Conciliación y Arbitraje del Estado de Nuevo León.

En México la Junta de Conciliación y Arbitraje es un órgano autónomo encargado de impartir justicia, generar soluciones y dar fin a conflictos entre relaciones laborales, y si bien no está incorporada al poder judicial, sus sentencias son vinculantes.

Qué ordena la sentencia

La sentencia ordena que la UANL restituya a Loren Daniel en sus actividades como docente y auxiliar administrativo dentro de la Facultad de Psicología, puestos que desempeñaba antes de ser despedido por transodio.

La Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) de Nuevo León debe estudiar las circunstancias de vulnerabilidad de Loren Daniel con el objetivo de ser ingresado al Registro Nacional de Víctimas.

Para que a Loren se le reconociera como víctima de discriminación tuvo que comprobar daño moral por medio de peritajes psicológicos que lo acreditaran. Loren tuvo que repetir su historia tres veces frente a tres profesionales distintos. El primero, parte de su defensa, acreditó el daño moral. El segundo, un psicólogo por parte de la UANL, revictimizó y patologizó a Loren. Hubo un tercer peritaje psicológico solicitado por la Junta de Conciliación, ésta vez sin estigma, y acreditó que Loren tuvo daño moral provocado por el despido injustificado.

Tras la sentencia emitida la UANL aún puede ampararse. Loren comenta que de lograrlo y prolongarse aún más su proceso de justicia, buscará escalar su caso ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

“Yo solo exigí que se respetara mi identidad”

Loren Daniel cursó licenciatura, maestría y doctorado en la UANL y tras un desempeño sobresaliente en 2015, Álvaro Antonio Ascary Aguillón Ramírez (entonces subdirector administrativo de la Facultad de Psicología) le ofreció una oferta de trabajo. Así Loren comenzó su relación laboral con la Universidad como trabajador administrativo de tiempo completo y profesor de asignatura en esa Facultad.

En enero de 2016 Loren se presentó ante sus grupos con pronombre masculino. Así comenzó su transición social frente a su alumnado y para octubre de ese año Loren ya contaba con su identidad de género reconocida en su acta de nacimiento. A partir de ahí Loren decidió avisar a Aguillón Ramírez (quien ya fungía como director de la Facultad de Psicología de la UANL) sobre su proceso de transición y entregó su documentación rectificada a la Coordinación de Recursos Humanos.

“Todavía me acuerdo, fue el 23 de enero de 2017 cuando tuve una cita con el director. Le conté sobre mi transición y la necesidad de rectificar mis datos. En esa junta, me hizo ver que no había ningún problema con ser trans y que simplemente siguiera desempeñando mi trabajo. Pero la rectificación de mis datos en el contrato no sucedía y me daban mil razones sin sentido”, recuerda Loren en entrevista con Presentes.

“Imagínate, el día del maestro (11 de mayo) se me reconoció como el mejor docente en la evaluación al desempeño magisterial que aplica el Centro de Evaluación de la UANL y en la ceremonia, la coordinadora de recursos humanos, la licenciada Ana Laura Guajardo de la Garza, me nombró en femenino y el diploma tenía mi nombre anterior. Así pasaron los meses hasta que terminó el semestre. Yo solo quería no tener que explicarle al banco que era una persona trans cada quincena que llegaba mi pago. Yo solo exigí que se respetara mi identidad”, concluye Loren.

La transfobia terminó por romper su proyecto de vida

El 12 de mayo de 2017 Loren se dio de alta en el servicio médico de la UANL como parte de sus derechos laborales. “En mi expediente escribieron que yo tenía trastorno de la identidad sexual, ¿puedes creerlo? …una universidad”, dice con indignación Loren.

El 7 de agosto de 2017, a inicios de un nuevo semestre, Loren se presentó a trabajar en su horario habitual. Al salir de su primera clase fue citado por la dirección. En esa reunión Aguillón Ramírez le dijo que le quitaría las 15 horas de docencia que tenía asignadas.

“Las razones que me dio fue que según él tenía muchas responsabilidades asignadas al ser trabajador administrativo, docente y estar haciendo mi tesis de doctorado. Algo sin sentido porque mi desempeño como profesor nunca fue mediocre, al contrario, la misma facultad me evaluaba como sobresaliente”, comenta Loren.

El 15 de agosto Loren dejó de dar clases luego que el director de la Facultad ordenara quitarle su responsabilidad como profesor de asignatura. Ese primer despido injustificado rompió con el proyecto de vida de Loren pues su objetivo es ser profesor-investigador.

