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Attitude nombra a Wentworth Miller Hobre del Año y él se vuelca con los jóvenes LGTB

Miércoles, 19 de octubre de 2016

780x580-noticias-wentworth-miller-attitudeWentworth Miller ha sido escogido por la revista Attitude como el Hombre del Año 2016 por hablar abiertamente de sus problemas de autoestima, que le habían llevado a una depresión y a tener pensamientos suicidas, y el actor aprovecha para enviar un mensaje de ánimo y apoyo a los miembros más jóvenes de la comunidad LGTB que puedan enfrentarse a los mismos problemas.

El que fuera protagonista de la serie Prison break (Paul Scheuring, 2005-2009, EE.UU.), Wentworth Miller sale del armario en 2013, tras rechazar una invitación del gobierno ruso en protesta por su ley contra la propaganda LGTB, un gesto por el que automáticamente se gana las simpatía de todos. Pero en marzo de este año, The LAD Bible se reía del actor porque había cogido peso, publicando una fotografía con el texto «cuando sales de prisión y descubres el monopolio de McDonald’s». Su respuesta era de lo más contundente al confesar abiertamente que refugiarse en la comida era una manera de luchar contra una depresión que le había llevado a tener pensamientos suicidas. “He luchado contra la depresión desde la infancia. Es una batalla que me ha costado tiempo, oportunidades, relaciones y mil noches sin dormir. En 2010, en el punto más bajo de mi vida adulta, estaba buscando por todas partes el alivio, comodidad y distracción. Y me volqué en la alimentación. Podría haber sido cualquier cosa: los fármacos, sexo, alcohol. Sin embargo, comer se convirtió en la única cosa que podría desear” declaró el actor. Esta manera tan abierta y espontánea de hablar de sus problemas de autoestima y de sobre peso, le llevan a ser escogido como el Hombre del Año 2016 para la revista Attitude.

780x580-noticias-wentworth-miller-the-lad-bible-facebookWentworth Miller The Lad Bible Facebook – Foto: Uso permitido

«Diría lo que han dicho otros: la cosa mejora. Un día, encontraréis vuestra tribu. Sólo tenéis que confiar en que la gente está ahí fuera esperando para amaros y alegrarse por lo que sois. Mientras tanto, la realidad es que tú tienes que ser tu propia tribu. Es posible que tengas que ser tu propio mejor amigo. Eso no es algo que vayan a enseñarte en la escuela. Así que empieza a trabajar para amarte a ti mismo», declara en la entrevista de la publicación gay online británica más popular. Unas palabras de aliento dirigidas a los miembros más jóvenes del colectivo LGTB, aquellos que todavía no han encontrado su sitio y se sienten solos, alentándoles de que, tarde o temprano, van a encontrar el apoyo de la gente que necesitan.

Como consecuencia, la página de Facebook del actor se llenaba de comentarios de todo tipo de personas que viven con algún tipo de lucha interna y que encontraban ánimo y apoyo en sus palabras. El martes, 11 de octubre, Día Nacional para Salir del Armario en los Estados Unidos, Miller escribía que «todos salimos del armario. A nuestra manera. Normalmente más de una vez. Idealmente en nuestro tiempo. Si estás en ese camino… bendiciones. Y mucho amor». El jueves, 13 de octubre, también publicaba una guía para las personas con pensamientos suicidas de la National Suicide Prevention Lifeline.

A pesar de que había trabajado en pequeños papeles en la televisión y había participado en películas como La mancha humana (The human stain, Robert Benton, 2003, Francia, Alemania & EE.UU.) y Underworld (Len Wiseman, 2003, Reino Unido, Alemania, Hungría & EE.UU.), tras el final de la serie que le hizo famoso, Prison Break, y una breve intervención en Resident evil: ultratumba (Resident evil: Afterlife, Paul W.S. Anderson, 2010, Canadá, Francia, Alemania & EE.UU.), Wentworth Miller cae en una depresión que le lleva a coger peso. Un bache del que sólo se recupera cuando consigue hacerse con el personaje de Leonard Snat AKA Capitán Gold en The Flash (Greg Verlanti, Geoff Johns & Andrew Kreisberg, 2014-2016, EE.UU.), que después se convertiría en uno de los integrantes de Legends of tomorrow (Greg Berlanti, Marc Guggrnheim & Phil Klemmer, 2016, EE.UU.). Actualmente ha vuelto a meterse en los zapatos de Michael Scofield para la secuela de Prison Break, cuya emisión en televisión está prevista para 2017.

