Archivo

Archivo para la categoría ‘Espiritualidad’

Enséñame a decir …

Lunes, 20 de febrero de 2017

Del blog Pays de Zabulon:

andrew-garfield_silence-600x400

Dios, marchas a mi lado.
Atraviesas mis sendas …
Cada día.

Tu presencia me sostiene,
me reconforta
A veces, me quedo sin palabras.
Me quedo sin voz.

Luego me llaman,
me piden
Cuéntanos de Dios.
No sé que decir.

Tú estás más allá de las palabras.
Más allá de todo.
Apenas logro balbucir.

Aprendo a decirte, Dios,
aprendo a decirme en ti, Dios.
Concédeme la gracia de conocerme.
Concédeme la gracia de
reconocerte…
en mí.

*

Guylain Prince, OFM,
en La Nouvelle Revue Franciscaine, nov. 2008

Fuente foto : Andrew Garfield en la película de Martin Scorsese, Silencio

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , ,

Gustavo Gutiérrez: “El compromiso con el pobre no puede evitar la denuncia de las causas de la pobreza”

Lunes, 20 de febrero de 2017

scannone-1gustavoEl Boston College acoge a los dos “inspiradores teóricos” de las reformas de Bergoglio

Scannone: “Francisco quiere que los pobres sean “no sólo protagonistas, sino también artesanos y hacedores de historia”

(José M. Vidal, Boston).- Juan Carlos Scannone (Buenos Aires, 1931) y Gustavo Gutiérrez (Lima, 1928) son los dos grandes patriarcas de los más de 50 teólogos reunidos en el I Encuentro Iberoamericano, que se está celebrando en el Boston College. El primero, es el líder de la Teología del Pueblo, la que dicen que sigue el Papa Francisco. El segundo, es el reconocido ‘padre’ de la Teología de la Liberación. Los dos son los inspiradores teóricos de las reformas de Bergoglio.

Por la mañana intervino al teólogo peruano, y había expectación por escucharlo. Por su pasado y por su presente. Porque sigue teniendo ideas geniales, expuestas de una forma directa y sencilla. Y con mucho sentido del humor, que le lleva a reírse incluso de sí mismo. “Me gustaría hablar de pie, pero ya sé que no hay mucha diferencia entre que lo haga de pié o sentado”, comenzó diciendo, en alusión a su corta estatura física.

Su charla, titulada La interpretación del pobre en un mundo globalizado a los 50 años del Concilio’, comenzó abordando el tema de la pobreza, que surge en los años 60, con la irrupción del pobre en la Teología y el interés de la reflexión teológica por abordar no sólo la pobreza, sino también sus causas.

A su juicio, con Pío X y Pío XII, “los pobres tenían que ser humildes, para recibir ayuda; y los ricos, generosos, para ayudar a los pobres”. Sólo con Juan XXIII se comenzó a hablar “de las causas de la pobreza”.

Gutiérrez sentó así las bases de su pensamiento: “La pobreza nunca es buena, nunca, porque siempre es muerte temprana e injusta y “el compromiso con el pobre no puede evitar la denuncia de las causas de la pobreza”. Porque, el “pobre es una ‘no persona’, un no considerado persona, un insignificante”. O como dice Hanna Arendt, “el pobre es aquel que no tiene derecho a tener derechos”. Por eso, la pobreza es un un “asunto teológico, que expresa la fractura de la creación”.

El proceso teológico de la Teología de la Liberación se basó, según Gutiérrez, en dos grandes temas: la salvación universal y la relación naturaleza-sobrenaturaleza. Porque, “para hacer teología hay que estar en contacto con la realidad”.

Y para explicarlo, Gutiérrez acudió a esta metáfora: “El mensaje cristiano es como carne congelada. Ahí está todo, pero no se puede comer. Hay que descongelarlo, es decir situarlo en la realidad actual”. Como el Papa, “que se sitúa a este nivel básico, en la frescura del Evangelio”.

Una teología asentada en la praxis. Y citó, para corroborarlo, a Simone Weil, “si quieres saber si una persona cree en Dios, no te fijes en lo que dice de Él, sino en lo que dice del mundo”.

Y una teología profundamente espiritual. “La espiritualidad es fundamental en el proceso teológico, porque es un estilo de vida y una manera de ser”, explicó. Por eso, la TL nunca va a morir, aunque los medios de comunicación “la mataron al año de nacer y la siguen matando a cada rato”. De ahí que, cuando a Gutiérrez le preguntan por la muerte de la TL, siempre dice: “A mí no me invitaron a su funeral y creo que tenía derecho a estar en él”.

En este proceso, fue el Vaticano II el que “abrió puertas, para seguir descongelando”, al igual que hizo la Conferencia de Medellín.

La TL lleva aparejado, según Gutiérrez, el martirio. Unas veces, físico, como el de Enrique Pereira Neto. Y otras, también físico, pero alargado en el tiempo, “haciendo la vida imposible a los teólogos de la liberación”. Por eso, “hubo mártires por Dios, por la Iglesia y por su pueblo”.

Una teología, la de la liberación, que lleva a la praxis y a plantearse, desde la realidad, “cómo decirle al pobre que Dios le ama, cuando su vida misma es la negación del amor”. Quizás, la única vía sea “ser solidarios con los pobres” y sobre todo, “ayudarles a ser sujetos de su destino”.

Por eso a Gutiérrez no le gustan los que se proclaman ‘la voz de los sin voz’, porque “nuestra meta es que los que no tienen voz la tengan. De ahí el componente de “las pastoral de la amistad” que tiene que haber en la reflexión teológica. “No hay auténtico compromiso con los pobres, si no somos sus amigos”. Y es que, como dijo en el turno de preguntas, “la teología no solo hay que estudiarla, sino y sobre todo, vivirla”.

“Una teología atravesada por la misericordia”

A continuación, intervino el economista peruano Umberto Ortiz, que demostró con datos, cifras y estadísticas que “el 29,2% de la población de Latinoamérica (175 millones) está por debajo del umbral de la pobreza, a lo que hay que sumarle los 70 millones que viven en la indigencia”.

Además, “Latinoamérica sigue siendo la región más desigual del mundo” y “los pobres son los más afectados por el cambio climático”, explicó el profesor.

La teóloga colombiana, Olga Consuelo Vélez, sacudió al auditorio con su ponencia, titulada ‘Las periferias geográficas y existenciales, desafíos para la Teología’. Tras denunciar “la persecución abierta a la teología de la liberación por algunos sectores de la institución eclesial”, reconoció que, a eso se unió, en los últimos años, “el desánimo y el cansancio de algunos teólogos y teólogas”.

Hasta que “vino un Papa del ‘fin del mundo’, cuyos gestos y palabras nos hicieron volver la mirada de nuevo hacia los pobres”, porque Francisco “coloca la opción preferencial por los pobres como categoría teológica y no meramente cultural”.

Se trata, según la teóloga de la Universidad Javeriana de Bogotá, de “desinstalarse, para salir a las periferias geográficas y existenciales”, lo cual exige una “conversión pastoral”. Y, para ello, los teólogos tienen que revisar el “‘desde dónde’ respondemos a las necesidades concretas que nos interpelan” y preguntarse: “¿Están los pobres del mundo en el centro de nuestra reflexión teológica?”

Para conseguirlo, Olga Consuelo Vélez apuesta por “una teología atravesada por la misericordia” y “una teología con sabor de actualidad”. Para concluir con esta afirmación: “Tal vez lo más importante de esta reflexión es preguntarnos si en este movimiento eclesial que estamos viviendo hoy con Francisco nos sentimos comprometidos y dispuestos a cambiar“.

En ese sentido, destacó que, por ejemplo, la teología de género es todavía un anexo en muchos centros universitarios, que siguen marcados por una cultura patriarcal y clerical”.

Por su parte, el teólogo jesuita también colombiano, Guillermo Sarasa abordó el tema de ‘Hablar de Dios en tiempos de globalización’, asegurando que la globalización ofrece oportunidades pero también riesgos, al tiempo que abogada por el anuncio explícito de Cristo en los centros universitarios católicos.

Los pobres, protagonistas y poetas

El primer ponente en intervenir por la tarde fue el jesuita Juan Carlos Scannone, uno de los ‘gurús’ de la Teología del Pueblo, que definió “como una corriente de la Teología de la Liberación”, y que centró su intervención en ‘La colaboración teológica con la pastoral del Papa Francisco’. Leer más…

Cristianismo (Iglesias), Espiritualidad, General, Iglesia Católica , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

La Ley del Corazón.

Domingo, 19 de febrero de 2017

Del blog de la Communion Béthanie:

med_9

Señor enséñame la ley,
la ley del corazón,
la que respeta al otro.
Una ley de amor que despierta
y no una ley que vigila.
Concédememe el ver el sufrimiento de mi hermano
sin negarme a mirarlo.
Concédeme el escuchar la llamada de mi hermano
sin negarme a responder.
Concédeme el tomar la mano de mi hermano
sin negarme a apretarla.
Señor enséñame tu ley.
Tu ley del corazón.
Tu ley de amor.

Perdón Señor por las faltas a tu ley.
Y sobre todo por la ley aplicada al pie de la letra.
Perdón por todas las leyes
que han puesto al hombre de rodillas,
las que lo han humillado,
las que le arrancaron a su padre, a su madre,
a su mujer y a sus niños.

