Contemplación…
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17 septiembre 2014 a las 20:57 #350570
ABDIAS
MiembroInmortal, a mí no me perturba tu presencia,tampoco te perturben las discusiones. Tu expresas tu opinión, pero no esperes acólitos. Si este lugar fuese un lugar donde hacer discípulos sería un lugar de personas sin criterio,de imberbes.Y no me aburro de repetir que el cristiano debe de poseer una mente lúcida y disponer de un criterio propio, es bueno escuchar al maestro, pero el discípulo debe de tener en mente ser su propio maestro.
Somos ya casi todos…añejos, procedentes de diferentes lugares de la cristiandad,algún gentil también, curioso, que aparece y desaparece como las estrellas fugaces, que tienen un momento de lucidez, sienten la llamada de Cristo, pero el tiempo, la vida, este mundo….hace que esa luz desaparezca, es la semilla entre las piedras.
Unos somos célibes,castos. Otros viven en matrimonio, otros hacen lo que pueden y otros pues allá ellos y sus conciencias.¿Somos mejores unos gays que otros? NO . Dios nos examina. No vayamos a creernos como el hijo que guardaba la casa, el hijo fiel, que cuando regresó el dilapidador, cuando vio que el padre mataba el mejor cordero al recibir al hijo disoluto de nuevo en casa, pensó que su esfuerzo había sido en vano y se quejaba amargamente de que no le había dado ni siquiera un cabrito (Lucas 15:11-32)
El pensamiento correcto….el amor de Dios es una dádiva inmerecida no por nuestro esfuerzo sino por su bondad.Por lo tanto tú como criatura de Dios eres bienvenido donde se hable del Señor.
“Ustedes han sido salvados mediante fe; no es debido a obras, a fin de que nadie tenga base para jactarse.” (EFESIOS 2:8, 9.)
Por mi parte eres bien hallado, pero tú igual que yo, en esta ágora pública, andamos desnudos y somos rehenes de nuestros pensamientos ante los demás.
Somos dueños de nuestros silencios pero esclavos de nuestras palabras.
Paz y bien.
17 septiembre 2014 a las 21:26 #350571Alamo
MiembroPara alguien nervioso y temperamental como yo y que le cuesta tanto la contemplación o la meditación, le viene que ni pintado la contemplación en la acción. Me gusta descubrir a Dios en los gestos que me rodean cada día: una canción en la radio, una frase curiosa de un alumno, un vídeo hermoso… ¡Cuántas veces me he sorprendido a mi mismo diciendo: ¡Gracias, Padre! sin ser apenas consciente y sin darme cuenta ante el descubrimiento de la belleza!
Como muestra un botón tras ver con mis sobrinos este vídeo:
¡GRACIAS PADRE POR TANTA BELLEZA!
Paz y bien.
Un abrazo.
Álamo. Zaragoza.
17 septiembre 2014 a las 22:32 #350575ionath
MiembroUna comunidad pensante, siempre es activa y diversa en criterios lo que conlleva diferencias en el pensar y el actuar, pero precisamente eso enriquece nuestro acervo, permitiendonos aprender y crecer juntos. Como dice el hermano Abdías «Somos ya casi todos…añejos, procedentes de diferentes lugares de la cristiandad» y hemos tenido diferentes vivencias..lo que genera un ambiente propicio para ejercitar la tolerancia, don divino que requiere este mundo. Yo soy lego en muchos temas y bendigo este espacio que me instruye día a día.
QUE LAS DIFERENCIAS NOS UNAN Y NO NOS DISTANCIEN, DIOS NOS LIBRE DE RAÍCES DE RESENTIMIENTO, ESO DEJEMOSELO A QUIENES NO CONOCEN DEL AMOR Y DE LA MISERICORDIA DE DIOS.
Un abrazo..
17 septiembre 2014 a las 23:12 #350576resignado
MiembroQue fructífero me han parecido todos vuestros comentarios y que gratificante ver tantos puntos de vista de un tema transcendental y a la vez aleccionador, ya no solamente en lo religioso o espiritual, sino como ejemplo de vida a seguir. Gracias a todos con vuestras opiniones, hacéis ver a esta humilde persona seguir aprendiendo. Lo bueno es que en la diferencia puede haber un punto de partida en común que es el discernir, siempre dentro de un diálogo moderado y una escucha activa. Otra vez muchas gracias.