Fuente Universogay

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‘Shape Without Shame’: Porque tu cuerpo ES bello, sacúdete la vergüenza

Miércoles, 16 de diciembre de 2015

32854_shape-without-shameDios nunca hace nada feo… Son nuestras miradas las que lo hacen…

Un proyecto artístico de Giacomo Galeotti y Riccardo Righi

El proyecto ‘Shape Without Shame’ que impulsan los fotógrafos italianos Giacomo Galeotti y Riccardo Righi pretende, desde una perspectiva poética, empoderar a las personas que no se ajustan a los cánones de belleza instaurados por la sociedad contemporánea y reconocer la multiplicidad de la belleza humana.

Eres demasiado joven/viejo, alto/bajo, gordo/delgado, velludo/lampiño…  para enamorarme. Pocos escapamos a la dicotomía de categorías para expresar el atractivo asociado al físico. Sin embargo, belleza hay en todos y cada uno de los cuerpos, tal y como como defiende el proyecto ‘Shape Without Shame’.

Creado e impulsado por Giacomo Galeotti y Riccardo Righi, la iniciativa pretende mostrar desde una perspectiva artística las 32855_shape-without-shamemúltiples formas de belleza de el ser humano, independientemente de la configuración de su anatomía y el contexto social que le rodeé.

Por esta razón, el proyecto audiovisual quiere abrir un debate público para desterrar los constructos sobre el físico que fomentan la vergüenza o la falta de autoestima. Y se sustenta en dos claros mensajes que tendríamos que tener siempre en cuenta:

  • Aunque alguien no se ajuste a los ideales físicos y valores de la sociedad en la que vive, debe enorgullecerse de su cuerpo.
  • Que alguien responda a los estereotopos físicos establecidos en el contexto social que le rodea no implica que no pueda sentir atracción emocional o sexual por una persona que no se ajuste al mismo estereotipo. Y mucho menos reprimir o sentir vergüenza por sus propios deseos e impulsos.

A través de un corto de 11 minutos protagonizado por una pareja formada por un chico corpulento y su amante -que responden a las conocidas categorías del imaginario colectivo gay chubby y chaser- nos muestran un claro ejemplo que en el terreno del amor y la pasión la vergüenza no debe tener cabida.

Vídeo: ‘Shape Without Shame

Por fb.com/Shape-Without-Shame / Redacción chueca

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Soy gay y cristiano

Sábado, 1 de agosto de 2015
El_cristo_de_san_juan_de_la_cruzUn hermano del Foro nos envía esta interesante reflexión que seguro nos ayudará en la meditación, oración y visibilidad…
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Publiqué esta reflexión personal con un único fin: que la persona que tenga la paciencia de leerla, si estuviese pasando por la situación que yo pasé, sepa que existe la esperanza. Que no se rinda, porque tarde o temprano siempre llega ese momento en que recibes respuestas, en que aprendes a amarte, y en que descubres que eres más fuerte de lo que te habían hecho creer. Quiero decirte, a ti que has leído esto, que el amor que tienes en tu corazón es más poderoso que tu miedo. Mantén la esperanza, porque ese es el camino que te llevará a donde te propongas. No te rindas jamás. Y créeme, por experiencia propia te aseguro que todo mejora.

Soy gay y soy cristiano. Desde que fui niño, me bautizaron y me educaron en la religión católica. Tuve la suerte de crecer en un entorno respetuoso y libre, donde las creencias religiosas nunca fueron una imposición, sino una elección. Cuando tuve uso de razón, al mismo tiempo que adquirí la capacidad para tomar mis propias decisiones, decidí mantener mis creencias religiosas. Me confirmé como cristiano y traté de vivir dentro de la Iglesia católica para acercarme a Dios desde ella. La fe siempre ha tenido un significado profundo para mí. Desde niño, admiraba las parábolas de Jesús. Me interesé profundamente en conocer su mensaje: “Amarás al prójimo como a ti mismo”. Este es un mandamiento que he tenido siempre muy presente en mi corazón. La fe me ha permitido entender el mundo que me rodea y saber valorarlo. Como cristiano, trato de seguir el camino que considero más adecuado respetando el mensaje de Jesús. Deseo encontrar a Dios, y pese a mis errores, que cometo naturalmente como cualquier persona, mantengo mi fe viva como el fuego. Dios me ha acompañado en mis momentos más difíciles, Él siempre ha estado a mi lado para ilusionarme de nuevo por la vida. Creo en Dios porque siento su amor infinito como un misterio fascinante, que se extiende más allá de nuestro entendimiento racional y cuadriculado. Creo en Dios, pero me pregunto muchas veces si creo en la Iglesia católica. Porque no tengo claro que la Iglesia católica me ofrezca realmente la posibilidad de vivir con alegría mi personalidad, mis sentimientos y mis sueños.