Perdón por todas estas leyes inicuas,
por estas caricaturas de la ley
que todavía hoy dictan la ley.
Las que permiten castigar injustamente
a causa del color de la piel,
a causa de la extrañeza del nombre.
A causa de su orientación sexual.

Perdón por todas estas leyes infames
que todavía hoy
por toda la tierra,
en todas las naciones,
civilizadas o no,
crucifican al hombre.

Concédeme, Señor,
el vivir alrededor de mí
una ley que en tu nombre
libere al hombre,
una ley que ponga en pie al hombre.

*
Según Robert Riber

***

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

– “Habéis oído que se dijo: “Ojo por ojo, diente por diente.” Yo, en cambio, os digo: No hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica; dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehuyas.

Habéis oído que se dijo: “Amarás a tu prójimo” y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto.”

*

Mateo 5,38-48

***

*

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , ,

“Una llamada escandalosa”. 23 de febrero de 2014. 7 Tiempo ordinario (A). Mateo 5, 38-48.

Domingo, 19 de febrero de 2017

enemigosLa llamada al amor es siempre seductora. Seguramente, muchos acogían con agrado la llamada de Jesús a amar a Dios y al prójimo. Era la mejor síntesis de la Ley. Pero lo que no podían imaginar es que un día les hablara de amar a los enemigos.

Sin embargo, Jesús lo hizo. Sin respaldo alguno de la tradición bíblica, distanciándose de los salmos de venganza que alimentaban la oración de su pueblo, enfrentándose al clima general de odio que se respiraba en su entorno, proclamó con claridad absoluta su llamada: “Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os aborrecen y rezad por los que os calumnian”.

Su lenguaje es escandaloso y sorprendente, pero totalmente coherente con su experiencia de Dios. El Padre no es violento: ama incluso a sus enemigos, no busca la destrucción de nadie. Su grandeza no consiste en vengarse sino en amar incondicionalmente a todos. Quien se sienta hijo de ese Dios, no introducirá en el mundo odio ni destrucción de nadie.

El amor al enemigo no es una enseñanza secundaria de Jesús, dirigida a personas llamadas a una perfección heroica. Su llamada quiere introducir en la historia una actitud nueva ante el enemigo porque quiere eliminar en el mundo el odio y la violencia destructora. Quien se parezca a Dios no alimentará el odio contra nadie, buscará el bien de todos incluso de sus enemigos.

Cuando Jesús habla del amor al enemigo, no está pidiendo que alimentemos en nosotros sentimientos de afecto, simpatía o cariño hacia quien nos hace mal. El enemigo sigue siendo alguien del que podemos esperar daño, y difícilmente pueden cambiar los sentimientos de nuestro corazón.

Amar al enemigo significa, antes que nada, no hacerle mal, no buscar ni desear hacerle daño. No hemos de extrañarnos si no sentimos amor alguno hacia él. Es natural que nos sintamos heridos o humillados. Nos hemos de preocupar cuando seguimos alimentando el odio y la sed de venganza.

Pero no se trata solo de no hacerle mal. Podemos dar más pasos hasta estar incluso dispuestos a hacerle el bien si lo encontramos necesitado. No hemos de olvidar que somos más humanos cuando perdonamos que cuando nos vengamos alegrándonos de su desgracia.

El perdón sincero al enemigo no es fácil. En algunas circunstancias a la persona se le puede hacer en aquel momento prácticamente imposible liberarse del rechazo, el odio o la sed de venganza. No hemos de juzgar a nadie desde fuera. Solo Dios nos comprende y perdona de manera incondicional, incluso cuando no somos capaces de perdonar.

José Antonio Pagola

Audición del comentario

Marina Ibarlucea

***

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , , , ,

“Amad a vuestros enemigos” . Domingo 19 de febrero de 2014. 7º domingo de tiempo ordinario.

Domingo, 19 de febrero de 2017

love_enemyLeído en Koinonia:

Lv 19,1-2.17-18: Amarás a tu prójimo como a ti mismo
Salmo responsorial 102:  El Señor es compasivo y misericordioso
1Cor 3,16-23: Todo les pertenece, ustedes de Cristo, y Cristo de Dios
Mt 5,38-48: Amen a sus enemigos

Todos estamos llamados por Dios a ser santos, a ser perfectos, como el mismo Padre lo es; y el camino para llegar a la plena santidad es el amor: amor a Dios y a los hermanos, amor a los que sufren, amor a sí mismo, a la familia, amor a la naturaleza, al cosmos-caos entero.

Las tres lecturas de hoy podría considerarse que están centradas en el tema de la «santidad por el amor».

La primera lectura, un fragmento del «código de santidad» del libro del Levítico, presenta una imagen de santidad mediada por la responsabilidad con el prójimo; es decir, que el camino para llegar a Dios y lograr la santidad comienza con el respeto hacia la vida y la dignidad del otro. Este criterio es el centro de la Ley y los Profetas, el eje que determina nuestra verdadera relación con Dios, el elemento fundamental de la fe, ya que a través de la apertura a los demás es como ciertamente somos partícipes de la promesa de salvación dada por Dios a su pueblo.

Pablo, en la primera carta a los Corintios, considera al ser humano como templo de Dios y morada del Espíritu. Con ello está diciendo que cada persona es presencia concreta de Dios en la historia humana. Este templo del cual habla Pablo es la comunidad cristiana de Corinto, en donde la Palabra anunciada ha sido escuchada y ha surtido efecto. La intención, entonces, de Pablo es advertir a sus oyentes de los peligros que acechan ese templo y que amenazan con destruirlo; esos peligros se encarnan en aquellos que pretenden anular el mensaje de Cristo crucificado a través de discursos provenientes de la sabiduría humana, que rechazan la vinculación e identificación de Dios con la debilidad humana y la solidaridad de Dios con los marginados de la sociedad. El mensaje de Pablo es supremamente importante, pues comprende que el verdadero templo en donde habita Dios son las personas, es en la vida de la humanidad, en los hombres y mujeres de todo el mundo, sin distinción de raza, cultura o religión; de esta manera Pablo supera la reducción de la presencia viva de Dios a una construcción, a unas paredes o a un “lugar” específico de culto. Son las personas el lugar verdadero donde debemos dar culto a Dios; son las personas el lugar privilegiado en donde toda nuestra fe se debe expresar, especialmente con aquellos hombres y mujeres, que, siendo santuarios vivos de Dios, han sido profanados por la pobreza, la violencia y la injusticia social.

El elemento fundamental del proyecto cristiano es presentado en esta sección del evangelio de Mateo: el amor. Este amor propuesto por Jesús supera el mandamiento antiguo (Lv 19,18) que permite implícitamente el odio al enemigo. Lo supera porque es un amor que no se limita a un grupo reservado de personas, a los de mi grupo, o los de mi etnia, o a mis compatriotas, o a los que me aman, sino que alcanza a los enemigos, a los que parecerían no merecer mi amor, o incluso parecerían merecer mi desamor. Es un amor para todos, un amor universal, expresión propia del amor de Dios que es infinito, que no distingue entre buenos y malos. Ser perfecto, como Dios Padre lo es, significa vivir una experiencia de amor sin límites, es poder construir una sociedad distinta, no fundada en la ley antigua del Talión («ojo por ojo, diente por diente», que ya era una manera primitiva de limitar el mal de la venganza), sino en la justicia, la misericordia, la solidaridad, enmarcados todos estos valores en el Amor.

Como seres simbióticos que somos, que no podemos vivir nuestra vida aisladamente, sino que incluso para llegar a ser necesitamos de la convivencia, la compañía, el diálogo… la dimensión moral nos es de inevitable abordaje. No podemos convivir sin alimentar y suavizar continuamente los límites de nuestras relaciones. No hay sociedad humana sin moral, sin derecho, sin ley, sin normas de convivencia. Por su parte, la dimensión religiosa no podría no incluir esa dimensión esencial.

En el Primer Testamento vemos que la mayor parte de los mandamientos son negativos, marcando lo que no se puede hacer, los límites que no se deben traspasar. Es un primer estadio de la moral.

El Evangelio da un salto hacia adelante. Parecería no estar preocupado tanto por los límites cuanto por el «pozo sin fondo» que hay que llenar, la perfección del amor que hay que alcanzar, lo cual no se consigue simplemente evitando el mal, sino acometiendo el bien. Con el Evangelio en la mano, no estaríamos consiguiendo el bien moral supremo, la santidad, simplemente omitiendo el mal, porque podríamos estar pecando «por omisión del bien». Y, como dice santo Tomás, el mandamiento del amor siempre resulta de algún modo inasequible, pues nunca podemos dar cuenta plena de él, siempre se puede amar con más entrega, con más generosidad y más radicalidad. Es típica del Evangelio la propuesta del amor a los enemigos, el amor humanamente más inasequible y racionalmente más difícilmente justificable.

No obstante, la propuesta de esta liturgia de la palabra de una santidad a la que se accedería por el amor, casi como en un acceso privilegiado o casi único, habríamos de adicionarle alguna matización. A la santidad cristiana no se accede sólo por el amor práctico, por la práctica moral o ética. Es cierto que en la historia de las religiones el cristianismo se ha hecho famoso como la religión que más ha organizado la práctica del amor, y por el hecho de que su presencia va acompañada siempre con las «obras de caridad» (hospitales, escuelas, centros de promoción humana, leprosarios, atención a los pobres, a los excluidos…) que le son características. ¿Pero bastará el amor?

