Gaza te necesita. Y de muchas maneras…
Amnistía Internacional nos remite un llamamiento para colaborar con el pueblo de Gaza ante el bloqueo al que se ve sometido por el ejército de Israel. Por otra parte, la asociación LGTB Colegas denuncia la discriminación de mujeres y la persecución de homosexuales en el territorio de la franja de Gaza, sometida al poder de Hamas. Gaza, realidad poliédrica que no puede hacernos olvidar que si los derechos no son para todos y todas…
Estimado:
1,4 millones de palestinos viven con gran precariedad debido al impacto del bloqueo israelí. Más de la mitad de la población de Gaza tiene menos de 18 años y el bloqueo afecta especialmente a los niños y niñas.
El bloqueo entró en vigor hace ya tres años.
El bloqueo prohíbe las exportaciones y restringe la entrada de productos básicos como alimentos, combustible, medicinas e impide que la gente reciba atención médica urgente.
Un sinfín de historias terribles que tienen detrás a miles de personas sufriendo.
Podríamos escribir mucho más sobre la situación de los palestinos en Gaza, pero no hay tiempo que perder.
Hay que actuar y hay que actuar ahora.
Por eso te pedimos que firmes nuestra petición y, si tu situación económica te lo permite, hagas un donativo que nos permita ser más fuertes para lograr el levantamiento definitivo del bloqueo.
Muchas gracias por tu compromiso con los derechos humanos.
Recibe un fuerte abrazo,
Esteban Beltrán
Director Amnistía Internacional – Sección Española
Para firmar y ayudar, pinche aquí
Por su parte:
La Confederación Española LGBT COLEGAS quiere denunciar la situación de involución de los derechos humanos en general, y en particular de las mujeres y los homosexuales en Gaza con la sanción cada vez más frecuente de los denominados ‘delitos de la moral islámica’
Con la toma de poder de Hamás en Gaza se está produciendo una fuerte involución en los derechos humanos, y particularmente grave es la persecución de los homosexuales. Los pocos homosexuales visibles vuelven al armario u optan por exiliarse a Israel o al más liberal Líbano. El régimen de terror de Hamás ha instaurado una policía moral siguiendo el ejemplo de su admirado Irán, que persigue con saña cualquier transgresión de lo que se considera moral islámica acelerando la radicalización islámica de la zona.
Las mujeres han sido un blanco fácil de este retroceso islamista, ya que no pueden ir en motocicleta ni acompañadas de su marido, y están obligadas a llevar el velo islámico tradicional (hiyab) en la calle, escuelas y universidades, y lo último ha sido la prohibición de fumar en pipa de agua en público por considerarse indecoroso, cortarse el pelo en peluquerías masculinas, llevar vaqueros, retirar de las tiendas maniquies con poca ropa, o no poder pasear al lado de un hombre a no ser que se esté casada o sea un familiar.
Las organizaciones civiles y de defensa de las libertades personales y los derechos humanos están siendo también blanco de esta persecución, y recientemente el gobierno ha clausurado 6 organizaciones en Gaza City y Rafah, incluyendo una organización de Salud para Mujeres y la Asociación para el desarrollo de la Mujer y la Infancia (Woman and Child Development Assn).
Antes de la llegada de Hamás, la situación de los homosexuales tampoco era nada fácil, pero había una cierta hipocresía social que toleraba las relaciones homosexuales siempre que fuesen en la privacidad, y se tuvieran parejas heterosexuales de cara a la familia y a la sociedad.
Ahora con la policía de Hamás, hay una persecución real de presuntos homosexuales. La organización de derechos humanos Human Right Watch denuncia casos de homosexuales encarcelados y golpeados durante semanas en las cárceles de Hamás. Un ejemplo destacado es el de un joven homosexual de 19 años detenido en la cárcel sin juicio durante un año por su homosexualidad.
Desde COLEGAS condenan enérgicamente esta involución en los derechos de los homosexuales y las mujeres en la franja de Gaza, impuesto por el régimen de Hamás. La estrategia de distracción que constituye el excesivo victimismo por el bloqueo parcial impuesto por parte de Israel y también de Egipto, no puede hacernos obviar la real situación de los derechos humanos en general y de las mujeres y los homosexuales en particular, afirma Paco Ramírez, secretario de organización de COLEGAS.
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