CVX reclama «la incorporación de pleno derecho en la Iglesia de las mujeres y personas de la comunidad LGTBIQ+»

Asamblea de las Comunidades de Vida Cristiana en Málaga
La vizcaína Itzíar Ugarte será la nueva presidenta de esta asociación pública de fieles de la Iglesia Católica, formada por laicos y laicas de espiritualidad ignaciana presente con más de 23.000 personas miembro en 70 países. En España congrega a algo más de 1000 personas en 34 comunidades locales
«Seguimos a Jesús, amigo de publicanos, mujeres, personas afligidas y humildes; tierno, compasivo y amante, que camina libremente sirviendo al Reino. CVX quiere crecer en esa libertad y responder con acciones concretas, sin estar pendientes de éxitos o fracasos»
Las CVX buscan «identificar grietas de las estructuras injustas y sembrar vida en ellas, en colaboración con tantas personas, dentro y fuera de la Iglesia, que comparten el sueño de Vida de Dios Padre-Madre«
«Priorizar el trabajo de cuidado de la Madre Tierra (Ecología integral), y la incorporación de pleno derecho en la Iglesia de las mujeres y personas de la comunidad LGTBIQ+«. Esta es la primera de las 24 «recomendaciones» aprobadas por las >Comunidades de Vida Cristiana (CVX) españolas, reunidas en asamblea en Málaga del 2 al 8 de agosto.
Nueva ejecutiva
Esta asociación pública de fieles de la Iglesia Católica, formada por laicos y laicas de espiritualidad ignaciana presente con más de 23.000 personas miembro en 70 países, y que en España congrega a algo más de 1000 personas en 34 comunidades locales, ha elegido a la vizcaína Itzíar Ugarte como nueva presidenta en un encuentro en el que se ha comprometido con «las víctimas de la exclusión producida por los actuales modelos social y de Iglesia«.
Y es que, según refleja su nota de prensa, las CVX buscan «identificar grietas de las estructuras injustas y sembrar vida en ellas, en colaboración con tantas personas, dentro y fuera de la Iglesia, que comparten el sueño de Vida de Dios Padre-Madre«.
Durante la asamblea, las CVX se han reafirmado como «comunidad laical, ignaciana y apostólica, con hermanos y hermanas en todo el mundo, con quienes compartimos espiritualidad y tareas de transformación social y eclesial«. Con una triple llamada: «vivir la misión en las fronteras; desde la opción por las personas empobrecidas; y buscando siempre el diálogo y la reconciliación».
Seguimos a Jesús
«Seguimos a Jesús, amigo de publicanos, mujeres, personas afligidas y humildes; tierno, compasivo y amante, que camina libremente sirviendo al Reino. CVX quiere crecer en esa libertad y responder con acciones concretas, sin estar pendientes de éxitos o fracasos«, insiste el comunicado, que junto a la ecología integral y la reivindicación de la plena ciudadanía eclesial de mujeres y comunidad LGTBIQ+, se compromete a «continuar nuestro trabajo con jóvenes, familias, acogida de personas migrantes, propuestas de diálogo cívico y de espiritualidad ignaciana para la Iglesia y la sociedad».
Al tiempo, CVX se compromete «a participar en las estructuras eclesiales, en el camino del pleno desarrollo de las dinámicas sinodales, que incluye la incorporación plena de personas tradicionalmente apartadas», así como a «revisar las estructuras internas, para una gestión cada vez más participada y sostenible».
«La CVX se siente pobre y vulnerable, pero firme en la unión con el Maestro, nutrida por la Ruah y deseando configurarse en Cristo. Quiere ser comunidad en salida, en actitud de escucha orante del mundo y abierta a la novedad. Agradecida por la experiencia de discernimiento comunitario, pide a Dios Padre-Madre que le ayude a ser fiel a las decisiones», concluye la nota final.
Fuente Religión Digital
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