¿Y la dimensión espiritual? ¿La espiritualidad, la contemplación, la mística… dónde quedan?

Obviamente, no estamos ante una alternativa amor-caridad/espiritualidad-mística, y los grandes santos de la caridad han sido también grandes místicos. No se trata de una alternativa (o una cosa o la otra), sino de una conjunción necesaria: las dos cosas. Porque las dos se interpenetran perfectamente. De hecho, el santo también es un «contemplativus in caritate», vive la contemplación en el ejercicio de la caridad. La Espiritualidad de la liberación acuñó la famosa fórmula: «contemplativus in liberatione»… como un perfecto ensamblaje entre acción y contemplación, práctica moral y mística.

En realidad, cuando se vive la mística, la moral brota espontáneamente. Sin duda, el cristianiso está desafiado a cambiar su modo de acceder a lo moral, que no ha de ser ya tanto un acceso directo, «moralizante», insistiendo en los preceptos y sus amenazas o castigos, cuanto en un acceso indirecto, por la vía de la mística, de la experiencia mística, que no deja de ser la experiencia misma del amor.

El Concilio Vaticano II, cuyo 50 aniversario se aproxima, abrió un panorama hasta entonces inusitado, el de la «universal llamada a la santidad», una santidad que anteriormente muchos cristianos consideraban reservada a los considerados entonces «profesionales» de la santidad (los monjes, los religiosos, el clero…pero no el común de los fieles. Leer más…

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , ,

Dom 19.2.17. No resistir al mal, amar al enemigo ¿puede cumplirse el Sermón de la Montaña?

Domingo, 19 de febrero de 2017

icon-glr-cross-tDel blog de Xabier Pikaza:

No hay quizá palabras más hirientes ni más duras, de manera que en general las invertimos,diciendo: ¡resistid al mal, oponeos a vuestros enemigos! Así pedimos a Dios: ¡Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor!

Joachim Jeremías recoge en su famoso tratado El Sermón de la Montaña (Palabras de Jesús, Fax, Madrid 1968) el testimonio de la ortodoxia luterana, que decía: Estas palabras no pueden cumplirse. Pero ellas están ahí bien, colocadas, para recordar que somos pecadores (y que así, por serlo, nos perdona Dios)…, a no ser que se entiendan como “ética del ínterim” (A. Schweitzer), que sólo se pueden en el momento final, cuando todo termina.

De un modo aún más intenso, F. Nietzsche decía también que estas palabras no pueden cumplirse , que sólo las cumplió un hombre llamado Jesús, pero que le crucificaron por ello. La Iglesia posterior (sigue diciendo Nietzsche) no sólo no ha cumplido esas palabras, sino que las subvertido, haciendo lo contrario a lo que ellas dicen, proclamando de hecho el odio al enemigo (o, mejor dicho, el resentimiento), queriendo defenderse del mal (de los enemigos) por la fuerza.

— Posiblemente no tiene razón sin más un tipo de neo-ortodoxia luterana, ni A. Schweitzer, ni Nietzsche… . Posiblemente esas palabras de Jesús pueden y deben cumplirse de hecho, no sólo en sentido intimista (¡algunos cristianos lo han hecho!), sino también “social”… Pero el problema que ellos y otros muchos han planteado sigue siendo muy serio, quizá el más serio de todo el cristianismo:

images— ¿Se puede compaginar el Derecho Canónico con esas palabras?
— ¿Se puede compaginar con ellas una Iglesia que ha empleado y sigue empleando el poder no sólo para “resistir al mal” (en contra de Jesús?, sino para imponer sus principios sobre el mundo?
— ¿Puede estar iglesia actual, de vaticanos y curias, de nuncios y poderes fácticos, con moral de miedo, cumplir el Sermón de la montaña?

Dejo el tema abierto, que lo vean y sientan (y resuelvan, si pueden) los lectores. No me atrevo a darles soluciones. Sólo sé que de vez en cuando pienso en la parte de verdad de la neo-ortodoxia luterana, en la verdad de A. Schweiter… y me digo.¡Jesús, cómo lo has puesto de esa forma!

En esos momentos me consuela la visión de una Jerusalén romántica, distinta, en la que todo parece fácil (imagen 3…), para seguir leyendo y comentando el texto, como haré (con la ayuda de mi Comentario de Mateo, VD, Estella 2017)…

1.Jesús nos dice: No resistas al mal con otros males… no superéis una violencia con otra, renunciad más bien a la violencia, rompiendo así la cadena de opresiones y contra-opresiones que destruyen vuestra vida. Pero ¿cómo?

imagees2. Jesús sigue diciendo: En vez de oponerte con violencia, pon la otra mejilla buscando el bien del otro en cuanto otro, aunque sea tu enemigo (sobre todo, si es tu enemigo). Ésta es la respuesta. Donde no hay amor pon amor, y encontrarás amor, serás como Dios Amor…

Ciertamente, estas palabras se repetirán una vez más en nuestras iglesia, en la misa del próximo domingo (19.2.17: no resistáis al mal, amad al enemigo). Yo sentiré al menos un estremecimiento, y pedirá a Dios que nos ayude (en esa línea van las reflexiones que siguen, buen domingo).

1. NO RESISTÁIS AL MAL (Mt 5, 39)

Mt 5 38 Habéis oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente. 3 9 Pero yo os digo: No resistáis al mal, sino que:
a quien te golpee en la mejilla derecha, ponle también la otra; 40 y al que quiera llevarte a juicio y quitarte la túnica, déjale también la capa; 41a quien que te haga llevar la carga una milla, llévasela dos. 42 Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo niegues.

imagesssSobre la ley antigua (ojo por ojo y diente por diente, 5, 38) se eleva una nueva revelación (profundización e inversión de esa ley), que se expresa en un principio general (no resistáis al mal/malo: 5, 39a), con tres aplicaciones socio-políticas (5, 39b-41: poner la otra mejilla, dar también la capa al que exige la túnica, acompañar dos millas al que te exige que vayas una) y otra económica (5, 42: dale al que pide y presta al necesitado).

La ley regula el orden social, utilizando la violencia. Más que ordinatio rationis (ordenamiento de razón) es ordinatio potentiae, regulación del poder. Ciertamente, consigue un orden, pero lo hace por la fuerza. Así actúa con poder, por un talión (ojo por ojo) que impone su control, pero de manera que tiene que oponerse al mal de un modo violento, impidiendo que pueda propagarse de manera incontrolada. La Ley no cree en la bondad, ni en que el hombre pueda superar la violencia a través de una gracia superior, sino que utiliza para ello otro tipo de violencia, para castigar de esa manera a los trasgresores. En contra de eso, la nueva revelación apodíctica de Jesús, cuando dice no os opongáis al mal (malo, ponêrô), supera ese principio de violencia desde un plano superior de gracia.

carteles-enemigo-desmotivaciones-15La primera obligación de la Ley era oponerse al malo (injusto), a fin de que los justos pudieran vivir tranquilos, elevando así una especie de cerca o valla en contra de los transgresores, para que los legales vivieran protegidos dentro de ella. Pues bien, Jesús ha querido derribar esa valla, abriendo un espacio de vida más allá de las leyes político-judiciales violentas, renunciando así al talión, es decir, al principio de resistencia violenta frente al ante el malo, sin el cual no puede darse un tipo de justicia legal sobre la tierra. En esa línea, superar unilateralmente la violencia significaría dejar que la sociedad humana se destruya; sin un tipo de talión no hay justicia legal sobre la tierra.

‒ El talión es unívoco y claro: sabe distinguir entre inocentes y culpables; tiene lógica y la emplea, en equilibrio de juicio moralista. Puede admitir un tipo de utopía, pero mientras tanto defiende lo que existe. No quiere cambiar el mundo, sino mantener el orden de lo que hay, pues sólo Dios podrá cambiarlo, cuando él quiera. No transforma a las personas, sino que regula su conducta, manteniendo de esa forma lo que existe.

‒ Jesús es paradójico y, en un sentido, acepta la Ley, pero lo hace para superarla, pues ha llegado el tiempo mesiánico del Reino, superando así la ley (sin negarla) por medio de la gracia. Jesús empieza suponiendo que existen hombres malos, que amenazan a otros, poniendo en peligro su vida; pero no les responde con otra ley, no les expulsa ni mata (como mala raíz que debe arrancarse de la tierra; cf. Mt 13, 28-29), sino que se eleva de plano, para transformarles así, en perspectiva de gracia. Leer más…

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , ,

“De la venganza al amor”. Domingo 7 Tiempo Ordinario. Ciclo A.

Domingo, 19 de febrero de 2017

que-es-perdonar-L-CpfDiRDel blog El Evangelio del Domingo, de José Luis Sicre sj:

El domingo pasado vimos dos recursos de Jesús para combatir el legalismo de los escribas: llevar la ley a sus últimas consecuencias (asesinato, adulterio) y anular la ley en vigor (divorcio, juramento). El evangelio de este domingo termina de tratar el tema añadiendo un nuevo recurso: cambiar la norma por otra nueva. Lo hace hablando de la venganza y de la relación con el prójimo.