Hace años, en aquél tiempo amargo en que sostenía cada día una lucha contra mi mismo, estas preguntas me supusieron un problema serio. En esos días me miraba al espejo para rechazarme, con palabras de dolor y odio, porque era homosexual y yo estaba convencido de que todo aquello era un error. Rezaba a Dios para que me curase. Le pedía que me convirtiese en una persona normal y que me apartase de esa elección errónea. Leía en los libros que la Iglesia considera que la homosexualidad es un pecado, y yo actuaba en consecuencia, rechazándome a mi mismo por ser un pecador. Y ello me suponía una contradicción que me hacía enormemente infeliz. Esa etapa fue muy difícil para mi, porque sentía que yo era un error, que Dios se había equivocado conmigo, y que yo tenía la culpa de ser así.

La Iglesia católica juzgaba y condenaba la homosexualidad, y a día de hoy, en este siglo, lo sigue haciendo constantemente. Dice que la homosexualidad es un pecado, un desorden, o un problema. Como quiera llamarlo. En aquel tiempo entendí que la Iglesia me negaba el derecho a vivir mi fe en libertad, sintiéndome una persona valiosa y realizada. Me hacía sentir culpable, de manera permanente. La Iglesia me decía que no tenía derecho a recibir el amor de Dios, sino que merecía su condena por mi vida carente de arrepentimiento y corrección. Aquello me hacía sentir enfermo, y yo le pedía a Dios cambiar. Le rezaba y le preguntaba por qué motivo Él se había equivocado conmigo, por qué motivo me había hecho así, defectuoso. Yo quería ser normal.

Pero mi necesidad constante de descubrir, de conocer, de entender, me llevó a leer. Leí entonces muchos libros de todo género de opiniones, tanto a favor como en contra. Quise aprender, y mientras el tiempo pasaba, empecé a encontrar respuestas. Esas respuestas me llevaron a mi aceptación como gay. Y todavía más, me permitieron reconocerme como un hombre libre, digno, y luchador. Supe que había triunfado, cuando pronuncié las palabras “soy gay”, y acto seguido pude sonreír porque ello ya no era un motivo de culpa, sino un motivo de alegría. Ya nadie podría atacarme por ser homosexual, pues es inútil que te ofenda algo que no es motivo de ofensa. Leer me sirvió de mucha ayuda. Comprendí que la homosexualidad no es una elección, pues no existen alternativas, ni preferencias. Y aprendí que la Iglesia tiene mucho, mucho que aprender.

iEn7Fy2rXvxjzPorque un pecado es el robo, el egoísmo o la calumnia. Un pecado es un comportamiento humano que cada persona puede elegir entre realizar o evitar. Y sin embargo, ni yo elegí ser homosexual, ni pude evitarlo de ninguna manera posible. Supe que la homosexualidad no es un pecado, porque no tendría sentido que lo fuese. Porque Dios no me pudo crear en el pecado y con el pecado para mi vida entera. No decidí ser homosexual, como tampoco decidí mi nombre o el color de mi pelo. Nadie, ni si quiera la Iglesia católica, tiene derecho a juzgarnos por aquellas cosas que no elegimos ser. La esencia de nosotros mismos, lo que forma parte de nuestra personalidad, es lo que nos dignifica, y por tanto no puede ser motivo de rechazo, de culpa, y mucho menos de pecado.

Fue entonces cuando un amor infinito, el amor de Dios, me encendió el corazón y comprendí que Dios me quería y juzgaba mis actos, pero no la esencia de mi persona. Dios estaba a mi lado, porque Él no me abandonó nunca. Dios me manifiesta su amor en los momentos más hermosos de cada día, y a través de las personas más maravillosas que han coincidido en mi vida. Pero llegó un momento en que perdí la paciencia y abandoné la Iglesia. Me vi entre la espada y la pared. Mantuve mi fe en Dios, pero perdí mi fe en los hombres que dirigen la Iglesia.