18 septiembre 2014 a las 10:13 #350577En arje
MiembroCuántos dogmas hemos hecho de Dios, y qué poquitos del Hombre… No sé hasta qué punto esto es bueno o malo.
Realmente el dogma (verdad de Fe extraída de la Escritura y la Tradición, tras una reflexión, y propuesta para creerla) tiene su dimensión positiva. El dogma nos lleva a reflexiónar algo, a profundizar en la fe, a ahondar en el misterio de Dios. Unas veces por propia iniciativa, y otras veces como respuesta apologética al que dice lo contrario.
Cuando en la Edad Moderna, durante aquella Reforma (una de tantas) que se llevó en la Iglesia, los cristianos occidentales, tan preocupados en encasillarlo todo, en racionalizar lo irracional, en catalogar lo incatalogable (pero como nos caracteriza el juicio y la influencia del Derecho Romano…); quisimos solucionar nuestro enorme dilema de «dónde iban los niños (menores de 7 años) fallecidos sin el bautismo»… Que, la primera respuesta debería de haber sido: «Y a nosotros qué más nos da lo que va a hacer Dios con algunos de nosotros después de esta vida, si ya no hay solución, ni mala voluntad en una persona previa al estado del despertar de la conciencia».
Bueno pues, fruto de la mentalidad del momento, y para descanso de los que echaban horas en los laboratorios teológicos… Hubo que poner fin a la cuestión. Y se creó, se descubrió, o lo que fuese: el «Limbo». Que no era el infierno, pues el niño no había tenido la dichosa oportunidad de cometer pecados, y por tanto, según el esquema moral de aquel entonces no podía ir al infierno; pero tampoco era el Cielo, pues ni habían recibido la Gracia santificante, ni eran miembros del pueblo de Dios, y por lo tanto, hijos de Adán y Eva (expulsados pero readmitidos por Dios).
Resulta que Dios y las Cosas de Dios, que siempre hemos dicho que no lo podemos meter en nuestra cabecita porque no cabe; ahora, en pequeñas dosis (dogmas) nos lo vamos a ir endosando. Y para que nadie retoque esas verdades de fe, decimos que son infalibles y supuestamente definitivas.
Pues bien, con el paso de los años, esa realidad, es decir, ese dogma de fe, ya no nos convence. Pasado un tiempo, se reúne el gabinete encargado de reflexionar, exponer y retirar de circulación dogmas, y lo quita. La explicación fue que: lo que la reflexión teológica de un momento concreto consideró como verdad de fe, ahora no lo ve igual, era distinta mentalidad.
Alucinante. Toda la vida dándole vueltas a un dilema, y cuando ya tienen una solución, la exponen para creerla, y no hay más que hablar. ¿¿¿Pero después de casi 500 años lo cambiamos??? Oiga usted, ¿¿¿no había dicho que, de eso ya no había nada que decir, que era una verdad y punto??? O sea que, ¿¿¿durante más de 400 años ha habido teólogos en la Iglesia Romana que se han dedicado a intentar poner en cuestión verdades de fe que ya estaban solucionadas??? ¿Pero es que ellos no forman parte de la Iglesia como yo? ¿Las verdades no son también para ellos? ¿Por qué: si ellos cuestionan los dogmas, yo no puedo hacerlo?
Yo sólo digo una cosa: «las verdades propuestas para creer, tienen que ir en conexión con las verdades vividas y experimentadas». Y si no, mal vamos.
Si todo está creado por Dios, si Dios ha dejado en el hombre su huella, si somos Imagen de Dios, si lo más parecido a Dios en el Mundo somos los hombres y mujeres… Entonces, sólo entonces, todo lo que venga de Dios para los Hombres, o todo lo que los hombres extraigamos de Dios tiene que ser bien para el Hombre, nunca le puede hacer daño. No tendría sentido. Si le hace daño es que no es de Dios, porque la tarea del Hombre en este mundo es completar su Semejanza a imagen del Único modelo que es Dios. Y esto también es un dogma de fe.