Generosidad frente a venganza

Habéis oído que se dijo: “Ojo por ojo, diente por diente.” Yo, en cambio, os digo: No hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehúyas.

El quinto caso toma como punto de partida la Ley del Talión («ojo por ojo, diente por diente»). Esta ley no es tan cruel como a veces se piensa. Intenta poner freno a la crueldad de Lamec, que anuncia: «Por un cardenal mataré a un hombre, a un joven por una cicatriz» (Génesis 4,23). Frente a la idea de la venganza incontrolada (muerte por cicatriz) la ley del Talión pretende que la venganza no vaya más allá de la ofensa (ojo por ojo). De todos modos, sigue dominando la idea de que es lícito vengarse.

En Las Coéforas de Esquilo se advierte el valor universal de esta idea. Después del asesinato de su padre, Electra pregunta al Coro qué debe pedir, y éste le responde:

− Que un dios o un mortal venga sobre ellos…
− ¿Cómo juez o como vengador?
− Di simplemente, “alguien que devuelva muerte por muerte”.
− Pero, ¿crees tú que los dioses encontrarán santo y justo mi ruego?
− ¿Acaso no es santo y justo devolver a un enemigo mal por mal?

Jesús no acepta esta actitud en sus discípulos. No sólo no deben enfrentarse al que lo ofende, sino que deben adoptar siempre una postura de entrega y generosidad. Para expresarlo, recu­rre a cinco casos concretos. ¿Cómo debes comportarte con quien te abofetea, te pone pleito para quitarte la túnica, te fuerza a caminar una milla (quizá se refiera a los soldados romanos, que podían obligar a los judíos a llevarles su impedimenta esa distancia), te pide, o te pide prestado? Basta hacerse cada una de estas preguntas, pensando cómo responderíamos nosotros, para advertir la enorme diferencia con las respuestas de Jesús.

De todos modos, lo que dice no debemos interpretarlo al pie de letra, porque terminaría amargándonos la existencia. El mismo Jesús, cuando lo abofetearon, no puso la otra mejilla; preguntó por qué lo hacían. Lo importante es analizar nuestra actitud global ante el prójimo, si nos movemos en un espíritu de venganza, de rencor, de regatear al máximo nuestra ayuda, o si actuamos con generosidad y entrega.

Amor al enemigo

Habéis oído que se dijo: “Amarás a tu prójimo” y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto.»

El último caso parte de una ley escrita («amarás a tu prójimo»: Levítico 19,18) y de una norma no escrita, pero muy practicada («odiarás a tu enemigo»).

Es ciertos que el libro del Éxodo contiene dos leyes que hablan de portarse bien con el enemigo: «Cuando encuentres extraviados el toro o el asno de tu enemigo, se los llevarás a su dueño. Cuando veas al asno de tu adversario caído bajo la carga, no pases de largo; préstale ayuda» (Ex 23,4-5). Pero es curioso cómo se cambia esta ley en una etapa posterior: «Si ves extraviados al buey o a la oveja de tu hermano, no te desentiendas: se los devolverás a tu hermano. Si ves el asno o el buey de tu hermano caídos en el camino, no te desentiendas, ayúdalos a levantarse» (Dt 22,1.4). La obligación no es ahora con el enemigo y el adversario, sino con el hermano (en sentido amplio). Alguno dirá que, para el Deuteronomio no hay enemigos, todos son hermanos. Pero es una interpretación demasiado benévola.

El evangelio es muy realista: los seguidores de Jesús tienen enemigos. Sus palabras hacen pensar en las persecuciones que sufrían las primeras comunidades cristianas, odiadas y calumniadas por haberse separado del pueblo de Israel; y en la que sufren tantas comunidades actuales en África y Asia. Frente a la rabia y el odio que se puede experimentar en esas ocasiones, Jesús exhorta a no guardar rencor; más aún, a perdonar y rezar por los perseguidores.

Lo que pide es tan duro que debe justificarlo. Lo hace contraponiendo dos ejemplos: el de Dios Padre, el ser más querido para un israelita, y el de los recaudadores de impuestos y paganos, dos de los grupos más odiados. ¿A quién de ellos deseamos parecernos? ¿Al Padre que concede sus bienes (el sol y la lluvia) a todos los seres humanos, prescindiendo de que sean buenos o malos, de que se porten bien o mal con él? ¿O preferimos parecernos a quienes sólo aman a los que los aman?

No se trata de elegir lo que uno prefiera. El cristiano está obligado a «ser bueno del todo, como es bueno vuestro Padre del cielo».

Primera lectura (Levítico 19, 1-2.17-18)

El Señor habló a Moisés:

Habla a la asamblea de los hijos de Israel y diles: “Seréis santos, porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo. No odiarás de corazón a tu hermano. Reprenderás a tu pariente, para que no cargues tú con su pecado. No te vengarás ni guardarás rencor a tus parientes, sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor. “

La idea de imitar al Dios bueno y santo portándonos bien con el prójimo es el tema de la primera lectura. La formulación es muy interesante, alternando prohibiciones y mandatos. Prohíbe odiar, manda reprender, prohíbe vengarse, manda amar. De ese modo, prohibiciones y mandatos se complementan y comentan. No odiar de corazón significa, en la práctica, no vengarse ni guardar rencor. Reprender es una forma de amar; de hecho, lo más cómodo y fácil ante los fallos ajenos es callarse y criticarlos por la espalda; para reprender cristianamente hace falta mucho amor y mucha humildad.

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , , ,

Domingo VII del Tiempo Ordinario. 19 febrero, 2017

Domingo, 19 de febrero de 2017

domingo-vii-to

“Amad a vuestro enemigos,

haced el bien a los que os aborrecen

y rezad por los que os persiguen y calumnia”.

(Mt 5, 38-48)

¡Casi nada! Si hasta nos cuesta ceder el asiento en el autobús o dejar pasar a alguien con prisa en la cola del mercado. Y es que, además de que nos cuesta esto de hacer el bien tan gratuitamente, además de eso, no está bien visto. Si vas por la vida devolviendo bien por mal acabas pareciendo un idiota integral.

Dan ganas de decirle a Jesús: “-Mira, con ese programa no se va a apuntar nadie. Mejor será que pongas los pies en el suelo y bajes el nivel”.

Y estoy segura de que a lo largo de la historia más de una persona lo habrá pensado así e incluso habrá tratado de convencer a Jesús. Seguro que sus primeros discípulos algo le dirían. Pero no hizo caso. Y no solo propuso este programa, sino que vivió de acuerdo con él. Se dejó matar por él.

Y a lo largo de la historia otras muchas personas han hecho lo mismo. Hasta aquí la cosa está bien. Porque Jesús era Dios, y todos los demás santos.

Pero no queda ahí la cosa. Hoy, en más de un país, alguien como tú y como yo, un cristiano sencillo cree esas palabras y las está viviendo.

Ahora mismo hay personas cristianas, en países en guerra de mayoría islámica, que atienden en sus hospitales a musulmanes heridos.

Sí, también ahora, en nuestros días hay una lista interminable de mártires cristianos que mueren. Muchas veces torturados, sin renunciar a su fe. Perdonando a sus verdugos, amando.

El amor no es cosa de idiotas, es de personas valientes y generosas. Hay personas (las ha habido siempre) que saben que el odio solo genera odio. Que saben que solo el amor rompe la espiral de violencia. Solo el perdón nos devuelve la dignidad y nos hace crecer como personas.

Cada gesto de odio, de rechazo, de violencia o de rencor, nos deshumaniza. Hace más inhóspito el mundo. Y menos posible la convivencia. Pero de la misma manera. Cada gesto de perdón, de paz, de generosidad o de entrega contribuye de manera eficaz a crecer en humanidad.

Oración

Gracias, Trinidad Santa, por el testimonio valiente de nuestras hermanas cristianas perseguidas.

*

Fuente Monasterio de Monjas Trinitarias de Suesa

***

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , ,

El otro llega a ti como ola.

Domingo, 19 de febrero de 2017

amar-a-los-enemigosMt 5, 38-48

Sigue Mt en el sermón del monte, con la intención de armonizar el AT con la predicación de Jesús. Ante la lectura de este evangelio, uno se queda sin aliento. “No hagáis frente al que os agravia”. “Ama a tu enemigo y reza por él”. “Sed perfectos como vuestro padre celestial es perfecto”. Si repaso detenidamente estas exigencias, descubriré lo que me falta para cumplirlas como nos pide Jesús. Tal vez Nietzsche tenía más razón de lo que pensamos, cuando decía: “Sólo hubo un cristiano y ese murió en la cruz.”

Sinceramente creo que la verdadera dimensión cristiana está aún por inaugurar. Hemos construido miles de templos; hemos llevado la cruz a todos los rincones del orbe; hemos elaborado sumas teológicas como para parar un tren; hemos creado leyes que regulan todos los ámbitos de nuestra existencia; pero el único principio esencialmente cristiano está olvidado y sin repercusión alguna en nuestra vida.

Está mandado: “ojo por ojo y diente por diente” Pero yo os digo: no hagáis frente al que os agravia. El ‘ojo por ojo’, fue un intento de superar el instinto de venganza que nos lleva a hacer el máximo daño posible al que me ha hecho algún daño. Tenemos asumido que la meta es la justicia, identificada con el ojo por ojo. Creo que la racionalidad y el jurisdicismo occidental nos impiden la comprensión del mensaje cristiano.