De agosto de 2017 a febrero de 2018 Loren Daniel continuó recibiendo un trato diferenciado y exclusión por parte Aguillón Ramírez, quien continuaba afirmando que Loren “no contaba con el perfil de docente”. El departamento de recursos humanos aún no corregía su nombre y género en la plantilla laboral.

En los meses siguientes Loren buscó varias vías para recuperar su trabajo como docente pero continuó recibiendo negativas por parte de la UANL. Entonces, decidió denunciar la discriminación que vivía.

Segundo despido injustificado y omisión de la CEDH

El 15 de febrero de 2018, Loren levantó una queja por discriminación ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Nuevo León (CEDH). Pero no le brindaron opciones de medidas de protección como pudo ser una asesoría legal para ampararse y no perder su empleo.

A la fecha, la CEDH no ha investigado ni emitido recomendación alguna y mantiene sin revisar al menos cinco quejas interpuestas por Loren.

Para el 16 de marzo de 2018 la coordinadora de recursos humanos de la UANL le informó a Loren que estaba “en rescisión laboral” por la queja que había interpuesto ante la CEDH. Así fue despedido sin justificación de su segundo empleo como auxiliar administrativo de la Facultad de Psicología.

“La coordinadora mencionaba mi queja de la CEDH como ‘demanda laboral’ y en todo momento se negó a darme explicaciones de la anulación de mi contrato. Solo me dijo que cualquier asunto lo hiciera por escrito ante el departamento jurídico de la UANL”, recuerda Loren.

A uno como víctima o como sobreviviente le exigen que cumpla los términos, a pesar de estar en una situación caótica. Pero ellos no cumplen sus propios términos. En cuatro años llevo muchos procesos y quejas diferentes. Irónicamente, unas de esas quejas de la CEDH son porque no se han resuelto las otras quejas. Es absurdo que quienes deben amparar nuestros derechos humanos sean también quienes los obstaculizan y quienes nos abandonan”, agrega Loren. Leer más…

El Gobierno de Malasia financia centros de terapia de conversión

sábado, 20 de agosto de 2022
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malaygayLas personas LGTBI en Malasia están siendo enviadas a una terapia de conversión aprobada por el gobierno para “curarlas” o “rehabilitarlas”, según un nuevo informe.

Los funcionarios del gobierno han creado activamente una sociedad anti-LGBTQ+ que utiliza el sistema de justicia penal y los centros de rehabilitación para socavar los derechos LGBTQ+, según un nuevo informe de Human Rights Watch and Justice for Sisters.

El informe encontró que los fondos del gobierno de Malasia en retiros de terapia de conversión aprobados por el estado llamados Mukhayyam, cuyo objetivo es cambiar la orientación sexual de los participantes. Desde junio de 2021, 1.733 personas han asistido a estos programas, según el informe.

Un entrevistado, Farah, relató su experiencia en un Mukhyyam, declarando en el informe: «Hablan sobre la belleza de la naturaleza, y nos piden que estemos agradecidos, y al final del programa usan su psicología … para decir que ‘Así que esta es tu naturaleza, así que tienes que volver a la naturaleza ‘”.

Thilaga Sulathireh, cofundadora de Justice for Sisters, dijo: «Los programas, mientras se enmarcan como compasivos, internalizan la discriminación social y estructural y fomentan los odiosos entre LGBTQ y las personas diversas de género y la hostilidad entre el resto de la población».

El informe también encontró que el enfoque de los retiros para las discusiones sobre el VIH fue inquietante.

Farah dijo que los líderes mostraron una presentación de diapositivas de un grupo sobre personas que viven con el VIH, mostrando a las personas con fotografías. Farah dijo que estaban conmocionados en una sesión sobre arrepentimiento, diciendo que no fue hecho para educar, sino que era para infundir temor.

En otro caso, una mujer transgénero describió su experiencia en un centro de terapia de conversión y cómo un terapeuta le había dicho que necesitaba «reclamar su masculinidad», diciendo que «tenía una crisis de identidad debido a su linaje de raza mixta».

Una mujer fue aconsejada por un profesional de la salud mental «experimentar el sexo con una trabajadora sexual para tratar su identidad de género».

En marzo de 2022, el gobierno de Malasia desarrolló una aplicación que afirmaba poder ayudar a LGBTQ+ personas a «abandonar el comportamiento homosexual» y «volver a la naturaleza». Google lo eliminó rápidamente.

Una mujer queer, llamada solo como Amira, dijo en el informe: “Si el gobierno simplemente deja de hablar de personas LGBT, eso ya sería una gran cosa. Están hablando con una nación que ya tiene su propia fobia, y refuerzan su fobia «.

El activista transgénero de hace mucho tiempo, Manis Chen, dijo que el gobierno «bombea mucho dinero para combatir los [derechos] LGBT«, y agregó: «Imponen sus creencias».