Por tanto, soy creyente y siempre lo he sido. Rezo y leo la Biblia, y trato de aplicar el mensaje de Jesús a cada acto de mi vida. Me cuesta mucho, pero sé que es un mensaje de amor, de libertad y de respeto a la vida propia y a la del resto de personas y seres vivos, por lo que ésa es mi luz.

Pero sí es cierto que a día de hoy he perdido mi fe en la Iglesia de los hombres. He perdido el respeto a una institución que no aprende de sus errores, y que se cree con el derecho de juzgarme sin conocerme, sin molestarse en comprenderme. No creo en una Iglesia que me estigmatiza y me reprocha. No creo en una Iglesia que me condena amparándose en citas de la Biblia, escritos hace miles de años en un contexto social muy distinto al nuestro. También encontraron en la Biblia justificación para las mayores atrocidades y crueldades que ha cometido la Iglesia en su historia: las cruzadas a Tierra Santa, las hogueras de la Santa Inquisición, la teoría del teocentrismo, los ataques a la ciencia, la colonización de América, y la pasividad del Vaticano durante las dictaduras fascistas del siglo XX, especialmente durante la Segunda Guerra Mundial. Y ahora justifican en la Biblia la condena a la homosexualidad, descontextualizando sus textos como hicieron en épocas pasadas. No creo en una Iglesia que repite normas arcaicas y que en lugar de extender sus manos a los débiles, a los necesitados, ostenta el derecho de decidir quién merece o no a Dios. No creo en una Iglesia que levanta templos lujosos, que viste con opulencia y despilfarro, cuando Jesús nació en un pesebre y andaba descalzo. Jesús no tenía reparos en arrodillarse para asistir a cualquier ser humano, hombre o mujer, mientras que la Iglesia me estigmatiza y me reprocha tratando de arreglar mi vida cuando no es capaz de solucionar sus propios problemas y escándalos recientes. Pienso en las vidas que la Iglesia católica ha destruido en el nombre de Dios. Pienso en esos hombres que ponen en la voz de Dios palabras que él nunca hubiese dicho. Palabras de odio, de rencor, de furia. ¿Dónde está el amor de Dios? Desde luego no lo encuentro en la Iglesia.

Jesús nunca habló de homosexualidad. Más incluso, en ningún Evangelio se pronuncia Jesús jamás acerca de esta cuestión. Al contrario, el mensaje de Jesús fue un claro llamamiento al amor, para que la fraternidad prevaleciese sobre las diferencias y la reconciliación sobre las luchas entre hermanos. Y no creo en la Iglesia porque ésta se atribuye la verdad como algo propio, como una de sus propiedades y riquezas. La jerarquía de la iglesia católica se cree con el derecho a decidir la voluntad de Dios, a decir que los homosexuales merecen compasión y caridad, que su conducta es desordenada y reprobable. Sus normas arcaicas les impiden ver el mensaje de amor de Jesús.

gay+hug+loveYo creo en Dios, quien me hizo homosexual. Como dice Andrés Goeni, “Dios me prefirió frente a la no existencia”. Él me dio la vida y me dio el don de la homosexualidad. Creo en Dios porque le rezo y me devuelve mi llamada. Alimenta mi fe y me permite vivir mi vida con plenitud. Yo creo en Dios y creo en su firme e infinito amor.

Las condenas de la Iglesia me han hecho muy fuerte desde que me acepté como gay. Cada discurso de un obispo en contra de las personas homosexuales, cada declaración de un cura justificando los reproches a la homosexualidad, me han vuelto una persona más valiente y decidida. Sus ataques me han hecho más seguro de mi mismo, de lo que soy y lo que quiero ser. En sus insultos encuentro mi coraje.Publiqué esta reflexión personal con un único fin: que la persona que tenga la paciencia de leerla, si estuviese pasando por la situación que yo pasé, sepa que existe la esperanza. Que no se rinda, porque tarde o temprano siempre llega ese momento en que recibes respuestas, en que aprendes a amarte, y en que descubres que eres más fuerte de lo que te habían hecho creer. Quiero decirte, a ti que has leído esto, que el amor que tienes en tu corazón es más poderoso que tu miedo. Mantén la esperanza, porque ese es el camino que te llevará a donde te propongas. No te rindas jamás. Y créeme, por experiencia propia te aseguro que todo mejora.