Reclamamos justicia, pero si examinamos esa justicia que exigimos, descubriremos con horror, que lo que intentamos todos, es hacer de la justicia un instrumento de venganza. Se utilizan las leyes para hacer todo el daño que se pueda al enemigo; eso sí, dentro de la legalidad y amparados por la sociedad. Los buenos abogados son aquellos que son capaces de ganar los pleitos cuando la razón está de parte del contrario.

Las frases tan concisas y profundas pueden entenderse mal. No nos dice Jesús que no debamos hacer frente a la injusticia. Contra la injusticia hay que luchar con todas la fuerzas. Tenemos obligación de defendernos cuando nos afecta personalmente, pero sobre todo, tenemos la obligación de defender a los demás de toda clase de injusticia. Lo que nos pide el evangelio es, que nunca debemos eliminar la injusticia con violencia.

Si utilizamos la violencia para eliminar una injusticia, estamos manifestando nuestra incapacidad de eliminarla humanamente. No convenceré al injusto si me empeño en demostrarle que me hace daño a mí o a otro. Pero si soy capaz de demostrarle que con su actitud se esta haciendo un daño irreparable a sí mismo, sin duda cambiaría de actitud.

Habéis oído que se dijo: “amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo” Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos. Hay que aclarar que para ellos el prójimo era el que pertenecía a su pueblo, a su raza, a su familia. El “enemigo” era siempre el extranjero, que atentaba real o potencialmente contra la seguridad el pueblo. Para poder subsistir, no tenían más remedio que defenderse de las agresiones. Jesús da un salto de gigante y podemos apreciar que la diferencia entre ambas propuestas es abismal.

¿Por qué tengo que amar al que me está haciendo la puñeta? El camino para la comprensión de esta norma, es largo y muy penoso. Tenemos que llegar a él, a través de un proceso de maduración, en el que debemos tomar conciencia de que todos somos una sola cosa, y que en realidad, no hay enemigo. En el fondo, el amor al enemigo no es más que una manifestación del verdadero amor, que por ir en contra del instinto de conservación, se ha convertido en la verdadera prueba de fuego del AMOR.

La dificultad mayor para comprender este amor, está en que confundimos amor con sentimiento. El amor evangélico no es instinto ni sentimiento. Por lo tanto no podemos espera que sea algo espontáneo. El verdadero amor, sea al enemigo o a un hijo, no es el instinto que nace de mi ser biológico. El amor de que estamos hablando es algo mucho más profundo y humano. Ni siquiera nuestra razón nos puede llevar a ese nivel.

Enemigo es el que tiene una actitud de animadversión, no el que la sufre. El enemigo no tiene por qué obtener una respuesta de la misma categoría que su acción. Alguien puede considerarse enemigo mío, pero yo puedo mantenerme sin ninguna agresividad hacia él. En ese caso, yo no convierto en enemigo al que me ataca. Si le constituyo en enemigo, he destrozado toda posibilidad de poder amarle.

Un ejemplo puede aclarar lo que quiero decir. En el mar siempre habrá olas, de mayor o menor tamaño, pero siempre estarán ahí. Al llegar al litoral, la misma ola puede encontrar la roca o puede encontrarse con la arena. ¡Qué diferencia! Contra la roca estalla en mil pedazos. Con la arena se encuentra suavemente y de manera imperceptible. Incluso si la ola es muy potente, en la arena rompe sobre sí misma y pierde su fiereza.

¿Necesitas explicación? Pues voy a dártela. Los enemigos van a estar siempre ahí. Pero la manera de encontrarte con ellos dependerá siempre de ti. Si eres roca el encuentro se manifestará estruendosamente y ambos se dañarán. Si eres playa todo su potencial queda anulado y llegara hasta ti con la mayor suavidad. Un detalle, la roca y la arena, están hechas de la misma materia, solo cambia su aspecto exterior.

Así seréis hijos de vuestro Padre… Aquí encontramos una de las mejores muestras de lo que se entendía por hijo en tiempo de Jesús. Hijo era el que salía al padre, el que era capaz de imitarle en todo. Viendo al hijo, uno podía adivinar quién era su padre. También podemos descubrir la idea de Dios que tenía Jesús. Un Dios que ama a todos por igual porque su amor no es la respuesta a unas actitudes o unas acciones sino anterior a toda acción humana. Dios me ama no porque yo sea bueno sino porque él es bueno.

En contra de lo que se nos ha repetido hasta la saciedad, Dios no ama a los buenos, sino que Él ama infinitamente a todos. De la misma manera, el amor que yo tengo a los demás, no puede estar originado ni condicionado por lo que el otro es o tiene, sino por la calidad de mi propio ser. El amor no es respuesta a las actuaciones o cualidades de un ser; su origen tiene que estar en mí, y solo afecta al otro como objetivo, como meta.

Si somos incapaces de amar al enemigo, podemos tener la certeza de que todo lo que nosotros hemos llamado amor, no tiene nada que ver con el evangelio, y por lo tanto del amor que nos ha exigido Jesús. El evangelio no es ciencia ni filosofía ni moral ni teología ni religión. El evangelio es un lenguaje vitalista. El evangelio no está encaminado a enriquecer la inteligencia sino a encauzar la vida.

Meditación-contemplación

No pretendas ir a nadie como ola agresiva.
Pero al que venga hacia ti con violencia,
acógele con suavidad y quedará frustrado en su actitud.

No se te ocurra intentar amar a otra persona,
si te acercas a ella considerándola enemiga.
Descubre, más bien, que no tienes ningún enemigo,
porque eso depende exclusivamente de ti.

Fray Marcos

Fuente Fe Adulta

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , ,

El Evangelio, roca firme y refugio.

Domingo, 19 de febrero de 2017

solidaridad3La obra humana más bella es la de ser útil al prójimo” (Sófocles)

26 febrero, VIII domingo de TO

Mt 6, 24-34

¿Por qué os angustiáis por el vestido? Mirad cómo crecen los lirios silvestres, sin trabajar ni hilar. Os aseguro que ni Salomón con todo su fasto, se vistió como uno de ellos

El Papa Francisco celebró el pasado 17 de diciembre su 80 cumpleaños. Uno de sus actos más significativos fue la invitación a desayunar a ocho mendigos de diversas nacionalidades –dos mujeres y seis hombres- en su residencia vaticana, la Casa Santa Marta. Luego charló con ellos y les ofreció dulces argentinos. Y en la homilía de la misa del gallo quiso poner énfasis en este otro acto de sensibilidad humana hacia los más necesitados: “Dejémonos interpelar por los niños a los que no se les deja nacer, a los que lloran porque nadie les sacia su hambre, por los que no tienen en sus manos juguetes, sino armas”.

Como Jesús hace veinte siglos y como el Papa hoy, Ana Villanueva Velasco, hija de un personal amigo que, igual que tantos otros, dedica su vida a abrir esperanzas y cumplir deseos de mejor fortuna. Ana constituyó una ONGD en Calcuta (2009), donde Teresa consumió y consumó su proyecto vital. El estado indio de Bengala Occidental se ha hecho cargo recientemente de esta Asociación: una escuela para 130 niños a los que proporcionaba educación, sanidad y alimentación y apoyo diverso a las familias. En abril de 2016 trasladó su obra a Nepal, donde trabaja en la reconstrucción de una escuela en el pueblo de Nala que quedó derruida tras los seísmos de 2015. Apoya a esta escuela mes a mes y ofrece un plato de comida diario a los 170 niños que acuden a ella. Entre sus valores destaca el siguiente: “Creemos en el amor como motor que mueve el mundo en que todos podemos poner nuestro granito de arena para hacer de él un lugar mejor y más equilibrado”.

Con motivo de la guerra de Siria hemos recibido esta otra muestra de Los Hermanos Azules de Alepo: “Las cestas de alimentos se distribuyen sin interrupción todos los meses. Con ocasión de las diferentes fiestas (Al Adha y Nöel), también hemos distribuido zapatos y ropas a todos los adultos y a todos los niños de los que nos ocupamos. Nuestro proyecto “gota de leche”: consiste en distribuir a todos los niños menores de 10 años leche en polvo o leche para lactantes. Respondemos positivamente a cualquier petición de ayuda para un alquiler. Nuestro proyecto abarca, en su totalidad, a más de cien familias desplazadas”.

Estos son los lirios silvestres con los que estos héroes y heroínas trabajan e hilan para que los menesterosos, a los que tan generosa y desinteresadamente asisten, puedan vestir mejor que el fastuoso Salomón. Es la película musical La ciudad de los sueños dirigida por Damien Chacelle (USA 2016), en la que, contrariamente a lo que hacen sus dos jóvenes soñadores, luchan por perseguir sus sueños en una ciudad conocida por “construir” esperanzas “sin” romper corazones.

Sin romperlos, pero permitiendo que el Señor ilumine lo oculto en las tinieblas y descubra las intenciones del corazón, como dice San Pablo en su primera a los Corintios 4, 5. El Salmista nos lo garantiza cuando le pide a Dios que le lleve a una roca inaccesible y siga siendo su refugio, su bastión frente al enemigo (Sal 61).