Escalada de LGTBfobia pese al cambio político en Malasia

whipping_bernama_020317_03En entradas anteriores hemos venido hablando de la escalada de LGTBfobia de Estado en Malasia. Dos mujeres malasias, de 22 y 32 años, respectivamente, recibían en septiembre de 2018 seis latigazos por orden de un tribunal, tras ser descubiertas por agentes islámicos en el estado conservador de Terengganu «intentando participar en actos sexuales en un automóvil». El Gobierno, por otra parte, no solo dejaba claro su apoyo a la redada que días antes tenía lugar en un bar de ambiente gay de Kuala Lumpur sino que, en boca del ministro del Territorio Federal, Khalid Samad, expresaba que «esperamos que esta iniciativa pueda mitigar que la cultura LGTB se extienda a nuestra sociedad».

Ya con anterioridad, el nuevo Ejecutivo de Malasia había defraudado las expectativas despertadas cuando insinuó que el colectivo LGTB no debe visibilizarse porque incomoda «a la mayoría» del país. Lo hacía a cuenta de la censura de los retratos de los activistas Pang Khee Teik y Nisha Ayub en una exposición de George Town (ciudad del Estado de Penang) por orden administrativa. Y en 209, el ministro de turismo Datuk Mohamaddin bin Ketapi  afirmaba en un evento en Alemania, que “No hay gays en Malasia”.

Un entorno difícil para las personas LGTB

240_f_91794336_7p8lv2bh0kbuky7jtsfknzjnmrl2bndyMalasia, una de las economías emergentes del sudeste asiático, es un país de variada composición étnico-religiosa, aunque de mayoría musulmana, en el que conviven leyes civiles, de obligado cumplimiento para todos, y leyes islámicas, de aplicación a los ciudadanos musulmanes. Las relaciones homosexuales, en cualquier caso, son ilegales y se castigan con penas de hasta 20 años de cárcel. De hecho, en 2011 nos hacíamos eco de las intenciones de varios líderes musulmanes malasios de endurecer las medidas contra la homosexualidad y en 2015 el entonces primer ministro, Najib Razak, comparaba a las personas LGTB con el Estado Islámico, alegando que carecen de derechos humanos.

La LGTBfobia social y política imperante en Malasia ha llevado a situaciones que rozan el absurdo, y que hemos recogido en esta misma página. En febrero del año 2017, en un vídeo promovido por el Departamento de Desarrollo Islámico de Malasia se sugería a los homosexuales que «aprender» a ser hetero es como iniciarse en la equitación. En febrero de 2018 nos hacíamos eco de un artículo que ejemplificaba la estigmatización de la comunidad LGTB también desde los medios de comunicación. En abril, nos enterábamos de que la Universidad de Ciencias de Malasia (USM) celebró un concurso de carteles para “convertir”alumnos gays en heterosexuales. Y en mayo que el gobierno de Malasia ha comenzado a bloquear páginas LGTB+, incluido el portal Utopia-Asia que es la principal fuente de información para viajeros gais en la región.

Otros ejemplos son el anuncio de censura de programas con personajes homosexuales; la censura de una escena de La Bella y la Bestia, de la que ya hemos hablado, y de una canción de Lady Gaga o la cancelación de un Festival que se celebraba desde 2008 para promover el respeto a la diversidad sexual. En 2021, una mujer trans enfrenta años de prisión por usar ropa de mujer .

Especialmente preocupante fue lo sucedido en 2012, cuando un joven gay musulmán recibió amenazas de muerte por difundir un vídeo en el que animaba a otros homosexuales a salir del armario. En junio del año pasado conocíamos la muerte de un adolescente, T. Nhaveen, después de cinco días en coma y sufrir una dura agresión de carácter homofóbica que le había dejado con varias heridas y quemaduras en la espalda, además de ser sodomizado con una barra. T. Nhaveen, de dieciocho años de edad, había quedado con su mejor amigo, T. Previin, de 19 años de edad, el sábado, 10 de junio, alrededor de las 11 de la mañana en una hamburguesería de Gelugor, un zona residencial de George Town, en Penang, para celebrar que iba a comenzar su vida como estudiante de música en Kuala Lumpur, pero falleció el jueves, 15 de junio, tras ser víctima de una dura agresión homofóbica que le deja en coma durante cinco días. Un episodio más de bullying homofóbico que en esta ocasión había consternado a la sociedad de Malasia por su dureza y violencia. Ante este escenario, podría pensarse que un suceso tan terrible como este debería servir de acicate para que el respeto a la diversidad gane posiciones en Malasia. Mucho nos temíamos que no iba a ser así, a la vista del hecho de que los mismos medios locales y autoridades que habían reaccionado con horror ni siquiera precisaron que el acoso que el joven sufría era de naturaleza homofóbica. Esperemos, al menos, que se haga justicia con los asesinos de  T. Nhaveen. Está claro, sin embargo, que ni siquiera un hecho tan terrible como este ha servido de acicate para que el respeto a la diversidad gane posiciones en Malasia, como ya entonces pronosticábamos. Y para corroborarlo, en julio radicales religiosos de Malasia e Indonesia se rebelaban contra Starbucks por su apoyo al colectivo LGBT