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Los jóvenes LGTB que están fuera del armario tienen mejor autoestima

Viernes, 20 de febrero de 2015

d36276c0-6e7b-4cb3-84e9-a878ba6d6d3f_tumblr_mnml7qBGD21qg46g0o1_1280Dylan Meehan y Brad Taylor, dos adolescentes del mismo sexo que aparecen abrazados y sonrientes en la foto de su anuario escolar seleccionados, hace dos años, como “la pareja más linda” de su escuela en una decisión sin precedentes.

Según una investigación realizada en la Universidad de Arizona, estas personas tienen una autoestima más alta y una satisfacción mayor por la vida mayor que los que no lo hacen. 

Los adolescentes Lesbianas, Gays, bisexuales y transgénero (LGBT) que comunican su preferencia u orientación de género durante la preparatoria tienen una autoestima más alta y una satisfacción por la vida mayor que los que no lo hacen, según una investigación realizada en la Universidad de Arizona.

El investigador Stephen Russell de la Universidad de Arizona realizó un estudio de los adolescentes Lesbianas, Gays, bisexuales y transgénero (LGBT) para demostrar la mejora en la salud mental y física que experimentan los adolescentes LGTB que han salido del armario y que indicó que aquellas personas que dieron a conocer su orientación durante la preparatoria se mantienen más sanos mental y físicamente.

Según el estudio, para el cual se ha tomado una muestra de 245 jóvenes (no latinos blancos y latinos) de entre 21 y 25 años que han experimentado bullying en alguna ocasión por su sexualidad, hubieran o no “salido del armario”, aquellos que se mostraron abiertos en cuanto a su orientación sexual poseen una autoestima más alta y una vida más satisfactoria que los que no salieron del armario y no abrieron su identidad sexual en la escuela.

De acuerdo a los datos del investigador, la investigación demuestra que el hecho de que muchos de estos jóvenes sean constantemente aconsejados por los adultos a no mostrar su orientación sexual o de género para evitar un daño mayor, no es niel mejor consejo, ni la mejor opción.

keyimg20090512-10687967-0-dataLa investigación también contribuye a esclarecer algunos de los beneficios de revelar la orientación sexual durante la etapa escolar, entre los que se encuentra, “¿Los beneficios de salir del clóset en la escuela son más importantes que el riesgo de ser victimizado?.” El estudio apunta a que el salir del clóset en la preparatoria ayuda “al bienestar de las personas cuando son adultos jóvenes“, según Rusell.

“Sabemos en base al estudio que el orillar a los adolescentes LGBT a mantener sus preferencias en secreto o no hablar de ellas está asociado a la depresión, comportamiento suicida, uso de drogas y riesgos de contrae VIH. Ayudarlos a entender que abrir su identidad LGBT puede protegerlos contra riesgos y promover una mejor autoestima y estado de salud”, afirmó Caitlin Ryan, director de the Family Acceptance Project y coautor del estudio.

El estudio, publicado en la American Journal of Orthopsychiatry, es el primero que se ha ocupado de estudiar y documentar los beneficios de comunicar la preferencia sexual durante la adolescencia, inclusive a pesar de que quizás los jóvenes experimenten bullying cuando se identifiquen abiertamente como LGBT.

La idea de ponerlo en marcha nació a raíz de una demanda que emitió la American Civil Liberties Union contra la escuela preparatoria Okeechobee de Florida que negó a los estudiantes el derecho de iniciar una asociación gay/heterosexual en el campus. Los funcionarios escolares argumentaron que permitir el club sería potencialmente perjudicial  para los estudiantes.

El caso fue resuelto antes de ir a juicio a favor de la ACLU. Después un abogado de la ACLU acudió a Russel y le preguntó si podía decir con absoluta certeza que es mejor para un adolescente LGBT,  “salIr del armario” en la preparatoria o no hacerlo. Fue en esemomento cuando el investigador se dio cuenta de la falta de investigación que presentaba el tema.

Los investigadores también examinaron datos del Proyecto de Aceptación Familiar, una iniciativa de intervención, investigación, educación y legislación de la universidad del Estado de San Francisco diseñada para prevenir riesgos y promover el bienestar de los niños y adolescentes LGBT.

Vía El Financiero

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En nombre de Dios.

Lunes, 2 de junio de 2014

Del blog de la Communion Béthanie:

aunomdedieu

No te subestimes comparándote con los demás.
Cada uno quiere a su Dios.
Cada uno quiere colocar a Dios en su campo.
Cada uno quiere ser el único siervo de Dios.
Cada uno quiere a Dios en su patria.