Sófocles (498-406 aC), poeta trágico griego, nos señaló nuestro mejor propósito en la vida: “La obra humana más bella es la de ser útil al prójimo.

LOS DESATRES DE LA GUERRA

Hoy lloran los luceros

amargas lágrimas

que dan

lugar a un río.

Arrasados los campos.

La ciudad está muerta

para siempre.

Sus habitantes, desaparecidos.

La vida es un desierto.

Sólo el dolor florece.

Y la brillante Cruz del Sur

hace la vela a tanto muerto.

¿Por qué, porqué y porqué?

¿Alguien sensato me puede dar respuesta?

(………………….)

Mis manos son raíces

ajetreadas en dar reposo al árbol

que yace mutilado

en el lindero.

Tu eres sangre cuajada del camino.

Y yo… el sepulturero.

(EN HIERRO Y EN PALABRAS. Ediciones Feadulta)

Vicente Martínez

Fuente Fe Adulta

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , , , ,

¿Perfectos?

Domingo, 19 de febrero de 2017

15ordinarioc7Jesús siempre sorprende con frases inesperadas, excéntricas y hasta contradictorias. Así, por ejemplo, cuando nos invita: “Sean perfectos como el Padre es perfecto”.

¿Perfectos? La perfección no es una virtud deseable en nuestros días. Evidentemente el mundo postmoderno en el que vivimos huye de los perfeccionismos. Y ello resulta muy útil para contrarrestar utopías inalcanzables y deseos impertinentes que no tienen mucho que ver con una concepción ajustada de nosotros mismos. En este sentido, podríamos intentar traducir la perfección desde senderos más equilibrados, en términos de plenitud, de sinceridad, de honestidad y hasta de búsqueda de la verdad. Pero la frase de Jesús continúa curiosamente: “como el Padre es perfecto”.

Si ser perfectos parecía improcedente, ser perfectos como el Padre no parece ser posible para nadie. ¿Cómo es perfecto el Padre? La palabra “como” que vincula la perfección del Padre a la nuestra me ofrece una clave de interpretación comparativa. ¿Cómo y en qué circunstancias podemos ser como el Padre? Las palabras de Jesús tienen mucho de incomprensibles y habría que dejarlas abiertas. Pero ofrezco aquí una posible interpretación que vincula la práctica de acciones de misericordia con una mirada contemplativa.

En clave de bienaventuranzas, el texto que reflexionamos este domingo nos invita a realizar varias acciones concretas que son la parte práctica de esta felicidad: dar a quien nos lo pida, mantenernos firmes, íntegros y con fortaleza cuando nos golpean, acompañar a alguien en su camino…

Pero, tal vez, para que ello no se convierta en mero activismo, Jesús nos ofrece un universo de sentido: nosotros como el Padre. Es decir, nos invita a redescubrir la vinculación profunda con Dios. Hoy, con la fuerza que recobra la espiritualidad y el influjo de la meditación, hablaríamos de abrir nuestra conciencia para vernos a nosotros mismos tal como somos, y entendernos en relación profunda con todos y con Dios. Esto mismo ya lo decía, por ejemplo, santa Clara de Asís cuando invitaba a sus compañeras a mirarse en el “espejo de eternidad”. Esta conciencia transformada puede ser la guía que nos impulsa a las acciones de empatía, de no violencia y de compañía, más allá de arrinconamientos, de victimismos o de desempoderamientos. La perfección, como este entendernos a nosotros mismos desde Dios, se presenta entonces como posibilidad de transitar este mundo de las bienaventuranzas.

Paula Depalma

Fuente Fe Adulta

Biblia, Espiritualidad , , , , , , , ,

Teje tu vida

Sábado, 18 de febrero de 2017

Del blog de la Communion Béthanie:

45412232-dscf8537r

La vida está como un tejido
Con paciencia, hila la lana,
pasa los hilos con coraje.
Por cada gesto de la semana,
el tiempo fluye y la vida cambia.
En el tejido, los colores se mezclan.

La vida es como un tejido.
Noestás solo con tu obra.
Muchas otras manos construyen tu vida.
Pero también tejes para los demás.
Teje tu vida con esperanza,
tienes sitio en el fresco de la historia.

A veces agujeros, puntadas sueltas,
ten valor, Dios puede salvar todo.
Ha venido para ayudarnos a renovar los hilos rotos.
Con amor, se dio para remallar las vidas quebrantadas.

Teje tu fe, cambia de puntos, da relieve a tu dibujo.
ten valor, Dios teje contigo,
compañero de camino, viene para alimentar tu fe.
Escucha su llamada,
puede tejer tu nueva vida.

Queriendo comprender a donde lleva la vida,
miramos a la inmensa muchedumbre.
Con el oficio nuestras vidas se envuelven, trabajamos por la noche.
Veremos el resultado
sólo después de la muerte en la vida futura.

*

Revista del Prado

***

Biblia, Espiritualidad

“¿Qué ‘valor’ se puede reconocer al sufrimiento?”, por George R. Porta

Sábado, 18 de febrero de 2017

aloneeeeeEl sufrimiento es esencialmente absurdo e innecesario, imposible de medir o comparar y, no obstante, es real e imposible de erradicar. Racionalizarlo con el Principio de Doble Efecto de Tomás de Aquino me parece amañado e irrespetuoso.

Esta argumentación situada en el plano metafísico, estableciendo la premisa de Dios, es incompatible con la creación ex nihilo por amor. Si nada existía antes, para qué introducir un elemento que el propio Creador no experimentaba (no había nada que le fuera imposible) y creaba solo por amor y para bien. Esto dicho asumiendo que podemos conocer “lo divino” y comprenderlo, que no podemos.

La lectura sacrificial del asesinato de Jesús que a Pablo le pareció tan necesaria en su mentalidad de Templo, Sacerdocio Sumo y sacrificio expiatorio; que Anselmo de Canterbury trató de explicar sin lograrlo unos diez siglos más tarde, ha causado demasiado mal antes y después de que una tal “doctrina” se convirtiera como en el corazón de la teología cristiana, católica y no católica. La última explicación de Ratzinger (Introducción al cristianismo, Herder, 1968) tampoco la justifica. Consecuente con la Carta a los Hebreos y la argumentación anselmiana, los sacerdotes oferentes del Cordero fueran los asesinos de Jesús.

La idea de que la divinidad probara la lealtad de Abraham sacrificando a su hijo Isaac no puede dejar de ser horriblemente salvaje (por eso en el propio relato el ángel la impide) para que el sacrificio voluntario de Isaac ahora representado en Jesús la legitime. Este no hubiese sido, además el primer filicidio de Abraham a quien Sara convenció para que expulsara al desierto, a una muerte segura, a Ismael y a su madre (Génesis 21, 12-13) y también entonces la divinidad intervino para evitar que Abraham fuera el asesino de su propio hijo. La misma predilección por los hijos segundos es algo que los exégetas estudian de cerca porque también fue el segundo reino el que perduró tras del segundo exilio, pero eso es tema para otro momento.

La creencia de que el sacrificio de una víctima inocente lave el pecado de muchos, quienes después del sacrificio reincidirán en sus pecados, es pagana. La Biblia no explica el misterio del mal y malamente explica el del Amor, como la mayoría de los demás libros sagrados. Quizás tantas naciones tuvieron en su diversidad una intuición común. ¡Hum!

Con todo hay un cierto valor en el sufrimiento y en la experiencia del mal, razonable pero injustificable.

El optimismo de Leibniz tampoco me parece suficiente porque es como utilizar un resultado fallido para explicar que se haya llegado a él.

Puede que el Mundo que existe y el ordenamiento que parece regirlo sean los mejores posibles, pero entonces, quién creó ese Mundo y su ordenamiento creó el desorden, sin necesidad. La falta de una explicación suficiente no valida la mejor posible, sino deja a la pregunta sin respuesta. ¿Por qué los demás animales no parecen vulnerables a reincidir en el error culpablemente?

Yo prefiero que la necesidad engendre la libertad. El amor siempre puede ponerle riendas al exceso. Así se me justifica que un hambriento pueda con todo derecho robar un pedazo de pan que a otro injustamente le sobre y por eso no censuro la conspiración de Bonhöeffer contra Hitler para detener la Solución Final.

Por lo tanto, ¿cuál me parece que pudiera ser el único valor atribuible al sufrimiento?

Leo la respuesta en mi deuda mayor con las personas que me han solicitado ayuda profesional y al hacerlo me mostraron, con confianza inmerecida, sus rostros más feos, sus heridas más infestadas, sus deformidades más impredecibles.

Al hacerlo, me fueron entrenando poco a poco en la compasión, como necesidad para mi propio crecimiento, como expresión de mi libertad personal y en la necesidad de respetar, en cada uno/a su sujetualidad, como expresión de su autonomía. Su dolor me sacaba de mi ensimismamiento invitándome candorosamente a encontrarme con ellos de manera análoga a como el dolor y la perplejidad de los discípulos camino a Emaús invitaron a Jesús a encontrarles, acompañando su andadura y, de un modo, que les persuadió a salir de su perplejidad egocéntrica (Lucas, 24-31).