Fuente Pink News/Cristianos Gays

Dos brutales crímenes de odio en una semana alertan a la comunidad LGBT de Chile

sábado, 20 de agosto de 2022
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stop-lgbtfobia-en-la-iglesiaEn una semana, los dos crímenes trans-homo odiantes despertaron preocupación. Qué hay detrás de estas violencias y cómo afecta la salud mental LGBTIQ+

SANTIAGO DE CHILE, Chile. El cuerpo de Ignacia Palma, una mujer trans de 26 años, fue encontrado completamente calcinado tras un incendio atendido por personal de bomberos de Valparaíso. Jaime Vergara tenía 46 años, trabajaba como chef en Quillota. Fue asesinado a puñaladas durante una cita coordinada a través de Grindr. Con un plumón, el atacante escribió en su espalda una palabra que en Chile se usa como insulto homofóbico: “Maraco”.

Ambos crímenes de odio ocurrieron en distintas ciudades del país con pocos días de diferencia, durante la primera semana de agosto. Preocupan a la comunidad por el ensañamiento y por la frecuencia con que las organizaciones de la diversidad sexual locales y los medios de comunicación los reportan.

Para Christian Spuler, psicólogo clínico, no se trata de formas de violencia aisladas. Son consecuencias de los discursos discriminatorios y de odio que cada vez circulan con mayor frecuencia en medios, redes sociales y otros espacios. Y que forman parte de una agenda política y cultural impulsada desde algunas esferas de poder.

“En todas las sociedades donde la visibilidad de la comunidad LGBTIQ+ aumentó y ganó los espacios y derechos que merecen, también aumentó la ocurrencia de crímenes de odio. Eso no es una justificación. Es más bien una explicación de un momento particular que debe interpelarnos”, afirma el especialista en salud mental para personas de la diversidad, especialmente trans.

«Esto está ampliamente documentado. Sabemos que desde Estados Unidos, algunos países de Europa y algunos países de Latinoamérica se impulsa desde hace mucho una agenda anti diversidad sexual, anti aborto y anti derechos humanos. Esa agenda es promovida por las iglesias y los movimientos políticos ultra conservadores para invisibilizar, acallar y aplastar a las disidencias. Y su expresión más deleznable es el crimen de odio”, analiza.

“Esto es una consecuencia de una narrativa de desprecio hacia la diversidad”

El lunes 8 de agosto, el Juzgado de Garantía de Quillota decretó prisión preventiva para un joven de 18 años que se entregó a la policía. Confesó ser el autor material del asesinato de Jaime Vergara.

Según información de Fiscalía, después del crimen se duchó en el baño del departamento, limpió el lugar, se cambió de ropa y se llevó algunas pertenencias de la víctima.

794CFD33-F48F-4204-B4D0-4B97041748D9Jaime Vergara fue asesinado por un joven de 18 años.

Al día siguiente, el martes 9, el Ministerio Público confirmó la detención del presunto responsable del incendio que causó la muerte de Ignacia Palma. Es un migrante que tiene 20 años y está en situación irregular en el país. Fue imputado por el delito de incendio con resultado de muerte. Estará en prisión preventiva mientras transcurren los cien días de plazo decretados para la investigación.

El subprefecto Rodrigo Muñoz, jefe de la Brigada de Homicidios de la PDI, dijo a la prensa que el ataque ocurrió después de una pelea vinculada al consumo de drogas.

Pero Spuler dice que es importante cuidar la lógica con la que se analiza y contrasta la información oficial. “Hay que tener cuidado y no confundir las cosas. Lo más simple sería analizarlo desde el estado de la psique de las juventudes actuales. Pero eso nos llevaría a validar las narrativas que indican que les jóvenes son cada vez más violentos. O que esto es una simple riña por un tema de drogas, y nos llevaría a invalidar todo lo demás”, advierte.

A sus ojos, estos casos hay que analizarlos desde dos miradas. “La de reconocer que existe un problema estructural, de desigualdad, de falta de acceso a oportunidades y a educación, que al final deriva en el camino de la violencia que escogen las personas que perpetran estos crímenes. Y la de reconocer que esta también es una consecuencia de una narrativa cultural y política de desprecio hacia la diversidad, orquestada desde espacios de poder”.