¡ Qué impresionante poder cuando se puede actuar,
hablar y decidir en nombre de Dios!

Entonces es posible poner el mundo entero de rodillas.
¡Todo se vuelve excusable, incluso el horror y la ejecución,
la exclusión y la inquisición se transforman en gesto de adoración,
hasta podemos emprender guerras
para purificar la tierra de sus residuos diabólicos
y establecer el pretendido reinado de Dios!

Cuando los hombres se apropian de Dios,
es para justificar su falta de humanidad
y su voluntad irreprimible
de imponer un orden que se adapte a ellos.
Es para manipular a sus hermanos.

Dios no pertenece a nadie.
Ningún grupo,
ninguna religión,
ninguna Iglesia puede poner la mano sobre Dios.

Dios se oculta siempre,
guarda sus distancias con el fin de que se le busque
y que buscándole uno sea lentamente transfigurado por su luz.

Yo soy “tu Dios” no es un título de propiedad privada.
¡Es una palabra de amor y de alianza
dirigida para siempre a todos los vivientes de todas partes!

*

Charles Singer
Tierras

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Imágenes del blog À Corps… À Coeur

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Estudio indica que hijos de familias homoparentales tienen autoestima más alta.

Miércoles, 23 de abril de 2014

FAMILIA-HOMOPARENTAL-1Mediante un estudio psicológico de los pequeños, los expertos pudieron darse cuenta de que serán mucho más estables emocionalmente a lo largo de su vida.

Mucho se ha hablado sobre el bienestar psicológico de los pequeños que crecen en los llamados hogares homoparentales. Se ha especulado que, al faltar un padre o una madre, los niños podrían no ser tan saludables como deberían. Pero un estudio reciente ha revelado justamente lo contrario.

Según la investigación, llevada a cabo por un profesor de la Universidad de Ámsterdam y publicada en el Journal of Child and Family Studies, los hijos de parejas homosexuales tienen una autoestima más alta que los hijos de parejas heterosexuales. Por si fuera poco, desarollan menos problemas de conducta.

Para el estudio se compararon 51 niños –25 niñas y 26 hombres– hijos de padres homosexuales con 51 niños con padres heterosexuales. Ambos grupos tenían características similares: estrato socioeconómico, edad, educación y lugar de nacimiento, entre otras.

Mediante un estudio psicológico de los pequeños, los expertos pudieron darse cuenta de que, si bien los hijos de homosexuales tendrán que enfrentarse a momentos difíciles, como los estigmas de la sociedad, serán mucho más estables emocionalmente a lo largo de su vida. ¿Qué podría causar esto? Quizá en un esfuerzo por que los pequeños no sientan la ausencia del otro sexo, los padres gay son mucho más atentos y cariñosos con sus hijos; pero estas son únicamente especulaciones.

En muchos países, la adopción por parte de parejas gay aún no está permitida. ¿Qué piensas al respecto? ¿Conoces a alguien cuyos padres sean del mismo sexo?

 Fuente: Terra México, vía SentidoG

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Plenitud.

Viernes, 21 de marzo de 2014

Del blog À Corps… À coeur:

plenitude

El día en que me quise de veras, comprendí que en todas las circunstancias, yo estaba en el lugar correcto en el momento adecuado. Y entonces pude relajarme. Hoy sé que esto se llama… Autoestima.

El día en que me quise de veras, pude percibir que mi ansiedad y mi sufrimiento emocional no eran nada más que una señal cuando voy en contra de mis convicciones. Hoy, sé que esto se llama… Autenticidad.

El día en que me quise de veras, dejé de querer una vida diferente y comencé a ver que todo lo que me llega contribuye a mi crecimiento personal. Hoy sé que esto se llama… Madurez.

El día en que me quise de veras, comencé a percibir el abuso en el hecho de forzar una situación o a una persona, con el solo fin de obtener lo que quiero, a sabiendas de que ni la persona ni yo mismo estamos listos y que no es el momento. Hoy sé que esto se llama… Respeto.

El día en que me quise de veras, dejé de tratar de tener siempre la razón y fui consciente de todas las veces en que me equivoqué. Hoy, he descubierto… la Humildad.

El día en que me quise de veras, dejé de revivir el pasado y de preocuparme por el futuro. Hoy vivo el presente, allí dónde sucede toda la vida. Hoy, vivo un solo día a la vez. Y esto se llama… la Plenitud.

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Autor Desconocido

plc3a9nitude

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