Me enseñaron a respetar su sujetualidad aprendiendo que solo reduciendo mi preocupación conmigo mismo y el peso de mi propia historia, podía andar ligero para encontrarles en su Dasein, en su propio lugar y en sus propios términos para acompañarles en sus andaduras quizás iluminándoselas en alguna medida, sin confundirles conmigo mismo y agradeciéndoles la oportunidad de serles útil.

Afortunadamente, me alegro de haberme adaptado siempre a sus posibilidades de pagarme y, en alguna ocasión, haber servido de gratis. Me parece que en realidad era yo quien estuviese en deuda.

George R. Porta

Fuente Atrio

Espiritualidad ,

Mensaje a Dios

Viernes, 17 de febrero de 2017

Del blog de Henri Nouwen:

clint-mauro-for-van-heusen-malemodelscenenet-03

“Querido Dios:

Mientras más profundamente me sumerges en tu corazón, más descubro que mis compañeros de viaje son hombres y mujeres tan plena e intensamente amados por tí como soy amado yo.

En tu corazón compasivo hay lugar para cada uno.

Nadie queda excluído.

Déjame compartir tu compasión, querido Dios, para que tu amor ilimitado se haga visible en la manera en que yo mismo amo a mis hermanos y hermanos. Amén.”

Con amor, Henri.

*

Henri Nouwen.
Con las manos abiertas.

***

Este libro de Nouwen ha sido reeditado recientemente, según informa #Henrinouwen con las manos abiertas.

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad ,

“Espiritualidad y narcisismo (I)”, por Enrique Martínez Lozano

Viernes, 17 de febrero de 2017

46172-500-543Siempre son de agradecer las voces que alertan del riesgo de narcisismo que puede acechar a la espiritualidad, en este resurgir del que estamos siendo testigos. Todo sin excepción es susceptible de ser apropiado por el yo en beneficio propio, y a ello no escapa la espiritualidad. Con todo, me parece obligado reconocer que el problema no está en la espiritualidad, sino en la apropiación que el ego pueda hacer de la misma, para construirse un paraíso narcisista en el que busca su bienestar por encima de cualquier otra cosa.

Ahora bien, la lucidez requiere añadir algunas puntualizaciones para seguir abriéndonos a una verdad mayor que nos permita vivir más conscientes.

Es indudable que el narcisismo puede estar presente en cualquier ámbito de la existencia humana: desde las relaciones interpersonales a la relación de pareja, desde la política a la religión… Porque todo puede vivirse desde el ego.

A veces, entre quienes acusan a la espiritualidad de ser intimista y de “mirar hacia dentro”, parece producirse un fenómeno curioso: parecieran confundir la insistencia en el compromiso con el compromiso mismo. Lo cual rechina particularmente cuando se utiliza el “compromiso” para afirmar la supuesta “superioridad” moral de una religión determinada sobre la espiritualidad que critican.

La espiritualidad invita ciertamente a mirar hacia “dentro”. Pero ese “dentro” del que habla la espiritualidad no es el “dentro narcisista o egoico” de quien vive conjugando permanentemente el “yo, mi, me, conmigo”, sino aquel “Dentro” que constituye nuestra “casa común” y que todos compartimos. Es precisamente ahí donde brota el compromiso ajustado, gratuito y sin pretensiones, porque nace de la comprensión de que somos no-separados y que, por ello mismo, “tu bien es mi bien”. “Dentro” es compasión y disolución del ego, es desapropiación y desapego, es Nada.

Decía más arriba que todo puede vivirse desde el ego: la espiritualidad, pero también el compromiso. Lo vivimos así cuando, en la forma que sea, “presumimos” de ello o lo utilizamos para compararnos con otros. Esa manera de vivirlo ofrece ventajas al ego: mejora la (auto)imagen, refuerza la sensación de ser “alguien comprometido”, canaliza la necesidad de ser reconocido, compensa de posibles culpabilidades ocultas…, en definitiva, lo sostiene y reafirma: ¡un “yo comprometido” es un ego muy poderoso!

Me parece que la salida de la trampa narcisista, que puede tentarnos a todos, se halla justamente en la respuesta a esta pregunta: ¿desde dónde me vivo? Lo cual remite, una vez más, a la pregunta central de la espiritualidad: ¿quién soy yo?

Si me creo un “ser separado” (yo o ego, reducido a mi “personalidad”), no podré evitar que todos mis comportamientos sean egocentrados, es decir, giren en torno a mí, trátese de la espiritualidad o del compromiso.

Solo en la medida en que crezco en comprensión experiencial de que no soy ese “yo” que busca autoafirmarse, sino la única Consciencia o Vida que alienta en las diferentes formas que tenemos, crecerá también de su mano una actitud y un comportamiento des-egocentrados, gratuitos y entregados. De hecho, el compromiso auténtico es aquel que no tiene a ningún “yo” por sujeto, ningún yo que presuma de lo realizado: nace de la gratuidad, porque brota de lo que somos, sin rastro de apropiación egoica.

Enrique Martínez Lozano

Fuente Fe Adulta

Espiritualidad , ,

Te soñaré… y te haré nacer de mí. 7 febrero, 2017

Jueves, 16 de febrero de 2017

Del blog del Monasterio de Monjas Trinitarias de Suesa:

ethique

Te soñaré viva.

Aunque te encuentres en oscuros caminos,

aunque te asientes en el olvido y la huida.

Te soñaré tan viva como este vendaval que hace bailar todo el paisaje.

No va a importarme la palidez de tus palabras,

el titubeo de tu mirada.

Me sentaré sobre la belleza,

descansaré y te soñaré.

Te adornaré con mi confianza,

con la veracidad de mi presencia.

Llenaré tu pelo de pájaros ruidosos

y tus ojos de tierra húmeda.

Las palmas de tus manos estarán repletas de aire tibio

y tus dedos de manantiales que salpicarán tu espacio.

Tus entrañas, ah, tus entrañas serán

silencio fecundador.

A tus pies sólo les daré camino

Todo es un sueño.

Pero en mi sueño te soñaré viva.

Profusamente viva.

Y cuando me despierte y ya no pueda soñarte

porque habré alcanzado el ayuno de la inconsciencia

entonces olvidaré el sueño y

te crearé viva,

poderosamente viva.

Mi aliento en ti será más que hálito de vida,

será comienzo y fin;

mi propia respiración en tu existencia.

*

dscn2748

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , ,

Los guardianes de la moral

Jueves, 16 de febrero de 2017

sor-lucia-en-el-sillon-de-ristoJuan Zapatero Ballesteros, sacerdote,
Sant Feliú de Llobregat (Barcelona).

ECLESALIA, 13/02/17.- Vaya por delante dejar claro que no soy admirador de la monja mediática, sor Lucía Caram, ni tampoco estoy de acuerdo con muchas de sus apariciones tanto a nivel de calle como a través de los medios de comunicación social. De la misma manera he de decir que tampoco comulgo con muchas de sus ideas.

Dicho esto, quisiera salir al paso de la polvareda que levantaron sus declaraciones sobre la virginidad de María que realizó en el programa “Chester in love” de Risto Mejide a través de la cadena Cuatro de televisión. Me parece que no es necesario volver a repetir lo que dijo la monja sobre dicho tema porque pienso que es algo conocido por la gran mayoría de personas, pues estas cosas acostumbran a escamparse como la pólvora. En resumen, decía, más o menos, que no le afectaba para nada en cuanto a su fe se refiere el hecho que María y José hubieran vivido una vida de pareja y de matrimonio igual que la viven cualquiera de las parejas o matrimonios de nuestros días; por lo mismo, el sexo habría jugado un papel normal entre ellos, pues éste no solamente no es malo sino positivo y enriquecedor. Sí que me gustaría puntualizar, sin embargo, que el tema es lo suficientemente importante y serio como para que se abordara en un programa más próximo al show que al de una entrevista mínimamente seria.

indiceAsí las cosas, faltó tiempo para que salieran en tromba contra ella los “guardianes de la moral católica” encabezados por el obispo de Vic bajo cuya jurisdicción canónica se encuentra dicha monja.

Según los acusadores, parece ser que sor Lucía había tirado por tierra con sus palabras, en un plis plas, uno de los dogmas fundamentales de la Iglesia Católica, el hecho que María fue virgen. Cosa que parece ser que no fue así, al menos en su intención no estuvo, según intentó matizar poco tiempo después.

Por lo que a mí me toca, solamente he de decir que ¡qué mal si mi fe se fundamentara en los dogmas!; menos mal que no es así ni mucho menos; la verdad que no me quitan el sueño ni me aportan nada por lo que a mi fe se refiere. Ya va siendo hora de que maduremos un poco y que superemos ese tipo de escándalos que son fruto más bien de una cierta pusilanimidad bastante infantil y en muchos casos enfermiza. Y, ¿por qué no decirlo?, debidos también a la falta de formación que nunca se dio a través de la catequesis, entre otros. No obstante, reitero mis respetos a las personas que, por las razones que fuere, no son capaces o no se ven con fuerzas para dar un paso adelante tanto en este tema como en otros relativos a la fe y la religión; nadie tiene el derecho a exigirlas más.

the-nativity-story-5-1280[1]Después de estos prolegómenos, quiero decir que sor Lucía Caram no iba desencaminada ni mucho menos, más bien todo lo contrario. Ella planteaba la virginidad de María a un nivel que va mucho más allá de lo que pudiera ser una cuestión física o biológica que, al fin y al cabo, aporta bien poco o nada a la hora de entender la grandeza y la importancia de María en relación con Jesús y con el proyecto maravilloso que llevó a cabo. Yo no soy quien para juzgar a nadie; pero me temo que puedan existir hoy día no sé cuántas, pero al menos algunas virginidades, físicas y biológicas por supuesto, bien poco o nada testimoniales ni comprometidas. Decía el teólogo K. Rahner que pudiera darse el caso que a una mujer la inseminaran artificialmente y después diera a luz el hijo gestado a través de una cesárea; dicha mujer hubiera parido y, en cambio, continuaría siendo virgen. ¿Es esto lo que nos preocupa? ¿Con un tipo de virginidad así nos quedamos tranquilos?