39DE5927-8832-4755-974E-1A3CEF3E452BIgnacia Palma fue encontrada en una vivienda a la que habían prendido fuego.

“El impacto en la salud mental de personas LGBTIQ+ ya no solo es por rechazo familiar o social”

Casi el 90% de los chilenos y chilenas que forman parte de la comunidad LGTBIQ+ en algún momento han sido víctimas de discriminación. Así lo reveló el año pasado el primer estudio estatal que recoge datos sobre violencia homofóbica, impulsado por la Subsecretaría de Prevención del Delito. El documento reconoce que la salud mental de la comunidad es una deuda en el país y lo es incluso más en niñes y adolescentes.

Desde su experiencia clínica, Spuler dice que el aumento de la violencia y los crímenes de odio están haciendo mella en la salud mental de muchas personas de la diversidad.

Recientemente ha visto, por ejemplo, cómo un chico trans masculino se siente “protegido” por su expresión de género. La reconoce como un privilegio, frente a lo que a diario viven las mujeres trans. También destaca el caso de una chica trans que tuvo que modular su expresión de género hacia una lógica más andrógina porque siente temor en las calles, y prefiere “guardarse” para espacios más seguros. “Es un poco como volver al clóset”, señala.

El especialista destaca que el impacto en la salud mental de personas LGBTIQ+ ya no solo es por rechazo familiar o social. “Ahora también hay que sumar el trauma que generan estas violencias cada vez más recurrentes. Parece que importa más el estrés postraumático de los llamados portonazos (modalidad de robo donde las víctimas son interceptadas en la entrada de su hogar) que el estrés o trauma que se produce cuando matan a alguien de tu comunidad. O por pensar que mañana o pasado te puede tocar a ti”, plantea Spuler con preocupación.

12 de agosto de 2022
Airam Fernandez
Edición: Maby Sosa

 

Fuente Agencia Presentes

No tengas miedo

viernes, 19 de agosto de 2022
Comentarios desactivados en No tengas miedo

De su blog Otro mundo es posible:

No tengas miedo…
Aunque dejaste de contemplar
el cielo constelado, las voces
y las manos que te reclamaban,
hoy las estrellas que siempre
han iluminado tu universo
te siguen acompañando,
alentando, cuidando.

No tengas miedo…
Porque las heridas irán cicatrizando,
las lágrimas limpiarán
tu rostro y tu mirada,
para que amanezca de nuevo
la sonrisa, la palabra
y el abrazo profundo
que te identifican y te requieren.

No tengas miedo…
Pues otro pecho acogerá tu anhelo
en el tiempo propicio,
para recorrer juntos la frondosa senda
de brotes fragantes
y rumorosos manantiales.
Ahora es el momento
de alzar alegre, y al fin libre, el vuelo

*

Miguel Ángel Mesa

***

“Más que ranas. Tres relatos ejemplares”, por Dolores Aleixandre

viernes, 19 de agosto de 2022
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E1631278-1D8F-48AD-8AD3-B1E9038B54B0De su blog Un grano de mostaza:

Como las ranas, nos zambullimos en un ámbito en que tocamos el centro de nuestra existencia

30.06.2022

Reconozco mi particular afición por las ranas y quiero compartir aquí algunos relatos sobre ellas por si consigo aumentar el número de sus simpatizantes.

El primero está en los Cuentos Hasídicos de Martin Buber que, al presentar la figura de un famoso personaje judío del s. XVII, el Ba’al Sem Tov, incluye esta anécdota: después de la muerte de magid, sus discípulos se reunían y hablaban sobre sus costumbres. Uno de ellos dijo: ‘- ¿Sabéis por qué nuestro maestro iba al estanque todos los días antes de que amaneciera y permanecía allí un tiempo antes de volver a su casa? Lo hacía porque quería aprender el canto con el que las ranas alaban a Dios y decía que lleva largo tiempo aprender ese canto’.

Las ranas desempeñan un papel relevante en el salmo 105 que va recorriendo con una mirada descaradamente partidista y selectiva la historia de Israel y narra las maravillas que el Señor hizo con ellos, sin alusión alguna a las desastrosas respuestas recibidas por parte de su pueblo. Con siete poderosos imperativos, invita a alabarle por sus obras magnificas y, entre los motivos para esa alabanza, aparece un recurso ingenioso del que se valió el Señor para conseguir que se hartase el faraón y dejase salir al pueblo: “Hizo bullir a las ranas hasta en la alcoba del rey” (v. 30). No es una acción espectacular como la de abrir las aguas del mar, pero tiene el encanto naif de un plan minucioso para calcular cuántas ranas cantando de noche en la alcoba del faraón, conseguirían que al final se rindiera desesperado: “¡Que se vayan esos israelitas y sus ranas, a ver si puedo dormir en paz!”

