Archivo

Archivo para Domingo, 7 de Junio de 2009

DESPERTAR AL DESEO DE DIOS

Domingo, 7 de Junio de 2009

huella

Si leeis  entre líneas, lo   que  intento decir, lo  comprendereis  mejor. San Buenaventura nos  dice   que…

Para despertar  al deseo  y no equivocarnos en el camino, nos exhorta  así: “Pregunta  al deseo, no  al  entendimiento, pregunta al gemido de la oración, no al estudio o la lectura”. Dios  no obra  en  nosotros sin algún consentimiento de nuestra parte, y ese consentimiento brota del deseo.

Por eso  si  queremos entrar  en la presencia de Dios, lo  mejor  es  comenzar con una  súplica insistente  y  cotidiana donde le  pidamos que  escuche  nuestro deseo de  amistad, nuestro ansia de  entrar  en su presencia. Sabemos  que  su presencia  nos  hara  feliz, porque “tu  amor vale  más  que la  vida” (Salmo 63). Pero nos  cuesta  mucho atrevernos  a  vivir un  amor tan  grande, tan fuerte, tan total. No  nos  atrevemos. Poco a poco iremos  aprendiendo que  su amor  nos deja libres, que  su  amor  es  aire  fresco.

Fray Bernardo

Popularity: 3% [?]

Espiritualidad ,

Mucho gusto

Domingo, 7 de Junio de 2009

Me da gusto encontrar una página seria. Soy de Morelia y esperé mucho tiempo encontrar algo así.

Popularity: 1% [?]

Nuevos Miembros

La Paz del Señor!!!

Domingo, 7 de Junio de 2009

Que bueno encontrar un sitio donde se pueda compartir del amor de Dios sin importar la condicion social ni sexual.

Popularity: 1% [?]

Nuevos Miembros

La Trinidad, el Dios Solidario, el Dios Comunidad, el Dios Amor.

Domingo, 7 de Junio de 2009

24the_trinity-blanchard-lowres1

¡Oh, Dios mío, Trinidad a quien adoro!

Ayúdame a olvidarme enteramente de mí para establecerme en Ti, inmóvil y tranquila, como si mi alma estuviera ya en la eternidad. Que nada pueda turbar mi paz, ni hacerme salir de Ti, ¡oh mi Inmutable!, sino que cada minuto me sumerja más en la hondura de tu Misterio.

Inunda mi alma de paz; haz de ella tu cielo, la morada de tu amor y el lugar de tu reposo. Que nunca te deje allí solo, sino que te acompañe con todo mi ser, toda despierta en fe, toda adorante, entregada por entero a tu acción creadora.

¡Oh, mi Cristo amado, crucificado por amor, quisiera ser una esposa para tu Corazón; quisiera cubrirte de gloria amarte… hasta morir de amor! Pero siento mi impotencia y te pido «ser revestida de Ti mismo»; identificar mi alma con todos los movimientos de la tuya, sumergirme en Ti, ser invadida por Ti, ser sustituida por Ti, a fin de que mi vida no sea sino un destello de tu Vida. Ven a mí como Adorador, como Reparador y como Salvador.

¡Oh, Verbo eterno, Palabra de mi Dios!, quiero pasar mi vida escuchándote, quiero hacerme dócil a tus enseñanzas, para aprenderlo todo de Ti. Y luego, a través de todas las noches, de todos los vacíos, de todas las impotencias, quiero fijar siempre la mirada en Ti y morar en tu inmensa luz. ¡Oh, Astro mío querido!, fascíname para que no pueda ya salir de tu esplendor.

¡Oh, Fuego abrasador, Espíritu de Amor, «desciende sobre mí» para que en mi alma se realice como una encarnación del Verbo. Que yo sea para El una humanidad suplementaria en la que renueve todo su Misterio.

Y Tú, ¡oh Padre Eterno!, inclínate sobre esta pequeña criatura tuya, «cúbrela con tu sombra», no veas en ella sino a tu Hijo Predilecto en quien has puesto todas tus complacencias.

¡Oh, mis Tres, mi Todo, mi Bienaventuranza, Soledad infinita, Inmensidad donde me pierdo!, yo me entrego a Ti como una presa. Sumergíos en mí para que yo me sumerja en Vos, mientras espero ir a contemplar en vuestra luz el abismo de vuestras grandezas.

Isabel de la Trinidad

(Dijon, 21 de noviembre de 1904)

Popularity: 3% [?]

Espiritualidad