Hay un santo en la Iglesia Católica, nada heterodoxo, conocido como san Bernardo, que tiene un escrito muy breve, y yo diría que de los más hermosos, titulado «Tratado del Amor de Dios». Inmortal, si tienes tiempo, puedes meditarlo. En ese librito, entre otras muchas cosas, san Bernardo dice que para llegar al amor de Dios hay que empezar por el amor al «Hombre», pues es lo más cercano que tenemos de Dios. Y de ahí llegar a Dios, para volver otra vez al Hombre. Haciendo una profunda meditación sobre el amor a uno mismo desde Dios para poder llegar a Dios y a los demás, pues no le podemos dar a Dios ni a los demás lo que no tenemos. Es decir, que si no me amo yo, que soy imagen de Dios, ni puedo amar a Dios, ni puedo amar al prójimo. Así que no le puedo dar a nadie lo que yo primeramente no tengo. Eso dice san Bernarno. Y yo creo que tiene más razón que un santo.
Saludos y buen día para tod@s.
En arje
18 septiembre 2014 a las 11:47 #350578resignado
MiembroEstimado En arje:
He leido tu bella reflexión y no sé si estoy acertado en resumirla con esta frase: Podemos ser el reflejo del Padre, si estamos convencidos de transmitir la Luz que Dios nos ofrece.
Me gustaría escuchar tu sincera opinión, ya que me considero un cristiano de a pie y no un erudito, pero me gratifica escuchar la opinión de los demás. Un abrazo, y que Dios siga bendiciéndonos con vuestras palabras.
18 septiembre 2014 a las 12:43 #350579En arje
MiembroEstimado resignado:
Casi no me atrevo a decirle a las personas lo que tienen que ser, pues no querría que mi opinión influyese en su vida mermando la original «huella» que Dios ha puesto en lo más hondo de nuestro ser. Es tarea nuestra el descubrirlo. Pues en cada uno se manifiesta el mismo Dios de infinitas maneras. Esa es la paradoja de la vida: Cada uno de nosotros somos imagen distinta de una única imagen de un único Dios. Y esto no es de mi cosecha, no hay más que mirar a nuestro alrededor. Lo que ocurre en el mundo es reflejo de lo que ocurre en Dios. Dios es diverso y uno a la vez. Dios es hombre y mujer. Dios es inmutable e infaliblemente dogmático y al mismo tiempo se «enternece» ante su ser más perfectamente creado (Mt 15, 21-28; Lc 7, 11-17), se humilla y nos da «sopas con honda».
Yo también me considero un cristiano de «a pie». Pues cada día descubro nuevas cosas en los demás hermanos, en mí mismo, en Dios. Nadie nacemos enseñados, ni por mucho saber lo sabemos todo. En el Evangelio, por ejemplo, hay cosas que no las sabe ni el Hijo del Hombre. No pretendamos nosotros saber más que Dios.
Un abrazo, y gracias por tus palabras. Nosotros también aprendemos de ti, de verdad.
PD: «dogmático», que no «dogmatista», en el sentido de que Él es la Verdad.
18 septiembre 2014 a las 14:53 #350580ionath
MiembroQue hermosa cátedra Arje, no solo porque comulgo con tu tesis, sino porque nos hace pensar, razonar… y la inteligencia, la razón nos la dio Dios para que fuéramos capaces de discernir y tomar nuestras decisiones, muchas veces erradas pero es lo que nos permite crecer,aprender y rectificar.
Gracias amigo, un abrazo y por favor no dejes de ilustrarnos y ensañarnos..
18 septiembre 2014 a las 17:47 #350581Mudejarillo
MiembroEl hermano En Arje es una de las joyas que tenemos en esta Comunidad… ¡Qué buen obispo sería…!
Un abrazo, hermano
18 septiembre 2014 a las 22:26 #350587resignado
MiembroComparto tus palabras Mudejarillo. Algunas personas pueden ser espejos que incitan a una reflexión, es decir a discernir uno mismo. Gracias por ayudarme a estimular la conciencia, como comenta el hermano ionath. Que bonito sería empezar siendo más humildes y menos condescendientes.
21 septiembre 2014 a las 16:40 #350626Bernardo Yoel
MiembroInmortal: Si te hace feliz no amarte, humillarte y vivir amargado adelante, pero si leyeras el foro verías que este no es tu sitio. Intuyo que no lees nada de lo que escriben los hermanos y te pierdes reflexiones de mucha sabiduría y sentido común dedicadas a ti, por ejemplo En Arje.
Llevo días leyendo lo que escribes y sinceramente no se que pretendes, las respuestas que me diste cuando te pregunte clara y llanamente, no me cuadran.
Todos los días estás presente en mis oraciones, no solamente tu, si no tu esposa y hijos si tienes.
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