El último relato pertenece el libro Una casa de palabra de Gustavo Martín Garzo: en una visita de san Juan de la Cruz a un convento de carmelitas, una hermana lega le preguntó ingenuamente por qué, cuando paseaba junto al estanque del jardín, las ranas que estaban sentadas en el borde se zambullían en el agua y se ocultaban. El santo le contestó sonriendo que porque ese era el lugar en el que se sentían más seguras y que así debía hacer también ella: zambullirse en ese centro, que era Dios, escondiendose en Él. Muchos años después, en una carta a la priora, enviaba a la hermana cocinera este mensaje: “Y a nuestra hermana Catalina, que se esconda y vaya a lo más hondo”.

Y por contestar a la pregunta que quizá algún lector/a se está haciendo de qué pintan las ranas en una revista de liturgia, mi respuesta es que, tanto en la oración personal como en la celebración litúrgica, nos zambullimos en un ámbito en el que tocamos el centro de nuestra existencia. Y vivimos después la experiencia de que, al volver de nuevo al borde del estanque, cantamos con más ganas la gloria de Aquel a quien debemos el ser y la voz de nuestro canto.

Fuente: Dolores Aleixandre RSCJ (Galilea 153, Junio 2022)

Mujeres, LGBTQ y divorciados: Los católicos suizos quieren que la Iglesia permita su ordenación sacerdotal

viernes, 19 de agosto de 2022
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7BF15CA8-184E-45B6-B633-0914AEF9A23E«Más sinodalidad, menos discriminación«, resumen final de la fase de escucha

Cualquiera que espere exigencias duras se sentirá decepcionado al leer el informe final de Suiza. El tono es práctico, los deseos están bien medidos, pero muy claros

No hubo mucha participación en este proceso a pesar del despliegue mediático. Parte de la subestimación suiza consiste también en dejar claro el escaso interés que suscitó el proceso sinodal

Quienes tenían esperanzas de que el Camino Sinodal alemán prendiese en la Iglesia suiza, se sentirán decepcionados. No existe una vía sinodal suiza, pero alguna de las conclusiones que salen de esta fase de escucha diocesana de cara al Sínodo de 2023 en Roma, repiten pautas ya conocidas e igualmente revolucionarias.

Felix Gmür, presidente de la Conferencia Episcopal Suiza, ya había pedido que se evitara la palabra «exigencias» en las conclusiones de esta fase sinodal, habida cuenta de que han causado ya problemas en otras iglesias, como el choque entre la alemana y el Vaticano. Por eso, el tono ha sido comedido.

El informe final hace hincapié en dos puntos, según recoge la agencia de prensa eclesial suiza. «En primer lugar, ya no se debe excluir a las personas, por ejemplo, a las mujeres, los divorciados y las personas LGTBIQ+. Por otro lado, el informe final critica el clericalismo que todavía existe en algunos lugares. En este contexto, la sinodalidad sólo puede tener éxito ‘si se supera el clericalismo y se desarrolla cada vez más una comprensión del sacerdocio como elemento que promueve la vida de una iglesia más sinodal'».

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Para el 77%, la Iglesia excluye a las mujeres

Se pidió a los fieles que se reunieran en grupos de y respondieran a 27 preguntas. Los resultados de las tres diócesis de habla alemana fueron claros. El 77% de los sinodales de la diócesis de Basilea opinan que la Iglesia excluye a las mujeres. Las demás diócesis eligieron sus propios caminos y se apoyaron principalmente en los grupos de diálogo de las parroquias. Pero aquí también se obtuvieron resultados similares.

Otra constatación que deja esta fase de escucha es que en Suiza hay más bien poco interés por el proceso sinodal puesto en marcha por el papa Francisco, ciñéndose casi exclusivamente a quienes están implicados en la parroquia o se siente cercanos a la Iglesia, de tal forma que, resumidos en cifras, se quedarían los participantes en menos del 1% de todos los católicos suizos.

Fuente Religión Digital

Refugiados LGTB+ de Afganistán comparten sus historias de supervivencia miedo y esperanza, un año después de que los Talibanes tomaran el poder.

viernes, 19 de agosto de 2022
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Tres hombres LGTB que huyeron de Afganistán compartieron sus historias

Hace un año que los talibanes tomaron el poder en Afganistán, sumiendo a innumerables personas en un peligro e incertidumbre desconocidos.