¡Venga, por favor!, no nos rasguemos las vestiduras por algo que no da lugar a ello. Preocupémonos por conocer más bien el mensaje tan revolucionario de esta mujer en contra de los “poderosos y de los ricos, y a favor de los pobres y desheredados”. Hay que ser muy vírgenes de mente y de corazón para decir, en unos tiempos como aquellos, algo tan claro y tan nítido. ¡De verdad: todo lo demás me sobra!

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Espiritualidad ,

Dichosos

Miércoles, 15 de febrero de 2017

Del blog de la Communion Béthanie:

a_1g2

Dichosos los que son lo suficientemente humildes como para aceptar ser juzgados.

Dichosos los que tienen bastante delicadeza para llevar el sufrimiento como si fuera el suyo.

Dichosos los que son lo suficientemente abiertos para buscar un camino nuevo, diferente de la agresiva afirmación de uno mismo.

Dichosos los que se esfuerzan por vivir realmente en la gracia. No juzgarán precipitadamente y no serán lentos en perdonar.

Dichosos los hombres y mujeres íntegros, que se oponen a la injusticia engendrada por un ejercicio sutil del poder.

Dichosos los que son conscientes de ser responsables de la paz.

Dichososaquellos que están dispuestos a aceptar la persecución que espera a los hombres íntegros, que, en presencia de un poder implacable, se comprometen con la justicia y la paz.

¡Llenos de alegría, vamos por el camino del Señor!

Señor, bendícenos ahora, porque tenemos el deseo de vivir  a tu manera en medio de los conflictos de hoy!

*

Anónimo

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad

“Espiritualidad transreligiosa”, por Enrique Martínez Lozano

Miércoles, 15 de febrero de 2017

12261a-errores-practicar-espiritualidadLa comprensión de la diferencia que hay entre “religión” y “espiritualidad” permite comprender que “existe una alternativa entre el ateísmo materialista y la religión tradicional, entre la concepción científico-técnica del mundo y una visión mítica preilustrada”.

Quien así se expresa es el filósofo Feliciano Mayorga, en un libro que acaba de publicar, en la editorial Kairós, con título provocativo y sugerente: “El ateísmo sagrado. Hacia una espiritualidad laica”.

Parece innegable que el imaginario colectivo de nuestro entorno sociocultural se mueve, efectivamente, en un “credo materialista”, cuyo dogma fundamental afirma que solo existe aquello que podemos experimentar. Poco importa que tal “creencia” ignore cuestiones hoy científicamente irrebatibles, como el hecho de que apenas conocemos un 4% de la realidad existente, o que, como se viene afirmando desde la física cuántica, el origen de la materia es inmaterial. Sabemos bien que cuando un dogma se asienta en el imaginario colectivo es difícil tomar distancia del mismo, someterlo a crisis y abrirse a una verdad mayor. Parece que el cerebro humano justifica con facilidad aquello a lo que previamente se ha aferrado…, por más que resulte objetivamente insostenible. Esto suele ocurrir en todo tipo de creencias –en la religión hay casos notables de dogmas “increíbles”–, y el nuevo “credo” materialista o cientificista no es una excepción. La ironía consiste en que el materialismo moderno crítica el dogmatismo religioso y su carácter mítico, sin ser consciente de sus propios pre-juicios que le mantienen encerrado en el mismo error de fondo.

Para el cientificismo materialista, todo lo que suene a espiritualidad solo se sostiene en el delirio narcisista –proyectarse en lo eterno–, que escapa al control humano. No advierte que lo que realmente constituye un delirio narcisista es la reducción de la realidad a lo que puede ser controlado por el ser humano. Este es el delirio de la razón absolutizada o del racionalismo patológico, causa de un efecto hipnótico, que obliga a creer que solo existe lo que, bajo tal hipnosis, es posible percibir. Junto con sus logros extraordinarios –entre ellos, la emergencia de la “razón crítica”–, esa fue la más triste y empobrecedora herencia de la Ilustración: la razón fascinó y hechizó al ser humano, hasta el punto de quedar hipnotizado por ella, con la consecuencia de no aceptar absolutamente nada que la propia razón no comprobara.

Nos hallamos así ante una paradoja: por una parte, la no asunción de la modernidad condena a las personas religiosas a posiciones fundamentalistas –no parece desacertado afirmar que esa es precisamente una de las carencias graves de la religión islámica, aunque no solo de ella–; por otra, su absolutización desemboca en la “cultura chata”, nihilista, vacía y carente de sentido que parece haberse enseñoreado de no pocos sectores de nuestra sociedad.

Entre ambas “creencias” –la religión preilustrada y el materialismo dogmático, dos formas “gemelas” de hipnosis mental–, la espiritualidad muestra un camino de apertura incondicional a la verdad de lo que somos.

En la auténtica espiritualidad no hay dogmas ni creencias –se valora la razón y, sin absolutizarla, se la integra y trasciende–, sino apertura lúcida a la comprensión de lo real. Así, ofrece “instrucciones”, pautas o caminos para ir más allá de la mente y, de ese modo, responder adecuadamente a la única pregunta que realmente importa: ¿Quién soy yo?

Cada vez somos más conscientes que la mente nunca podrá atrapar la verdad. Por lo que tampoco es capaz de otorgarnos certezas definitivas. Todo lo que nace de ellas son –no puede ser de otro modo– “construcciones mentales”, es decir, creencias de todo tipo, religiosas o no.

Necesitamos, por tanto, aprender a acallar la mente para poder “ver” en profundidad.

Y, dado que no tiene nada que ver con las creencias, la espiritualidad es transreligiosa, por el simple hecho de que es transmental. En esta línea, son de agradecer los intentos que están surgiendo en los últimos años favoreciendo la llamada “espiritualidad laica” o “espiritualidad atea”. En esta línea, además del libro de Mayorga, ya citado, y que me ha dado pie a esta reflexión, es obligado mencionar otros dos:

Marià CORBÍ, Una espiritualidad laica. Sin religiones, sin creencias, sin dioses, Herder, Barcelona 2007.

André COMTE-SPONVILLE, El alma del ateísmo. Introducción a una espiritualidad sin Dios, Paidós, Barcelona 2006.

Finalmente, a quien esté interesado en una visión más de conjunto de toda esta cuestión de la “espiritualidad transreligiosa”, me permito reenviarle a dos libros míos:

La botella en el océano. De la intolerancia religiosa a la liberación espiritual, Desclée De Brouwer, Bilbao 2009.

Vida en plenitud. Apuntes para una espiritualidad transreligiosa, PPC, Madrid 32013.

Enrique Martínez Lozano

Fuente Fe Adulta

Espiritualidad , , , , ,

Una paz del corazón

Martes, 14 de febrero de 2017

Del blog de la Communion Béthanie:

El hermano Roger es una profeta de nuestro tiempo. Centró toda su vida en Cristo, en cuyo nombre dio la bienvenida a cualquier persona, cualquiera que sea su ori gen, su pasado, su edad, su religión. Hombre de oración, el fundador de la comunidad ecuménica de Taizé no ha dejado de animar a los hombres a reconciliarse. Su testamento espiritual continúa sosteniendo a aquellos que deseen desarrollar un monaquismo interior. Os proponemos oraciones y palabras del hermano Roger para alimentar cada semana la vida interior en el seguimiento del Dios uno y trino. (Citas sacadas del libro “Vivir para amar” Ed. Les Presses de Taizé, 2010).

img_2267

*

“Por su Espíritu Santo, el resucitado atraviesa para transfigurarlo, incluso lo más desconcertante que hay en ti. Los pesimismos que llevas sobre tí mismo se disuelven. Dale caza a las impresiones sombrías que puede provocar la imaginación. Y se alumbra una paz del corazón.

*

Frère Roger de Taizé,

frere-roger-1

***

"Migajas" de espiritualidad, Espiritualidad , , , ,

Recordatorio

Las imágenes y fotografías presentadas en este blog son propiedad de sus respectivos autores o titulares de derechos de autor y se reproducen solamente para efectos informativos, ilustrativos y sin fines de lucro. Yo, por supuesto, a petición de los autores, eliminaré el contenido en cuestión inmediatamente o añadiré un enlace. Este sitio es gratuito y no genera ingresos.

El propietario del blog no garantiza la solidez y la fiabilidad de su contenido. Este blog es un lugar de entretenimiento. La información puede contener errores e imprecisiones.

Este blog no tiene ningún control sobre el contenido de los sitios a los que se proporciona un vínculo. Su dueño no puede ser considerado responsable.