Basir aún recuerda el terror que sintió en los días y semanas posteriores a la caída de Kabul el 15 de agosto de 2021.

Como activista LGBTQ+, Basir sabía que estaba en peligro. Cualquier desviación de las normas sexuales y de género sería ferozmente castigada por los funcionarios talibanes. Rápidamente empezaron a circular informes sobre personas LGBTQ+ golpeadas, asesinadas, desmembradas e incluso violadas. Sabía que tenía que salir. «Cuando los talibanes tomaron Kabul, donde yo vivía, sentí que pronto vendrían a por mí«, cuenta.

Por muy dolorosa que sea la historia de Basir, es uno de los afortunados. Un año después, vive en Canadá con su mujer y sus hijos. Los traumas del pasado aún le persiguen, pero está haciendo todo lo posible para seguir adelante, para centrarse en el futuro.

No se puede decir lo mismo de todos. A día de hoy, innumerables personas LGBTQ+ siguen atrapadas en Afganistán. Los que se atreven a expresarse abiertamente se enfrentan a la violencia y a la persecución que la mayoría de la gente ni siquiera podría imaginar.

Basir llegó a Canadá, pero el trauma aún persisteLos afganos homosexuales que escaparon de los talibanes comparten historias de supervivencia, miedo y esperanza, un año después

Cuando los talibanes tomaron el poder, lo primero que hizo Basir fue buscar un escondite. Como hombre bisexual que había hecho campaña a favor de los derechos del colectivo LGBTQ+, sabía que su vida -y la de los miembros de su familia- estaba en peligro.

Rápidamente ideó un plan para ponerse a salvo con su mujer y sus dos hijos. Consiguió un visado para ir a Canadá, pero los funcionarios talibanes le impidieron embarcar en el vuelo. Se vio obligado a volver a casa.

E8BB7651-8743-40DB-8029-D7FB654872EEPoco después, tuvo su primer encuentro importante con los talibanes. «Un día, dos miembros de los talibanes me pararon en la calle«, cuenta Basir. «Registraron mi teléfono móvil. Cualquier conexión con [comunidades] internacionales, cualquier mensaje que insinuara mi tendencia sexual o mi charla con mis amigos LGBTQ provocaría literalmente que esos dos miembros abrieran fuego y me dispararan en la frente. No necesitaron ningún permiso para matarme: mis mensajes y números de teléfono fueron mi sentencia de muerte».

Por suerte, Basir había borrado todos sus perfiles en las redes sociales cuando los talibanes tomaron el poder: sabía que algún día le detendrían y registrarían. Era mejor estar preparado.

Los oficiales talibanes no pudieron encontrar ninguna prueba que incriminara a Basir, pero eso no les impidió golpearle: le dieron bofetadas y patadas, hiriéndole en una de sus piernas. Se quedaron con su teléfono.

En las semanas siguientes, Basir intentó entrar en el aeropuerto de Kabul ocho veces. Cada vez, fue rechazado.

Finalmente, viajó por tierra a otra ciudad, donde volvió a ser golpeado por miembros talibanes. Fue allí donde él y su familia pudieron tomar un vuelo a Pakistán. Esperó en Pakistán durante dos meses antes de recibir su visado canadiense, y finalmente, en octubre de 2021, él y su familia se trasladaron.

«Toda la familia sigue luchando con las dificultades mentales de aquellos días«, dice Basir. «Todavía tengo profundos traumas de la llegada de los talibanes el año pasado, pero la verdad es que necesito empezar una nueva vida en Canadá».

Basir se ha puesto a salvo, pero todavía no se siente cómodo hablando abiertamente de su sexualidad. Teme que salir del armario como bisexual tenga un «impacto emocional» en sus seres queridos, pero también le preocupa que la sociedad canadiense no lo acepte. Dice que un «cristiano devoto» en Canadá trató de «obligarlo moralmente» a ser heterosexual.

«Fue entonces cuando sentí que no debía hablar públicamente de mi orientación sexual, pero hablaré de LGBTQ con valentía«, dice.

6BED0F9D-E3D5-43C4-8C39-FCCE936E869DSohil llegó a Pakistán, pero sus esperanzas para el futuro se están desvaneciendo. Antes de que los talibanes tomaran el poder, Sohil tenía una buena vida en Afganistán. Estudiaba medicina en la universidad, tenía un trabajo y empezaba a pensar en cómo sería su futuro.

De la noche a la mañana, lo perdió todo. «Durante un mes estuve en estado de shock, no sabía qué hacer», cuenta Sohil. «Sabía que un día me perdería aquí, un día moriría aquí».

Los temores de Sohil no tardaron en hacerse realidad. Poco después de la caída de Kabul, fue quemado con agua hirviendo por un oficial talibán por llevar ropa «occidental«. Más tarde fue secuestrado y encarcelado durante tres días mientras los oficiales talibanes le golpeaban y registraban su teléfono.

Al no encontrar ninguna prueba incriminatoria, los oficiales talibanes dejaron ir a Sohil, pero la experiencia le hizo comprender que no podía quedarse en Afganistán. Consiguió un visado para ir a Pakistán y cruzó la frontera.

Meses después, Sohil sigue en Pakistán. Ha solicitado asilo en otro lugar con la esperanza de poder trasladarse a un país en el que pueda ser abiertamente gay, pero sigue esperando una decisión. Actualmente vive en un albergue.

«Ahora mismo no tengo ninguna esperanza«, dice Sohil. «Es lo mismo que en Afganistán, todo el mundo nos trata como una mierda. Hoy en día me da mucho miedo la gente. Si me quedo aquí, no sobreviviré. No hay apoyo para nosotros: no sé qué hacer.  Creo que ya no tengo ningún futuro», dice. «Mi vida se ha detenido aquí: no tengo ninguna libertad».

Sohil sigue soñando con volver algún día a la universidad para poder ser médico. Su sueño sería llegar a un país en el que pudiera estudiar y ser abierto sobre su sexualidad. «Quiero volver a ser yo mismo, no quiero vivir en la sombra. Espero que suceda, pero ahora no tengo ninguna esperanza. No sé qué pasará porque nada ha cambiado, ha pasado más de un año y sigo estancada. Un año de mi vida perdido para nada».

Sulaiman puede respirar tranquilo en Inglaterra

C50F8AD3-8473-49AD-865E-42D821EE9F1ASulaiman había declarado su homosexualidad a dos amigos antes de que los talibanes tomaran el poder. Tras la caída de Kabul, se dio cuenta de que si uno de ellos decidía sacarlo del armario, lo matarían. «Fue muy aterrador para mí. En todo momento temí que me mataran los talibanes», dice.

Como tantos otros, Sulaiman no tardó en urdir un plan para salir. Un amigo suyo estadounidense le puso en contacto con Rainbow Railroad, una organización benéfica que ayuda a los solicitantes de asilo LGBTQ+. Esperó durante meses aterrorizado hasta que en febrero recibió la noticia de que se le concedía el acceso al Reino Unido.

A Sulaiman le dijeron que viajara a Islamabad, en Pakistán. Desde allí, las autoridades británicas lo llevaron en avión a un lugar seguro.

Desde entonces, vive en un hotel de las Midlands, con un trabajo a tiempo parcial que le permite ganar su propio dinero. Utiliza una parte para ahorrar para su futuro y envía el resto a su familia en casa. Por las tardes, estudia un curso de administración a tiempo parcial.

Se considera afortunado: se alegra de estar a salvo. «Somos felices en el hotel», dice. «Algunos estudian, otros van a la universidad. Yo estoy bien aquí. Cuando voy por la calle veo gente con diferentes identidades, diferentes géneros, diferentes deseos, pero en Afganistán tienes que seguir las reglas si quieres estar vivo», explica Sulaiman. «Si no observas sus reglas, te matarán».

Incluso ahora, mantiene su sexualidad en secreto. Todavía no se siente cómodo siendo totalmente abierto sobre quién es, y le aterra que su familia en casa lo rechace si lo descubre. «De momento no están dispuestos a aceptarme». 

Hace dos años, perdió a su padre. Perder el apoyo de su familia es su mayor temor. “Mi familia todavía está en shock. Sé que no están preparados para aceptarlo.«Estoy solo en este país. Si pierdo a mi familia de Afganistán, si ya no me aceptan, no viviré. La vida sería muy decepcionante para mí si no me aceptan y si no responden a mis llamadas. Todavía necesito que me hablen, que estén a mi lado y me apoyen».

Aun así, Sulaiman tiene esperanzas en el futuro. Dice que por fin puede «respirar libremente» en el Reino Unido, algo que no podía hacer en Afganistán.

«Realmente disfruto cada momento que estoy aquí», dice. «Significa mucho para mí poder hacer lo que quiera. Cuando puse el pie en la tierra de este país respiré profundamente y me dije: ‘eres libre. Ahora puedes vivir’. «No vivíamos en Afganistán, luchábamos por sobrevivir, pero ahora aquí estamos viviendo».

PinkNews está recaudando dinero para refugiados homosexuales desplazados por conflictos en Afganistán, Ucrania y más allá. Por favor, done lo que pueda a la campaña de Bienvenida a los Refugiados LGBTQ+ visitando su página de GoFundMe.

Fuente Pink News

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